
María está en el Caribe, haciendo un curso de fotografía digital en una escuela de cine, y quiero compartir con vosotros una foto tan europea (¿quién no desearía bajar ahora por esa cuesta y encontrarse esa farola, todo tan civilizado?), que tanto debe contrastar con lo que está viendo allí. Una foto que me había dejado antes (y ya sabéis que cuento con su permiso).
Ya le queda poco por llegar y empieza a revolverse contra que sea tan pronto. Nos escribe a un grupo de amigos: "Estoy estupendamente, feliz de la vida, pletórica, encantada y aprendiendo mucho. Estoy haciendo muchas fotos y chupando todo como si fuese una esponja".
¿Qué apostáis a que somos los demás, los que vemos sus fotos, los principales beneficiarios de esta operación? ¿Que cuando apriete la esponja será para que aplaudamos de alegría, como niños?
¡Bienvenida, María!
Y a los de aquí ahora, tan buenas noches.

3 comentarios:
Antes de nada, gracias primo por la dedicatoria en Sujeto Poético, por ser, estar y parecer.
Habrá que felicitar a María por traer alegría desde tan lejos, por una foto tan buena, por ser querida, por estar aprendiendo y desprender luego.
Cierto es que yo no la conozco, pero, ojalá llegue a conocerla.
¡Claro que la conocerás, prima querida! En marzo hace una exposición en Madrid y podrías estar, en unos meses viene un libro de fotos que tengo aquí en mi ordenador y veo todos los días, que habrá que presentar (y habrá que estar presentes), y si no nos vamos para tu Bahía a fotografiar a la gente del Pay-Pay. (Yo pongo los pies de foto).
De verdad que me estoy volviendo loca con tanta transfusión de amigos. Dios.
1. Entro en la entrada de la foto de María porque quería contarle a Nán que la noche del recital en la Tet, vino un muy buen amigo, David, que también fotografía que te mueres y que había estado en Cuba en la escuela, becado. Ya conté que durante el camino a casa todos hablábamos tan bien de ella. María ya volvió, y yo hablé el otro día con mi amigo y me dijo que ¡había estado cenando en su casa, porque María le traía presentes de sus amigos cubanos! En fin. ¿Es, o no es para morirse? Adoro estas cosas.
2. Entro en los comentarios y claro, a quién veo, a ¡Carmen! Aunque ya no me sorprendo porque ya sé del amor mutuo.
3. Tú hablas del ¡Pay-Pay! Nán hablando del Pay-Pay. Bueno, sin comentarios. Conocí a la dueña en la Bahía hace poco, de la mano, cómo no, de Carmen, pero mis referencias a ese sitio vienen del pasado más pluscuamperfecto que ahora no me apatece comentar.
4. ¡Carmen! Cuando conozcas a María te... bueno, te lo cuento por el messenger.
5. Mil besos a todos. Seguid así, que a mí se me caen las babas.
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