La estreno con estas conclusiones ante el fracaso de Copenhague de George Monbiot en The Guardian. Los dos últimos párrafos, pero se puede leer entero AQUÍ.
Los verdes son una fuerza enclenque, en comparación con los grupos de lobbies industriales, la cobardía de los gobiernos y la tendencia humana natural a negar lo que no queremos ver. Para compensar nuestra debilidad, nos hemos permitido la fantasía de un poder paternalista benigno que actúa, mediante los inescrutables mecanismos políticos, en nombre de los intereses más amplios de la humanidad. Nos hemos permitido creer que, con un poco de petición y de protesta, en alguna parte, en una esfera institucional distante, personas con compromisos pero decentes se harían cargo de nosotros. No lo han hecho. Ni siquiera iban a hacerlo nunca. Así que, ¿qué hacemos ahora?
No lo sé. Estos fracasos nos han dejado expuestos no solo a los conocidos problemas políticos, sino a debilidades humanas profundamente enraizadas. Lo único que sé es que debemos dejar de soñar en una respuesta institucional que nunca se materializará y empezar a hacer frente a una realidad política que hemos tratado de evitar. La conversación empieza aquí.
