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miércoles, 15 de junio de 2011

El 19-J: todos a la calle

[ACTUALIZACIÓN]

Nada justifica que ayer se "cercara el Parlament. Me habría parecido estupendo que se acercaran 500.000 personas para decirles que "no nos representan", pero manteniendo un amplio camino abierto para que entraran y salieran cuando y como quisieran. Fue un error, que rápidamenteha sido reconocido por todas las asambleas. Desgraciadamente, las radios y periódicos que más leña dieron con el tema, no han mencionado la asunción de que lo hicimos mal: viva la prensa libre.

Pero los que mandan a los mossos buscaban más sangre y han sido pillados en este vídeo. PRIMERO, porque en este vídeo se ve cómo un mosso dispara a corta distancia contra la gente y el comportamiento de esta es pacífico. SEGUNDO, porque manifestantes que siguienro a los "antisistema" que habían montado la bronca vieron que se juntaban, llevaban pinganillos y, al final, la policía de uniforme viene a reacatarlos como compañeros.

¿NOS PODEMOS PERMITIR UNA POLICÍA QUE, APARENTEMENTE, INICIA LA VIOLENCIA?

Que cada uno lo piense y se vaya situando. Este es el vídeo:



*****


El pacto de Euro es una colosal estafa concebida solo para favorecer los beneficios de la banca y de las grandes empresas.


Este es el principal objetivo por el cual debemos salir TODOS, de nuevo el próximo 19-06 a la calle

El objetivo general del Pacto según sus firmantes

Los firmantes del Pacto afirman que su objetivo general es hacer frente a la deuda incrementando la competitividad de la zona euro, es decir, facilitando la presencia comercial de las empresas de los países que utilizan el euro en los mercados mundiales.

Para bajar los salarios nominales recomiendan reformas como las siguientes (Los entrecomillados son citas textuales del Pacto que se puede leer en:http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/120310.pdf):

-“Revisión de los acuerdos de fijación de salarios”, para restringir sus posibles subidas.

- “Revisión del nivel de centralización del proceso de negociación” para reducir el poder negociador de los trabajadores y así evitar que puedan presionar al alza los salarios al defender su capacidad de compra. Como es bien sabido, cuanto más centralizado esté un sistema de negociación colectiva más trabajadores participan en la negociación y, por tanto, más fuerza tienen. Por el contrario, cuanto más descentralizada sea la negociación (como quieren los líderes neoliberales europeos), más difícil resulta a los trabajadores defender sus derechos o conseguir salarios más elevados: si se negocia a nivel estatal, por ejemplo, los trabajadores pueden tener gran fuerza de negociación pero si se negocia a título personal, no tendrán ninguna. Los firmantes del Pacto proponen esta revisión para que se pueda ir descentralizando la negociación porque saben que así bajarán los salarios, que es lo que buscan.

- “Garantía de que la fijación de salarios en el sector público contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado”. Es decir, que los sueldos de los trabajadores públicos se reduzcan para que no sirvan de referencia al alza a los trabajadores del sector privado.

-El Pacto del Euro es un pacto contra los trabajadores europeos.

…además, hundirá a la economía europea puesto que al reducir los salarios disminuirá también el gasto que se realiza en Europa lo que se traducirá en menos ventas para miles de pequeñas y medianas empresas que viven de las compras que realizan los asalariados europeos.

Desde este punto de vista, los únicos beneficiarios del Pacto son las grandes empresas globales europeas,

Y como estas últimas, las pequeñas y medianas empresas, son las que crean la mayor parte del empleo (alrededor del 70% de media en toda Europa) podemos decir que el Pacto del Euro es igualmente un pacto contra el empleo.

La idea de que lo que hay que hacer para crear empleo es abaratar el trabajo y facilitar las condiciones de contratación en los mercados laborales “flexibilizando” (Es decir, DESPIDO MÁS BARATO, hasta llegar al DESPIDO LIBRE) las relaciones laborales, de la que parte el Pacto, se demostró que es falsa hace más de setenta años. Es la idea que supone que el empleo se crea solo en función del precio del trabajo sin considerar que el empleo depende, en realidad, de la demanda efectiva que haya en el mercado de bienes y servicios porque, por muy barato que sea el trabajo, si los empresarios no venden los productos que fabrican no contratarán trabajadores.

Por eso el Pacto del Euro es una falacia y un engaño como instrumento para crear empleo. Lo que sí conseguirá el Pacto del Euro será precarizar aún más el empleo en Europa, hacerlo más inseguro y temporal.

El Pacto recalca la necesidad de garantizar la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que obliga a reducir los déficit presupuestarios, ES DECIR: REDUCCIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS por debajo del 3%, para lo cual se recomienda reformar el sistema de pensiones, el sistema sanitario y las prestaciones sociales, es decir, los gastos que tienen un impacto más directo sobre el bienestar social pero, eso sí, que significan provisión de bienes (pensiones privadas, sanidad privada, cuidados privados, etc.) muy rentables para las empresas privadas (Para entender las falsas razones en las que se basa el Pacto de Estabilidad puede verse, "¿Por qué el 3% de déficit público y no el 2 o el 7? Mentiras y verdades sobre los déficit y la deuda" de Juan Torres López).

Para reafirmar estas medidas antisociales, el Pacto insta a “traducir en legislación nacional las normas presupuestarias de la UE establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento” con objetivo de garantizar que posean un “carácter vinculante y duradero suficientemente sólido”. De hecho, se propone que se introduzcan en leyes marco o incluso en las propias constituciones.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130341

(Y esto ya es mío: ¡y pensar que si se prohibieran los Paraísos Fiscales, refugios para dinero opaco e ilegal que no ha cotizado, y que cada día que está ahí ROBA a los ciudadanos del país de su dueño, por no pagar los debidos impuestos!)

domingo, 28 de noviembre de 2010

No sin nosotros

Desde hace días, se repite en mi mente como un mantra la frase con la que empieza Chantal Maillard el texto 70 de sus diarios del 96-98, titulados Filosofía en los días críticos:

«Todo problema se genera a partir de una situación dada. Modifiquemos la situación y se eliminará el problema».

Y es que tenemos un problema bien grande: haber dejado que se instaurara un sistema capitalista financiero sin ponerle la menor traba.

Ahora, ciertamente, las desregulaciones financieras han permitido que un reducido grupo controle la economía del mundo: no producen, simplemente juegan con dinero y cada vez tienen más para seguir jugando; controlan las grandes instituciones financieras y cuentan con amplios medios de difusión y grupos políticos afines en todo el mundo; sus recetas han sido un fracaso para la gente en el Tercer Mundo y en países como Rusia. Pero sus fallos no cuentan... porque nadie los cuenta ni los tiene en cuenta: el que se opone a ellos, es derribado con operaciones de dinero.

Ahora, ciertamente, el capitalismo productivo sigue las biblias de los anteriores al pie de la letra. No debería ser el juego de ellos, pero lo es. Deberían querer la potenciación de la economía productiva, pero los intereses cruzados los han apresado.

Los Gobiernos, incluso los que no querían eso, ceden ante los primeros y, ahora, buscan refugio entre los segundos. Ayer, en nuestro país, el señor Zapatero les preguntó que qué tenía que darles para que ellos le dieran un abrazo y le acariciaran el pelo. El señor Cameron (para irnos al otro lado), el que quería distanciarse de las prácticas neoliberales de incluso, sí, incluso, los socialistas británicos, el que llegó al poder con frases como esta: "Ha llegado la hora de que admitamos que hay más cosas en la vida que el dinero y ha llegado la hora de que nos centremos no solo en el producto interior bruto (PIB), sino en una felicidad general", ya vemos lo que hace.

Y mi pregunta es, ¿Y nosotros qué pintamos en esto?

La siuación fue creada y si nos fijamos en el problema, es lógico que no haya otra solución: porque el problema se ha creado con un cumplimiento estricto de la reglas emitidas por la situación. Durante decenios, hemos jugado todos al "Virgencita que me quede como estoy": pero la situación no nos lo ha permitido y por miedo a mejorar, hemos empeorado.

Solo nos queda aferrarnos a la frase NO SIN NOSOTROS.

Va a ser duro, nos van a machacar. Pero si no hacemos algo, nadie nos va a escuchar. Somos la gente, tenemos la fuerza si nos atrevemos a ejercerla, tenemos que demostrar que no aceptamos esa situación, que hay que cambiarla. No lo quiero así, me asusta y me duele, pero hemos de elegir: o nos sometemos a la humillación continuada y a la pérdida de los niveles de vida que no debemos perder (que también esos hay que replantearlos para que no consistan sobre todo en la posesión de bienes de consumo) o aceptamos los tiempos de "sangre, sudor y lágrimas" para cambiar la situación.

Porque lo cierto ciertísimo es que la virgencita neoliberal no va a permitir que nos quedemos como estamos.

viernes, 1 de octubre de 2010

Expreso Neoliberalismo, Destino Pobreza (correspondencia Dictaduras): 1. Hagamos el indio

“No hemos heredado la tierra de nuestros antepasados. La tenemos prestada de nuestros hijos”
Antoine de Saint-Exupery

Me he cansado de esperar que salga una nueva izquierda: lo que veo me asusta y quiero reaccionar. Me nuego a dar por sentado que el Capitalismo Neoliberal sea la única opción, porque nos lleva al desastre: humano y ecológico. Dicen sus recetas y parece que no se puede vivir fuera de ellas. En el Capitalismo Neoliberal, no. Por eso hay que buscar fuera de él.

El otro día, un amigo mío decía “veo el trabajo como un bien de consumo más”. Tiene toda la razón. Su frase es irreprochable. En el sistema que se nos ha impuesto, así es. No estoy dispuesto a tolerar que ese sistema, del que me declaro enemigo, se promulgue a sí mismo, impunemente, como el único. La izquierda soy yo, pero no como representante de otro que no sea yo mismo, sino como portavoz de mí mismo: hay otras voces y me uno a ellas.

La base del capitalismo, desde antiguo, es el expolio de los recursos: los naturales y los seres humanos, convertidos en bienes de consumo. Viene de antiguo. Saco el hacha de guerra y uso la tecnología: nada de winchesters contra arcos. Tenemos Internet y todo tipo de comunicaciones que nos permite avanzar en un mes lo que antes nos requería 10 años. Y detrás de un mes enseguida viene otro.

Esta entrada se la dedico a Sirwood, que siempre está haciendo el indio y a mí me parece una de las personas más serias que conozco. él me ha recordado el texto del jefe Seattle. Viene muy bien, porque el Neoliberalismo nos puede vencer a nosotros, pero ansiando cada vez más recursos, y abusando del petróleo para ello, se enfrenta a un Enemigo que le derrotará. Y ahí tenemos que estar nosotros, con una estructura de relevo ya creada, puesta a prueba, con nuestras tácticas y estrategias. Indudablemente, con enfrentamientos.

Carta del Jefe Indio Seattle

El gran jefe de Washington ha mandado hacernos saber que quiere comprarnos las tierras junto con palabras de buena voluntad. Mucho agradecemos este detalle porque de sobras conocemos la poca falta que les hace nuestra amistad.
Queremos considerar el ofrecimiento porque también sabemos de sobra que, si no lo hiciéramos, los rostros pálidos nos arrebatarían las tierras con armas de fuego.
¿Pero cómo podéis comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esta idea nos resulta extraña. Ni el frescor del aire ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podrían ser comprados? Tenéis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. La hoja verde, la playa arenosa, la niebla en el bosque, el amanecer entre los árboles, los pardos insectos… son sagradas experiencias y memorias de mi pueblo.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra cuando comienzan el viaje a través de las estrellas. Nuestros muertos, en cambio, nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos una parte de ella, y la flor perfumada, el ciervo, el caballo y el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino que también representa la sangre de nuestros antepasados. Si os la vendiésemos, tendréis que recordar que son sagrados y enseñarlo así a vuestros hijos.
También los ríos son nuestros hermanos porque nos liberan de la sed, arrastran nuestras canoas, nos procuran peces. Además, cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de la vida de nuestras gentes, el murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Sí, gran jefe de Washington: los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimento de nuestros hijos. Si os vendemos nuestra tierra, tendréis que recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y también suyos. Y por tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.
Por supuesto que sabemos que el hombre blanco no entiende nuestra forma de ser. Tanto le da un trozo de tierra que otro, porque no la ve como hermana, sino como enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y sigue caminando.
Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Secuestra la vida de sus hijos y tampoco le importa. No le importan la tumba de sus antepasados ni el patrimonio de sus hijos olvidados. Trata a su madre la tierra y a su hermano el firmamento como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas y cuentas de colores. Su apetito devora la tierra dejando detrás todo un desierto.
No lo puedo entender. Vuestras ciudades hieren los ojos del hombre PIEL ROJA. Quizá sea porque somos salvajes y no podemos comprenderlo. No hay un solo sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda escuchar en la primavera el despliegue de las hojas o el rumor de las alas de un insecto.
Quizá es que soy un salvaje y no comprendo bien las cosas. El ruido de la ciudad es un insulto para el oído. Y yo me pregunto: “¿Qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de una garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la balsa?” Soy un piel roja y no lo puedo entender. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de este mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.
Cuando el último piel roja haya desaparecido de esta tierra, cuando no sea más que un recuerdo su sombra, como el de una nube que pasa por una pradera, entonces todavía esta riberas y estos bosques estarán poblados por el espíritu de mi pueblo. Porque nosotros amamos este país como ama el niño los latidos del corazón de su madre.
Si decidiese aceptar vuestra oferta tendré que poneros una condición: que el hombre blanco considere a los animales de esta tierra como hermanos. Soy salvaje y no comprendo otro modo de vida.
Tengo vistos millares de búfalos pudriéndose abandonados en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy salvaje y no comprendo cómo una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.
¿Qué puede ser el hombre sin los animales? Si los animales desapareciesen, el hombre moriría en una gran soledad. Todo lo que le pasa a los animales muy pronto le sucederá también al hombre. Todas las cosas están ligadas.
Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurre a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.
De una cosa estamos bien seguros: la tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. El hombre no tejió la trama de la vida. Él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos.
Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Vosotros podéis pensar ahora que Él os pertenece, lo mismo que deseáis que nuestras tierras os pertenezcan. Pero no es así. Él es el Dios de todos los hombres y su compasión alcanza por igual al piel roja y al hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña provocaría la ira del Creador.
También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. El hombre no ha tejido la red de la vida. Sólo es uno de esos hilos y está tentando a la desgracia si osa romper esa red.
Todo está ligado entre sí como la sangre de una familia. Si ensuciáis vuestro lecho, cualquier noche moriréis sofocados por vuestros excrementos.
Pero vosotros caminaréis hacia la destrucción rodeados de gloria y esplendor por la fuerza de Dios, que os trajo a esta tierra y que por algún designio especial os dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese designio es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlanchines.
¿Dónde está el bosque espeso?… Desapareció.
¿Dónde está el águila?… Desapareció.
Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar sobrevivir.