jueves, 23 de febrero de 2012

Viernes 2 de marzo: tenéis tiempo para no aceptar otras citas



Si hacéis clic en la imagen, os sale grandota y podéis leer bien el texto.

domingo, 19 de febrero de 2012

Una molesta proposición (ganapán 3 y fin de la serie)

Reconozcámoslo, quienes nos horrorizamos de lo que pasa en el mundo, estamos solos. El Poder, cuando llega a la concentración absoluta, deja siempre solo a cada individuo ante la injusticia, la brutalidad, la vida y/o la supervivencia. No pasa así cuando existen regulaciones emanadas desde abajo, por representantes políticos que creen en esas regulaciones. Pero el equilibrio se ha roto. La prueba: un 1% de los habitantes del planeta posee 2/3 de los recursos del planeta (tierra y agua potable) y de los medios de producción. Y, con ello, de la vida de un 99% de los habitantes, ya que con sus prácticas acaban incluso con los propietarios pequeños y medianos.


Por ejemplo, voy a una cena en la que somos seis amigos, y nos espantamos de lo que sucede. Pero no somos un grupo de seis (un buen número para comenzar), sino seis seres solos e impotentes que lloriquean. Los partidos políticos se dividen en dos: los que son hooligans del Sistema Financiero que crea esto y se beneficia de ello, y los que, con  mayor o menor gana, aceptan el Sistema, colaboran con él y tratan de buscar alivios. Ilusionante, ¿verdad?

Pero nosotros, estamos solos: todos y cada uno. El poeta Goytisolo escribía:


Un hombre solo una mujer

así tomados de uno en uno

son como polvo no son nada.

Además, la jerga del enemigo nos abruma y confunde, sabemos que nos engañan, pero no conocemos con exactitud el modo. Muchos, en nuestro sillón o frente a la pantalla del ordenador, nos vamos informando. Solos. Y actuamos, yendo a todas las manifestaciones por motivos que nos interesan; no importa que las convoquen los sindicatos que nos han desilusionado (¿en qué medida por sus errores y en qué medida por el ataque brutal por parte de los poderosos medios de comunicación de los poderosos?); si los Indignados, igual, aunque nos sintamos ilusionados o desilusionados con su trayectoria; si cualquier grupo, para protestar por la brutalidad policial que vemos a diario desde que nuestros hooligans han tomado el poder, igual (sin mirar ni siquiera la sopa de letras de las siglas).

Pero solo lo hacemos algunos; y lo hacemos solos.

Necesitamos informarnos y actuar juntos, en pequeños grupos.

Y aquí viene mi molesta proposición, porque trabajar en grupo es molesto, rompe nuestras rutinas de soledad.

Formemos pequeños grupos, de entre 2 y 10 personas, para a tiempos fijados (¿un día cada tres semanas, uno al mes?) discutamos un libro interesante que nos hemos propuesto leer. La consecuencia de esa discusión es doble: cuando se va a hablar con otros de un libro, se lee con más atención; y las opiniones de los otros pueden poner énfasis en puntos importantes que se nos habían pasado. Intercambiemos por mail enlaces interesantes (solo lo mejor, si abusar) que también discutiremos.

El lugar ideal es la casa de alguien o un bar (“Bares, qué lugares, tan gratos para conversar"). Por eso es importante que no seamos más de diez: para que la conversación sea ordenada y para que podamos oírnos. Si algún grupo sobrepasa esa cifra, lo ideal es reproducirse por gemación: dividirse en dos pequeños grupos. Si vencemos la pereza, quizá los dos grupos terminen por provocar dos gemaciones.

El grupo debe tener conciencia de la necesidad de actuación, decidiendo a qué manifestaciones y eventos irán “como grupo”; comprometiéndose a que hay que ir, y tomar luego unas cañas. La idea de que la rebelión en la calle no sirve para nada procede del vientre del Poder y ha sido voceada hasta la saciedad por los voceros de ese Poder. Y nosotros, tontos de capirote, nos la hemos creído.

El grupo debe ser abierto a todas las personas de buena voluntad con independencia de su procedencia: aquellas que siempre han estado solas políticamente, de IU, del PSOE cuando era el PSOE, cristianos de base, 15-M, sindicalistas de base...: y dejar el pasado o los negros presentes atrás, debe estar unido por el motivo que le une, abandonando el rosario de agravios que siempre nos ha separado, aunque después cada uno siga siendo partícipe del grupo al que pertenece. Tenemos un enemigo común que nos une, el Capitalismo Financiero, y lo demás no importa: solo importa nuestra formación y nuestras ganas de participar en todo acto de legítima rebelión.




Para empezar propongo un libro magnífico, que se puede comprar por 10 euros o se puede descargar gratis desde varios sitios. Por ejemplo, desde aquí:

http://www.rebelion.org/docs/138182.pdf

El libro machaca de uno en uno los falsos mantras que nos han hecho creer que eran verdades absolutas. Por ejemplo, copiando lo que dice un amigo en un mail:

EJEMPLO 1. Uno descubre cosas como que luchar contra la desigualdad social no es sólo un imperativo moral sino una forma de mejorar la productividad de nuestra economía, porque cuanto más ganamos los trabajadores, más gastamos en el día a día y más negocio tienen las pequeñas empresas. El empleo no lo crean LOS EMPRESARIOS (ni mucho menos los ricos, que tienen todo su dinerito en cuentas ignotas o revoloteando por el mundo), lo crean LOS CLIENTES, uséase, nosotros.

EJEMPLO 2: O que si algunos países han mantenido su nivel de empleo cuando se ha reducido su PIB es porque han aplicado reducciones de jornada a los trabajadores en vez de estimular el despido a tutiplén. En Suecia trabajan menos horas desde que empezó la crisis, porque hay menos demanda.

EJEMPLO 3: O que es mentira que haya que reducir el estado del bienestar porque en España hay muchos funcionarios y pocos emprendedores. España es de los países europeos con menos funcionarios. De hecho somos campeones en sueldos bajos, pocos funcionarios... y número de parados!!

Dejadme terminar con otros versos de José Agustín Goytisolo (cambio “hombres” por “personas” y quito el último verso, que todavía no es de actualidad):


Porque el mundo camina

con el paso implacable de personas como vosotros

que creen en la vida y que por eso

mueven el mundo sin pegar un tiro

mientras sea posible

jueves, 16 de febrero de 2012

Gioconda Belli contesta a mi entrada sobre el Ganapán con años de antelación (2 de 3)

A Sue y todos los indignados,
para que seconviertan en enragés.

Los portadores de sueños



Gioconda Belli



En todas las profecías

está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan

que el hombre creará su propia destrucción.



Pero los siglos y la vida

que siempre se renueva

engendraron también una generación

de amadores y soñadores,

hombres y mujeres que no soñaron

con la destrucción del mundo,

sino con la construcción del mundo

de las mariposas y los ruiseñores.


Desde pequeños venían marcados por el amor.

Detrás de su apariencia cotidiana

Guardaban la ternura y el sol de medianoche.

Las madres los encontraban llorando

por un pájaro muerto

y más tarde también los encontraron a muchos

muertos como pájaros.

Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas

y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos

por un invierno de caricias.

Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,

atacados ferozmente por los portadores de profecías

habladoras de catástrofes.

Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías

dijeron que sus palabras eran viejas

y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua

en el corazón del hombre.

Los acumuladores de riquezas les temían

lanzaban sus ejércitos contra ellos,

pero los portadores de sueños todas las noches

hacían el amor

y seguía brotando su semilla del vientre de ellas

que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban

y los hacían correr y hablar.

De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida

como también habia engendrado

a los que inventaron la manera

de apagar el sol.


Los portadores de sueños sobrevivieron a los

climas gélidos

pero en los climas cálidos casi parecían brotar por

generación espontánea.

Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales

tuvieron algo que ver con esto,

la verdad es que como laboriosas hormiguitas

estos especímenes no dejaban de soñar y de construir

hermosos mundos,

mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros,

que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes,

se curaban y cuidaban entre ellos, se querían,

se ayudaban en el arte de querer

y en la defensa de la felicidad.


Eran felices en su mundo de azúcar y de viento

de todas partes venían a impregnarse de su aliento

de sus claras miradas

hacia todas partes salían los que habían conocido

portando sueños

soñando con profecías nuevas

que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores

y de que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe.


Por el contrario, los científicos diseñarían

puentes, jardines, juguetes sorprendentes

para hacer más gozosa la felicidad del hombre.


Son peligrosos - imprimían las grandes

rotativas

Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos

Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.


Hay que destruirlos - imprimían las grandes

rotativas

Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos

Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.


Los portadores de sueños conocían su poder

por eso no se extrañaban

también sabían que la vida los había engendrado

para protegerse de la muerte que anuncian las profecías

y por eso defendían su vida aun con la muerte.

Por eso cultivaban jardines de sueños

y los exportaban con grandes lazos de colores.

Los profetas de la oscuridad se pasaban noches

y días enteros

vigilando los pasajes y los caminos

buscando estos peligrosos cargamentos

que nunca lograban atrapar

porque el que no tiene ojos para soñar

no ve los sueños ni de día, ni de noche.


Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños

que no pueden detener los traficantes de la muerte;

por doquier hay paquetes con grandes lazos

que sólo esta nueva raza de hombres puede ver

la semilla de estos sueños no se puede detectar

porque va envuelta en rojos corazones

en amplios vestidos de maternidad

donde piesecitos soñadores alborotan los vientres

que los albergan.


Dicen que la tierra después de parirlos

desencadenó un cielo de arcoiris

y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.

Nosotros sólo sabemos que los hemos visto

sabemos que la vida los engendró

para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

sábado, 11 de febrero de 2012

La palabra más cruel de la lengua española (1 de 3)

Ganapán



El diccionario de la Real Academia, aunque dice cosas horribles de ella, no profundiza en la perversión de la humanidad que ese sustantivo resume.

Es posible que muchos jóvenes no la hayan oído, pero de niño alcancé a oírla en algún pueblo. En esencia, es un hombre (“rudo y tosco” lo define el DRAE en la segunda acepción) que pone a disposición de otros toda su fuerza de trabajo para hacer algo fatigoso a cambio de una propina que le da para comprar pan y poco más. Los ganapanes que vi de niño iban vestidos de remiendos.

Si una mujer enviuda de un ganapán, o este pierde la fuerza, bajan una escala y se convierten en algo todavía más desagradable, aunque menos cruel:

pordioseros

Los que para comprar el pan (y ahora sí que casi exclusivamente “el pan” y muy poco más), piden que “por Dios” les den una limosna de unos céntimos. Habitualmente en las puertas de las iglesias. Se han convertido en “excluidos”; ahora son tantos que ya ni pueden ser pordioseros (no hay tantas monedas de 2 o 5 céntimos). Las ciudades están repletas de excluidos en una proporción desconocida. Mantener una sociedad de bienestar relativo con tantas personas en esas condiciones es complicado: solo unos buenos colchones de apoyo social pueden frenar la violencia; pero eso lo sabemos todos y en esta entrada quería referirme a los ganapanes, a los que pensaba casi desaparecidos del mundo que habito.



Hace unos años, leí un artículo que se refería a las camareras estadounidenses, que hemos visto en tantas películas. El artículo citaba una asociación de beneficencia evangélica destinada exclusivamente a ellas: lo que cobran lo gastan en un cuartucho de hotel y el resto lo dedican prácticamente a vestir decentemente. Comen en la cafetería los días que trabajan, pero tienen dificultades para comprar comida los días que libran (o que por fatiga, problemas musculares, etc., no pueden trabajar). La asociación les daba cada dos semanas un paquete que contenía jabón, artículos de aseo personal y limpieza, galletas, leche, latas de algún tipo de embutido... productos de primera necesidad que con su salario no tenían al alcance.

Me sorprendió, pero con el egoísmo que da la lejanía, me dije que eran “cosas del capitalismo extremo que en Europa no nos afectaban”: ¡Una asociación benéfica dedicada a completar las necesidades de personas que trabajaban 10 horas al día!

Y rehice una definición de “ganapán” más acertada que la del DRAE:

“Persona que dedica su tiempo y su fuerza laboral a un trabajo que no le permite cubrir sus necesidades básicas”.

Han pasado los años y he leído, estos días, que el milagro económico alemán se basa en que hay de 6 a 7 millones de trabajadores que ganan entre uno y dos euros por hora: una jornada de 40 horas semanales a cambio de 40 u 80 euros.

Los ganapanes están en Europa, la reforma laboral española nos acercará a ellos: se facilita el despido para sustituir trabajadores con derechos por otros sin ellos. De momento, no se ha tocado el salario mínimo, de unos 600 euros al mes.

Pensad un momento: ¿se pueden cubrir las necesidades básicas con entre 300 y 600 euros al mes? ¿Y al mismo tiempo reducir la fuerza del Estado para dar apoyo?

Nos estamos convirtiendo en un continente con altísimos porcentajes de excluidos y de ganapanes. La vida va a hacerse dura para el 90% de la población, incluyendo a muchos que no somos ganapanes ni parece que lo vayamos a ser. Este capitalismo brutal (en España ha caído mucho la compra de coches, pero ha subido un 16% la de coches de las gamas más altas) comenzó con la caída de la URSS: perdieron el miedo.

Y es cierto, los primeros ejercicios del Comunismo han sido un fracaso, pero ¿acaso los primeros ejercicios del Capitalismo y la Revolución Industrial fueron un éxito social? Quien opine así, que lea a Dickens, por ejemplo. A lo mejor nos da por hacer un Comunismo 2.0.
It’s the economy, stupid, fue el lema soterrado con el que Clinton le ganó las elecciones a Bush.

Es el sistema capitalista desregulado con Estados débiles, imbéciles, es el concepto que tendremos que aprender si no queremos meternos en un tobogán como el griego.

lunes, 30 de enero de 2012

miércoles, 25 de enero de 2012

Niebla en la nube


Las estrellas iluminan pero no ven;

su tragedia es dar luz y ser ciegas.

Pe Cas Cor



Hoy he desayunado tres veces

en un intento, patético,

de que arrancara el día.

Pero todavía me envuelve la niebla

que me deslumbró en medio de la noche.

Atardece.

Y sigo sin distinguir la luz

de su reflejo.

jueves, 19 de enero de 2012

Ejercicio de Taller sobre el tema "La mentira y la ocultación"

Lo que se esconde entre las capas superpuestas


Desde que se conocieron por casualidad en mitad de la noche del viernes, ambos percibieron un acercamiento de naturaleza extraña; algo que iba más allá de la aproximación química, brutal pero frágil, de las pastillas. Incluso habían evitado el sexo feroz en los lavabos o el coche. La postergación del deseo, casi su doma mediante la voluntad, la sintieron cada uno como una novedad que se cuidaron mucho de comentar. Demasiadas veces, compartir los tesoros del interior había sido el inicio del proceso de su desaparición.

Como ella pensaría, en realidad como ya había contado a una amiga íntima apurando la segunda botella de vino de la cena, la brutalidad de la vida que llevaba, el estrés angustioso de las largas horas de semana laboral, en la que tenía que tomar decisiones precipitadas, que sabía erróneas y que dañarían a otros, acumulaba en su cerebro una tensión que no desaparecía, como la física, nadando a primera hora de la mañana y corriendo en el parque por la zona iluminada por la tarde o la noche. Pero la burbuja purulenta del cerebro crecía peligrosamente hasta que salía una noche sola, de caza, en una discoteca, bien puesta de éxtasis y de combinados, para encontrarse con un desconocido que le atrajera y con el que realizar una parodia de las malas películas que son ya una parodia de la vida, alcanzando varios orgasmos en los lugares menos familiares. Terminando, si acaso, en una habitación de hotel.

Como ella debería pensar, pero no se atrevía a hacerlo en esos momentos, haber renunciado a la repetición desvitalizada de las películas, haberlo llevado a su casa, y estar siendo sometida a la dulzura de la paciencia, no era lo que había convenido consigo mismo.


Como él no quería pensar, aunque tenía la sensación de que ese pensamiento estaba agazapado, dispuesto a atacarle en cualquier momento, lo que había buscado no era lo que encontró cuando después del primer revolcón furioso, mientras descansaban brevemente, se había encontrado con la cara frente al costado derecho de ella, una parte inocente del cuerpo, y como si estuviera ajustando la más peligrosa de las máquinas lo cubría de los besos más diminutos, atreviéndose a veces a poner la firma del leve contacto de la punta de la lengua sobre la piel blanca de ella.

A veces había comentado que esas salidas espaciadas eran algo parecido a cuando regresaba a casa, hambriento, después de haber pasado el día entero en la sierra, recorriéndola solo, sin ingerir otra cosa en 12 horas que alguna pequeña botella de zumo. Al llegar a casa, preparaba unos macarrones con salsa de tomate y les añadía cuatro huevos fritos. Los comía, acompañados de una botella de vino, sin cubiertos, , acompañándose de trozos de pan con los que se llevaba la comida a la boca. Al final, tenía que limpiar la mesa de la cocina, totalmente enguarrada, echar a lavar toda su ropa y darse una ducha caliente. Solo así saciaba un recuerdo antiguo de hambre. Y solo en esos encuentros con desconocidas, en los que aparentaba ser más canalla de lo que era, desaparecía ese bulto imaginario que le iba creciendo con la vida de cada día.


Y allí estaban los dos haciendo lo que no habían pensado. Ella, sin que él dejara de darle diminutos besos en el costado, se provocó a sí misma un orgasmo; después se ocupó de la cabeza de él, sus labios, orejas, mejillas; susurrándole como una madre antigua, hablándole de modo inconexo en una oreja, como una novia primeriza, mientras él se descargaba. Después, encendieron un cigarrillo y ella le dio su nombre verdadero, el de pila, y él le dijo el suyo.

A lo largo del día, entre el amor y los descansos, cada vez más apacibles y cariñosos, como si se conocieran de siempre, se fueron contando las verdades de la vida de cada uno; aunque procuraron que, sin mentir, no fueran rastreables. Conocían sus nombres, pero no los apellidos; sus trabajos, pero no la empresa. Contaron historias de cuando fueron niños, jóvenes, de sus familias. Incluso sugirieron los naufragios del corazón.


Cuando la luz del anochecer entró por el ventanal, ella estaba encima de él y se aproximó tanto que los dos sintieron lo mismo: estaban viendo en los ojos del otro su propia mirada. Como si se miraran en un espejo. Se sobresaltaron, se asustaron. Él fue a darse una ducha y al volver se vistió, alegando la necesidad de irse. Ella, que seguía desnuda en la cama, no se opuso. Se levantó a por un bolígrafo y dos papelitos. Escribió en uno su nombre y teléfono. Él hizo lo mismo en otro. En el ascensor, él pensó, como lo estaría haciendo ella en la casa, que de querer darse el número auténtico habría bastado con una llamada perdida.

domingo, 15 de enero de 2012

mi madre, como todas, fue joven



La de las fotos fue mi madre, Arriba está con su hermano el poeta; abajo, tomando el sol.

El sábado fui con mi hermana porque se cumplían 34 años (joder con el Tiempo) de su muerte. Sobre su tumba ha crecido espliego y me traje una ramita.

El sábado hizo 34 años y un día que llevaba 14 días enferma y habíamos tomado (mi hermana y yo) la decisión de dejar las carnicerías y usar la morfina. Aquella mañana me dijo que llamara a mis hermanos de Alicante. Llegaron al mediodía, le pusimos la morfina y pasamos una tarde deliciosa y risueña. A la 8 de la tarde se despidió de todos y pidió que le apagáramos la luz y la dejáramos sola.

Fue una muerte anunciada, asumida. Quiso afrontarla sola, quejándose con timbrazos de la luz (teníamos que ir apagando la luz de las habitaciones que la  rodeaban).

Me alegro de que tomáramos esa decisión. Pero ¿quién no tiene recuerdos felices o angustiosos (vienen a ser lo mismo) de esas separaciones?

El sábado, 34 años antes, nevaba en Madrid.

viernes, 13 de enero de 2012

La lección de la cebolla

La vas abriendo, capa a capa, con toda la paciencia del mundo, hasta llegar a la última. La abres; y no contiene nada.

Lo que veías es lo que había.

miércoles, 4 de enero de 2012

Dos versos de Alfonso Costafreda


[Que dedico en su nombre a los Indignados, a los ya Enfurecidos, incluso a los que por miedo no miran el cielo de tormenta (y no evitarán con ello quedar calados hasta los huesos)]



No retrocedáis, la luz está en nuestras playas;
con amor venceremos la fuerza del odio.
Alfonso Costafreda

martes, 27 de diciembre de 2011

El escalón veinte de Verónica y Nano


¡Cerramos el año con 20 escalones al descubierto!

Como siempre, la ilustración y el texto solo se pueden ver juntos en el blog de Verónica. Para ver el 20, pinchad AQUÍ.

También como siempre, solo se puede comentar donde Verónica.

(Todavía no he contestado a vuestros comentarios del poema anterior. Me cuesta hacerlo, porque siendo de mí, son voces distintas las que escriben. Y se le ha sumado el ajetreo de las fiestas. Pero prometo tener contestados todos los comentarios en 48 horas).

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Ese pequeñísimo dolor que ronronea

como un gato diurno adormilado

satisfecho de haber ocupado los mejores lugares de la casa,

ese grifo nocturno que no existe,

pero gotea con arritmia y crea el insomnio perfecto,

no son más que las consecuencias de ser

no siendo, sino estando.



Ea, Compañeros

en la tormenta y en la calma perfecta

desplegad las cinco velas de los sentidos.

No os pongáis a favor del viento:

utilizad el viento en vuestro favor

apreciad la belleza de lo hermoso

y de lo feo. El océano de la vida está ahí

para los que saben fijar la atención.

Que la conciencia segura del pequeño dolor

no impida el conocimiento del viaje.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Mi esquinita de arriba, fotografiada por David Ruiz

Hay gente que cree que cuando baja por la calle Espíritu Santo y llega a la plaza Juan Pujol, hay que torcer a la derecha para ir a 2 de Mayo, porque más abajo se acaba el mundo y pueden ser tragados por los abismos.

No es así. Si siguieran bajando verían sitios muy bonitos. Aquí pongo los que yo uso solo con subir una esquinita de mi casa. Podría llegar con las pantuflas de cabeza de conejo o pata de tigre con garras (si las tuviera, que no las tengo). Son una librería, una tienda de comprar cosicas de diseño a buen precio y un bar donde además de beber, se puede comer y picar.

Como no me ibais a creer del todo, me ha acompañado David Ruiz con su cámara de fotos. Todas las que veis son de él y me las ha cedido para esta entrada. Podéis ver su fotoblog en:


 al hacer clic sobre una foto, se ven todas más grandes


Frontal de la Librería La Independiente y de La Fiera



Exterior cálido de La Independiente


Interior, con luz de ver en las estanterías, de La Independiente


Esquinita de cositas en La Fiera


Probador de La Fiera. Me llamaréis viejo verde, pero ¿no mola sentarse ahí mientras una amiga se prueba cosas?


Fachada de la Hermandad de la Dama Juana


Apetecible carta del bar La Hermandad

Y otra más de fachada:
Todo ello en Espíritu Santo donde se cruza con Santa Lucía

jueves, 1 de diciembre de 2011

Ejercicio de taller. Tema: Mi barrio

Colonia Camarada Fanjul




A Miguel Marques,
al que en un descuido le robé la cartera



Cuando del pueblo nos vinimos a la ciudad, mis padres alquilaron la primera casa que quedó libre de la colonia de viviendas protegidas Camarada Fanjul. Iban a ser tres bloques estrechos y empezaron por el Bloque 1, para el que hicieron un corte en el cerro. Por la parte de atrás, mi dormitorio, la cocina y el baño, estrechos como un vagón de tren, daban a una calle sin asfaltar que a 8 metros tenía el corte vertical, tapado por una capa gruesa de cemento. Por la parte de delante estaba el dormitorio de mis padres y la sala. Una calle de diez metros de anchura y una pequeña cuesta abajo daban al solar plano de lo que debió ser el Bloque 2, y después una repetición exacta hasta el solar del Bloque 3, ya en igualdad de altura con las casas de abajo, que formaban el barrio de la Virgen de Uchate. Ese solar 3 se había convertido en el campo de juegos de las diversas bandas de los de Uchate. Un terreno neutral que podían usar todos menos los de la banda de Fanjul, de la que yo era el único miembro. Era una presa fácil y en cuanto asomaba la cabeza por allí, todos unían fuerzas para expulsarme.

Cuando se ocupó la Colonia Fanjul, todos eran padres jóvenes que llenaron el bloque de niños. Cuando mis padres llegaron, yo tenía 8 años y el más joven de los pioneros, que tenía 16, me escupía si me acercaba a la distancia de un salivazo. Jugar solo a la Oca, el Parchís o el Monopoly era un tormento que solo podía ser superado cuando mi madre, por animarme, me proponía una partida de parchís; porque tardaba un infierno en asegurarse de que cuatro puntitos en la cara del dado le daban derecho a avanzar cuatro casillas: lo contaba todo tanto que al final se la movía yo y hacía trampas. Hacerme trampas a mí mismo cuando me imaginaba que jugaba con otro me parecía bien; pero me sentía mal cuando se las hacía a ella. Si no llovía, desde la ventana del comedor miraba jugar a los otros niños, en el solar del Bloque 3, hasta que me daba tanta rabia que me bajaba al callejón trasero y chutaba el balón contra la pared. Las vecinas que andaban por la cocina aguantaban un rato, no más de quince minutos medidos por el reloj que me regalaron en la primera comunión, con una correa que me hacía ya un poco de daño; de lo que apretaba. Después, me gritaban que me fuera a jugar abajo, con los otros niños. Como eso me enfurecía más, chutaba con más fuerza hasta que alguna de ellas amenazaba con bajar.

En esos momentos, con el balón bajo el brazo, me iba al portal, me sentaba en el escalón y soñaba que tenía 11 hermanos. Todos chicos. Y que como teníamos las piernas fuertes de tanto subir la pendiente para llegar a casa, los demás nos temían. ¡Que bajan los de Fanjul!, pensaba que gritaban todos, huyendo, y nos quedábamos el solar entero para hacer un partido de seis contra seis. Solo se quedaba Mari Pili, una pelirroja con trenza, porque ya les había dicho a mis hermanos que a esa no se le escupía, ni empujaba, ni se le daban patadas. Mari Pili se quedaba como única espectadora, sobre todo para ver los goles que yo metía, porque era un delantero fenomenal.

En esas estaba cuando volvía mi padre del trabajo, me rascaba la cabeza y me decía Sube chaval, que seguro que has de ayudar a tu madre para la cena. De toda la vida, mi padre debió pensar que me pasaba el tiempo en la calle, jugando como un bruto, y me sentaba un rato en el portal porque estaba demasiado agotado para subir las escaleras. Mi padre era un buen hombre, pero desde que nos vinimos del pueblo a la ciudad estaba un poco como tonto, no se enteraba de nada de lo que pasaba a su alrededor; como si llevara en la cabeza una pecera puesta del revés que le protegía del mundo. O eso me imaginaba yo porque lo había visto en un tebeo.

Lo que no les perdonaba, ni a él ni a mi madre, era que no me hubieran dado hermanos. Está la vida para más bocas, me contestó una vez mientras esperábamos a que mi madre saliera de misa para dar un paseo, que ellos se tomaran un vermú y yo un vaso de agua, y las aceitunas que les ponían con el vermú. Era un buen rato, pero antes de que me diera cuenta ya habíamos vuelto, comido, visto Bonanza y ya no tenía otra cosa que hacer que mirar cómo jugaban los de las bandas de Uchate, bajar a pegar pelotazos contra el muro e imaginar que la banda de Fanjul era enorme y bajábamos a expulsarlos a todos.

Imaginar esos movimientos de masas no era nada fácil. No podía controlar los nombres y la cara de los once hermanos, ni pensar este estará ahora aquí y el otro ha bajado a comercio por el pan. Y si no los controlaba a todos en todo momento, el sueño perdía fuerza. Una vez vi en un periódico una foto de una película con muchos soldados, pero en la foto se veía que los de atrás eran de papel pintado, aunque seguro que en el cine parecerían de verdad. Once hermanos de papel pintado hacían que me sintiera todavía peor. Pero, sin que me diera cuenta, ese esfuerzo me estaba preparando para crear bien algo más pequeño y que era capaz de controlar. Me inventé a Pedro, mi hermano mayor, que había nacido tres meses antes que yo y era un tipo muy fuerte que me defendía. Miguel tenía tres meses menos que yo y era el más listo de todos; no se le escapaba ningún movimiento estratégico. Y yo, en cada momento del día, podía decir con exactitud dónde estaba y lo que hacía cada uno de ellos, mientras me quedaba arriba con el objetivo de proteger el barrio.

Tres meses después apareció mi hermana Nieves, ya crecida, con seis meses menos que yo. Pedro cumplía años el primer día de la primavera, yo el primero del verano, Miguel el primero del otoño y Nieves el primero del invierno, que por eso la bautizaron así. Era tan guapa que todos los de Uchate querían ser sus novios, así que no les interesaba pegarnos a los de Fanjul. Además, se hizo amiga de Mari Pili, que le contó que estaba enamorada de mí y me esperaba al anochecer arriba del cerro. Nunca fui, porque me daba miedo subir de noche si no me acompañaba Pedro; y para esas cosas hay que ir solo.

Un día que estaba en el cerro, por encima del cemento, mi hermano Pedro me dijo que me tirara, que él me recogía. Le contesté que me daba miedo y él me dijo que no quería tener un hermano que fuera un cagao. Y me tiré, pero no sé por qué se aparto en el último momento y me rompí las piernas en no sé cuántas partes, y una cadera y qué sé yo; Miguel y Nieves se tronchaban de risa mientras yo gritaba y lloraba. Me pasé muchos meses en el hospital, donde cada día me prestaban un libro que contaba historias mucho mejores que la guerra de los hermanos de Fanjul contra las bandas de Uchate. Al salir del hospital, tuve que usar muletas dos o tres años, llevar unos herrajes y volver al hospital por períodos cortos para una operación.

Lo bueno es que no volvimos a Fanjul, porque tal como estaba no podía subir y bajar la cuesta. El señor cura le encontró a mi madre una portería en una casa del centro de la ciudad. Era un trabajo y teníamos casa gratis. En Fanjul se quedaron mis tres hermanos, castigados; y no volví a pensar nunca en ellos. La gente del centro era buena conmigo, no había bandas e iba a una biblioteca a sacar libros o a leerlos allí.

Empecé a escribir una novela, titulada “El Camarada Fanjul es una Mierda y los Libros son mi Barrio”. Escribí el título en la primera página de un cuaderno, cuidando la caligrafía, pero mi padre se asustó mucho cuando se lo enseñé, arrancó la hoja y la rompió en pedacitos. No me importa. La voy a escribir igual, pero para no enfadar a mi padre la llamaré Sin Título.

viernes, 25 de noviembre de 2011

“Aux (l)armes, citoyens!” o “Ahora que nos sabíamos las respuestas, nos han cambiado las preguntas”

I. Advertencia

Lo único realmente útil de este post es el mensaje explicativo de lo que está pasando en Europa, que me enviaron (Gracias, S.). De por sí, es ya largo, pero necesario. El que no tenga mucho tiempo, que pase de mis chorradas y vaya directo a leerlo en la parte IV.



II. Lema para lo que quede del tercer milenio:
“Vámonos todos al peo, y yo el primero, por el camino de la destrucción”.


III. Las pequeñas comedias trágicas nacionales:

No deja de ser chocante que para castigar a un partido que ha hecho unos cuantos recortes, pongamos en el poder a los profesionales del ramo, los afines, los que consideran un deber que cuanto más, mejor. Pero tampoco lloremos más de lo imprescindible para limpiar los conductos lacrimales antes de que se sequen y necesitemos ir a la farmacia a comprar lágrimas artificiales. Están pasando en todos los países, las pequeñas tragedias cómicas nacionales, los “enredos” que distinguen una obra de otra para que, por variaciones de trama, sigamos acudiendo al teatro sin que nadie se levante y diga: ¡El argumento es siempre el mismo! ¡Esto es una estafa! ¡Que me devuelvan el dinero!

En nuestro Teatro Nacional, tenemos dos pequeñas y traviesas tramas diferenciales: que no existe la extrema derecha porque no lo necesita; está bien instalada en posiciones de poder dentro del equipo de guionistas y directores dominante. Y que haya una alianza entre los AFINES con sectas vaticanistas enriquecidas que desviará hacia ellas una parte sustancial del dinero público. Nimiedades. Aunque pensar que después de 8 o 12 años de Sangre, Sudor y Lágrimas se produzca el regreso de este PSOE vendido, me da escalofríos. Me aterra que cuando haya una buena noticia me la tengáis que traer a mi sepultura.

El caso es que, mientras nos entretenemos en nuestras pequeñas miserias, el Capitalismo puso en marcha una Internacional Capitalista (los malos siempre nos copian) llamada Globalización; cuando ya nosotros nos habíamos quedado, bastante gagás y noqueados por la Historia, en la Cuarta y Vieja Internacional. Al principio, hay nombres y apellidos (Milton Freeman, Chicago Boys, puesta en marcha del Sistema mediante la violencia en Chile y Argentina (como dijo el Premio Nobel de la Paz, Kissinger: “No veo por qué tenemos que quedarnos con los brazos cruzados mientras un país se vuelve comunista debido a la irresponsabilidad de su pueblo”. Ratas por vaginas, picanas eléctricas y palizas hasta que mueren: unos 150.000 asesinados... y ya está); prueba democrática poco después con la América de Reagan y la Inglaterra de Thatcher, y el no parar entre los afines y los domesticados.

Los Mercados. Son los Mercados. ¿Pero quiénes son? Porque serán personas, ¿no? ¿Besas a sus hijos? ¿Acarician a sus perros? ¿Llaman a los bomberos cuando un gato no puede bajar de un árbol? ¿Cómo se llaman y cuántos son? Porque, a lo peor, guillotinando a 1.600 personas salvamos miles de millones de vidas. (esto último es retórico: bastaría con cortarles el acceso al poder).

El caso es que al poder democrático se puede llegar por la puerta delantera o por la trasera: es cuestión de “interpretar reglamentos”. Y POR ESO ES IMPRESCINDIBLE QUE LEÁIS LA SECCIÓN SIGUIENTE.

IV. El texto de comprensión democrática imprescindible; o cómo el Capitalismo puso a la Zorra a cuidar el Gallinero y al Pirómano de Jefe de Bomberos.

Queridos todos,

Os pido por favor que leáis este e-mail hasta el final. Es largo, lo sé, pero por favor leedlo, hay cosas que es importante saber.

La situación político-económica en Europa es ya insostenible. Asistimos impasibles al traspaso de poderes en Italia y Grecia. Los medios de comunicación pasan de puntillas sobre el fondo del asunto, e independientemente de la antipatía que sus dirigente despertaban en amplios sectores de la población, en la práctica este cambio supone reemplazar a los "democráticamente" elegidos por otros, los llamados "tecnócratas", que ni fueron elegidos por el pueblo, ni les resultan siquiera familiares.


Si el sistema democrático actual se hallaba ya de por sí en un estado deplorable, y a pesar de que se haga alarde de que todas las garantías parlamentarias han sido respetadas, esto constituye técnicamente un golpe de estado encubierto en el que los beneficiarios son los mercados y sus estrategias especulativas salvajes. Lo desgrano, para que quede claro:

¿Sabéis quienes son Lucas Papademos (actual dirigente Griego tras la dimisión de Papandreu) y Mariano Monti (ahora al frente del gobierno italiano)?

¿Sabéis quien es Mario Draghi (actual presidente del Banco Central Europeo)?

¿Sabéis lo que es Goldman Sachs?

Os lo explico:

Goldman Sachs: es uno de los mayores bancos de inversión mundial y co-responsable directo, junto otras entidades como la agencia de calificación Moody's, de la crisis actual, y uno de sus mayores beneficiarios. Sólo a modo de pincelada, en 2007 ganaron 4 mil millones de dólares en operaciones que desembocaron en el desastre actual. ¿Como lo hicieron? Animaron a los inversores a invertir en productos sub-prime que sabían que era productos basura, y al mismo tiempo se dedicaron a "apostar" en bolsa por el fracaso de los mismos. Eso es solo la punta del iceberg, y está muy documentado, podéis investigarlo. Mientras leéis este e-mail se están forrando a base de especulación sobre las deudas soberanas.

Papademos: Actual primer ministro griego, tras la dimisión Papandreu. No elegido por el pueblo.

- ex-gobernador del Banco de la Reserva Federal de Boston entre 1993 y 1994.

- vicepresidente del Banco Central Europeo de 2002 a 2010.

- Miembro de la Comisión Trilateral desde 1998, fundada por Rockefeller, lobby neo-liberal (se dedican a comprar políticos a cambio de sobornarles)

- ex-Gobernador del Banco de Central Grecia entre 1994 y 2002. Falseó las cuentas de déficit público del país con la ayuda activa de Goldman Sachs, lo que condujo en gran parte e la actual crisis que sufre el país.

Mariano Monti: Actual primer ministro de Italia tras la dimisión de Berlusconi. No elegido por el pueblo.

- ex director europeo de la Comisión Trilateral antes mencionada.

- ex-miembro del equipo directivo del grupo Bilderberg.

- asesor de Goldman Sachs durante el periodo en que ésta ayudó a ocultar el déficit del gobierno griego.


Mario Draghi: Actual presidente del Banco Central Europeo en sustitución de Jean-Claude Trichet.

- Ex-director ejecutivo de del Banco Munidal entre 1985 y 1990.

- Vicepresidente por Europa de Goldman Sachs entre 2002 y 2006, periodo en que se realizó el falseo antes mencionado.


Bien, qué casualidad, todos de la mano de Goldman Sachs. Los que crearon la crisis se presentan ahora como la única opción viable para salir de la misma, en lo que la prensa estadounidense está empezando a llamar "El gobierno de Goldman Sachs en Europa".

Se tiende a querer hacernos pensar que la crisis ha sido una especie de resbalón, pero la realidad apunta a que detrás de ella hay una voluntad perfectamente orquestada de hacerse con el poder directo en nuestro continente, en una maniobra sin precedentes en la Europa del siglo XXI. La estrategia de los grandes bancos de inversión y agencias de calificación es una variante de otras llevadas a cabo anteriormente en otros continentes, se viene desarrollando desde el inicio de la crisis y está desde mi punto de vista está siendo la siguiente:

1. Hundimos a los países mediante la especulación en bolsa/mercado. Los volvemos locos de miedo a lo que dirán los mercados, que nosotros controlamos, cada día.

2. Los obligamos a recurrir a préstamos para mantenerlos en Status Quo, o "salvarlos". Estos préstamos están estrictamente calculados para que los países no los puedan pagar, como es el caso de Grecia que no podría haber cubierto su deuda ni aunque su gobierno vendiera el país entero, y no es ninguna metáfora, es matemática.

3. Exigimos recortes sociales y privatizaciones en detrimento de los ciudadanos, bajo la amenaza de que si los gobiernos no los llevan a cabo, los inversores se retirarán por miedo a no poder recuperar el dinero invertido en la deuda de esos países y demás inversiones.

4. Se crea un altísimo nivel de descontento social, propicio para que el pueblo, ya sonado, acepte cualquier cosa con tal de salir de la situación.

5. Colocamos a nuestros hombres donde mejor convenga.


Si os parece ciencia ficción, informaos: este tipo de estrategias están perfectamente documentadas y se han venido utilizando con distintas variantes a lo largo el siglo XX y XXI en otros países, notablemente en Latinoamérica por parte de los EEUU cuando se dedicaban, y se siguen dedicando en la medida que pueden, a asfixiar económicamente mediante la deuda exterior por ejemplo a países de América Central, para crear descontento social y aprovecharlo para colocar a dirigentes afines a sus intereses.

Ahora esto está pasando en Europa, y ya no es que lo haga EEUU, sino que lo hace la industria financiera internacional. Y lo que está ocurriendo bajo la mirada impotente y/o cómplice de nuestros gobiernos es el mayor robo jamás realizado en la historia de la humanidad y a escala planetaria, son golpes de estado, y violaciones flagrantes de la soberanía de los estados y sus pueblos.

Es muy fácil informaros en internet. Decídselo a vuestros amigos, pasad el e-mail a cualquiera que pueda estar interesado, yo que sé. Se nos están comiendo vivos... La gente tiene que saberlo.

Gracias por leerlo.


V. La esperanza planetaria.


Somos adictos a quemar combustibles fósiles. 350 partes por millón de CO2 es el máximo para que en este siglo el calentamiento global no supere los 2º centígrados, pero vamos perdiendo la partida: parece que los trucos neoliberales de llevarnos las fábricas contaminantes al Tercer Mundo no funciona (al puñetero planeta le da lo mismo que se contamine el aire en la campiña inglesa o a 10 km de Bangladesh). Pena negra. Además, parece que no solo contamina el CO2: el nitrógeno de la agricultura industrial y el exceso de carne de los países occidentales puede dar disgustos graves. Si llegamos a los 3º centígrados, el milenario permafrost que cubre permanentemente vastas extensiones de tundra es la tapadera que no deja salir el metano que oculta. Se puede convertir en la gran Gran Bomba Final.


Tantos sacrificios para robar de las arcas públicas y machacar los derechos de los trabajadores se puede ir a la mierda: esta vez democráticamente. Todos a una, Fuenteovejuna.


VI. Epílogo para el 15-M.

Sois la única esperanza, pero si no analizáis la situación más allá de eslóganes chulos, seréis la última generación que pueda hacer algo. (Sin que intervengan actos de violencia extrema).

Os dedico una frase que escribe, en su artículo dedicado al principio de la generación de Bob Dylan, Luc Sante, en su excelente recopilación de artículos publicada por Libros del K.O. y titulado Mata a tus ídolos.

«Todo parecía posible por aquel entonces; no se había agotado ninguna opción y aún no se había sacrificado nada».

domingo, 20 de noviembre de 2011

Audrey en Roma


Cada vez que he ido a Roma a pasar una semanita (muy pocas veces), me he quedado tonto de solemnidad con una construcción. La segunda vez fue con el Ara Pacis (ver info en la wiki AQUÍ), junto a la que, para desesperación de L, me pasé casi un día entero. Me parecía magnífico que se hiciera un altar a la paz, no a la victoria; también me gustaba esa chulería de, “vencidas la Galia y la Hispania, ¡paz para siempre en el mundo!”. Pero sobre todo me fascinaba el propio Altar.
Luego, la contaminación que no la había atacado en 2.000 años, empezó a destruirla y hubo que cubrirla. Se eligió a Meyer como arquitecto, que en lugar de cubrirla en corto hizo un edificio enorme que ahora sirve para exposiciones normalmente glamourosas. Aquí, L y yo disentimos un poco: ¿es necesario que un arquitecto piense en su fama dentro de 200 años, en lugar de en un proyecto sencillo y eficiente? Como con el Macba barcelonés, con tanto espacio desperdiciados en una pendiente de subida (magnífica, por otra parte). (Ver información AQUÍ).

Pero disensiones aparte, L fue a ver la exposición de Audrey Hepburn en Roma, en el Ara Pacis meyerhano, y me trajo de regalo el catálogo. 200 fotos, casi todas inéditas, de los 20 años que Audrey vivió en Roma. En cuanto a Audrey, no tenemos disensiones. Como ya tenéis vínculos a información sobre el Altar y sobre la cobertura hecha por Meyer, pongo la foto de cubierta y una página con dos fotos de ella y Anthony Perkins, cuando volaron a Roma para hacer una película. Dan ganas de llorar de lo bellísimos que son.

Cuando naces para joya, del cielo te caen los mejores tallistas, ¡ay Dios!




Ara paLari en la que se deja adivinar la caja que la envuelve

viernes, 18 de noviembre de 2011

no me entiendes

No me entiendes


cuando entro en un cuarto y cierro las cortinas gruesas.

me siento en el suelo.

no fumo.

no pienso.

no bebo más que unos sorbos de agua.

no como.

respiro poquito.

si entras y me hablas no te veo ni te oigo.

con el sueño me recuesto en el suelo y me duermo.


No entiendes que no hay nada que entender.

viernes, 11 de noviembre de 2011

El escalón diecinueve de Verónica y Nano


Hemos tomado carrerilla. El próximo mes otro nuevo, ¡y terminamos el año con 20! Me cuesta creelo, que el camino se haga cada vez más largo. Esta obra conjunta es, por mi parte del texto, la que más quiero y la que más dudas me produce. Siempre tengo ahí, para sujetarme como a un salvavidas, las ilustraciones de Verónica.

Para ver el conjunto, y comentar si queréis, aquí:

domingo, 6 de noviembre de 2011

El escalón dieciocho de Verónica y Nano


No puede haber quejas de la velocidad que estamos tomando. Arriba la impresionante ilustración de Verónica.

Para ver ilustración y texto juntos, en el blog de Verónica. Haced clic en:

http://lamuertedelespejo.blogspot.com/2011/11/l100e-dieciocho.html

Como siempre, aquí no se admiten comentarios; hay que hacerlos en el blog de Verónica.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Céline y su idea de lo que le queda por delante a la Literatura: la emoción

A Berta Vías Mahou, que cumple
ese objetivo hasta el punto de
darme vértigo.

A DI, porque desde hace un tiempo
intercambio con ella flashes de una
larga conversación sobre el tema,
como guijarros blancos que dejamos
como guía en un bosque.


Primero, una advertencia: esta entrada, algo rara, aburrirá a quien tenga los libros como una distracción. Con haber leído la muestra de cariño de las dedicatorias, y visto la foto (impactante), puede saltarse el resto.


En las siestas y por la noche, antes de dormir, leo Una vida absolutamente maravillosa, un libro de Vila-Matas que reúne una parte (no sé si pequeña o grande) de las crónicas que fue esparciendo por ahí. Es un libro muy para las horas en que lo leo, porque este autor ha vivido apegado a la literatura y debe tener un montón de fichas (o una gran biblioteca y una memoria prodigiosa).

En una de ellas, se refiere a Céline, cuyo Viaje al final de la noche fue para mí una lectura decisiva. De ahí la importancia que doy a lo que dice de él, resumiendo sus palabras, y más todavía las citas textuales de lo que dijo el propio Céline. Creo que ilumina bastante lo que debe ser la literatura, fuera de los “monstruos” que abrieron los caminos de la literatura del siglo XX y que, casi, casi, son libros para escritores o para lectores que quieren entender el fondo de la escritura (omito citar los nombres, pero no llegan a 10).

Escribe V.-M.:

«Realista hasta la médula –“Una vez dentro, hasta el cuello”--, odiaba profundamente la realidad, y ése era su problema. Pero era en ese problema donde residía su gran fuerza de narrador, su ruido y su furia».
Sigue escribiendo V.-M.:

«... la visión de esa amiga nuestra llamada monstruosidad.

La visión de esa inseparable amiga la había encontrado Céline en un pasaje muy interesante de las memorias de George Sand, un pasaje que había de inspirarle algunos de los movimientos fundamentales de su Viaje, los que concretamente se refieren a la cuestión del estilo literario, una de las preocupaciones máximas de este escritor: “Y digo que lo que se hace ahora son novelas inútiles, porque lo que cuenta es el estilo y nadie quiere someterse al estilo”.
...

Estaba Sand horrorizada de ver a estos viejos de una época desaparecida hacer tantas muecas [se refiere a las cenas con aristócratas]. Se trata de un episodio que interesó mucho a Céline y que antes ya había seducido a Marcel Proust –junto a Céline, el gran renovador de la carcomida lengua francesa de la primera mitad de siglo--, que evocó el episodio en ese famoso capítulo suyo de la Recherche en que se ve a la gente envejeciendo allí mismo. “Ese capítulo de Proust –escribe Céline— sale del episodio de Sand y de todo el esfuerzo literario de ésta por describir el horror de unas muecas del pasado. En fin, yo tengo la misma impresión cuando leo un libro: es como si viese gente haciendo muecas”.
Céline veía toda la literatura francesa de siglo como un conjunto de libros viejos, de otra época, y haciendo muecas desesperadas envejeciendo allí mismo. Como ya he dicho, la cuestión del estilo fue siempre una preocupación obsesiva en este escritor. Para él, la literatura francesa del siglo XX, a excepción de “los pequeños dramas pederastas” de Marcel Proust, no estaba a la altura de la época. Para él, para quien todo era una cuestión fundamentalmente de estilo, era preciso que se comprendiera que la novela ya había dejado de tener la misión que tuvo en la época de Balzac o Flaubert, que su rol documental o incluso psicológico había terminado».
Y aquí es donde viene la cita textual de Céline que da sustento a esta entrada del blog:

«¿Y entonces qué le queda a la novela? Pues no le queda gran cosa, le queda el estilo (...). Ese estilo está hecho a partir de una cierta forma de forzar las frases a salir ligeramente de su significado habitual, de sacarlas de sus goznes, para decirlo de alguna manera, y forzar así al lector a que desplace también su sentido, ¡pero muy ligeramente! Porque en todo esto, si lo haces demasiado pesado es un error, es el error, ¿no es así? Entonces esto requiere grandes dosis de distancia, de sensibilidad; es muy difícil de hacer, porque hay que dar vueltas alrededor. ¿Al rededor de qué? Alrededor de la emoción.»

***

Menciona el artículo otras cosas, aunque nada, en ningún momento, tiene la fuerza y el rayo clarificador de esta cita textual de Céline sobre la novela. Sabido es de todos el partido que tomó como persona en la IIGM. Cómo lo pagó después, cómo terminó. Como anécdota, merece la pena copiar el final del antepenúltimo párrafo y los dos párrafos finales.

«...Hacia 1957 grabó un disco en una serie radiofónica llamada Su obra y su voz, y se desahogó a fondo: “Toma ya! –empezaba diciendo--. Habiendo vivido en muchos lugares, bajo climas diferentes, y en condiciones muy distintas, me solicitan ahora que dé mi impresión sobre mis obras maestras en un ambiente de silla eléctrica.

En ese ambiente de silla eléctrica vivió el resto de sus días, aunque no por eso dejó de escribir y de publicar nuevas obras, De un castillo al otro, Nord, Rigodón. La generación Beat americana lo descubrió, y Burroughs ha contado el viaje que en compañía de Ginsberg y otros poetas beatniks hicieron a Meudon para conocer a Céline. Encontraron un hombre que vivía en las afueras del pueblo, en una casa algo cochambrosa, parecía muy enojado con todo y se creía el mejor –aunque olvidado—escritor vivo de Francia. Encontraron a un viejo cascarrabias envuelto en una multitud de bufandas y chales, rodeado de una jauría de perros que parecían proteger la casa de las iras de los judíos de Meudon. A Céline no le interesaron aquellos jóvenes visitantes, pues ya solo estaba interesado en él mismo. Cuando éstos le preguntaron, por pura cortesía, si le gustaban los perros, contestó: “Nada, no me gustan nada. Los tengo por el ruido”.

Entonces se hizo evidente que a Céline, a quien no le gustaban los hombres, poco podían gustarle también los perros, y que en todo caso vivía rodeado de ellos para que acallaran con sus ladridos el insoportable ruido de una civilización y una realidad de muecas viejas que él siempre odió.»