viernes, 25 de febrero de 2011

Conversaciones mal conducidas

Me preguntas que si el dolor.
Si no se sale de su sitio es un juego

una cuerda que suena sola sin pulsarla.

Lo que te decía es lo de mirar por la ventana

temiendo que pueda ser ahí fuera donde sucede algo.

16 comentarios:

Dol dijo...

Vaya .qué bonito.
Casi te vi asomándote a la ventana.
Besos.

Luna dijo...

Más menos...

Lo de Vainica doble, me ha emocionado.

Besitos desde el Sur.

Sue dijo...

¿Dolor, última forma de amar?

Es como conversar con uno mismo, o casi.

Un beso.

Zayi Hernández dijo...

El dolor también es una manera de amar...no la más idónea, claro está, pero también es válida.

Que hermoso lo que has dejado Nán...muy reflexivo, pero sobretodo muy humano.

Un beso.

NáN dijo...

Gracias, REYES, LUNA, SUE y ZAYI, por haber usado la ambigüedad para construir sobre ella.

Me gusta escribir estos poemas pequeños que parten de una sensación duradera, que se extiende durante un día, pero no tienen otro "sentido" que el que cada uno pueda darle. Podría llamarse "una casilla abierta".

Solo funcionan cuando, como en vuestro caso, alguien rellena la casilla.

Librería de Mujeres Canarias dijo...

Precioso querido NàN. Queriendo asomarme estoy. Por si el dolor se marcha.

Un beso a L.
Y a ti,

Izaskun

NáN dijo...

Gracias, IZASKUN. Está lejos, pero se lo mando.

giovanni dijo...

Capaz que pulsando la cuerda se apague... o tome otro tono. Acabo de cambiar las cuerdas de mi guitarra y me cuesta una vez más adaptarme a los nuevos tonos (timbres).

Me gustó tu pequeño poema. Lo pequeño albergo lo grande, y al revés.

LA ZARZAMORA dijo...

Es como un acorde disonante, por eso tal vez nos asuste mirar por esa ventana.

Besos, Nán.

Isabel dijo...

Me gusta leer y no entender del todo para así imaginar por ejemplo quién mira por la ventana para distraer el dolor, pero temiendo...

Josep Vilaplana dijo...

Más doloroso sería no asomarse y padecer el dolor de lo que no duele -esa punzada sorda,terrible, de la muela del no vivo no sufro-

Un abrazo desde mi ventana abierta de par en par.

NáN dijo...

A las cosas pequeñas, GIOVANNI las llamamos "insignificantes", que según el diccionario de la Academia es "Baladí, pequeño, despreciable".

Imagino que dicen "despreciable" no en el sentido de "desprecio", sino en el de que sus efectos no se tienen en cuenta.

Sin embargo, prefiero pensar que son aquellas cosas en las que prima "el significante", lo que es "significativo"

Nuestro común amigo, Jesús Miramón, tiene abierta una cátedra permanente al respecto.

Un abrazo.

Besos para ti, ZARZAMORA, estés donde estés. Menos mal que el jazz nos prepara para la disonancia, para la belleza de esas notas que parecen no estar en el pentagrama. La vida es como la toca Thelonius Monk.

Tu solución es perfecta, ISABEL, porque aquello que no tiene por qué entenderse es una ventana abierta para ti.

Abrazos

Si lo que dices fuera una pregunta de una encuesta, JOSEP, mi respuesta sería un rotundo SÍ con un valor de 10 sobre 10.

Ya he visto tu ventana muy abierta últimamente y es un placer colarse por ella.

Un abrazo

Rafael Caunedo dijo...

...la calle está llena del dolor de la gente que abre sus ventanas para ventilarlos...

NáN dijo...

¡RAFA! Es una manera estupenda de darle la vuelta. Me has hecho pensar en ese dolor sordo, persistente, de la propia casa, cayendo en la calle como en la edad media caían las aguas sucias.

Un abrazo

Gemma dijo...

el dolor nos concentra tanto en nosotros mismos que apenas si tenemos sentido de la realidad exterior. Muy a propósito, Nano, ese enfrentamiento dentro (cuerpo)/ fuera (afuera, tras la ventana, en la calle o, sencillamente, en lo real, como si el dolor llegara un punto en que resulta ficticio, o cuando menos engañoso).

Queremos más. :-P

NáN dijo...

Sabia lectura y perspectiva, GEMMA. En estos textos míos que quizá podrían considerarse poemas, la ambigüedad es voluntariamente una marca de estilo, pero de los "sentidos" que este puede contener, probablemente el principal sea el que tú has marcado, ese "cuando menos engañoso" del dolor. (Lo que dicho sea de paso, es una manera de quitarle importancia al "dentro").

Muchos pe tons