La estreno con estas conclusiones ante el fracaso de Copenhague de George Monbiot en The Guardian. Los dos últimos párrafos, pero se puede leer entero AQUÍ.
Los verdes son una fuerza enclenque, en comparación con los grupos de lobbies industriales, la cobardía de los gobiernos y la tendencia humana natural a negar lo que no queremos ver. Para compensar nuestra debilidad, nos hemos permitido la fantasía de un poder paternalista benigno que actúa, mediante los inescrutables mecanismos políticos, en nombre de los intereses más amplios de la humanidad. Nos hemos permitido creer que, con un poco de petición y de protesta, en alguna parte, en una esfera institucional distante, personas con compromisos pero decentes se harían cargo de nosotros. No lo han hecho. Ni siquiera iban a hacerlo nunca. Así que, ¿qué hacemos ahora?
No lo sé. Estos fracasos nos han dejado expuestos no solo a los conocidos problemas políticos, sino a debilidades humanas profundamente enraizadas. Lo único que sé es que debemos dejar de soñar en una respuesta institucional que nunca se materializará y empezar a hacer frente a una realidad política que hemos tratado de evitar. La conversación empieza aquí.

17 comentarios:
Hay que dejar de soñar en ese sentido.
Y empezar a poner los pies sobre la tierra.
Creo que esto ya lo pensé en algún que otro momento. Lo escribí también el 7 de septiembre pasado. Creo, eh?
Un abrazo, Nano.
Hacer que la gente se pregunte/cuestione cosas es lo más difícil que hasta ahora me he encontrado.
¿Pensar? ¿pero en qué dirección? ...
En fin, te leeré con más detenimiento cuando encuentre un hueco. La vida no me deja tiempo para hacer mi vida.
Un asco.
De anónima nada, soy Sue.
El Paraíso no nos lo va a traer ningún gobierno, o nos lo curramos nosotros o no habrá paraíso.
La lucha de la izquierda por ciertos valores que luego en mayor o menor medida fueron asumidos por la sociedad en su conjunto (educación y sanidad públicas, pensiones de jubilación, seguro de desempleo, semana laboral de 40 horas), ha sido una lucha que ha dejado mucha sangre por el camino, no fue un sentarse a esperar a que, alguien, nos trajera esos logros. Eso es también parte de su éxito y de que haya durado lo que ha durado.
Esa concepción de que sean otros los que arreglen lo que está mal es algo nuevo de las últimas tres, cuatro o cinco décadas como mucho. Y ese despertar, si se produce, cuando se produzca, no pueden si no ser buenas noticias. Para la izquierda. Para la mayoría. Y para la justicia.
Cuando se deja de soñar, a veces se cae en la desesperanza...no siempre hay que dejar de soñar, pero siempre hay que evitar qie los sueños te dominen.
Un besito.
"hacer frente a una realidad política que hemos tratado de evitar"...
No sé, se podría decir también que se ha esperado resultados irreales o demasiados optimistas de la actuación de los verdes. Siguen siendo una minoría. Y se podría agregar que "el camino institucional" requiere más esfuerzo, más análisis y más propuestas de políticas alternativas. Y se podría decir que necesitamos medios de comunicación más comprometidos con el buen del mundo y la discusión de políticas alternativas. Y se podría decir tantas cosas más, pero eso es tal vez lo que el autor intenta decir, no sé.
Un abrazo
Es descorazonador. Yo sigo poniendo mi granito de arena, pero me parece una miseria.
Un abrazo
Realmente cojonudo, ZARZAMORA. Lo que haya que hacer lo haremos los que pisamos suelo y tierra. Abajo con los pisa-alfombras, pisamoquetas y pisaparqués.
Pues ya nos toca empezar, MAGAPOLA. Por lo menos, nosotros. A lo mejor, "infectamos" a otros.
Anónima SUE. Creo que la dirección correcta es pensar en la dirección de que tu vida no sea un asco. Porque si lo consigues y conseguimos contigo, será liberador para los demás. No hay derecho a que la vida de nadie sea así.
Acuerdo total, BASAJUN. El quid de la cuestión es que parece que los líderes "herederos" de lo que tanto costó, no están por la labor de entender que la lucha se da ahora de otro modo.
Para orientarte, llevaba años planteándome estas cosas, pero cuando me sacudí todo, como un monje zen con un koan, es cuando me enteré del texto de un grafiti en la ciudad de Lima:
"Ahora que nos sabíamos las respuestas, nos han cambiado las preguntas".
Así que o lo hacemos nosotretos y nosotretas, o no lo hace nadie.
No, ZAYI, lo que hay que hacer es dejar de soñar y empezar a pensar y racionalizar. Esto ha de ser algo muy sencillo: de sota, caballo y rey. PEro como lo hacemos por nosotros y por los demás, se nos puede confundir con soñadores... que acaban por despertar a la realidad.
GIOAVANNI, el problema es que no hacen falta análisis: los han hecho ya quienes tienen que hacerlo, que son los científicos especializados. Son los políticos los que han fallado, en Copenhague, al doblarse a los lobbies y a las "necesidades" nacionales urgentes. Y la Tierra no espera. Es un hecho unámimamente aceptado por la ciencia (de 1.000 papers al respecto en las revistas de más credibilidad, solo uno niega que se esté produciendo un cambio climáticado causado por la actividad humana): la cifra de 350 ppm de carbono es la única que puede asegurar que el calentamiento global no sobrepase 2º C en este siglo (lo que es ya bastante desastrioso, porque la subida del 0,8 que hemos tenido desde 1970 está causando ya eventos extremos)... y mientras los políticos de miras estrechas se pliegan a los intereses de los lobbies, hemos subido a 430 ppm.
La conversación que pide Monbiot la debemos hacer entre nosotros. No con un movimiento ecologista bienintencionado. Un movimiento basado en los ecólogos, con estudios que los demás somos perfectamente capaces de entender.
Claro que lo pones, ELVIRA, y no hay miseria. A nadie, en particular, se le puede pedir más de ese granito. Merece la pena ponerlo. Será una cuestión de cantidad: ¿cuántos harán el esfuerzo de ponerlo?
Un gran abrazo a todos y todas.
Te tomo la palabra NáN, por supuesto que no hay derecho. También he pensado que puedo ser yo, que no me organizo bien...(o algo).
Matarile, rile.
En cuanto al análisis me referí a las políticas económicas y la ideología de crecimiento y competición que promuevan el CO2. Para cambiar estas políticas necesitamos propuestas de políticas económncas alternativas que convencen a la gente (todos somos pequeños capitalistas) y, a través de presión pública, a los políticos. Sin esas alternativas no se llega a nada. Y requieren análisis, y buena promoción. Tenemos que estimular medios de comunicación, universidades y otras organizaciones de promover y buscar políticas alternativas. Para el futuro del mundo. Tiene que ser una promoción mundial incluyendo a gente razonable de todos los continentes. El futuro es nuestro!
Un abrazo
Yo diría que miráramos a Alemania o Canadá pero es que... no somos ni alemanes ni canadienses y no funcionaría.
Y dale, que no soy anónimo que soy SUE.
A eso ya se jugó, GIOVANNI, y hemos sido vencidos, como si fuera una "cosa nuestra", solamente de los que nos preocupamos, "por los grupos de lobbies industriales, la cobardía de los gobiernos y la tendencia humana natural a negar lo que no queremos ver".
Ese es el sentido del giro de pensamiento de Monbiot.
Los hombres han podido luchar, esperar y negociar a lo largo de la Historia. Pero la Tierra pasa de nosotros y nuestras miserias.
La deadline "era" Copenhague y el tiempo se ha agotado. Hemos vendido todo por la mesa llena de hoy. ¿Podremos actuar todavía para evitar las extremosidades? Solo si la gente se da cuenta y se actúa, ya, con excesiva energía.
Si no, el futuro no será nuestro ni de nuestros nietos. Será de los insectos.
Insisto, SUE, en que tu problema es de todos. El de cada "tú" y cada "yo". No hay otra manera de abordarlo.
En Canadá, Murdoch y la Fox han llegado ya a un acuerdo para promover las políticas y a los políticos neoliberales. Puedes ir tachándolo de tu Mapa de la Esperanza. Abrirán todos los caminos a la adicción al petróleo.
Solo quería decirte que en lo básico estoy de acuerdo.
O se arregla lo de dentro o se buscan alternativas viables. Lo que no puede uno es caer en la resignación, como bien dices.
En el comentario que he borrado intentaba analizar un poco la situación pero después he pensado que en estos momentos, para muchos, la prioridad es la supervivencia, y, el discurso que quieren oir es: "Te lo voy a arreglar".
Un gran abrazo.
Me dio tiempo a leer el comentario que has quitado, MANOLOTEL. Me pareció buenísimo.
Incluía una referencia importante a las nuevas comunicaciones. Creo que son el punto de inflexión, la nueva arma. Pero, como decías, dentro de un tiempo dejarán de ser libres.
Aprovechemos estos momentos ahora que podemos. Ya no estamos en una partida de póquer con tahures. Nos lo jugamos todo a cara o cruz.
Tienes razón: resignarnos es darnos por perdidos.
Un fuerte abrazo (y no me borres mensajes, porque tu experiencia, sensibilidad y conocimiento son muy necesarias).
Ay, Nán,
muchas vueltas le he dado estos últimos meses ante la pasividad institucional y la al parecer imposibilidad de un movimiento global que subiverta nuestro estilo de vida (hay que abordarlo así: es todo un estilo de vida el que debe cambiar) para que la vida siga siendo posible.
El otro día vi unas predicciones de inundaciones en Barcelona, Mallorca y Valencia para 2085 debido a la subida del nivel del mar: las tres ciudades perderán entre el 10 y el 25 % de su superficie. Y eso es sólo un leve síntoma de todo ese siniestro por-venir, que ya es un siniestro presente pero que irá ahondando el surco de la fatalidad y el desastre.
¿Será que no estamos preparados para asumir tareas que exceden a la vida humana?
¿Va a ser cierto que sólo nos movilizamos ante el peligro inmediato (y que seríamos, por tanto, depredadores primarios sólo interesados en la salvaguardia de lo que vemos: nuestro territorio, posesiones, etc.?
Temas complejos y quizá sin una solución única.
Sólo me queda pensar que hemos de resistir e inventar espacios de resistencia.
Los blogs son un buen camino para ello.
un abrazo
Querido Stalker. La vida se ha vuelto muy compleja y tenemos mucha gente que debería estar con nosotros y siguen aferrados a un pasado que ya solo se puede (y ebe) describir históricamente. Cuando voy a una manifestación, propalestina por ejemplo, y un grupo canta lo de "Otan no, bases fuera", me dan escalofríos.
Pero volviendo a la complejidad, para evitar los problemas ya no vale tomar una decisión: hay que abordar con energía decenas de decisiones simultáneamente, porque todo está interconectado. Y saber cuáles son.
Has expresado muy bien el objetivo: subvertir el modo de vida. Es que, además, no es una racionalización bienpensante: no nos queda otra. Los que opinamos así, tenemos que apoyarnos unos en otros, en los pequeños descubrimientos de cada uno.
Y ahora, mientras dure, tenemos la herramienta de comunicación más fantástica que ha existido nunca. Tú y yo no nos habríamos conocido sin los blog. Y los tú y los yo somos numerosísimos.
Decidí dedicar tiempo a estas cuestiones. Irás encontrando aquí pequeños documentos, a veces extractos de una revista, que sirvan para debatir y para aumentar nuestra visión. También yo encuentro raíces profundas en Marienbad.
Cada uno hace lo que puede.
Un abrazo
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