domingo, 30 de diciembre de 2007
Óscar Tusquets me hace pensar en la lista de blogs de Sindrogámicos
Queridos, la semana pasada he ido leyendo en el metro Todo es comparable, el libro de Óscar Tusquets Blanca que editó Anagrama y compré por un precio excelente en la nueva librería de segunda mano, La Palma 40, que lleva en esa calle y número mi ya amigo Crescencio.
Era ir leyendo los pequeños ensayos y enseguida pensaba en el sindrogámico Rfa. y su compañera Alis, tan apolíneos y racionalistas desde Mitte, y por extensión en eleganTe chaflán, donde Rfa. comparte su visión de Madrid con la que Chicoutimi da de Liverpool, Rinconete de Buenos Aires y mikto kwai, otro sindrogámico, da de Berlin.
En Mitte apenas comento nunca: son textos redondos en los que aprendo y callo, pero les sigo de cerca. El caso es que he visto la relación de uno de los ensayos contra los grandes museos y lo que ya había puesto Rfa., y en la nota de otro ensayo sobre la manía de las siglas, que le enfurecía (ahí le contesté que para mí el MNCARS es “El Reina”, sin más). Y no he querido dejar pasar la ocasión de marcar el camino que une a Tusquets y a Mitte.
No pondré esos blogs en mi lista porque es muy fácil ir a Sindrogámicos y abrirlos desde allí. Pero os aconsejo a todos que la exploréis la lista de blogs INTERESANTES que dan. Alguno ya está en la mía, a estos dos, ya sabéis cómo llegar. Es cosa vuestra explorarla: encontraréis inteligencia pura y frivolidades inteligentes que harán que el viaje merezca la pena.
Hago una excepción que hace ya tiempo que quería hacer: Puntos suspensivos, el blog de la terca entusiasta de la solidaridad June Fernández. Quiero tenerlo cerca para hacer mías sus reivindicaciones.
Ahora ya solo me queda copiar, como un monje medieval pero sin iluminarlos, los dos textos (algo largos) de Tusquets que dedico a Rfa. y a Alis.
[en EL MUSEO COMO CASA DE PLACER]
Este es un manifiesto ingenuo, esteticista y suicida contra la tendencia, irrefrenable y universal, que nos precipita a todos, sin distinción de raza o credo, ala financiación, visita y público aplauso de los Grandes Museos de Exaltación Nacional.
...
Las colas en el museo del Quai d’Orsay son espectaculares, el número de autobuses aparcados ante su fachada, apabullante, pero las obras que antes noe emocionaban en el Palai de Tokyio o en el Jeu de Paume, se han empequeñecido y banalizado. Rodin, tan majestuoso en su estudio museo, se ve ridículo bajo la gran bóveda ferroviaria [...] Tantas cosas que nos habían fascinado en otros lugares.
[...]
Estoy seguro de que el noventa por ciento de los que acuden a estos grandes museos lo hacen con la pretensión de de disfrutarlos en una sola visita y que no van a reincidir. ¿Cómo puede una persona con un estómago normal digerir en un par de horas la evolución del arte a lo largo de varios milenios? ¿Va a disfrutar del Escriba sentado y de Delacroix al cabo de pocos minutos?
Nunca me han gustado los menús gastronómicos. Albergo la esperanza, quizá algo ingenua a mi edad, de que volveré a este restaurante y, consecuentemente, no tiene sentido agotar el repertorio del cocinero en esa comida. No quiero adquirir un conocimiento enciclopédico de su obra, quiero comer bien.
[de RESPONSO POR LA ESCALERA: una nota al pie]
1. Estoy dispuesto a referirme a este museo como Museo de Meier, o Museo del Raval, o Museo Albino o como el pueblo –y los taxistas- vayan decidiendo, pero me niego en redondo a llamarlo MACBA ... CARS al Sofidú, IVAM al de Valencia y así con todos. Crear nuevas palabras con el método de acrónimos, de acumulación de siglas, me parece un atentado al lenguaje, una sumisión al colonialismo cultural yanqui y una falta de imaginación inaceptable.
... Algunos personajes bizantinos eran bachilleres, habían estudiado un bachillerato, como los españolitos de mi generación. Supongo que las asignaturas no serían las mismas, pero el título conservaba su nombre tres siglos y medio más tarde. Nuestros hijos no; nuestros hijo ya no son bachilleres, son titulados de EGB o de BUP, o de COU, o de ESO, o de lo que al ministro de turno –ministro de Educación para más escarnio- se le haya ocurrido para dejar huella de su pezuñita.
... Si el proceso de creación del lenguaje hubiese seguido el actual método de acrónimos, una silla se llamaría algo así como AICPYR (asiento individual con patas y respaldo). Es muy comprensible que hayan sido los organismos públicos, que no se caracterizan precisamente por un derroche de imaginación, los que primero han acogido con general alborozo este mecanismo pedestre y hortera.
No deja de sorprenderme que mis amigos literatos, algunos bastante escandalosos e irreverentes como Félix de Azúa, soporten estoicamente este sarampión. Hago un llamamiento enardecido al pueblo soberano: ¡neguémonos en redondo a ampliar estos términos! No saber qué carajo es el mammnac representa una prueba de cultura, no de ignorancia.
Era ir leyendo los pequeños ensayos y enseguida pensaba en el sindrogámico Rfa. y su compañera Alis, tan apolíneos y racionalistas desde Mitte, y por extensión en eleganTe chaflán, donde Rfa. comparte su visión de Madrid con la que Chicoutimi da de Liverpool, Rinconete de Buenos Aires y mikto kwai, otro sindrogámico, da de Berlin.
En Mitte apenas comento nunca: son textos redondos en los que aprendo y callo, pero les sigo de cerca. El caso es que he visto la relación de uno de los ensayos contra los grandes museos y lo que ya había puesto Rfa., y en la nota de otro ensayo sobre la manía de las siglas, que le enfurecía (ahí le contesté que para mí el MNCARS es “El Reina”, sin más). Y no he querido dejar pasar la ocasión de marcar el camino que une a Tusquets y a Mitte.
No pondré esos blogs en mi lista porque es muy fácil ir a Sindrogámicos y abrirlos desde allí. Pero os aconsejo a todos que la exploréis la lista de blogs INTERESANTES que dan. Alguno ya está en la mía, a estos dos, ya sabéis cómo llegar. Es cosa vuestra explorarla: encontraréis inteligencia pura y frivolidades inteligentes que harán que el viaje merezca la pena.
Hago una excepción que hace ya tiempo que quería hacer: Puntos suspensivos, el blog de la terca entusiasta de la solidaridad June Fernández. Quiero tenerlo cerca para hacer mías sus reivindicaciones.
Ahora ya solo me queda copiar, como un monje medieval pero sin iluminarlos, los dos textos (algo largos) de Tusquets que dedico a Rfa. y a Alis.
[en EL MUSEO COMO CASA DE PLACER]
Este es un manifiesto ingenuo, esteticista y suicida contra la tendencia, irrefrenable y universal, que nos precipita a todos, sin distinción de raza o credo, ala financiación, visita y público aplauso de los Grandes Museos de Exaltación Nacional.
...
Las colas en el museo del Quai d’Orsay son espectaculares, el número de autobuses aparcados ante su fachada, apabullante, pero las obras que antes noe emocionaban en el Palai de Tokyio o en el Jeu de Paume, se han empequeñecido y banalizado. Rodin, tan majestuoso en su estudio museo, se ve ridículo bajo la gran bóveda ferroviaria [...] Tantas cosas que nos habían fascinado en otros lugares.
[...]
Estoy seguro de que el noventa por ciento de los que acuden a estos grandes museos lo hacen con la pretensión de de disfrutarlos en una sola visita y que no van a reincidir. ¿Cómo puede una persona con un estómago normal digerir en un par de horas la evolución del arte a lo largo de varios milenios? ¿Va a disfrutar del Escriba sentado y de Delacroix al cabo de pocos minutos?
Nunca me han gustado los menús gastronómicos. Albergo la esperanza, quizá algo ingenua a mi edad, de que volveré a este restaurante y, consecuentemente, no tiene sentido agotar el repertorio del cocinero en esa comida. No quiero adquirir un conocimiento enciclopédico de su obra, quiero comer bien.
[de RESPONSO POR LA ESCALERA: una nota al pie]
1. Estoy dispuesto a referirme a este museo como Museo de Meier, o Museo del Raval, o Museo Albino o como el pueblo –y los taxistas- vayan decidiendo, pero me niego en redondo a llamarlo MACBA ... CARS al Sofidú, IVAM al de Valencia y así con todos. Crear nuevas palabras con el método de acrónimos, de acumulación de siglas, me parece un atentado al lenguaje, una sumisión al colonialismo cultural yanqui y una falta de imaginación inaceptable.
... Algunos personajes bizantinos eran bachilleres, habían estudiado un bachillerato, como los españolitos de mi generación. Supongo que las asignaturas no serían las mismas, pero el título conservaba su nombre tres siglos y medio más tarde. Nuestros hijos no; nuestros hijo ya no son bachilleres, son titulados de EGB o de BUP, o de COU, o de ESO, o de lo que al ministro de turno –ministro de Educación para más escarnio- se le haya ocurrido para dejar huella de su pezuñita.
... Si el proceso de creación del lenguaje hubiese seguido el actual método de acrónimos, una silla se llamaría algo así como AICPYR (asiento individual con patas y respaldo). Es muy comprensible que hayan sido los organismos públicos, que no se caracterizan precisamente por un derroche de imaginación, los que primero han acogido con general alborozo este mecanismo pedestre y hortera.
No deja de sorprenderme que mis amigos literatos, algunos bastante escandalosos e irreverentes como Félix de Azúa, soporten estoicamente este sarampión. Hago un llamamiento enardecido al pueblo soberano: ¡neguémonos en redondo a ampliar estos términos! No saber qué carajo es el mammnac representa una prueba de cultura, no de ignorancia.
martes, 25 de diciembre de 2007
La vida no
Se me ha hecho invierno sin darme cuenta
Aroa
Aroa
Lara había dicho que las cosas vuelven:
«Otra vez, la tierra escondida bajo el invierno» escribió.
A veces algo vuelve.
No la vida. La vida no regresa.
Por eso escribimos, hablamos,
hacemos como que mentimos.
Anclamos como podemos lo que sentimos,
una vez. Ni sabemos cuándo.
Para que si algo parece volver
parezca que seguimos siendo nosotros
los que lo recibimos.
Lo que dice Aroa en mi voz es distinto.
Lo igual es la conciencia de las cosas.
sábado, 22 de diciembre de 2007
Flavia Company y María Zarazúa tienen buenas noticias (actualizado)
Flavia Company

(foto portada de Silvio Pinhatti para la edición brasileña, a metade sombria, editorial Cubzac)
Ya puse en Las Playas de Siberia pequeños fragmentos de La mitad sombría, una novela necesaria, que ilumina más cuanto más ensombrece, de Flavia Company, editada por DVD. Esta es la portada de la edición brasileña de esa novela. Una edición que la ha hecho justamente feliz, como a muchos de los que nos sus amigos. Podéis leer la entrada en la que nos lo cuenta, con los primeros párrafos en portugués brasileño, pinchando AQUÍ; aunque también tenéis vínculo a su página en la columna de la derecha. Y ya que estáis, podríais leer la entrada anterior sobre el consumismo, con un suelto que publicó hace un año en El Periódico de Cataluña a principios de 2006. A mí me ha servido mucho.
Compañera de blogosfera: ¡Felicidades!
María Zarazúa
También María Zarazúa (buscadla a la derecha o haced clic AQUÍ) tiene buenas noticias. Al poco de quitar la exposición de Manuela ha abierto otra en La Ida (Madrid, calle Colón numero 11. Entre semana abren a las 15h y hasta las tres de la mañana y los fines de semana abren a las 13h hasta las tantas de la mañana). Estas fotos pertenecen a la exposición: dos de Berlín, una de Roma (¡qué magnífico retrato del papado!) y otra de Lisboa.
La exposición se llama 31 SEPT. 05:42 PM. Se inauguró el 16 de diciembre y estará hasta el 15 de enero. Las fotos tienen un tamaño de 70 x 50 cm, excepto una grande, que es de 150 x 70 cm, y dos más pequeñas, de 60 x 50 cm. Están montadas sobre dibond de 2 mm, que es una plancha de aluminio más ligero. Todas van laminadas en mate, para que no se estropeen y duren más.
Como la he visto crecer como artista, cada salto que da a una plataforma nueva, desde la que saltar más arriba todavía, me hace feliz.
Compañera de la vida: ¡Felicidades!
Ping Pong City
Anoche, en el centro Los Jacintos, asistí al primer concierto (o un ensayo con público), de Ping Pong City. Me sentí con 25 años: la fuerza en los momentos fuertes era impresionante, pero la delicadeza y la riqueza musical en los otros momentos, lo eran todavía más. Es el grupo en el que han invertido muy bien casi un año Roberto y Carlos, a los que anoche les acompañaban (espero que repitan), un teclista que es profesor de conservatorio y hasta ahora había tocado a Mozart, un buen bajista y un guitarra y trompeta.
Roberto se transforma en el escenario. Carlos transmite ritmo (y felicidad con su sonrisa).
Estoy convencido de haber asistido a un concierto que formará parte de la pequeña historia de los grupos españoles. Es otra buena noticia de todos los que cerca de mí están haciendo un gran trabajo.
sábado, 15 de diciembre de 2007
Puente de San Marcos
La carne está triste
y todos los libros están leídos
Mallarmé
y todos los libros están leídos
Mallarmé
Estoy viejo
Ando en dentelladas con la luz
y pierdo en el combate cada día
En lo oscuro me curo las heridas
endurecido en sonrisas el temblor
del hueso abierto. Huyo y reaparezco
atacando a la luz desprevenida
Te dejo imprudente en el portal
incumplo el pacto de compañía
Me meto en la noche del no hay nadie
busco soledad frío oscuro.
Sentirme
Desde el puente sigo aguas arriba la negrura
turbulencia creciente hasta el principio
de las cuevas de montaña.
Un goteo de desconocimiento la acumula.
Si se hubiera quedado.
Aguas abajo, cada vez más mansas,
hasta el desconocimiento de ser mar.
Sin saberlo.
En el puente está el frío y estoy yo.
Apenas. El agradable dolor del frío.
Y todavía soy
Aún me sé la canción
ablandarte la carne con susurros
comerla a bocados lentos. Digerirla.
Quedo con los ojos abiertos hacia dentro
viendo desaparecer cada trozo.
Inventando el río la cueva el llano el mar
con los colores imposibles de lo eterno.
Basta
He de abrir los ojos hacia fuera
quedarme en la calle con los compañeros
esperar con ellos una brisa cálida
en esta cueva a cielo abierto
domingo, 9 de diciembre de 2007
Sebald y su librito sobre Walser

Lila Berger, creo que ya lo he dicho en otro sitio, me ha ido traspasando algunas de sus filias literarias centroeuropeas. En el caso de Robert Walser, que ya había leído “asistemáticamente”, como dice Sebald que es casi la única forma de leerlo, me “redescubrió” el interés. Siempre tardo en dejarme convencer, aunque luego, quedo encantado y pillado, haciendo míos sus gustos. Con Sebald, quizá por el libro sobre campos de concentración, he tardado todavía más, pero este librito en el que escribe sobre Walser era un puente que resultaba difícil no cruzar. Está muy bien editado en un librillo de bolsillo por Siruela y magníficamente traducido por Miguel Sáenz, uno de los grandes traductores del alemán. Vila Matas creo que bebió en exceso de este librito para una de sus novelas.
He preferido dejar que sea lea la voz de Sebald, no mutilar mucho las citas y poner menos: me limitaré a algunos de los largos subrayados que he hecho, porque creo que explican muy bien al autor de los “microgramas” felizmente descubiertos y “descifrados” parcialmente. Tenemos, por suerte, Walser para rato. Pudo ser uno más de los grandes escritores desconocidos, pero la suerte que no tuvo en su vida propia la tuvo en algunos que lo conocieron y dieron a conocer su obra. Y con respecto a Sebald, esto me ha bastado para ir atreviéndome con él.
Mi compañeros de taller reconocerán aquí las citas de ese “Homenaje a W” que hace un personaje tan cercano a mí que ya ha aparecido en dos de los tres relatos que llevamos. La entrada será larga: espero que encontréis tiempo para leerla, por Sebald y por Walser, no por mí, a la segunda, tercera o cuarta vez. Los epígrafes en negrita son cosas mías que uso para ordenarme lo que leo; siento no poner más pero la longitud se escapa ya de lo razonable. Los textos entre comillas angulares están extraídos directamente del texto de Sebald.
Sobre la no biografía
«Las huellas que Robert Walser dejó en su vida fueron tan leves que casi se han disipado. Al menos desde su regreso a Suiza en la primavera de 1913, y en realidad, claramente, desde el principio, solo estuvo unido al mundo de la forma más fugaz. En ninguna parte pudo establecerse, nunca tuvo la más mínima posesión. No tuvo casa jamás, ni una vivienda duradera, ni un solo mueble ... De lo que necesita un escritor para ejercer su oficio no tenía casi nada que pudiera llamar propio. Libros no poseía, según creo; ni siquiera los que él mismo había escrito. Los que leía eran casi siempre prestados ... Y al igual que toda su vida vivió sin posesiones materiales, también permaneció apartado de los hombres.»
«Que Robert Walser no pertenezca hoy a los escritores olvidados se lo debemos, en primer lugar, al hecho de que Carl Selig lo acogiera en su casa. Sin los relatos de Selig sobre los paseos de Walser, sin sus preparativos biográficos, sin las antologías por él publicadas y la seguridad, gracias a sus esfuerzos, de un legado compuesto de millones de letras ilegibles, la rehabilitación de Walser no se habría producido.»
He preferido dejar que sea lea la voz de Sebald, no mutilar mucho las citas y poner menos: me limitaré a algunos de los largos subrayados que he hecho, porque creo que explican muy bien al autor de los “microgramas” felizmente descubiertos y “descifrados” parcialmente. Tenemos, por suerte, Walser para rato. Pudo ser uno más de los grandes escritores desconocidos, pero la suerte que no tuvo en su vida propia la tuvo en algunos que lo conocieron y dieron a conocer su obra. Y con respecto a Sebald, esto me ha bastado para ir atreviéndome con él.
Mi compañeros de taller reconocerán aquí las citas de ese “Homenaje a W” que hace un personaje tan cercano a mí que ya ha aparecido en dos de los tres relatos que llevamos. La entrada será larga: espero que encontréis tiempo para leerla, por Sebald y por Walser, no por mí, a la segunda, tercera o cuarta vez. Los epígrafes en negrita son cosas mías que uso para ordenarme lo que leo; siento no poner más pero la longitud se escapa ya de lo razonable. Los textos entre comillas angulares están extraídos directamente del texto de Sebald.
Sobre la no biografía
«Las huellas que Robert Walser dejó en su vida fueron tan leves que casi se han disipado. Al menos desde su regreso a Suiza en la primavera de 1913, y en realidad, claramente, desde el principio, solo estuvo unido al mundo de la forma más fugaz. En ninguna parte pudo establecerse, nunca tuvo la más mínima posesión. No tuvo casa jamás, ni una vivienda duradera, ni un solo mueble ... De lo que necesita un escritor para ejercer su oficio no tenía casi nada que pudiera llamar propio. Libros no poseía, según creo; ni siquiera los que él mismo había escrito. Los que leía eran casi siempre prestados ... Y al igual que toda su vida vivió sin posesiones materiales, también permaneció apartado de los hombres.»
«Que Robert Walser no pertenezca hoy a los escritores olvidados se lo debemos, en primer lugar, al hecho de que Carl Selig lo acogiera en su casa. Sin los relatos de Selig sobre los paseos de Walser, sin sus preparativos biográficos, sin las antologías por él publicadas y la seguridad, gracias a sus esfuerzos, de un legado compuesto de millones de letras ilegibles, la rehabilitación de Walser no se habría producido.»
Su escritura
«En opinión de Elías Canetti, la singularidad e Walser consistía en que, al escribir, negaba siempre su miedo en lo más íntimo, excluía constantemente una parte de sí mismo. En esa ausencia se basaba lo peculiarmente inquietante que había en él ... Es tan poco lo que nos cuenta ... que se podría hablar de una pobreza crónica de experiencias ... Lo único seguro es que escribe continuamente con un esfuerzo cada vez mayor; también cuando disminuye la demanda de sus textos sigue escribiendo día tras día, hasta el límite del dolor y no pocas veces, creo, un trecho más allá. Cuando no puede más, lo vemos en Waldau, donde trabaja un poco en jardinería o juega contra sí mismo una partida de billar y, finalmente, en Herisau, limpiando legumbres en la cocina, clasificando basura en vuelta en papel de aluminio o leyendo ... rígidamente de pie en un rincón. Las escenas que nos han llegado de la vida de Walser son tan lejanas que no puede hablarse de una historia o de una biografía; más bien, me parece, de una leyenda.»
No interpretación
«Cómo se puede comprender a un autor que estaba tan acosado por las sombras y que, con independencia de ello, esparció por todas partes la luz más amable, un autor que escribía humoradas de pura desesperación, que casi siempre escribió lo mismo y nunca se repitió, para quien sus propios pensamientos, aguzados en minucias, eran incomprensibles, que estaba por completo con los pies en el suelo y se perdía incondicionalmente en el aire, cuya prosa tenía la cualidad de disolverse al ser leída,»
Anonimato y fugacidad
«En Walser, una cosa sustituye siempre con rapidez a otra. Sus escenas solo duran un parpadeo, y también a las figuras humanas de sus obras se les concede la vida más breve. Cientos de ellas pueblan los textos solo de ... En el momento de su aparición son de una maravillosa presencia, pero cuando se las quiere mirar han desaparecido.»
«Sin duda a algo parecido se refería Nabokov al decir de los seres que circulan por los libros de Nikolái Gógol que se trata de un linaje de locos pacíficos que por nada del mundo dejan de dar vueltas a sus ruedecitas. La comparación con Gógol no es en modo alguno rebuscada. Los dos perdieron poco a poco la capacidad de dirigir su atención al centro de los acontecimientos de la novela y se dejaron captar, en cambio, de una forma casi compulsiva, por las criaturas extrañamente irreales que aparecían en la periferia de su campo de visión, sobre cuya vida anterior y ulterior nunca sabremos lo más mínimo.»
jueves, 6 de diciembre de 2007
Hoy es un día de alegría para mí
Y me aferro a las alegrías, con la misma fuerza que hago frente a los problemas. Una antigua amiga de la blogosfera, cuya dirección tenía en mi carpeta de Favoritos Secretos, me ha dado permiso para salir a la luz (bueno, me ha dicho que lo que yo quiera). Un minuto después de subir esto la encontraréis en El Patio de Mi Recreo.
Esta amiga, Nunuaria, tiene un blog, http://nunuaria.blogspot.com/, y en él ha subido hoy dos entradas sobre dos libros de otras dos amigas que estaban ya desde hace tiempo en esa lista: Lara Moreno y Beatriz Russo.
Esto no es endogamia. Es cariño y merecimientos.
Esto es sumar. De restar, ya se ocupa la vida. Le hacemos frente con las palabras. Luchamos contra eso llenando los huecos, deshaciendo los malentendidos. Echando a patadas de nuestro corazón los malos rollos. Que ya sabemos que el "otoño dura lo que tarda en llegar el invierno".
Esta amiga, Nunuaria, tiene un blog, http://nunuaria.blogspot.com/, y en él ha subido hoy dos entradas sobre dos libros de otras dos amigas que estaban ya desde hace tiempo en esa lista: Lara Moreno y Beatriz Russo.
Esto no es endogamia. Es cariño y merecimientos.
Esto es sumar. De restar, ya se ocupa la vida. Le hacemos frente con las palabras. Luchamos contra eso llenando los huecos, deshaciendo los malentendidos. Echando a patadas de nuestro corazón los malos rollos. Que ya sabemos que el "otoño dura lo que tarda en llegar el invierno".
domingo, 2 de diciembre de 2007
María Zarazúa, Librélula y los papeles de Mamen
Amigos, si tenéis que hacer regalos navideños pasaos por La Maison, una casa encantada en la que encontrareis todo tipo de regalos (desde todo tipo de ropa, muebles, lámparas... hasta papeles pintados a mano y los cuadernos Librelula, también hechos a mano). Todo a un precio estupendo, mucho más barato que en las tiendas, y sin aglomeraciones ni agobios. Allí estaré desde el viernes 7 durante todos los fines de semana de diciembre echando un cable a los Librelulas y a los papeles de Mamen. Merece la pena que os paséis porque hay cosas muy chulas.
sábado, 1 de diciembre de 2007
¡Qué cosas!
Me he dado un paseo estupendo. Iba hacia Manuela y oí a un chico de treinta y tantos pedir un euro a una pareja que pasaba y no le hicieron caso. Me volví y le di dos euros cincuenta que llevaba sueltos en el bolsillo. Me ha dado un abrazo y un fuerte beso en los labios. Y me ha sabido a gloria. ¡Qué cosas!
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