domingo, 4 de marzo de 2007

En su tránsito la vi





Celebro la luz


no la palabra que la referencia.


La luz misma que me pasa,


me ha acontecido.


No la muerte


el amor


el veloz paso del tiempo:



acontecimientos en que me podrías acompañar


(no compartir.


Estamos radicalmente solos).


La luz. Que cuando es, ya no eres.


Durante la eternidad,


algo menos de un parpadeo,


nada que ascendiera en la venas


de dulzor se le parece.



Y ahora somos dos:


quien de melancolía de lo sido se muere


quien febril por consumarse


se consume por llegar.


Que los dos,


no hay en el mundo quien esté más solo


más suelto


más silente


solícito de esa suerte.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me pone triste que escribas en negro, me ponen triste esta entrada y la anterior, pero igual es que ya venía triste y me sorprendieron tus palabras bellas y punzantes como una daga mirada por la luz. (Y la foto donde alguien camina "cerrao y solito por la calle".)

Espero, siempre espero que otros digan algo por si dicen lo que quiero y ya no sé decir y ya no digo.

Estoy oyendo a Léo Ferré, en ese sitio del que sacabas las canciones antes. También es triste la canción que oigo, también son tristes las tardes de domingo. Te dejo la canción, bueno, la letra.

Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie le visage et l'on oublie la voix
le cœur, quand ça bat plus, c'est pas la peine d'aller
chercher plus loin, faut laisser faire et c'est très bien.
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre qu'on adorait, qu'on cherchait sous la pluie
l'autre qu'on devinait au détour d'un regard
entre les mots, entre les lignes et sous le fard
d'un serment maquillé qui s'en va faire sa nuit
avec le temps tout s'évanouit.
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
mêm' les plus chouett's souv'nirs ça t'as un' de ces gueules
à la gal'rie j'farfouille dans les rayons d'la mort
le samedi soir quand la tendresse s'en va tout' seule.
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre à qui l'on croyait pour un rhume, pour un rien
l'autre à qui l'on donnait du vent et des bijoux
pour qui l'on eût vendu son âme pour quelques sous
devant quoi l'on s'traînait comme traînent les chiens
avec le temps, va, tout va bien.
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie les passions et l'on oublie les voix
qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens
ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid.
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
et l'on se sent blanchi comme un cheval fourbu
et l'on se sent glacé dans un lit de hasard
et l'on se sent tout seul peut-être mais peinard
et l'on se sent floué par les années perdues- alors vraiment
avec le temps on n'aime plus.

NáN dijo...

Si tu veux me faire pleurer, Winsta, si tu veux (conozco y me entristece la canción de Léo Ferré, y de sitio espero seguir sacando canciones)... déjame cambiar el último verso:

avec le temps, l'amour c'esta pas como il etait... mais il est dejá tout qu’il est.

(posiblemente he cometido varios errores ortográficos, pero se me entiende. Espero).

Si el negro de la letra te molesta, lo cambio ahora mismo por el azul más azul que haya. Creo que los 3 últimos poemas son honestos, aunque tristes.

Y la tristeza de la luz, ¡no es tal! Andaba solo (la fotógrafa iba detrás claro), pero no “cerrao” (busco de las ciudades, cuando es posible, el momento en que ellos comen y las calles las hago mías).

Estoy, no sé si podré dejarlo de estar un día, melancólico. Pero la melancolía, leí en el Babelia de hoy a un autor finlandés, es el principio de la profundización en las ideas. Espero que tu no-duelo sea el principio de otra profundización en la vida.

Beso, como el que te mereces.

Anónimo dijo...

La melancolía nos acompaña y los besos, los guiños, las palabras hermosas, tu voz y tus manos, tus palabras.
Primo, eres muy grande

Anónimo dijo...

Vengo de mirar en el DRAE melancolía y si es lo que pone allí y no la idea poética que asociamos a esa palabra, no quiero que estés melancólico.

Los finlandeses son melancólicos porque tienen poco sol, yo no creo que se profundice más en nada estando melancólico, así que mejor dejas de estar melancólico. Bueno, yo prefiero que no lo estés o que lo estés sólo en esos momentos en los que escribes esos poemas que son conmovedores de tan bellos y tan tristes. Y si quieres diseccionar la vida, hazlo, pero luego te quitas la cara seria y reconcentrada con la que empiezo a imaginarte y que no me gusta porque tú sigues siendo el tipo fuerte, tierno y alegre que me arropó con sus palabras.

Y de nuevo te doy las gracias, siempre gracias.

Anónimo dijo...

Me meto donde no me llaman, winsta, lo sé y espero que me perdones, y mi primo, pero no quería quedarme con las ganas de decirte que uno no se puede deshacer de la melancolía porque también somos nosotros.
¿Qué sabrán esos de la DRAE? Recuerda (y te habla una filóloga) que ellos sólo fijan lo que otros usábamos desde hacía tanto.
Yo no quiero que Nán esté triste, él sabe cuánto le quiero, pero comprendo su melancolía y, a ratos, transitamos juntos la que nos es común.
La melancolía sirve para adentrarse en uno mismo,porque lo externo, la otredad, se nos queda hueca (no me refiero a todos, claro). De cualquier manera, Winsta, gracias por cuidar del primo.

Anónimo dijo...

Sigo siendo fiable: fuerte, tierno y alegre. Pero por debajo, aflorando a veces un poquito más, hay una racha melancólica (¡prefiero no saber la definición de la RAE, que seguro me manda con camisa de fuerza a los electroshock de antes de la antipsiquiatría!).
Nací con ella, y lo digo literalmente; pero sus efectos están controlados por una cadeneta de promesas (y casi siempre cumplo lo que prometo).

Tengo varios poemas-talismán. Entre ellos, el de "Amistad a la larga" de Biedma, que tanto me mueve y conmueve desde que os he ido conociendo (¡casi se ha convertido en un programa!), el negro negrísimo "Que la vida era esto", de Biedma también, y ese soneto de MHernández que termina diciendo (y el "tú" es genérico): "nadie me salvará de este naufragio, si no es tu voz la tabla que procuro, si no es tu amor, el norte que pretendo. Mas eludiendo con ello el mal presagio, de que ni en ti siquiera habré seguro, voy, entre pena y pena, sonriendo".

Cito de memoria, por lo que puede haber algún error.
Pero este tercero podría tener las riendas ahora (y no está mal, nada mal).

Me conmovéis las dos, con vuestro interés. Y estoy sonriendo ahora.

Gracias. Gracias.

Anónimo dijo...

Si tú sonríes, todo va bien.

Y si Carmen, que también es a ratos melancólica, mantiene ese oleaje deslumbrante en su océano, habrá que mirar a la melancolía de otra forma.

Besos a los dos.

Anónimo dijo...

Buf.

Ardua cosa, la de la melancolía. A veces nos sentimos tan bien con ella que puede convertirse en una trampa. Aunque qué bien se escribe y qué bien se compone con esa musa dejando caer lágrimas como las primeras gotas de lluvia del otoño (las más gruesas, sonoras y lentas) sobre tu hombro. Lo malo es que se te quede de por vida rondando y no te deje ver otra cosa.

Me gusta el adjetivo fiable. Es lo que he intentado ser siempre... y no siempre lo he conseguido del todo. En cualquier caso, me parece una buena división del mundo (de mi mundo): Gente de la que te puedes fiar y gente de la que no. Aunque luego te llueva algún palo. Por cierto, me gusta más si descomponemos el adjetivo: de fiar. Fiable se me antoja más de mecanismos que de personas (con matices, siempre).

Pero estoy con Winsta. No es el estado óptimo del alma, la melancolía. Lo mismo que el drama. Les planto mi puñetera y pedante cita (que ya viene siendo tradición):

La vida no es dramática, pero hay personas dramáticas, que debemos evitar (Adolfo Bioy Casares: Historias Fantásticas).

Va también por Carmen Moreno. Merece la pena evitar a la gente dramática: Que les vayan dando.

Y a Ustedes, que les vayan dando besotes y abrazos.

NáN dijo...

¡Ja, já!, don Micro, si ese es el problema, que los dramáticos tratemos de evitanos a nosotros mismos, y pongamos en marcha todos esos verbos que tan bien sabe usted crear (pizarnikear, alfonsinear, silviaplathear...).

Que no, que es broma.

Yo era un niño melancólico con dos años, lo prometo, al tiempo que me lo pasaba bárbaramente. Una combinación de abandonado/muy querido montó todo aquello. Debía serlo antes de nacer.

Y ahora hay lo que hay. Mi prima, ¡pues ya la conoce usted! (me la cuide).

Como cantaba Léo Ferré y nos pone Winsta, con el tiempo... uno se siente helado en el lecho del azar.

Eso va a ser. Y no pasa nada: salvo las palabras de todos, los abrazos y besos de bytes, que nos hacen el milagro. ¡A todos!

Lara dijo...

Aquí os pillo, almorzándoos la melancolía y sus derivados salados.

No me apunto a vuestras reflexiones hoy, porque tengo un día maleable.

Pero eso sí, Nán, si tengo que desaparecer unos días de estas pantallas para encontrarme poemas como los que acabo de leer, voy a arrancar el cable del wifi y santas pascuas.

Mil besos. A repartir.

NáN dijo...

Viniendo de quien escribe como tú, ¡favor que me haces, reina!

A todos gracias y besos.

Micro: no me gusta presionar, quizá mantener tu sitio ahí sea bueno... ¡pero no he podido leer los comentarios en toda la tarde!

Reb dijo...

Yo me apunto (si todavía estoy a tiempo, claro)

NáN dijo...

El tiempo, y mucho más, está de tu parte, Reb.