4
La sala de espera del dentista es perfecta para una eternidad.
Comienzo a dudar de que alguna vez crucé la puerta para entrar,
de que alguna vez la traspasaré hacia el exterior.
Lo que recuerdo y preveo pueden ser tan falsos como el recuerdo y la previsión.
*****
En la sala de espera del dentista una chica joven señala la puerta del baño y me pregunta si hay alguien dentro.
No, le digo; y cuando sale añado que solo sabía que en veinte minutos no había entrado ni salido nadie.
En veinte minutos cabe la Historia, me contesta.
Me alegra saber que comparto la espera con una joven tan inteligente.

20 comentarios:
cuánta licencia poética tendrá tu espera, me pregunto
¡Eh! Ayer fui al dentista. Pero en la sala de espera no osé a dirigir la palabra a ningún humano. Cogí el 'ABC' y estuve leyéndolo, como persona de bien que soy.
(Debes de ser un genio de una especie que no controlo, pues versos más dentista, no termina de casarme. Pero, oyes, lo has conseguido).
Que digo que el Domingo ceno con tu hijo. Que lo chepas.
Besísimos con ojos y con calcetines.
DEsde luego que la sala de un dentista sea un espacio poético en adelante vamos a tener que debérselo a un tal Nán...
Todo lo que dices desde la posición en la que lo dices me parece más verdad que nunca.
Otro beso, que hoy estoy generosa :-)
La serie de "Lo ojos y los pies" solo me da licencia para poner lo que veo... claro que el truco está en pensar después lo que me dé la gana, je, jé.
Besotes, AROA.
LARISA, que el día del Cultural es lo mejor. Quedas absuelta.
Feliz viaje:
A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si no es tu alma quien ante ti los pone.
Tu destino es excelente.
Eso sí, como le pasó a Monteroso al despertar, cuando vuelvas a Traca y Falla, Rita Barberá seguirá ahí.
Lo mismo que todos los seres son animalicos del Señor, GEMMA, todos los lugares tienen su puntico.
Me aprovecho de tu generosidad sabática en el besuqueo y lo extiendo a esos otros dos seres angelicales y poéticos.
¡Grandes besos para tres!
¡Marchando!
La nuestra en menos.
Haces poesía en la sala del dentista, creo que me he perdido algo.
En un minuto cabe la eternidad de una historia de amor si sabemos mirarnos a los ojos. Cabe regalar ya el reloj al conductor del camión de la basura.
Querida ISABEL: en realidad no te ha perdido nada. Te lo he sustraído yo, que solo he puesto el 2 y el 4 de la serie (pincha en la etiqueta y verás los dos); el 1 y el 3, en cambio, los leí en lo de los Fantasmas del Buque. Así se entiende menos; pero aunque no los ponga todos, conforme vayan apareciendo más, se entenderá mejor.
Un beso de niño que no jugó al ajedrez.
Amigo JUAN, por eso el poema dice que se alegra de compartir la espera con una joven tan inteligente. Es raro en los jóvenes (fue raro en nosotros; al menos yo, pienso en mis torpezas y me da la risa).
Un abrazo
¡Eh, Cuca, estás en 'La noria'! Cómo mola. Mándame un saludo en directo, porfi, que me hacen mucha ilu estas cosas.
¡¡¡CUCA TO_WAPAAAAAAAAAAA_XD!!!
La de buenas charlas que me he metido yo en las salas de esperas de los médicos...en la del dentista no tanto, pero cuando abro la boca, Andrés ( mi dentista que es un sol) empieza a contarme historias y a mi hasta ganas me dan de quedarme allí para siempre. Lo adoro.
Un beso.
A esas cosas siempre envío a mi wo-bot; prefiero quedarme en casa leyendo a Pemán. ¡Pero ayer ni siquiera me avisó que nos habían contratado! Espero que no se haya abierto una cuenta corriente y que el dinerico de anoche acabe en la mía. A los bots hay que atarlos corto. Tú también eres muy wapa, LARISA, que me lo ha dicho wo-bot de cuando estabas entre el público.
Lo que demuestra, ZAYI, que todo sitio podrá ser usado a nuestro favor. Y que es nuestro deber que así sea.
Besos deontológicos a las dos
Me has recordado que tengo que visitar a mi dentista. Hubo un tiempo en que le hice ojitos (es que tiene unos ojazos) pero creo que ya se me pasó, podré ir sin miedo a enamorarme.
Es que no te hace daño cuando te urga ¿quién podría no enamorarse?
Al grano.
Eso de que en 20minutos cabe la Historia es sublime.
Guardo en la memoria (por eso de que comentas que es "raro" encontrarse con esas inteligencias tempranas) algunas frases de una chiquilla de unos once años. A ver, eran dos hermanas, ésta de once años era la mayor, una niña muy especial. Su madre, por lo que fuera que fuese, tenía más cariño a la pequeña, o al menos le daba más atención y caprichos.
Un día le compró una chuchería a la pequeña y al volver a casa la mayor le dijo que ella también quería chucherías, que porqué no se las había comprado.
La madre (seguramente sincera) dijo: "ay, hija, lo olvidé". Y su hija le contestó: "ah,¿te olvidaste de que tienes una hija?"
A mi me dejó muerta.
Un rapaz mu majo, pardiez. Doy fe. Viva París de la France. ¡Viva er-vino! ¡VIVA CUCA GARCÍA DE VINUESA!
...
Ay.
Los enamoramientos múltiples son muy sanos, SUE, y no producen taras en el espíritu. Son como un redbull, pero sin atascar el hígado. ¡No te prives de ellos!
Tener una hija así, que te radiografía cada vez que te mira, e intentar olvidarte de ello, me parece "natural".
Pues sí, LARISA, ha tenido la suerte de no parecerse a mí. Cuando dijiste lo de la cena, pensaba que te referías a que ibas a estar en París. Cuando leí el comentario de Eva Mari, me eché a temblar. Uno no puede andar de robot virtual en este mundo que es un pañuelo.
Algo perjudicadilla sí te leo. Te ha faltado poner un link a "Asturias patria querida". Supongo que Eva, que es un cielo caído en la tierra, te ha tratado como una reina o rey. Pero hoy toca estás en una ciudad enorme y llevar la libretilla para apuntar ideas dadá. El alkaseltzer ayuda lo suyo.
Ay, que mona es Cuca.
La sala de espera es lo peor de todo. Me recuerda ese refrán que dice "Es peor de pensar que de pasar". Luego, al final resulta que no era para tanto. Al menos ahora, gracias a la anestesia.
Siempre que alguna persona dice que en el pasado se vivía mejor, me acuerdo de que hace sólo un siglo no había anestesia, y todas esas experiencias (la extracción de una muela, la amputación de un miembro...) tenían que pasarlas sin anestesia (a lo sumo una botella de licor).
La última vez que estuve en el dentista, me "desvitalizó" (lo llaman así) un nervio. El dentista me dijo: "Este nervio no sirve más que para doler". Y es verdad: por eso podía desvitalizarse.
La mayoría de nuestros nervios (o terminaciones nerviosas) no pueden desvitalizarse, porque, además de una función sensitiva -receptora de sensaciones (como el dolor)-, tienen una función activa y motora(movilizar un miembro). Si te "desvitalizan" los nervios del brazo, el brazo dejará de dolerte pero, a cambio, no podrás moverlo.
En cambio, las terminales que inervan los dientes no sirven para mover nada: sólo sirven para doler.
Mientras el dentista me practicaba la intervención estuve pensando en todo esto y se me hizo muy liviana.
En fin, otra pequeña anécdota sobre dentistas, como la que refieres en tu entrada.
Un abrazo.
Y bueno.
La vida es eterna en cinco minutos, que cantaba el poeta.
Imagínese en veinte.
Podría ser un cuento de Cortázar. El dentista no aparece pero se oye el taladro y cae la noche, y los de la sala de espera se empiezan a organizar para dormir y el administrador de fincas, con bigote, aparece y dice q eso no puede ser así, q parece una acampada a tiempo parcial. Y el taladro, y tb él se acaba quedando... en fin, esa idea. O una peli de Bunuel, "El dentista exterminador", o una canción de...
muxus
di
Querido SAIZ, tienes razón en lo que dices. Nos parece antediluviano lo que es "casi" actual. Hace tres días estuve con una amiga de mi edad que de niña tuvo una tuberculosis de cadera (la TB andaba a grandes zancadas por el país). Necesitaba un antibiótico y en España, a principios de los 50, NO se vendían. Su abuelo materno era marsellés, vino a Madrid y dijo que el dinero lo ponía él. Se compraba de "estraperlo" en una famosa coctelería de Gran Vía (como el que va a comprar droga), pero era impura en un buen porcentaje (¡¡¡¡cabrones!!!!), así que se curó, pero estuvo un año escayolada. Salió con las piernas sanas y proporcionadas, pero se quedó algo pequeñita.
Estimado Doctor MICROALGO: es chica tendría que haber hecho letras de canciones.
Has hecho bingo, DI, porque el poema no sale de la sala de espera y habla de eternidad (quizá por la luz indirecta de una sala con las ventanas cubiertas de gruesos cortinones; y porque hasta que llegó la chica estaba solo y sentí que estaba allí desde siempre).
Esa es la sensación de eternidad que dice el poema... y que enlazaría muy bien con todo lo que has dicho. Nos copiamoslos unos a los otros.
Abrazos a todos y cada una
Cuando vaya al dentista la próxima vez intentaré entablar una conversación... por lo general el pánico me impide abrir la boca.
Besos, Nán.
Qué cosas que nos puede traer la espera.
La libreta de ideas suele llenarse en los espacios vacíos.
Mi dentista, ZARZAMORA, da las horas con holgura, por lo que es frecuente estar solo en la sala de espera parte del tiempo. Es un lugar anónimo y acogedor; como uno teme que podría ser la eternidad terrible.
Besos
Las esperas nunca me producen tedio, VERÓNICA, siempre que esté solo. Será por el tiempo que he dedicado a meditar, aprendiendo a hacerlo en la Gran Vía. Será porque siempre llevo un libro o porque pienso y llevo la libretita de apuntar.
Cualquier sitio es bueno. Eso sí, tengo que estar solo: que no me acompañe nadie que me dé conversación y me saque de mi tren de pensamientos. Para eso, mejor los paseos y los bares.
Más besos, más, de prefelicitación.
Publicar un comentario