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sábado, 6 de noviembre de 2010

Otro año será, otoño

La semana que empieza el lunes, tendría que estar paseando por esta huerta de la montaña oriental baja de León. La foto es del 2009, en un otoño tardío, en fecha similar a esta.



Pero no me encuentro demasiado bien, por simples molestias nada serias, así que me voy a quedar aquí. En la foto de abajo se ve mi segundo puesto de lectura, en el sillón azul, con los pies descalzos sobre la cama. Acudo a él cuando en la sala está puesta la televisión o hay demasiado "alboroto". He sacado de la biiblioteca pública 3 libros de Chantal Maillard y tengo prácticamente empezada la autobiografía de Amos Oz, porque con las molestias y dolorcillos, la ansiedad que me producían, más ir a trabajar todos los días, no he podido leer. Así que me esperan buenos tiempos. Estar mejor y buenas lecturas.


Además de estas chorradas, y hasta que el jueves Verónica publique el escalón 11, con una ilustración que no me merezco de lo buena que es, pensando qué poner me he acordado de una carpetilla que tengo en el ordenador, con el título Los pies me llevan y me preguntan qué veo. De ahí sale este texto, que no sé si está ya bastante macerado.



La desgracia es un pantano con una hermosa capa de espejo


Cómete la sopa

que ha empezado a fermentar y es nauseabunda

si quieres salir a jugar


Haz tu trabajo

fétido

para tener dinero el sábado y el domingo


Todo bajo la capa de espejo de la superficie

que refleja el vuelo de los pájaros, las nubes, el color del cielo.

Abajo es donde nadamos en la oscuridad

como esqueletos

Abajo no hay vuelos ni nubes en riguroso directo

abajo huimos de los siluros que se alimentan de nuestras alegrías.


Algo, no alguien, nos da órdenes.

Las cumplimos o quedamos fuera

¿de qué?

Alimentamos a los bagres, que engordan.

Otros, de ojos azules de mirada inocente,

los pescan

¿quiénes?