miércoles, 28 de noviembre de 2007

Por una vez, hago el memo: y bien a gusto

Porque me lo ha pedido Mega y no me puedo negar. Pero sirva esto de “Disclaimer”: no pienso hacer más. Paso el memo a Rebeca, ya que sale ella en la foto.


La verdad es que está vacío y horterilla, ¿verdad? Es que no suelo utilizarlo. La foto de abajo es el fondo que tengo en el ordenador del trabajo. Ahí sí tengo muchos enlaces a muchas herramientas, pero algunas son confidenciales de la empresa, así que no puedo mostrarlo. Es una foto que hizo Rebeca cuando estaba colgando su exposición en Manuela. El cuadro que se ve a medias a la izquierda lo compré y lo tengo colgado en mi cuarto. Y ya que hablamos de ello, todavía se pueden comprar fotos de Rfa. y María en Manuela. Hasta el día 12. Está muy bien llevarse una a casa.



domingo, 25 de noviembre de 2007

¿Me ayudas a extender la noticia?


Por razones que no son fáciles de entender, Globalizate.org (haz clic AQUÍ), la única organización a la que pertenezco, formada en su mayoría por unas decenas de jóvenes científicos con escasos recursos, envió un representante a la reunión de Londres y se nos encargó que organizáramos la manifestación de Madrid del 8 de diciembre. Las asociaciones grandes no han dado el paso que podrían haber dado y esa responsabilidad sigue recayendo sobre nosotros. Algunas, todavía pocas, nos apoyan.

Si en Londres se manifiestan 100.000 personas y en Madrid solamente 100, será porque esa acción nos viene grande, pero no se podrá decir que no aceptamos nuestra responsabilidad. Si puedes, ayúdanos a extender la noticia: imprime el cartelito y pégalo donde puedas. Y si estás en Madrid y te parece bien, acude. Incluyo la nota de prensa y el manifiesto. En la página de la organización podréis ver el vídeo promocional.

¿Nos ayudas a dar a conocer estos materiales?



Globalízate Campaña Global Contra el Cambio Climático
Comunicado de prensa, 19 de Noviembre de 2007


ACTÚA AHORA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

La Asociación Globalízate, integrante de la Campaña Global contra el Cambio Climático, se suma al día global de protesta contra el cambio climático organizando una manifestación en Madrid el día 8 de diciembre de 2007, a las 12 horas en la Puerta del Sol. Ese mismo día los líderes mundiales estarán reunidos con motivo de las conversaciones de las Naciones Unidas para tratar de conseguir un acuerdo de reducción de emisiones tras la finalización del protocolo de Kyoto en 2012 que se celebrarán en Bali, entre el 3 y el 14 de Diciembre.

Ese día se van a celebrar manifestaciones en decenas de ciudades en más de 50 países (Reino Unido, Alemania, EEUU, Canadá, Australia, Bolivia, Japón, etc.)

Globalízate fue una de las muchas asociaciones que organizaron la exitosa manifestación en Madrid en el Día de la Tierra, así como el Apagón del pasado día 15 de noviembre y la jornada contra el cambio climático que se celebró el día 17 de noviembre en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense.

El día 8 de diciembre nos sumamos a la jornada global de manifestaciones porque creemos que no se están tomando las medidas necesarias para evitar que el cambio climático ponga en peligro la vida en el planeta.

Pensamos que sólo si somos capaces de crear un movimiento global de gran envergadura, conseguiremos que los dirigentes mundiales se decidan a implementar las medidas necesarias para evitar una catástrofe de proporciones inimaginables.

En las Conversaciones de las Naciones Unidas en Bali se discutirá el tratado que reemplazará al de Kyoto, de ahí la importancia que tendrán sus acuerdos. Por eso saldremos a las calles en todos los rincones del mundo para pedir a nuestros dirigentes que tomen medidas ya, dejarlo para mañana será demasiado tarde.

Contactos

Presidente: Mario Cuellar.

Relación con Prensa: Félix Nieto.

Teléfonos de contacto: 626 87 94 13 - 649 92 51 86



COMUNICADO DE LA CAMPAÑA GLOBAL CONTRA EL CAMBIO CLIMATICO CON MOTIVO DEL DIA DE ACCIÓN GLOBAL (20/11/07)
Este año la capa de hielo se ha reducido al 60% de su tamaño normal (el tamaño medio en verano entre 1979-2000). Estamos observando el primer macro-impacto del calentamiento global.
Algunos han especulado con la posibilidad de que un pequeño aumento en la temperatura (el que se puede producir en unos 10 años) puede provocar que la capa de hielo desaparezca completa y rápidamente. Eso dejaría el mar abierto, absorbiendo el calor emitido por el Sol en lugar de reflejarlo hacia la atmósfera como hace el hielo. Las aguas mas templadas transmitirían calor hacia la superficie terrestre provocando un derretimiento espectacular del permafrost, liberando enormes cantidades de CO2 y de metano, lo que lanzaría un calentamiento masivo haciendo que gran parte del planeta fuese inhabitable. Este es uno de los terroríficos escenarios de los efectos retroalimentadores que han sido sugeridos como un posible resultado de seguir emitiendo gases de efecto invernadero en la manera que lo estamos haciendo.
¿Y que es lo que estamos haciendo? Cambiar las bombillas, comprar coches que consumen un poco menos combustible y como mucho reduciendo las emisiones en un pequeño porcentaje anualmente. ¿Acaso tenemos un plan lo suficientemente radical para tener alguna posibilidad de evitar el desastre? ¿Donde están los políticos que transmitan la verdadera urgencia de la situación? ¿Donde esta la solemne proclamación del presidente, o del Rey, explicando que el país y el mundo se enfrenta a un grave peligro y que necesitamos tomar medidas extremas? ¿Que podemos hacer en esta situación para dar la vuelta a la política y conseguir la escala y velocidad de acción que realmente necesitamos?
No te olvides de tu cita el 8 de diciembre para marchar en unión con miles de personas en todo el mundo para demandar que los políticos tomen las medidas necesarias ahora, y así poder evitar que la catástrofe climática acabe con nosotros. el 8D es el día de acción global contra el cambio climático. La cita en el estado español es a las 12:00 en la Puerta del Sol, Madrid.
Ver www.globalclimatecampaign.org y www.globalizate.org

sábado, 17 de noviembre de 2007

El gusto el interés y la emoción: la obra original se puede comprar

Autorretrato, de Rfa.

Huellas, de María Zarazúa



Estoy oyendo a María Callas en Rigoletto, en el CD que regalan con Público, mientras voy a escribir sobre las dos fotos que he comprado en Frente a Frente (Verticales y Ausencias), la exposición de María y de Rfa. en Manuela. La de María la elegí yo de inmediato: esa mesa con cubiertos que habían quedado encima. Cuando los habitantes de una casa desaparecen, quedan tantas huellas vivas. A veces, quien se queda con la casa no quiere tocar nada y deja que las marcas del tiempo redondeen las aristas. María, años después, solo necesitó la valentía de quitar cuidadosamente los cubiertos, dejando su huella no recubierta por el polvo, y tomar la foto con las condiciones técnicas precisas. Solo tuvo que ver aquella foto antes de que estuviera a la vista. Y el resultado, emocionante, casi me describe; a veces he pensado que eso es lo que va quedando de mí: unos objetos y personas que impiden que el polvo me recubra por completo. La de Rfa. le tocaba elegirla a L y también lo hizo de inmediato. No me descontenta su elección porque esa fue una de las primeras fotos que vi de Rfa., en su otra exposición, por lo que estoy emocionalmente unido a esa foto: casi, casi, para mí es, más que un autorretrato, una foto de grupo (ya sabéis cuál).

Las dos fotos las tendré pronto en casa, sumadas a la pequeña colección que he ido haciendo con los años, comprando a amigos, en los bares, en los talleres de los artistas y hasta en galerías, y que es, después de las relaciones personales y de la literatura, la tercera gran pasión de mi vida: las tres patas que sostienen este banco que os escribe. Leí a Félix de Azúa (creo) que la magia de la obra original es que cuando tú la miras ella te mira. Es cierto. Muchas veces paseo descalzo por la casa dialogando con esas obras (nunca hice tal cosa con un póster, cartel o reproducción no original): nos decimos cosas, cambia la forma en que las miro. En casos extremos, hasta las he cambiado de lugar cuando se han puesto “pesadas”. La magia de la obra original, que se puede comprar y llevar a casa para crear una relación viva.

Pero no fue siempre así. En esta entrada pretendo contar lo que no fui y ahora soy. En esta entrada que ya veo que será larga y muchos no leeréis o dejaréis para otros momentos. Quizá por eso, ahora que ya muchos os habréis cansado, me atreva a este “desnudarme” con historias que ya ni sé si fueron reales o me inventé con el tiempo.


La historia de mi coleccionismo

Cuando conocí a L hace muchísimos años estuvimos bastante tiempo sin más proyecto concreto que preguntarnos por la mañana si nos veríamos esa noche: y siempre quedamos (lo tengo contado por aquí en un poema, pero no digo dónde). Desde la primera noche, en la que fui a su casa. Meses más tarde vendría el proyecto: hacernos mayores e irnos a vivir una vida “responsable” a un barrio, que era más barato. El aburrimiento de siempre (¿¡de verdad es necesario!?) que ahora les toca a otros: decía Gil de Biedma en una entrevista que solo hay tres épocas interesantes en la vida, la infancia, la juventud y la vejez (¡de verdad no creo que sea necesario que todos caigan en eso, como caí yo, durante la fase intermedia!).
Días después, quiso conocer “mi casa” y ahí tuvimos nuestra primera crisis, debida a lo que “no” tenía colgado en las paredes. Mi casa de entonces fue la última comuna urbana que fundé junto con F, el mejor amigote con faldas que he tenido en la vida. Le dediqué una entrada que encontraréis AQUÍ. Era una casa enorme en la que además de los 7 inquilinos “oficiales” se iban acoplando diversos “personajes”, sin que muchas veces supiéramos muy bien quién les había dado una copia de las llaves. Había una bailarina a la que le gustaba montar desnuda en una bicicleta por el pasillo, con peligrosos derrapajes en el ángulo de 90 grados, había en el salón una comisión casi permanente de un Frente de Liberación gallego, que luego nos enteramos que se habían colado y ninguno de los inquilinos conocíamos, por lo que tuvimos que echarlos a la calle. Había un perro que un bancario sacó a pasear una noche (le dijo a su mujer) y se vino con él a vivir con F. Luego el bancario se fue a comprar tabaco y el perro se quedó: ese perro tenía la virtud de saber “mágicamente” quiénes pagábamos el alquiler, por lo que nos daba lametazos; soportaba a los invitados oficiales; y gruñía a los que venían con un amigo de un amigo y “se quedaban por ahí”. Un verdadero detector de gorrones. Había... mejor lo dejo.
El caso es que L pensaba que estaba saliendo con un “tipo sensible”. El “ambiente” de la casa ni le preocupó ni le interesó. Ya había compartido okupa en Londres con Joaquín Sabina y pasaba de progres españoles politizados (no de Joaquí, que era el único que le cayó estupendamente). Pero esperaba encontrar una habitación tan decorada y bonita como la suya. Mi habitación era un desastre. Limpia (porque sabía que ella iba a venir), pero un desastre de libros y cuadernos amontonados en el suelo. Lo único que tenía en la pared era la bandera de cierto país, recortada de una revista, y unos centímetros abajo 3 cerillas pegadas con celo.
Resultó que yo no era un “tipo sensible”. Pero aguantó esa decepción, la primera de una larga cadena. Meses más tarde, nos hicimos mayores y responsables, como dije, y ella fue llenando nuestra casa con las reproducciones de Modigliani y de los impresionistas, que tenía en la acogedora habitación en que la conocí; después, como viajaba mucho, estupendos carteles de prerrafaelitas, venecianos, más impresionistas...
Un día, alguien nos regaló un “cuadrito”, fuimos teniendo amigos artistas, les compramos algo... ¡Y la casa “responsable” se nos fue haciendo cada vez más viva!

Más tarde, algo más viejos y por tanto más irresponsables, nos vinimos otra vez al centro de Madrid aunque fuera mucho más caro. Las paredes de la casa se han ido llenando, la mayoría de las veces por muy poco dinero, de obras que nos son cercanas. Un amigo mío, pintor, me dijo que la escala del aprecio es “me gusta”, “me interesa”, “me emociona”. Hemos encontrado cerca obras que han cumplido los tres grados; otras que han cumplido los dos primeros. Nunca hemos comprado solamente por el primero.

Huellas y Autorretrato, como muchas de las fotos que están colgadas en la exposición, a L y a mí nos gustan, nos interesan y nos emocionan. La ocasión de mirar y ser mirado desde una pared de vuestra casa la tenéis ahora, a vuestro alcance. Si os entra después el vicio del coleccionismo, echadme la culpa. A mí ese vicio, por el que estoy dispuesto a privarme de muchas cosas, me gusta, me interesa y me emociona. Incluso me sirve de soporte en los momentos malos: tener algo que mirar de verdad quita muchas malas ideas.

domingo, 11 de noviembre de 2007

¡Qué nervios! (que nadie falte el lunes)


El lunes, exponen mi dos amigos (y pondré cara a varias escrituras). El martes, se inaugura el restaurante en el que estoy implicado. El miércoles y el jueves, interesantes cosas (mías).

El viernes tendré que ingresar para una cura de reducción de la tasa de felicidad, elevada hasta niveles peligrosos.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Afloja la cuerda, amor




Beatriz Russo ha publicado La Prisión Delicada, su segundo libro de poemas, en la Editorial Calambur. Este lector caprichoso, poco sabio, que os escribe lo tenía durante el viaje en una pequeña mesa al lado de la cama cuando abrió los ojos después de una breve siesta tras una comida larga. Tuve el deseo de quedarme mirando los pies, más desnudos que descalzos, Como hizo Burroughs en Tánger. Claro que él lo hizo dos años seguidos y yo iba a hacerlo mientras caía el sol, que estaba ya a la vista en la parte de arriba del gran ventanal y acabaría por desaparecer por una esquina inferior de la ventana.

De noche ya, me atrevería a aparecer, en la oscuridad que tan bien le va a quien trata como un burro de escribir un poema breve que le sale largo, "Contra Mallarmé”, cuyo primer verso es «Estoy viejo».

Fue una surte que cogiera el libro de Beatriz y quedara encantado por su voz, a la segunda vez ya soberbia, propia, emocionante. Así, he tenido esa primera lectura enmarcada (“anclada”) en la memoria por lo que he dicho y diré. Habrá otras lecturas, en las que a lo mejor entenderé algunas (muchas) cosas que no he entendido, ignorante de las referencias. Pero difícilmente alcanzaré otra vez la emoción de “esa vez primera”.

Es un libro para corazones jóvenes, valientes, capaces de no decir no. Para los pocos que quedan (aunque creo que cerca de aquí hay algunos). Es la voz de una mujer; fuerte (la voz y la mujer), que pone en el sitio elevado que le corresponde el sonido de tantas a las que revindica. Juega con el tiempo; creo que hasta propone un camino iniciático (“incitático” sería una palabra mejor, si existiera). Es un libro que recorre algunos de los mejores caminos de la poesía.

«Esta es mi prisión delicada.
Aquí yacerá la que pudo haber sido Ophelia.
Inventadme un epitafio que se oculte bajo el musgo.
Que nadie incinere mi cuerpo.
Tengo algo que evocar».


Y lo evoca. Y estoy de acuerdo con lo evocado y también con el verso “Que nazcan las Beatrices que aún quedan por nacer”. ¿Nadie la escucha y nace?

Los 4 versos primeros se repiten, el quinto a veces sí y a veces no, pero cambia el último: «Tengo algo por qué llorar», «Tengo algo que confesar», «Tengo algo que revelar», «Tengo algo que escuchar», «Tengo algo que interpretar», «Tengo algo que perdonar», «Tengo algo con qué gozar» y «Llegó mi hora de descansar». Y el libro (no quiero fastidiarle a nadie su primera lectura, hablando demasiado) dice por qué evoca, llora, confiesa , revela, escucha, interpreta y, después de perdonado, goza.

Lo leí con emoción creciente. A veces dándome encontronazos con él: sobre si quedo fuera, si puedo o ya no; o pude, que es lo importante. Porque en este libro el tiempo es un juego de la memoria y la voluntad (y además, también yo paseé Venecia).

Los que os intereséis por libro, deberíais leerlo: mi ejemplar está a la disposición de todos. Solo deciros que al final, cuando leía, arrebatado, sobre el camino de la serpiente, el Sol había desaparecido y tuve que seguir leyendo con esa última claridad difusa del día, no fuera a ser que la luz de una lámpara rompiera el encantamiento del que me sentí víctima feliz.

(No aflojes la cuerda, Beatriz).

Encuesta para saber lo que cuesta

He vuelto. Y me alegro, porque tras los paseos acompañado durante el día, en los que iba en camiseta (¡principios de noviembre en León!), para compensar me he dado demasiados paseos a solas por la noche, junto al río, cuando la temperatura se normalizaba por debajo de 0º. Y si estoy demasiado tiempo solo y tranquilo, empiezo a no soportarme. Mucho mejor aquí en Madrid; más ajetreado.

Tengo ya más informacíón sobre el color de la pantalla y el gasto de energía. Solamente importa en los monitores antiguos, los CRT (cathodic ray tube). No hay cambio alguno en todos los monitores nuevos, planos, de plasma, etc. Me gusta el fondo negro, pero no me gusta darle problemas a Scout Finch: sobre todo si no sirve de nada porque los que pasáis por Ángeles tenéis casi todos monitores nuevos. Así que si pongo este fondo y soy el único que tiene un monitor panzón, no sirve de mucho y fastidio para nada. Por eso, ¿os importaría un breve comentario diciendo si vuestro monitor es antiguo o nuevo? Si la mayoría estáis renovados, vuelvo a la "figuración" de un cuaderno escrito con pluma de tinta azul. Si no, seguiré con el negro.

Y ya que estoy, ¡claro que no importa que pienses desde la moral, Carmen! Pero mi obligación en esa entrada era que el tema no se saliera de lo racional, y aunque escriba aquí para quienes supongo valoran los asuntos éticos o morales, en general esa perspectiva no afecta, por lo que sabemos, a la mayoría social: y necesitamos una mayoría suficiente para abordar el problema.

Gracias, June, por tu valiosa aportación al tema y por los interesantes enlaces. Puedo aseguraros que habrá más entradas de este tipo. Gracias a todos por haberos expresado con libertad y dureza. La situación lo exige.