miércoles, 25 de enero de 2012

Niebla en la nube


Las estrellas iluminan pero no ven;

su tragedia es dar luz y ser ciegas.

Pe Cas Cor



Hoy he desayunado tres veces

en un intento, patético,

de que arrancara el día.

Pero todavía me envuelve la niebla

que me deslumbró en medio de la noche.

Atardece.

Y sigo sin distinguir la luz

de su reflejo.

19 comentarios:

Isabel dijo...

¡Qué hondo! Y qué cierto porque cada vez ocurre más a menudo.

Besos.

NáN dijo...

Jo, ISABEL, "qué hondo". Nunca me habían dicho algo tan hermoso. Últimamente me tratáis demasiado bien.

Zayi Hernández dijo...

La niebla, como todo en la vida, también termina escapando...

Un besito, Nán.

Patito dijo...

Niebla de enero, de esa tuvimos un buen poco el otro día. No se me dio por desayunar tres veces pero si me dejé llevar por las ganas de meterme de nuevo a la cama.
... Muy bonito lo que has escrito.

Genín dijo...

A mi me recuerdan los días de fuerte resaca de la juventud...jajaja
Salud

taliesin dijo...

El otro día, en un contexto de especial comunicación, una persona se me quejaba de lo agresiva que era. Y yo le pedí que me dijera una situación en la que se manifestara así, agresiva. Me dijo que no podía acordarse, que era como si una nube (no niebla) se lo impidiera ver. Entonces yo le pedí que, con los ojos cerrados, se imaginara desplazando esa nube. Lo hizo y, zas .... apareció el recuerdo.

Para hacer ésto por nuestra propia cuenta se necesita arrestos. Muchas veces al atardecer no tengo energía para retirar la niebla.

NáN dijo...

La propia vida escapa, ZAYI. Por eso el pobre muchacho que escribió el poema (que algo tendrá de mí, o yo tendré de él), se siente desolado con esa pérdida temporal de la conciencia de los sentidos. Con esa pesadez arrastrada livianamente, si me permites el oxímoron.

Besos

Lo malo de la niebla del pobre chico, PATITO, es que persistía como una nube de moscas a su alrededor, cuando el día era radiante. Pero la niebla, tienes razón, produce una sensación siniestra: como si los espíritus errantes la pudieran usar para vestirse.

No te metas un día en la cama, porque puede convertirse en vicio y terminar años "encamada", como le sucedió a Onetti.

Un abrazo

Pues no andas desencaminado, GENIN. El autor tuvo ese día una enorme resaca... de la vida vivida. Y para eso no hay alkaseltzer y vitamina B.

Un abrazo.

Qué interesante lo que cuentas, TALIESIN. No andaríamos descaminados si dijéramos que somos "ciegos a voluntad": pasamos buena parte de la vida instalándonos en escondrijos agradables y cómodos.

Y solo es una cuestión de voluntad de tener, como tú dices, "arrestos". (la voluntad de mirar y ver es una de las cosas más difíciles de la vida).

Un abrazo

NáN dijo...

SUE ha escrito, y ha aparecido en mi correo pero no en el blog:

"Me gusta eso de desayunar tres veces en un intento de que arranque el día. Y no me parece nada patético. Al contrario, es la mejor forma de que el día no arranque.

Me ha gustado esta niebla en la nube.
El otro día me pasaron una poesía de casi dos folios que aún estoy digiriendo. Según la leía pensé "NáN lo hubiera hecho mejor".
Tú no fuerzas el lenguaje, sino que lo haces fluir. A ti las palabras te quieren, se nota."

Bueno, SUE, es que tal como tú deseas esos tres desayunos no es nada patético: es una forma de vagancia extraordinaria a la que toda persona tiene derecho de vez en cuando. Un día de esos en los que el viaje del sillón de lectura o el sofá de ver TV a la cocina parece un gasto extraordinario de energía. Y antes de acostarte de nuevo piensas “me voy a cambiar el pijama que lo llevo puesto 24 horas”.

En cuanto al segundo párrafo, me da vergüenza comentarlo, de lo halagador que es. Solo decirte que, efectivamente, no fuerzo el lenguaje: pero tampoco lo hago fluir, dejo que fluya por mí mientras paseo.

Un gran abrazo y, ya sabes, lo enviado por el tfno. no se sube al blog; pero cuando te apetezca hacerlo desde el cadalso, a mí no me importa nada copiar lo que dices y subirlo yo. No te prives nunca de hacerlo.

taliesin dijo...

Es voluntad de ver, sí. Pero hay que tener cuidado en como nos acercamos a lo que “tiene que ser visto”. La voluntad de ver pudiera ser la que crea la niebla.

Yo creo que lo mejor es hacerlo tal como tú lo has hecho, con un poema. La voluntad aquí sería querer escribir una segunda parte jugando con la imaginación, con el deseo de disipar la niebla.
Un abrazo

Sue dijo...

Se me ocurre alternar el desayuno con algo de ejercicio físico, entonces el patetismo queda bien lejos. La repe(ra)vaya.
No quería mencionar esa parte para no estropear tus versos, pero es que me haces hablar.

(joder con el cadalso, me capan tó!)

VERONICA LEONETTI dijo...

Los días ahora mismo son tan cortos que no da tiempo de atrapar el reflejo.

Josep Vilaplana dijo...

Pues a mi hay días días en que me apetece desdibujarme un poco, algo así como perder el trazo fijo y quedarme en esbozo, y la niebla es uno de los elementos que me ayuda a conseguirlo.

Para desayunar me he zampado tus palabras, Nán, y me han sentado de maravilla.

Un abrazo reflejo de otro abrazo.

Elvira dijo...

Hermoso y hondo sí.

"la voluntad de mirar y ver es una de las cosas más difíciles de la vida." Totalmente de acuerdo. La valentía no es tirarse en paracaídas o algo parecido. Es mirar de frente. A veces no sabemos, pero vale la pena intentarlo. Hasta el último día.

Un beso

Dol dijo...

No sé qué decir,Nán.
Es muy bonito y ha hecho que me entren ganas de desayunar 3 veces.
O 4.
..
Besos.

NáN dijo...

Madre mía, cómo he dejado acumular comentarios.

Hacemos frente a un (otro más) misterio, TALIESIN. La voluntad es imprescindible y es, al mismo tiempo, nuestro principal impedimento. Es como la paloma de Kant, que fatigada de batir las alas contra la resistencia del aire, rogó a dios que quitara este. Dios le hizo caso y, al no encontrar resistencia, el aleteo fue inútil y se estrelló contra el suelo.

Me recuerda la emoción que me produjo el principio de "El orden del discurso", con el que Foucault hizo su presentación en el Colegio de Sociología de Francia:

"En el discurso que hoy debe pronunciar, y en todos aquellos que, quizá durante años, habré de pronunciar aquí, habría preferido poder deslizarme subrepticiamente. Más que tomar la palabra, habría preferido verme envuelto por ella y transportado más allá de todo posible inicio."

Un abrazo

Mi querida SUE: los versos solo los puede estropear el versificador. Una vez hechos públicos, son de todos y todo lo que puedan sugerir es bueno. Incluso, y sobre todo, los que van contra el versificador.

Beso

Lo que dices, VERÓNICA, abre otro misterio: sin el reflejo no podemos imaginar la luz.

Beso

Huyamos de esa tentación, JOSEP, aunque solo sea por las personas maravillosas que nos rodean (incluido tu burro, ¿o era mulo?). Pero en secreto confieso que a esa tentación cedo más veces de las que desearía.

Bon profit, beso y abrazo.

Y lo que cuesta, ¿verdad ELVIRA? No voy a contradecirme porque acabo de confesar que a veces cedo a la tentación de desdibujarme. Lo que enlaza con el comentario de la voluntad y sus peligros.

Solo la naturaleza y las conversaciones tranquilas, como la que estamos teniendo, nos pueden dar una idea de la luz y el reflejo.

Un abrazo

¡Pues adelante, REYES! Cede a tus apetitos.

Besón

Sergio DS dijo...

A veces cuesta más salvar nuestras propias barreras que las que el clima nos presenta.

Gemma dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gemma dijo...

Recupero esta entrada gracias al endemoniado fb, que cada día me parece más desordenado y caótico. Pero es una buena noticia haberlo hecho; no sé cómo se me había pasado este poema inmenso.
El poema y la cita que lo encabezan, calan bien hondo, como te ha dicho Isabel.
Besos, mi querido connaisseur; que tengáis una feliz presentación esta tarde...

(PS: Oye, Nano trata de desactivar la cola de enlaces que aparecen bajo tu entrada, que van a pensar que soy una abusona y te juro que yo no he sido...)

NáN dijo...

La presentación fue feliz. Y tu aprecio por el poema me hace otro tanto.

Gracias a tu consejo en FB, he eliminado las puñeteras conexiones.

Petons