lunes, 26 de marzo de 2007

Fotos aéreas de Julián








(Fotos by Julián Isla)

Es un amigo que escribe conmigo. Ya le habéis leído algunos comentarios. Nos dejó una vez su sitio de fotos, con unas magníficas de nevadas tomadas desde el aire(http://www.flickr.com/photos/julianig/372383225/). Pero esta vez me ha enviado un bellísimo pueblo en el monte. Si agrandáis las fotos se ve mejor. Las mormas áreas, siendo un pueblo metido prácticamente en la montaña, le impidieron tomar ese barrio de arriba por el lado derecho.
¡Muchas gracias, Julián! Son magníficas.
No hace falta ni que yo añada nada. ¿Verdad?

domingo, 25 de marzo de 2007

Poética 2

(Foto by "L")




LA OBRA TUYA





Ils se tiennent la main,
ils ont peur de se perdre,
et se perdent pourtant
JACQUES BREL

A las 3 Reinas



Se lo dije a mi amiga

cuando convino a la conversación:

no hay obra grande ni pequeña.

Hay la obra tuya.


La que haces con el esfuerzo todo

la concentración plena

la atmósfera creada

el sentido dispuesto

el abandono de lo demás.

Un poco menos de lo anterior que pongas

y habrás fallado.

Lo habrás conseguido si va todo.

Nada que los demás digan

importa. Es otro asunto.

Si la obra centellea en ti

y tú en ella te estremeces

llegará quien te entienda y aprecie.

Mas si eres tú quien ve

fallos de entrega,

si más pudo ser de lo que ha sido

¿qué le dirás a la muerte cuando llegue?

¿Le valdrán también a ella tus excusas?

miércoles, 21 de marzo de 2007

no title or no sense




¿Habéis visto la luna, hacia el oeste puro a las 22 del 21_03_07?

¿Me voy al mar?



Claro que sí.

domingo, 18 de marzo de 2007

Allen Ginsberg: y 2

De Allen Ginsberg, Ferlinghetti dijo: “No se habría reconocido una Beat Generation como la que existe de no haber sido por Allen. Realmente fue él quien creó toda la trama. Sin él, habría habido grandes escritores en un paisaje que no habría sido conocido como Beat Generation”.

Cuenta que estuvo en la lectura, probablemente la primera, que hizo Ginsberg de Howls en la galería Six Gallery de San Francisco, el 7 de octubre de 1955. “Nadie había oído una cosa así antes. Cuando lo oyes te dices que nunca habías visto el mundo así antes”.

En 1984, Ginsberg recordaba para la New York Times Magazine que Howls nació en un momento de libertad y de tristeza, lo primero porque en ese punto desesperó de llegar a triunfar alguna vez como poeta, con lo que por fin perdió las inhibiciones y pretensiones que se interponían en el camino a un estilo personal. Tristeza al pensar en las vidas perdidas de sus autodestructivos amigos de la Beat Generation y, más oblicuamente, en su madre Naomí.

Hay una película del año 1980 dirigida por John Byrum llamada Heart Beat. En España se tradujo estúpidamente como Generación perdida. Está muy bien para conocer episodios de la vida de los actores centrales de la generación, pero recuerdo ahora el impacto que me produjo la recreación de esa primera lectura del poema. También yo pensé, al verlo, que la literatura podía ser otra cosa. Alguna manera habrá de hacerse con esa, además de rescatar la copia que tengo en vídeo (perdidos los dos primeros minutos), para lo que solo tengo que agacharme, abrir una puertecilla de armario, esperando que no lo metiera a presión y salga disparado todo el cine antiguo grabado de La 2 y me rompa la cara, y conseguir un aparato de vídeo para reproducirla.

Algunos versos de Howls traducidos apresuradamente por mí o copiando descaradamente la traducción que hizo Josep Costa Prieto para la colección que dirigía Ana María Moix en Plaza Janés..

«I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked,
dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix,»


[He visto a los mejores de mi generación destruidos por la locura, hambrientos histéricos desnudos, arrastrándose al amanecer por las calles de los negros buscando un pico rabioso].

«angelheaded hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of night,»

[rebeldes de cabeza angélica que ardían por la antigua conexión celestial a la dinamo estrellada de la maquinaria de la noche].


«who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up smoking in the supernatural darkness of cold-water flats
floating across the tops of cities contemplating jazz,»


[que pobres, harapientos, ojerosos y colocados se sentaron a fumar en la oscuridad sobrenatural de los apartamentos de frías aguas flotando sobre las ciudades contemplando el jazz].

«who bared their brains to Heaven under the El and saw Mohammedan angels staggering on tenement roofs illuminated,»

[que desnudaron el cerebro ante el cielo bajo el metro elevado y vieron ángeles de Mahoma dando pasos tambaleantes sobre edificios iluminados]

«who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-light tragedy among the scholars of war,»

[que pasaron por las universidades con ojos radiantes de cool alucinando Arkansas y la tragedia de la iluminación de Blake entre los eruditos de la guerra]

«who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull,»

[que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en los huecos del cráneo]


Y así sigue centenares de versos.

Para terminar, un poema recitado por él mismo sobre las bombas y bombardeos. Lo colocó alguien para referirse a los bombardeos del Líbano del 2006. No creo que a Ginsberg le importara: estaba contra todo terror; y más cuanto mayor fuera, que lo es siempre el del Estado. Se cumplió ayer 3 años de la foto de Las Azores, pero esa foto existe no porque esos tres sean peores que otros , sino porque son más tontos y se pavonean de ello. Ginsberg estuvo siempre del lado de los bombardeados. También yo.


jueves, 15 de marzo de 2007

Remedio homeopático para melancólicos primos




Burros somos, ¿verdad, prima? Capaces hasta de añorar las primeras añoranzas. Pero cualquier motivo vale para escuchar esta canción, una de las mejores de esa Vainica Doble con las que tanto tapetito hicimos para tapar las manchas de los sillones desvencijados.
(Y si le da por no sonar, que ya es tontería la de estos, que a veces sí y a veces no, abrís otro explorador, ponéis http://www.goear.com/listen.php?v=46da11a en la barra y a escucharla).


Tenemos un amor en descubierto, un incendio de silencios y miradas en ángulo, que no miran pero ven, que van y vienen. Hay un caos de desconciertos, una confusión de manos que nos tocan, un vuelo de ráfagas asesinas que no encuentran paredón.

SEGUNDA PARTE


De la ternura y la añoranza más turbia al desafío más brutal a lo aceptado. ¡Ay, Vainicas, cómo se os echa de menos!

De la Habanera pasé a escuchar otras canciones y no puedo evitar la ampliación de entrada para poner ésta, en la que la señora ataca de amor al señor casado con el mismo desparpajo con que lo hicieron en decenas o más de canciones los señores a las señoras.

¡¿Cómo no poner una canción en la que ella le dice esto?!
«Si tú esperas en la cumbre
y yo te espero en el llano,
nunca encenderemos lumbre
del roce de nuestras manos
¡y qué tonta pesadumbre mirarnos siempre lejanos!».

Con ustedes, la delicia del "Siseñor con las patas verdes"




Ah, y si no se abre, pues en esta dirección: http://www.goear.com/listen.php?v=e558d44

martes, 13 de marzo de 2007

Primer atardecer en el balcón



El viernes 9 salí por primera vez en este año a ver atardecer desde el balcón. Hacia el noroeste de Madrid, que es lo que veo, los colores son gloriosos. Empezó a tomar forma ahí un texto sobre el mes de marzo. Hoy, que era el día en que había pensado terminarlo (al menos en esta primera versión), me sobresaltó cierta coincidencia de palabras con un poema espléndido que había puesto Reb. Ya sé que no es posible la comparación entre ella y yo, pero eso no afecta a la coincidencia del "llegar" Así que le he robado tres versos y he completado el mío, el que se inició cuando hice la foto.


Hay verdad
y llega
la verdad en el aire.
REB



Marzo

Llega marzo.


Hay quien habla del agua (y ha llovido)

del viento (lo está haciendo).

Empezará la primavera (cuando deba).

¿Es todo?

Cincuenta y ocho veces te he visto llegar,

sonriendo con la cara de "¡mira qué te traigo!"

en esa hermosa caja que contiene

la soledad del verano

y otoños que en la hojas que caen dicen ven,

no tardes.


Con los brazos en jarras te espero

me río de tus titubeos

cuando ves que he aprendido

a pelear sucio.

Trucos para derribarte.

Soy yo el que dice ven. Ahora soy yo.

Ahora que no me importa tu regalo:

ése era el truco.

¿Qué es lo que anuncias, un peligroso mes?

¿Galeones de desencantos, galeradas de vacíos?

Me los sé.


Anda, ven.

Que te dejo pasar. No te hago nada.

Ahora que te tomo como lo que eres

disfruto de los vientos, del frío en la nuca,

me gozo a mí mismo en la brisa sin cantarme,

sin celebrar más que el gozo mismo,

dejo que me caliente tu sol,

me abro en sonrisas porque hay verdad

y llega la verdad en el aire
.

y no le doy a nada más sentido que el que tiene.

Que es el del aire ahora y que es ninguno.


Tú basta con que no prometas.

No me vendas improbables futuros.

No me llenes de mentiras el presente.

Ven.

Derríbame sobre la hierba

y quédate hasta abril.

Sin más.

Sin menos.

Ven.

Y hazme compañía.

Ya soy tuyo.

domingo, 11 de marzo de 2007

Esplendor en la yerba



La Poeta y El Amigo pasean por una sierra de Madrid. Es después de comer. Un paseo tranquilo. Están armonizados. ¿Veis? La misma inclinación del cuerpo, una posición casi idéntica de los pies. Ha sido, está siendo, un día hermoso. Las Tres Reinas juntas. Manuela, encantadora, que ha contribuido a la perfección. Todos y cada uno hemos hecho lo exacto y lo preciso para estar “felizmente a gusto”: el sonido del bosque ha funcionado.

Si todos los días fueran así, cabría sospechar: haría falta que algún escritor o escritora desentrañara la falsedad que se oculta. Pero no hay tantos días así: podemos dejarlo como está porque detrás del bien_estar solamente hay amigos que quieren, ese día de domingo en ese sitio de hechizo, estar bien. A lo mejor algún signo, algo, de ese día tiene significados. Pero no lo parece: La Poeta y El Amigo caminan y hablan, creo, suavemente. No da la impresión física, la armonía del movimiento de los cuerpos lo indica, de que traten nada excesivamente profundo: no hacía falta. Delante hay corazones muy queridos (esto hay que decirlo). Detrás también (esto no haría falta, porque alguien debe hacer la foto). Poco después estaremos en un huertillo o repisa con un enorme castaño, desde donde en olas de masas de tierra el paisaje va bajando hasta lo que debe ser Madrid. Y más al sur, estará el sur (supongo), presente en la conversación.

Nada más. Con el café en la hierba, después de comer, Manuela citó la película Esplendor en la yerba. No sabíamos de quién es el poema final, y sigo sin saberlo, pero el poema lo encontré y es perfecto para el momento. Porque no todos los días son así:

«Aunque ya nada pueda devolvernos la hora del esplendor en la yerba, del aroma de las flores, no nos aflijamos, porque su belleza persiste en el recuerdo».
¡feliz cumpleaños, poeta!

jueves, 8 de marzo de 2007

Allen Ginsber, el judío que nunca me falló

Hablando de dignidad, nunca me falló este pequeño judío homosexual comunista luego beat luego santo zen poeta siempre.

Son muchas las cosas que quiero poner de él sobre él. En él he cambiado mi vida cuando todavía se podía cambiar. En él y en Kerouac, Neal Cassidy, Burroughs, Ferlingetti... y... Pero él no me ha fallado. Escuchad a Tom Wait (¿le faltará una "s"?) recitando el principio del poema América. Abajo pongo la traducción (Josep Costa Prieto).

Dejaremos para otro día cómo, ya viejo, este judío clamaba contra los bombardeos de los sionistas sobre el Líbano: ¡eso es recitar con música frente al público! Es de agradecer porque siempre da la cara en todos estos casos, mientras que los judíos prefieren "mirar hacia otro lado" cuando es el Estado de Israel el que lo hace. Y no hay excusas, nunca, no las hay.

Dejaremos para otro día versos de Howls, traducidos por el mismo traductor. O quizá en inglés con traducciones mías.
Ahora, mientras escucháis el vídeo, leed si queréis la traducción y pensad que en el año 1956 había que tener valor para andar por ahí gritando (aullando) esto.



América

América te lo he dado todo y ahora no soy nada.
América de dos dólares y veintisiete centavos 17 de enero de 1956.
No puedo soportar mi mente.
América, ¿cuándo acabaremos la guerra humana?
Métete tu bomba atómica en el culo.
No me encuentro bien no me molestes.
No escribiré mi poema hasta que no tenga la cabeza como dios manda.
América, ¿cuándo serás angélica?
¿Cuándo te desnudarás?
¿Cuándo te mirarás a través de la tumba?
¿Cuándo serás digna de tu millón de trotskistas?
América, ¿por qué tus bibliotecas están llenas de lágrimas?
América ¿cuándo enviarás tus huevos a la India?
Estoy harto de tus exigencias demenciales.
¿Cuándo podré ir al supermercado y comprar lo que necesito por mi cara bonita?
América al fin y al cabo tú y yo somos perfectos y el mundo vecino no.
Tu maquinaria es demasiado para mí.
Me haces desear ser un santo.
Debe haber otra manera de resolver esta discusión.
Burroughs está en Tánger no creo que vuelva esto es siniestro.
¿Eres siniestra o esto forma parte de una broma pesada?
Estoy tratando de ir al grano.
Me niego a renunciar a mi obsesión.
América deja de presionarme yo sé lo que me hago.
América las flores de los ciruelos están cayendo.
Hace meses que no leo los periódicos, todos los días se juzga a alguien por asesinato.
América me pongo sentimental si pienso en los Woblies.
América de pequeño era comunista y no me arrepiento.
Fumo marihuana siempre que puedo.
Me quedo sentado en casa días enteros y miro las rosas del armario.
Cuando voy a Chinatown me emborracho y nunca consigo follar.
Está claro que tendremos problemas.
Tendrías que haberme visto leer a Marx.
Mi psicoanalista piensa que estoy perfectamente bien.


Otro día, el resto.

Como despedida, pido a los compañeros de las Playas de Siberia que hagan un hueco por lo menos a Carmen de Gondal, a Paralelo 49, a Winsta. Para que ellas puedan ir dejando allí trocitos de lo que les gusta. Y también pido que, lo mismo que los académicos tienen sillones, nosotros tengamos sillitas plegables con nombre. Yo me pido la sillita Jane Bowles. Sillita Jane Bowles: NáN.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Carta de María Zambrano a Rosa Chacel



Barcelona, 26 de junio 1938

Amiga Rosa Chacel:
Casi un año desde tu carta: me he dado cuenta al poner la fecha, pues de otro modo no sé lo que sea un año, ni un día. Mi tiempo, el tiempo que aquí corre, no es ya de este mundo.
Muchas, innumerables veces me he puesto a escribirte, pero estaba demasiado cerca de tu carta, sólida, cortante, con sus aristas tan afiladas que por fuerza me tenía o que tropezar y herir o que plegar, o que escribir. Como nada de eso me era grato ni tal vez conveniente, no lo hacía. Hoy, han pasado tales cosas, y estoy en tal lugar —si lugar puede llamarse—, que nada de eso importa, y lo único que queda es tu existencia misma. Y a ella me dirijo.
Me dirijo puramente, es decir, que es la forma pura de dirigirse a una existencia, pues nada en concreto te quiero decir...


Pues por «vuestra existencia misma», ella misma tan cálida, estas palabras que enseñan a pensar. Que conmueven por la situación en que fueron dichas. Que conmueven porque incluso en los peores momentos, supo encontrar las palabras precisas, aunque tuviera que dejar pasar un año.

domingo, 4 de marzo de 2007

En su tránsito la vi





Celebro la luz


no la palabra que la referencia.


La luz misma que me pasa,


me ha acontecido.


No la muerte


el amor


el veloz paso del tiempo:



acontecimientos en que me podrías acompañar


(no compartir.


Estamos radicalmente solos).


La luz. Que cuando es, ya no eres.


Durante la eternidad,


algo menos de un parpadeo,


nada que ascendiera en la venas


de dulzor se le parece.



Y ahora somos dos:


quien de melancolía de lo sido se muere


quien febril por consumarse


se consume por llegar.


Que los dos,


no hay en el mundo quien esté más solo


más suelto


más silente


solícito de esa suerte.

jueves, 1 de marzo de 2007

Soy militante de la amistad



L ha vuelto, pero no como la otra vez, que lo hacía después de muchos meses casi seguido de estar fuera. Ahora es como un juego de irse y de venir. Y me ha traído este libro, el anterior a los Galeones de abril, además de los dos últimos (uno con copy del 2007). ¿No os gusta el poeta en este cuadro del siempre acertado C. Rivers? No os gusta, ya lo veo. Es cuestión de tiempo (y lo que acabo de hacer es un chiste de doble sentido del que ni yo mismo me río).
También me ha traído 3 frases de María Zambrano anotadas. La del título, consideradla un leit motiv mío cuyos derechos de autor estoy pagando ahora, pero también estas dos:

Cómo es posible haber vivido sin saber que era necesario esto.

Cada uno, con su voz como única arma, estaba derrotando a aquel enemigo tan armado.

Las 3 frases, sacadas de la película María querida, que os recomiendo tanto, resumen muy bien algo que he dicho muchas veces. Lo que me ha sorprendido es que hacía mucho que no decía nada de María Zambrano, pero el otro día la mencioné, sentidamente, y me encuentro con que me regalan textos de la filósofa de los gatos (no olvidéis esto de los gatos), la poesía y la amistad amorosa. Otro acto de la magia que por todas partes me rodea y confunde. ¿Quién y dónde puso en marcha ese nombre? ¿Precisamente ahora? Con los canales de Rayuela funcionando enloquecidamente y los papeles de la Maga, de Oliveira y sus amigos repartidos y cambiados entre todos, como si nos quitáramos y pusiéramos camisetas unos de otros. Camisetas que dicen "Adios" por delante y "Hola" por detrás, y "Nos queremos" en todos los tiempos verbales, pero bordado tan pequeño que parece un desgarrón (¿parece?).

Os dejo un Centimétro de ayer, porque de estos pequeños poemas, robados a mis colaboradores que me acompañan en los vagones del metro, apenas pongo nada y porque me voy hasta la noche del domingo. Como una manera de daros las buenas noches y los buenos días, que no sé ni si siquiera ésta del jueves podré entrar a leeros. Si no os comento es que no estoy.



Ahora que late y pulsa todavía


Como ese niño que en Ciudad Jardín,


no me excusaré por los nombres del lugar de veraneo,


solo, por lo avanzado del mes,


vibrante aún de agosto el aire,


(aunque era agosto todo el mes, como es vida mientras vives),


oía la chicharra


y recordaba días inminentes en los que no saldría,


salvo en algunos claros de las lluvias de septiembre.


Las que anunciaban la casa en la ciudad,


los meses largos.


Como ese niño que,


por poco tiempo bajo el sol,


frunce el ceño y mira el pino,


toma una piedra y se la lanza a un perro


para no llorar y descubrirse


(no sabe todavía sorberse las emociones).



Como aquel niño,


contemplo los meses cortos que se acercan,


me entristece el bosque en retirada,


del que amo cada árbol, rama y grito.


Pero ya no tiro piedras.


Bastante herida está la vida.