domingo, 19 de febrero de 2012

Una molesta proposición (ganapán 3 y fin de la serie)

Reconozcámoslo, quienes nos horrorizamos de lo que pasa en el mundo, estamos solos. El Poder, cuando llega a la concentración absoluta, deja siempre solo a cada individuo ante la injusticia, la brutalidad, la vida y/o la supervivencia. No pasa así cuando existen regulaciones emanadas desde abajo, por representantes políticos que creen en esas regulaciones. Pero el equilibrio se ha roto. La prueba: un 1% de los habitantes del planeta posee 2/3 de los recursos del planeta (tierra y agua potable) y de los medios de producción. Y, con ello, de la vida de un 99% de los habitantes, ya que con sus prácticas acaban incluso con los propietarios pequeños y medianos.


Por ejemplo, voy a una cena en la que somos seis amigos, y nos espantamos de lo que sucede. Pero no somos un grupo de seis (un buen número para comenzar), sino seis seres solos e impotentes que lloriquean. Los partidos políticos se dividen en dos: los que son hooligans del Sistema Financiero que crea esto y se beneficia de ello, y los que, con  mayor o menor gana, aceptan el Sistema, colaboran con él y tratan de buscar alivios. Ilusionante, ¿verdad?

Pero nosotros, estamos solos: todos y cada uno. El poeta Goytisolo escribía:


Un hombre solo una mujer

así tomados de uno en uno

son como polvo no son nada.

Además, la jerga del enemigo nos abruma y confunde, sabemos que nos engañan, pero no conocemos con exactitud el modo. Muchos, en nuestro sillón o frente a la pantalla del ordenador, nos vamos informando. Solos. Y actuamos, yendo a todas las manifestaciones por motivos que nos interesan; no importa que las convoquen los sindicatos que nos han desilusionado (¿en qué medida por sus errores y en qué medida por el ataque brutal por parte de los poderosos medios de comunicación de los poderosos?); si los Indignados, igual, aunque nos sintamos ilusionados o desilusionados con su trayectoria; si cualquier grupo, para protestar por la brutalidad policial que vemos a diario desde que nuestros hooligans han tomado el poder, igual (sin mirar ni siquiera la sopa de letras de las siglas).

Pero solo lo hacemos algunos; y lo hacemos solos.

Necesitamos informarnos y actuar juntos, en pequeños grupos.

Y aquí viene mi molesta proposición, porque trabajar en grupo es molesto, rompe nuestras rutinas de soledad.

Formemos pequeños grupos, de entre 2 y 10 personas, para a tiempos fijados (¿un día cada tres semanas, uno al mes?) discutamos un libro interesante que nos hemos propuesto leer. La consecuencia de esa discusión es doble: cuando se va a hablar con otros de un libro, se lee con más atención; y las opiniones de los otros pueden poner énfasis en puntos importantes que se nos habían pasado. Intercambiemos por mail enlaces interesantes (solo lo mejor, si abusar) que también discutiremos.

El lugar ideal es la casa de alguien o un bar (“Bares, qué lugares, tan gratos para conversar"). Por eso es importante que no seamos más de diez: para que la conversación sea ordenada y para que podamos oírnos. Si algún grupo sobrepasa esa cifra, lo ideal es reproducirse por gemación: dividirse en dos pequeños grupos. Si vencemos la pereza, quizá los dos grupos terminen por provocar dos gemaciones.

El grupo debe tener conciencia de la necesidad de actuación, decidiendo a qué manifestaciones y eventos irán “como grupo”; comprometiéndose a que hay que ir, y tomar luego unas cañas. La idea de que la rebelión en la calle no sirve para nada procede del vientre del Poder y ha sido voceada hasta la saciedad por los voceros de ese Poder. Y nosotros, tontos de capirote, nos la hemos creído.

El grupo debe ser abierto a todas las personas de buena voluntad con independencia de su procedencia: aquellas que siempre han estado solas políticamente, de IU, del PSOE cuando era el PSOE, cristianos de base, 15-M, sindicalistas de base...: y dejar el pasado o los negros presentes atrás, debe estar unido por el motivo que le une, abandonando el rosario de agravios que siempre nos ha separado, aunque después cada uno siga siendo partícipe del grupo al que pertenece. Tenemos un enemigo común que nos une, el Capitalismo Financiero, y lo demás no importa: solo importa nuestra formación y nuestras ganas de participar en todo acto de legítima rebelión.




Para empezar propongo un libro magnífico, que se puede comprar por 10 euros o se puede descargar gratis desde varios sitios. Por ejemplo, desde aquí:

http://www.rebelion.org/docs/138182.pdf

El libro machaca de uno en uno los falsos mantras que nos han hecho creer que eran verdades absolutas. Por ejemplo, copiando lo que dice un amigo en un mail:

EJEMPLO 1. Uno descubre cosas como que luchar contra la desigualdad social no es sólo un imperativo moral sino una forma de mejorar la productividad de nuestra economía, porque cuanto más ganamos los trabajadores, más gastamos en el día a día y más negocio tienen las pequeñas empresas. El empleo no lo crean LOS EMPRESARIOS (ni mucho menos los ricos, que tienen todo su dinerito en cuentas ignotas o revoloteando por el mundo), lo crean LOS CLIENTES, uséase, nosotros.

EJEMPLO 2: O que si algunos países han mantenido su nivel de empleo cuando se ha reducido su PIB es porque han aplicado reducciones de jornada a los trabajadores en vez de estimular el despido a tutiplén. En Suecia trabajan menos horas desde que empezó la crisis, porque hay menos demanda.

EJEMPLO 3: O que es mentira que haya que reducir el estado del bienestar porque en España hay muchos funcionarios y pocos emprendedores. España es de los países europeos con menos funcionarios. De hecho somos campeones en sueldos bajos, pocos funcionarios... y número de parados!!

Dejadme terminar con otros versos de José Agustín Goytisolo (cambio “hombres” por “personas” y quito el último verso, que todavía no es de actualidad):


Porque el mundo camina

con el paso implacable de personas como vosotros

que creen en la vida y que por eso

mueven el mundo sin pegar un tiro

mientras sea posible

15 comentarios:

Genín dijo...

Tu siempre tan adelantado, lo has

vuelto a hacer, te has ido al bar, te

has tomado las copas y luego has

escrito la entrada...jajaja

Ahora mas en serio...

El libro me lo voy a leer, gracias por el enlace.
Salud

Sue dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sue dijo...

Pues si lo sé te llamo, Nano, porque he estado sola en la manifestación. Otra vez. No tengo grupo de amigos para ir. Ni de 2, ni mucho menos de 10. Y no es que todos vivan de puta madre, es que siempre tienen cosas más importantes que hacer.
Ya tu sabes.
En fin, no voy a lloriquear porque en realidad no estuve sola. Miles de personas me acompañaban (mis fotos dan fe de ello) y cuando conseguí llegar a La puerta del Sol me encontré con mis papis (con los que previamente había quedado). Mi mami aún con molestias en su pierna izquiera (por una pequeña intervención) ahí estaba, con dos ovarios. Dijo que no aguantaría más de media hora y media hora estuvimos bajo la osa y el madroño. Mi padre comentó que deberíamos ir a la casa de los banqueros, ¿dónde vive el Botín ese?...
Je,je. Que aprendan los nuevos policías.

No pude quedarme a la asamblea pues el bloque crítico tardó en llegar y para esa hora mis padres y yo ya estábamos dando cuenta de un conejo al ajillo en un mesón de los Austrias.
Salir con los padres es lo que tiene.
Al llegar a casa he descubierto la sorpresa de la bolsa que antes de entrar en el metro me ha dado mi madre "manifestarse está muy bien hija, pero hay que alimentarse" ha dicho. ¡Fresas (cómo me conoce) y croquetas!

¿Qué no ha sido una buena mañana?

LA MEJOR!

El libro lo tengo de cabecera y cada poco leo un poquito. Le regalé un ejemplar a mi hermano que me preguntó por qué le regalaba eso.

Espero que ya lo haya averiguado por sí mismo.

taliesin dijo...

Es una buena propuesta que abre muchas posibilidades; aunque es molesta, sí.

Me pregunto por qué es tan molesta?
Apuntas, Nán, a que rompe nuestras rutinas de soledad. Algo me dice que las cosas van por ahí. ¿Pero que tienen esas rutinas que tanto nos enganchan? Si quereis podemos dialogar sobre eso.

molinos dijo...

Me leo el libro y te digo algo!!!

Portarosa dijo...

Creo que tengo el (archivo del) libro.

Los demás, en estos casos, no nos permiten tranquilizarnos diciéndonos a nosotros mismos que tampoco es para tanto. No nos permiten descansar, quizá; y eso nos agota.

Basajaun dijo...

¿O bien pegándolo?

LA ZARZAMORA dijo...

No estamos solos, Nán.
Eso es lo quiero creer.
Ya me bajo el libro.

Besos.

taliesin dijo...

Porto, el infierno son los otros, decía Sartre.
http://www.youtube.com/watch?v=B85klnS9dTk

El reflejo que nos trae los otros es lo que molesta. Por eso, creo que nos replegamos en nosotros mismos. Pero ese reflejo no es un simple flujo de datos de nuestra realidad. Si fuera solo eso! El problema son los afectos que vienen a la par con el reflejo, y el temor a no controlarlos. Es precisamente el intento de control sobre los afectos lo que nos agota!

Serendipia me ha traído a Spinoza justo en estes días en que reposa la propuesta de Nán. Parece ser que hai un revival de este filosófo de la mano de Negri y otros pensadores políticos. He encontrado en un blog una reseña de un libro sobre Spinoza que promete: la cautela del salvaje, de Diego Tatián. http://filosofia-intensa.blogspot.com/2002/04/diego-tatian-la-cautela-del-salvaje.html

Creo que los desarrollos sobre la filosofía de Spinoza conectan muy bien con tu propuesta, Nán.

“la comunidad auténticamente democrática, se conforma sobre la base de la amistad, la generosidad y el amor intelectual”, concluye Tatián sobre el mensaje político de Spinoza.

Un abrazo

NáN dijo...

Pero GENIN, si los bares son el mejor punto de reunión de los amigos. No acepto tu acusación encubierta de bebedor solitario.

Vas a aprender un montón con ese libro, para mí es una apertura fundamental.

Un abrazo.

Ay, SUE, pensaba que irías con los de tu Asamblea. No nos damos cuenta de la importancia de pertenecer a un pequeño grupo y acudir juntos a los eventos. Tenéis que tratar ese tema y comprometeros a ir como Asamblea de Tetuán.

Un hurra por tus padres, la comida y la bolsa.

Y sí, supongo que tu hermano ya lo habrá averiguado.

Un beso

Creo, TALIESIN, que somos reacios al compromiso. La vida que nos obligan a vivir resulta agotadora (por frustrante, las más de las veces); por eso, comprometernos "ante otros" lo concebimos como un riesgo. (Luego de te comento lo de Spinoza).

"Dime que me quieres", MOLINOS. Con eso basta. El libro, te advierto que es para leer un capítulo al día y pensar en él. No para leerlo de una sentada. En dos semanas, nuestro conocimiento del funcionamiento del mundo ha cambiado.

Besos

Pues otra respuesta muy acertada, PORTOROSA. La verdad se conforma con diversas perspectivas, y la que los otros como nosotros no nos dejan tranquilizarnos, me parece muy cierto.

Un abrazo

Jefe BASJAÚN, lo que hice al quitar ese último verso fue eso que está tan de moda y se llama "gestión de tiempos".

Un abrazo

No lo estamos en lo emocional, ZARZAMORA, pero sí en el pensamiento y la acción. Y de toda la Historia, la creación de pequeñas células autónomas de amigos comprometidos ha sido la base de la liberación (durara esta lo que durara).

Dos abrazos y dos besos

Pues es cierto, TALIESIN, he leído el enlace (lo recomiendo a todos) y he visto una línea de pensamiento de la que participo.

Que venga apadrinado desde hace unos años por Toni Negri es ya una importante garantía, pero lo que cuenta Tatián me parece definitivo.

Al fin y al cabo, muchos damos ya por agotado el capitalismo (quitando una etapa intermedia, ha tomado veloz el camino de conducirnos a la mayoría hacia la servidumbre sin derechos de sus fracasados orígenes), y ando por fracasado el primer intento de comunismo, por falta de libertad, tenemos la obligación de explorar otras vías que conduzcan a la felicidad.

Un abrazo

Portarosa dijo...

la comunidad no es algo que se encuentra, sino algo que es necesario construir.
(...)
La política deberá estar, en consecuencia, al servicio de esta conformación de comunidad y para ello buscará los medios a través de los cuales se puedan superar las incongruencias que naturalmente puedan obstaculizar dicha conformación.


mientras pasiones como el odio, la ambición y el temor dan lugar a asociaciones por impotencia y son el sustento de la tiranía, la verdadera comunidad, la comunidad auténticamente democrática, se conforma sobre la base de la amistad, la generosidad y el amor intelectual.


Great! Isn't it?

Un abrazo.

Sue dijo...

Sí, si mi asamblea fue como Asamblea, y podría haberme unido a ellos, pero llegué tarde y ya no pude unirme a ellos :(
Lo que me pesa es no poder contar con mis amigos para esto, u know. La asamblea está ahi, por supuesto, pero ya me entiendes.

NáN dijo...

Más que great, PORTOROSA. Creo que es exactamente lo que andaba buscando. Una nueva base que sustente una nueva vía

Voy a empezar a buscar a este autor; y también a Antoni Negri, del que algo había leído. Le he echado un vistazo a un grueso libro en el que un autor le entrevista sobre su obra (Negri dedicó su tiempo de cárcel en Italia a profundizar en Spinoza), que se titula "Elogio de lo común".

Un abrazo

Te entiendo, SUE: crear un grupito de amigos para asistir a esas cosas es genial. Mi propuesta va un paso más: que además de asistir, formen una célula o grupo autónomo de información compartida y discutida.

Estuve muy a gusto en la concentración de Sol contigo.

Un beso

Lara dijo...

Creo que tengo que madurar esta propuesta. Porque debo sumarme a ella. El silencio que he estado a punto de ejecutar seguiría sumiéndome en este mi estado de nomeenteronoestoy. Sí, Nano.

NáN dijo...

Con calma, LARA, pero rompiendo soledades en todos los frentes.