domingo, 25 de mayo de 2008

Susan Sontag: Leo cada palabra que Harold Brodkey escribe


¡Y yo y yo!, repito como un loro, encantado de coincidir con ella. Conseguí su primer libro, Primer amor y otros pesares, en la segunda edición de Anagrama. Que ha sido la última; todos los demás, hasta los cinco que han sido editados, en la primera edición, que creo es la última. Como dice Sontag, de Harold Brodkey no se lee cada línea, sino cada palabra.

Y H.B. desapareció del mundo y de los medios. Y eso no puede suceder.

El otro día, mi amiga Elena (Lila Berger), en su búsqueda de librerías pequeñas donde repartir sus compras, fue a Tres Rosas Amarillas. Elena soporta mis palabras pero no creo que haya leído mi blog más de dos veces, así que conocía la librería por lo que yo le contaba y por los relatos completos de Italo Svevo, que le regalé comptados en esa librería y que le conmocionaron. Fue a 3RA, compró un libro y José Luis Pereira le recomendó otro: el primero de Brodkey. Tanto me habló ella del libro y del primer relato, “Estado de gracia” (y al día siguiente lo mismo José Luis), que volví a casa y leí ese relato, y el segundo y el libro entero. Y empecé con la impresionante colección de los relatos publicados en revistas, Relatos a la manera casi clásica. ¡Por dios! Si cuando se publicaron me hicieron polvo, el tiempo que ha pasado desde entonces (creo que principalmente todo lo que he aprendido en estos dos años de participar en la blogosfera, leyendo vuestras entradas y propuestas, y mi trabajo en El Taller) me ha permitido que en esta segunda lectura haya llegado a un segundo nivel de profundidad. ¿Cuántos quedarán ocultos?

Todos los ejemplares del primero que quedaban en la Editorial y en España los ha fagocitado ya la librería: no queda uno solo. Ha conseguido los que iban quedando del segundo. ¡Y no hay más!

¿Cómo puede desaparecer del mundo? Pensé en la necesidad de rescatarlo y en ir poniendo una entrada sobre cada uno de los 5 libros traducidos, tratando de encontrar los no traducidos para leerlos. Ya tenía preparado un trabajoso primer post sobre el primer libro, pero buscando en Internet, que aporta pocas novedades, he encontrado un artículo magnífico que explica muy bien quién era y el por qué de su desaparición (el establishment literario estaba hasta el gorro de su narcisismo y megalomanía y decidió olvidarlo, lo malo tanto como lo bueno). El artículo se publicó en RADAR LIBROS (con la “R” al revés) el domingo 4 de marzo de 2007. Es el magnífico suplemento cultural, que recomiendo a todos, del periódico argentino Página 12. Lo explica todo tan bien: título, entradilla, artículo de Rodrigo Fresán y artículo de Jonathan Baskin. Menos el último, que es fácil encontrar en Internet y lo alargaba demasiado, lo voy a “fusilar”. No por vaguería, que podría resumirlo y poner el enlace, sino por eficacia: muchas veces dejo los enlaces para otro momento y acabo sin leerlos. Y me gustaría que los leyeseis, porque cuentan la historia como yo no sabría contarla.

Que me perdonen los amigos de Radar Libros y Fresán. Si lo desean, basta con que me manden un mail y lo quitaré de inmediato.

Voy a añadir un extracto, bajado de Intrnet (El Poder de la Palabra) porque es más cómodo que copiarlo del libro. Es de la obra en la que cuenta su enfermedad y muerte por Sida y revela mucho de cómo era y escribía:

«Y así fue como terminó mi vida, y comenzó mi morir. No puedo cambiar el pasado, y no creo que lo hiciera. No espero ser comprendido. Me gusta lo que he escrito, los cuentos y las dos novelas. Si me ofrecieran verme libre de esta enfermedad a cambio de mi obra, no lo aceptaría. ¿Paz? Nunca la hubo en el mundo. Pero en viaje por las dóciles aguas, bajo el cielo, sin amarras, yo oigo ahora mi risa, primero nerviosa, luego de auténtico asombro. Me rodea por entero.»


Esta es la maravilla que apareció en Argentina aquel domingo de marzo:

El recuerdo fugitivo

¿Qué quedó de Harold Brodkey? A diez años de su muerte, la pregunta resuena contra un muro de silencio. En Estados Unidos, donde supo ser una rutilante promesa y una celebridad literaria de primera línea, sus libros están agotados y son inconseguibles, y poco y nada se discute sobre una obra que levantó enormes controversias entre los críticos desde los años ‘60. Radar indaga en las razones del ascenso y la caída de una de las mentes más brillantes de la literatura norteamericana.

Por Rodrigo Fresán

Harold Brodkey (1930-1996) solía afirmar en privado y en público que, a lo largo de los años, Norman Mailer, John Cheever, Saul Bellow y John Updike no habían dejado de robarle indiscriminada y descaradamente “mis oraciones”. No conforme con ello, Brodkey también aseguraba que su belleza había hecho sucumbir a hombres (arrancando con su padrastro, parece) y mujeres (Marilyn Monroe incluida), que el ser tan irresistible se había traducido en varios intentos frustrados de secuestro, que Sean Connery se había inspirado en su look y modales para el rol de Indiana Jones y la última cruzada. Y —si de lo que se trataba era de precisar su propio sitio e importancia dentro de la literatura— no vacilaba en responderle a un periodista que no era tarea sencilla vivir sabiéndose el mejor y más genial escritor de todos los tiempos al Oeste de Marcel Proust. En resumen: nadie dudaba de que Brodkey era un mitómano narcisista con posibles destellos de psicosis paranoica. Algunos diagnosticaban su ambición con un “está loco”, resumían su obra como una “apología de la masturbación” y calificaban su figura —así lo evocó el elegante James Salter en sus memorias— como la de “un tipo problemático”. Del otro lado, cuando eran testigos de alguna de sus habituales diatribas y bravuconadas que intimidarían hasta a Cassius Clay, sus cada vez menos amigos se limitaban a mirar al cielo y sonreír un entre divertido y resignado “Oh, Harold”. Apreciar y catalogar su obra, sin embargo, no era y no sigue siendo tan sencillo aunque sí capaz de provocar un —otro— “Oh, Harold” de signo e intensidad muy diferentes.
Una cosa es segura: la suya fue —y ahí están los libros, esos fantasmas que siempre viven más que el autor— una de las empresas más solitarias, arriesgadas, ambiciosas y, tal vez, más imposibles de llevar a cabo. Porque lo que Brodkey quería alcanzar —y así lo hizo saber en la clásica entrevista de The Paris Review cuando se le preguntó cuál era su ideal—- era “alterar la conciencia, cambiar el lenguaje de tal manera que todas aquellas formas de conducta a las que yo me opongo se vuelvan absurdas, impopulares, improbables. Lo que intentas es trabajar por una cultura que se tome seriamente al tiempo y la conciencia y no tan solo como parte de una de las tantas mareas de la moda. ¿Los ideales? Los ideales son para los que escriben esos textos en las postales de felicitación que se envían durante bautismos, bodas y cumpleaños”.
Y, otra vez, ahí está su obra como evidencia incontestable. Los relatos “normales” de Primer amor y otros pesares destacando el magnífico “Educación sentimental” donde, lo siento, parecería que es Brodkey quien le roba sus oraciones a Cheever. Los fulgurantes y turbulentos experimentos que convierten a Relatos a la manera casi clásica en una colección indispensable a la hora de apreciar todo lo que se puede conseguir o extraviar dentro del formato cuento. La meganovela fluctuante y seguramente frustrada El alma fugitiva. La inesperadamente plácida novela homoveneciana Amistad profana. Y esa descarnada y valiente y por momentos alucinada y esquiva coda funeraria —primero publicada en capítulos en The New Yorker, su alma mater— que es Esta salvaje oscuridad. (Julian Barnes felicitó a Tina Brown, la editora de la revista, por haberse “atrevido a publicarlo todo” incluyendo los raptos megalómanos; la respuesta de Brown fue: “Ah, Julian, si supieras lo que dejamos afuera”.)
Después, desde el otro lado —póstumos— nos llegaron los todavía inéditos en castellano My Venice (fragmentos turísticos éditos e inéditos), The World is the Home of Love and Death (relatos y extractos de lo que, se supone, sería la continuación de El alma fugitiva) y la sorpresa de los muy concisos y divertidos ensayos reunidos en Sea Battles on Dry Land. Todos y cada uno de estos títulos unidos por lo que, sin dudarlo, constituye una de las grandes aventuras del lenguaje dentro de la literatura norteamericana. Ese idioma/avalancha que inaugura Melville, entronca con Faulkner, sigue con William Gaddis y que, después de Brodkey, salta hasta David Foster Wallace.
Y la comparación entre Brodkey y Wallace —y sus dos novelas-mamut, El alma fugitiva y La broma infinita, respectivamente— quizá ayude a clarificar lo que puede llegar a ocurrir con un gran escritor. Como la de Brodkey, la novela de Wallace gira alrededor del tema de la familia como trauma inspirador y conspirador. Una y otra pueden ser calificadas como “experimentales” aunque la de Brodkey mira hacia atrás y la de Wallace hacia delante. Es decir: la primera (Brodkey) es un artefacto nostálgico cuya aspiración es la de superar a los maestros y cerrarles la puerta en la cara a sus contemporáneos, mientras que la segunda (Wallace) va en plan vista al frente y sólo le interesa ser avanzada sin sentir rencor alguno por los generales del ayer. Brodkey anunció durante años su mágnum-opus (refinanciando con pericia, como Truman Capote por sus Plegarias atendidas, numerosos y cuantiosos adelantos) preparando demasiadas veces a los mortales para la perfección que se avecinaba y que, demasiado tarde, resultó perfectamente imperfecta. El parto del monstruo de Wallace estuvo marcado —desde meses antes de su salida— por una cuidadosa y astuta estrategia de marketing con el manuscrito entregado. Es decir: la novela de Wallace existía mientras que la novela de Brodkey —riesgos de trabajar con material autobiográfico— había sido suplantada por Brodkey. Wallace se hizo célebre por lo que publicó mientras que la fama de Brodkey se debía a lo que no publicaba. Y Brodkey —autor y personaje— caía mal. Así que —cuando Brodkey decidió finalmente editar, sin dejar de advertir que El alma fugitiva era apenas el avance contundente de la tan mentada obra maestra— el chiste perdió su gracia y se desenvainaron las espadas. Después, casi enseguida, más furioso que nunca, Brodkey se dedicó a morir a lo largo de tres años descubriendo que el acto en cuestión era “todavía más aburrido que una novela de Updike” o algo así. No hay drama: “La vida tampoco es muy interesante”, agregó Brodkey.
Aquí y ahora —once años después— casi nadie menciona su nombre. Alguna vez firmas como Harold Bloom, Don DeLillo y Salman Rushdie defendieron su gesta, pero hoy nadie jura por su nombre (ver el reciente libro de listas de 125 colegas, The Top Ten, donde nadie lo elige) y el pasado mayo, en la librería neoyorquina The Strand, un ejemplar de la primera edición de El alma fugitiva autografiado (la firma enorme y avasallante, cruzando en diagonal toda la página de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha) se ofrecía por apenas diez dólares que yo pagué con gusto y sin dudas.
¿Y —otra vez— qué es lo que queda? Mucho, suficiente: extáticos relatos que quitan el aliento (como aquel del director de cine, aquel otro del orgasmo y ese sobre lo que experimenta un bebé al ser alzado en brazos por su padre, ganador de un Premio O’Henry) y parrafadas formidables —”estados de ánimo convertidos en opiniones”— de una audacia que pocos narradores han tenido y aún menos tendrán. Uno de esos escritores para los que el estilo es lo único que vale. Alguien que establece de entrada un pacto con el lector a quien le pide todo, porque siente que él, antes, ha entregado el universo y más allá. Un titán que, en algún momento humilde, se definió como “un adolescente en reversa” consciente de que “la irrealidad de lo que es real y el hecho de que yo la viva, de todos modos, como algo irreal, es mi forma de soñar despierto” para, de inmediato, recuperar el soberbio tono muscular de su cerebro: “Es peligroso ser tan buen escritor como yo”.
Y de acuerdo: de algún modo, leer a Brodkey es peligroso porque —en su inevitablemente frustrada aspiración, en el orgullo de su entrega— nos hace conscientes de lo lejos que se puede llegar sin que eso signifique haber llegado. Aún así, quién le quita lo bailado, lo escrito, lo amado a un hombre que, cuando se le pedía que se explayara acerca de su affaire con Marilyn Monroe, respondía con lo que quizá —consciente o inconscientemente— define a la perfección lo que le ocurre a todo lector que se acuesta o se sienta a leer uno de sus libros: “Bueno, es un tanto intimidante encamarse con alguien que tiene diez veces más confianza y habilidad sexual que uno”.
Oh, Harold.

lunes, 19 de mayo de 2008

Se lo merece el tío

Era el hermano pequeño de mi madre. Un hombre generoso, dinamitó su obra de poeta para entregarse, como secretario de Ínsula bajo la dirección de Canito, a servir de puente entre la obra de los exiliados y la del interior, en tiempos duros y difíciles políticamente, hasta que al jubilarse Canito pasó a dirigirla. Desde ese puesto se ganó la enemistad de dos grandes poetas que pensaron que no les servía bien, Cernuda y Gil de Biedma, pero también la amistad y el aprecio de muchísimos otros. En sus últimos años, llegó el olvido, como suele suceder porque la cultura es lo que sobrevive después del olvido. Ahora le toca ya “renacer” y se están reeditando algunos de sus libros.
Mi relación con él fue al principio difícil. Yo era un “enragé” más dispuesto a quemar el mundo que a participar en grupos “literario-burgueses”, por lo que nunca asistí a las tertulias a las que me quería llevar: para mí la lectura era algo que practicaba casi vergonzantemente, a escondidas; un vicio burgués. Creo que debió llegar a pensar que su sobrino era un tonto de remate. También creo que tenía toda la razón.
Más tarde, yo con más años y sabiendo ya que el mundo gira una vez cada 24 horas pase lo que pase, y él en periodo de declive, sí que nos vimos y conversamos más, en el pequeño apartamento de la plaza Santa Bárbara con las paredes ocultas por libros, en el que se refugió sus últimos años.
Allí me contó una anécdota que no he visto que nadie haya referido. Cuando en la guerra, después de que casi lo fusilan por rojo (en mi familia no fusilaron a nadie, porque siempre había un rojo o un facha que acudía a liberar al familiar apresado), terminó de camillero, se fue al frente con la novela Contrapunto de Huxley en inglés, del que no sabía nada, con un diccionario y una gramática inglesa. Al terminar la guerra, podía leer y escribir en lengua inglesa.

De las tres jornadas que le dedica el Ateneo, posiblemente solo podré ir a la de hoy. Pero pongo el cartel y el programa, más el texto que acompaña a la presentación de los actos, por si a alguien le interesa. Añado una de las fotos que han puesto los del Ateneo en la información.





lunes 19, a las 20.00 horas
José Luis Abellán
Dionisio Cañas
Miguel García-Posada
Alejandro Sanz


martes 20, a las 20.00 horas
Miguel Losada
M.ª Antonia Ortega
Carolyn Richmond
Ricardo Zamorano

miércoles 21, a las 20.00 horas
José R. Andérica
Susana Cavallo
Angelina Gatell
José Luis Mora


JOSÉ LUIS CANO DESDE LA AMISTAD


El Ateneo de Madrid celebra del 19 al 21 de mayo de 2008 las jornadas «José Luis Cano Desde la Amistad» en las que doce amigos del poeta y crítico se reunirán con el propósito de recordar desde el afecto y la admiración a quien dedicó su vida a la poesía y la literatura.


A las 20.00 horas de los días señalados compartirán sus experiencias —que vivieron junto a Cano— prestigiosas figuras de la cultura española como José Luis Abellán, presidente del Ateneo de Madrid; Dioniso Cañas, poeta; Miguel García‐Posada, crítico literario y escritor; Alejandro Sanz, secretario segundo del Ateneo de Madrid, discípulo de José Luis Cano y coordinador del evento; Miguel Losada, filólogo y poeta; M.ª Antonia Ortega, poeta; Carolyn Richmond, catedrática y especialista en literatura española; Ricardo Zamorano, pintor; José R. Andérica; Susana Cavallo, catedrática de español, directora del Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas de Loyola University Chicago y especialista en la poesía hispánica del siglo XX; Angelina Gatell, poeta, y José Luis Mora, pensador, orador y escritor.

José Luis Cano sirvió con ejemplar y generoso compromiso a la poesía y a la literatura durante toda su vida; a través, principalmente, de dos de las aventuras editoriales —de la segunda mitad del siglo XX— más importantes y decisivas para el conocimiento de muchos de nuestros más grandes poetas y escritores: la Colección Adonais de poesía y la revista bibliográfica de ciencias y letras Ínsula. Su prolija labor como crítico eclipsó quizá su obra como poeta, iniciada con la publicación en 1932, en la revista valenciana Murta, de dos breves composiciones —«Abandono» y «Como un sueño»—, que ya su amigo Vicente Aleixandre —lo conoció en Málaga en 1929— se había encargado de enviar a sus directores, Ramón Descalzo y Pla i Beltrán. Su primer artículo apareció publicado en la revista Sur en 1935 bajo el título de «Surrealismo y lucha de clases».

José Luis Cano definió a la generación del 27 como la generación de la amistad y a él, de alguna forma, se le ha considerado como el hermano menor de ésta, por la
estrecha y profunda relación que mantuvo con muchos de sus miembros, como bien lo demuestran, entre otras cosas, los cientos de cartas que recibió de ellos y que, como en el caso de Emilio Prados y Vicente Aleixandre, han visto su publicación de forma más o menos completa. Estos textos constituyen una prueba inequívoca y hermosa de la importancia que nuestro poeta tuvo en sus vidas, de los que dolorosamente permanecieron aquí y de los que tuvieron que exiliarse fuera de España.

José Luis Cano nació en Algeciras el 28 de diciembre de 1911, pero es en Málaga, a la que se traslada con su familia en 1924 —el padre había sido destinado como Gobernador Militar—, donde descubre la poesía gracias a Emilio Prados, que, por aquel entonces, dirigía junto a Manuel Altolaguirre la revista Litoral. La figura de Prados —doce años mayor que él— fue decisiva en la formación humana, estética y poética de José Luis, como mentor literario y como amigo. Prados —a quien conoce en 1928 gracias a Darío Carmona— le regala los primeros libros de poesía que ven la luz en la imprenta Sur: Lorca, Aleixandre, Cernuda, Juan Ramón, Antonio Machado, Rubén Darío, etc.; y mantiene charlas casi diarias con él, en las que le habla de su amistad con Lorca, de san Juan de la Cruz —su poeta preferido—, del amor, de la belleza, de la muerte, de su elevado concepto de la poesía, de la literatura, de todo aquello en lo que se asienta la vida y que marcarán notablemente su personalidad. En este sentido, el profesor José Carlos Mainer acierta cuando dice que Cano concebía la literatura «como la más alta expresión de la vida humana y como el lugar casi físico donde podían encontrarse los cómplices de su fe en ell».1 Quienes han tenido la inmensa fortuna de compartir su amistad, coinciden en esta rotunda apreciación sobre su personalidad. José Luis vivió vocacionalmente entregado a la palabra, a la poesía, como único elemento de salvación. En una breve nota biográfica manuscrita de junio de 1943 —que conservo— confiesa:

Desde 1931 vivo en Madrid. A pesar de que me gusta poco estudiar, tengo la carrera de Derecho y la de Filosofía y Letras. Hoy soy casi feliz, porque puedo seguir la máxima juanramoniana «amor y poesía cada día». Si algún día pierdo ambos, me iré de pescador a cualquier playa de mi tierra. [...] Trabajo bastante, en cosas que me gustan, y en otras que no me gustan nada. Dirijo la colección poética Adonais, y colaboro en las revistas de poesía Corcel2 y Garcilaso. Soy becario del Consejo Superior de Investigaciones, y empleado —mal empleado, naturalmente— en una gran empresa.3 He publicado un solo libro de versos Sonetos de la bahía. Tengo otro inédito, Voz de la muerte —1939‐1940—, y otros dos en preparación , a los que no les he puesto todavía título. Mi sueño es irme a vivir al litoral andaluz. Vivir allí el amor y la poesía».
1 “José Luis Cano en su Ínsula, Almoraima, n.º 22, Algeciras:Cádiz, octubre 1999, p. 37.
2 Revista valenciana (1942) dirigida por Ricardo Blasco y en la que colaboró con el seudónimo de Adrián Dale. Entre sus animadores estaban José Luis Hidalgo, José Hierro, Jorge Campos, Vicente Gaos, etc.
3 En septiembre de 1939 realizó las oposiciones a oficial administrativo de la CAMPSA, donde obtuvo el puesto de bibliotecario, del que se jubilaría voluntariamente en 1972.


No cabe duda de que Prados influyó en el destino literario del joven poeta, que le imbuyó de su misma fe en la literatura, como años después recordaría emocionado en su libro breve de memorias Los cuadernos de Adrián Dale.
José Luis Cano permanecería como director de Ínsula hasta 1987, en que los directivos de Espasa Calpe decidieron sustituirle —si eso era posible— por Víctor García de la Concha, nombrándole, de forma falsamente honorífica, presidente del Consejo Editorial. Enrique Canito se vio forzado a firmar el contrato de cesión de Ínsula en 1983 por serios problemas personales. Moriría diez años después, tristemente olvidado —como paradójicamente acostumbran en este país a morir la mayoría de escritores, artistas e intelectuales que nos han dejado algún legado importante.

Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras, se radicó en Madrid donde dirigió por más de veinte años la Colección Adonais . Fue secretario y crítico de la revista Ínsula, autor de diversas antologías y biógrafo de García Lorca y Antonio Machado. Ensayista y autor de varios libros de crítica literaria, dedicó mucha parte de su tiempo a defender la calidad de la poesía del 27, convirtiéndose además en un gran impulsor de la lírica andaluza. Fue traductor de poesía francesa e inglesa, conferenciante en universidades europeas y colaborador habitual de revistas hispanoamericanas. Como poeta dejó una obra llena de delicadeza y profundidad. Sus libros significativos son «Sonetos de la bahía» en 1942, «Voz de la muerte» en 1945, «Las alas perseguidas» en 1946, «Otoño en Málaga y otros poemas» en 1955, «Luz de tiempo» en 1962 y «Poesía» en 1964. Falleció en 1999.

Todos los que tuvieron la fortuna de conocer en algún periodo de nuestra vida a José Luis coincidirían definiéndolo como un poeta verdadero que compartió generosamente, con amor y necesidad, todo cuanto tuvo, y que luchó no sólo por preservar la dignidad de los poetas y de la poesía, sino de los hombres que, en su lectura, la habitan sin tiempo. Queda con su ausencia un enorme vacío, el eco de su maravillosa y ejemplar aventura humana y literaria.





Nada sabes. Contempla, pues, y vive
esta belleza sola, puro sueño en el tiempo,
lento olvido lejano de un dios que así perdura.
José Luis Cano

miércoles, 14 de mayo de 2008

Buenas noticias judiciales para los exlibreros de Fuentetaja

Ha sido un largo y difícil camino para ellos y para quienes hemos aprendido a apreciarlos y quererlos. En esa situación, Amelia se desmayó un día y se le descubrió una grave enfermedad de la que ya ha sido operada. Ya está como una rosa, pero fueron malos momentos.

El mes pasado tuvieron un juicio en el que la propiedad les acusaba de huelga ilegal. No se celebró porque 24 horas antes la propiedad quitó la denuncia.

Este lunes 12, a las 9:30 de la mañana tuvieron otro en el que se les acusaba de haber participado en la "violentísima entrada en la librería" un sábado de diciembre, después de la concentración. La denuncia citaba a otro y a mí, pero no nos imputaba. Fui como testigo de la defensa, teníamos toda la documentación, incluso una colección de fotos de un fotógrafo de El Mundo, uno prestigioso, de los que estuvieron en Irak. Ahí se nos ve a todos tan tranquilitos, incluso una madre con sus dos hijos.

El caso es que al final del juicio (fui el último testigo pero en todo eso ya estuve presente), el juez les preguntó a Ayuso y Mansilla, los dos dueños, que qué querían con esa denuncia. Respondieron acobardados (las frases siguientes son aproximadas), con voz temblorosa, "que lo que usted diga"... "¿Cómo lo que yo diga? Yo no he denunciado: ¿piden pena si es el caso?" ... "Bueno (dijo Mansilla), que les afée la conducta, porque nos han hecho perder mucho dinero"... Ahí casi me da la risa, ¿no sabe un propietario que si deja pudrir una huelga, sin negociar, y 1.000 clientes firman su apoyo a los huelguistas, va a perder dinero?

En resumen, el juez, en un acto de eficacia no frecuente, absolvió a los acusados, fundamentó allí mismo la absolución, dijo a los acusadores que visto lo visto, para evitar burocracia, si querían podían renunciar al derecho a apelar, renunciaron... ¡y dictó sentencia firme de absolución!

Como yo había manifestado que tenía prisa por cuestiones de trabajo, el juez dijo que firmara el primero la sentencia para que me pudiera ir. Esperando el ascensor les vi salir como si fueran unos seres pequeñitos y desamparados.

¿Qué queda ahora? El juicio laboral, que será el mes que viene. Como los dueños metieron el asunto de la entrada en la librería, tendrá que hablarse de ello y presentar la sentencia. Las cosas están mejor, pero en los juicios nunca se sabe: cruzad los dedos conmigo.

Estoy feliz con lo del lunes. Además, me voy unos días lejos de Madrid y de Internet, así que no me veréis por aquí ni por vuestros blogs.

A veces, lo justo es reconocido como justo. Un abrazo a todos.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Analítica de urgencia

La vida bulle.

Los encantadores de serpientes las alimentan con preciosos ratoncitos

felices de ser parte del espectáculo.

Un papel cuadriculado de dudosa geometría

dice que mi corazón deshilachado se regenera:

comed de él la parte que os nombra.

Otra vez mañana amanece otro día.

domingo, 27 de abril de 2008

(II) La sanidad liberal: un peligro para todos

En la entrada de abajo hay, tal cual, un manifiesto de trabajadores de la sanidad pública de Madrid. Pensaba que era un hecho que nos afectaba a los madrileños, pero la siguiente noticia cambia las cosas. Es la política liberal. Y qué mejor ejemplo que uno sacado del país con la economía más liberal del mundo. Lo que allí pasa, hay fuerzas aquí que quieren copiar el modelo. En resumen, tienen ciudadanos pobres atendidos por Medicaid y el resto en seguros privados, pero los que están un poco por encima del nivel de pobreza pero no se pueden permitir los 200 dólares persona y mes de un seguro privado, simplemente están fuera de la medicina, solo les quedan las urgencias de los hospitales, para casos ya desesperados, y sin continuidad en el tratamiento cuando salen.

En Oregón, 130.000 habitantes estaban en esa franja de nadie. 90.000 rellenaron un formulario de ayuda y el Estado reconoce que solo tiene dinero para 7.000. Así que han sorteado 7.000 cartillas. ¡Y a todos le ha parecido una solución estupenda! La sanidad deja de ser un derecho para ser un sorteo, primero en la vida y segundo en el concurso. ¿Llegaremos ahí? ¿Seguimos jugando a que todos son iguales? ¿Nos desentendemos de la lucha de hoy, entre lo público y lo privado, como si fuera una cosa de “los políticos que no va con nosotros? Pongo el enlace a la noticia y unos extractos a la noticia que la explican.

«EE UU juega a la ruleta con la atención sanitaria
El Estado de Oregón sortea 7.000 seguros médicos entre 90.000 personas
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/EE/UU/juega/ruleta/atencion/sanitaria/elpepisoc/20080421elpepisoc_11/Tes

El Estado de Oregón ha organizado una nueva lotería. Como en todos los sorteos, habrá papeletas, concursantes y un premio. Pero esta vez lo que se rifa es un beneficio muy valioso en un país en el que 45 millones de personas no tienen cobertura sanitaria: un seguro médico. El gobierno estatal está analizando las más de 90.000 solicitudes recibidas con el objetivo de filtrar para el sorteo final a aquellos ciudadanos que se encuentran en el limbo sanitario en el que han quedado atrapados tantos norteamericanos: demasiado pobres para poder pagar un seguro privado y demasiado ricos como para inscribirse en la red de beneficencia.
En total, unas 600.000 personas carecen de seguro en Oregón. De ellas, 130.000 se encuentran en la situación de no ser oficialmente pobres y, a la vez, d no poder pagar los 200 dólares (126 euros) media que puede costar un seguro individual. El Estado sólo tiene dinero para pagar la cobertura a unos 7.000 ciudadanos. A finales de 2007, la gran duda de las autoridades sanitarias fue: "¿A quién elegir y cómo hacerlo?" Jim Edge, el director regional de Medicaid, el programa sanitario de beneficencia de EE UU, pactó con las ONG y los colectivos médicos que una lotería podría solucionar este problema sin originar reticencias.»


En este juego de la economía liberal, esto es lo que ha pasado en Madrid: que en el 2006 la Comunidad firmó un contrato privado y oculto con una empresa privada para que se hiciera cargo del hospital Jiménez Díaz y de dos de los grandes ambulatorios de la ciudad. Aparte de lo que signifique eso de jugar con “el dinero de nuestra sanidad”, como siempre las cifras no les salen. Hay una comparación en euros y en porcentaje de lo que cuesta el privado y de lo que cuesta uno público con un número de pacientes similar. Y cómo al público le han subido la asignación este año un 14,8% y al privado un 39,7%. Con las empresas, la comunidad no discute.

http://www.elpais.com/articulo/madrid/Sanidad/privatizo/secreto/grandes/ambulatorios/2006/elpepiespmad/20080424elpmad_2/Tes

«El pacto, al que ha tenido acceso EL PAÍS y que Sanidad nunca ha hecho público, tiene 10 años de vigencia, aún no ha entrado en vigor en todas sus cláusulas y transfiere a Capio, propiedad del fondo de capital riesgo norteamericano Apax Partners, la atención hospitalaria de más de 400.000 habitantes de la capital en la Fundación Jiménez Díaz. Hasta la firma del nuevo concierto, este centro privado atendía una población de unas 200.000 personas en apoyo de dos grandes hospitales públicos: el Clínico y el 12 de Octubre.
El nuevo concierto también permite a Capio hacerse cargo de dos grandes ambulatorios de la capital, Pontones y Quintana
Si en 2006 el concierto con Sanidad le reportó 140,2 millones de euros, este año la cifra asciende a 195,8, un 39,7% más. En el mismo periodo, el presupuesto de un hospital público como el de Alcorcón, de tamaño similar, ha crecido un 14,8%, de 108,6 millones de euros en 2006 a 124,2 en este año.»


Y ese sobregasto del beneficio de la empresa privada, que resulta que no es tan eficiente y no es un ahorro sino todo lo contrario, ¿de dónde se saca?

Por ejemplo, de los médicos de atención primaria, que están en huelga por las deficientes condiciones de su trabajo.

Por ejemplo, del organismo que cubría suscripciones a 1.000 revistas científicas de medicina, que los médicos de la Comunidad consultaban en red con su contraseña. De un plumazo se han eliminado las suscripciones, por el ahorro, así que nuestros médicos ya no pueden informarse de los descubrimientos de los médicos de su especialidad en el mundo.

Por ejemplo, suprimiendo la estructura de salud pública de Madrid, tema del que se da buena cuenta en la entrada anterior.


Lo que nos diferencia, como valor añadido, es el regional-catolicismo, del que tenemos el triste episodio del hospital de Leganés, judicialmente cerrado, pero sin que la Comunidad haya restituido a los afectados, a los que tanto insultaron los compañeros mediáticos de Aguirre. Dieron porcentajes para decir que ahora en Urgencias morían menos. Volvían a mentir, la apertura de dos hospitales había eliminado pacientes de ese, por lo que con menos muertes el porcentaje era en realidad superior. Añadamos a eso el miedo lógico de los profesionales a administrar cualquier cosas que en una denuncia "anónima" se pudiera considerar eutanasia (y el hecho de que, como en las Edades Oscuras, ciertas denuncias anónimas lleguen a ser consideradas judicialmente antes que las firmadas) y el resultado matemático es "sufrimiento evitable" en los pacientes.

Y recientemente, el contrato oculto recién descubierto de que va a haber un cura en todos los comités de ética, poniendo su voz y su voto en decisiones que afectan a los enfermos.


Esto es lo que hay. Lo que seguirá habiendo y extendiéndose si nos desentendemos. Desde luego, no es lo que yo quiero. Y no creo que todos sean iguales y da lo mismo. Un día desaparecerá el regional-catolicismo, esa fea cara que todos conocemos, y esos liberales podrán llevar adelante esas políticas sin asustar. Gallardón, por poner nombres (sustituirlo por el que le sustituya) no habría hecho lo de Leganés, pero dudo de que no hubiera firmado ese contrato con la empresa de seguros privada. Al resultar más caro (está el coste real + el beneficio empresarial incontrolable), acabarán por recortarse los recursos. A lo mejor, para que sea más divertido todavía, lo tienen que hacer socialdemócratas que se encuentran con deudas impagables.


Es cuestión de tiempo. Nos quedará la Santería y la resignación.

(I) Comunicado de los trabajadores de Salud Pública de la Comunidad de Madrid

De uno de los amigos blogos que están en la lista de la derecha, recibí este manifiesto. Grave como es la noticia, no iba a colgarla en el blog porque pensaba que se refería a lo que nos ha tocado en la comunidad de Madrid. Una noticia de El País me ha hecho reconsiderarla de otro modo. Las explicaciones, en la entrada de arriba. Ahí explico el interés directo del manifiesto para todos los madrileños y el interés general para todos, viváis donde viváis, como hecho expresivo de una manera de hacer política que se va imponiendo.

COMUNICADO DE LOS TRABAJADORES Y LAS TRABAJADORAS DE SALUD PÚBLICA DE LA COMUNIDAD DE MADRID.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid suprime la estructura de Salud Pública de la sanidad madrileña. 10 de abril de 2008.
La nueva estructura de la Consejería de Sanidad, diseñada por el Consejo de Gobierno y dispuesta por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el Consejero de Sanidad, Juan José Güemes, en los Decretos 22/2008, 23/2008 y 24/2008 de 3 de abril publicados en el BOCM del 9 de abril de 2008, al margen de los trabajadores de salud pública, elimina la Dirección General de Salud Pública y Alimentación y extingue el Instituto de Salud Pública.
Los trabajadores y las trabajadoras de la Dirección General de Salud Pública y Alimentación (profesionales de la veterinaria, medicina, farmacia, enfermería, sociología, trabajo social, informática, biología, geografía, psicología, personal administrativo y otros profesionales) manifestamos nuestra preocupación y alarma ante esta situación.
Consideramos estos decretos un grave error por las negativas consecuencias que tendrán para la salud de la población de la Comunidad de Madrid.
La nueva estructura diseñada por este decreto no contempla la, hasta ahora existente, Dirección General de Salud Pública y Alimentación, dejando sus competencias fragmentadas y descoordinadas dentro del organigrama de la Consejería de Sanidad.
Este cambio debilita y amenaza de forma muy grave las funciones de salud pública en nuestra Comunidad y supone un paso atrás en la importante experiencia organizativa y profesional acumulada en las últimas tres décadas. A continuación exponemos algunas de las razones que fundamentan esta afirmación:
El objetivo fundamental de la salud pública es proteger la salud de la población en su conjunto, anticipándose a la aparición de la enfermedad. Desarrolla actividades tan importantes como garantizar la potabilidad del agua, la seguridad alimentaria, el control sanitario de mataderos, los calendarios vacunales, la vigilancia de la salud de los trabajadores y trabajadoras en la Comunidad de Madrid, la vigilancia y el control de las epidemias y la realización de campañas para informar y sensibilizar a la población acerca de los riesgos para la salud.

Amenazas tan graves para la salud de la población madrileña como la crisis de “las vacas locas”, las “dioxinas de la carne de los pollos belgas”, la legionella o la epidemia de meningitis, se resolvieron eficazmente gracias a una intervención coordinada y eficaz de la Dirección General de Salud Pública, organismo que tenía todas las competencias de salud pública integradas y centralizadas. Estos problemas de salud seguirían siendo una amenaza y crearían alarma social de no haberse resuelto en su momento de una forma oportuna.

Todas las Comunidades Autónomas de nuestro país disponen de una Dirección General de Salud Pública y algunas de las que decidieron suprimirla han vuelto a crearla dada la importancia de que las competencias de la salud pública se dirijan de una forma coordinada y racional. Los Estados Europeos más avanzados socialmente potencian este tipo de organismos y la nueva estrategia de salud para Europa de la Comisión Europea, tiene como prioritarias las intervenciones que habitualmente se desarrollan en las Direcciones Generales de Salud Pública. Organismos internacionales de tanto prestigio como la Organización Mundial de la Salud recomiendan igualmente potenciar la salud pública.

Los madrileños y las madrileñas afrontan actualmente retos tan complejos como el envejecimiento progresivo de la población, el sedentarismo y la obesidad y deberán hacer frente en un futuro próximo a posibles situaciones de crisis como una pandemia de gripe o la aparición de nuevas enfermedades ocasionadas por agentes infecciosos o tóxicos ambientales.

Por todas las razones anteriormente expuestas, pedimos la restitución de un organismo único, de suficiente entidad jerárquica, acorde a las responsabilidades que debe asumir y que reúna las competencias de Salud Pública de una forma coordinada tal y como existen en el ámbito nacional, europeo e internacional. Hacemos esta petición avalados por nuestra experiencia profesional y el conocimiento científico actual.

Para obtener más información y para adherirse a este manifiesto:

http://saludpublicamadrid.blogspot.com/

domingo, 20 de abril de 2008

Ahora sí creo en los fantasmas

Habréis visto que me prodigo poco últimamente, aquí en los Ángeles pero también en vuestros sitios. Un médico podría decir que mis sinapsis cerebrales se han juntado con algunos apsis de mala reputación, pero yo creo, simplemente, que estoy hecho un vago. Ahora a todo se le da un nombre asignificante. Patrañas.

Desde hace unos días, hay una frase de Jacques Derrida que me ronda. Estoy leyendo, con muy poca sistematización, el número que la revista Archipiélago dedicó a Derrida. Hay un artículo, titulado Ahora sí, créame, creo en los fantasmas, en el que Antonio Tudela Sancho escribe sobre el filósofo y el cine. De alguna manera interior, lo relaciono con la entrada de Roth. Esta relación es una sensación, porque no veo nexo lógico. Como no encuentro esa relación, pero me parece importante, lo pongo aquí, más bien como una manera de descargarme.

Su exalumna Amy Ziering Kofman decidió hacer una película sobre él, que se llamó Derrida. Hecho como cine independiente, sin dinero y rodando de vez en cuando, el rodaje se extendió en pequeños periodos a lo largo de 8 años, tras los que se acumularon 90 horas de filmación. De ellas hizo un montaje final, que le mostró a Derrida. Este le dijo que tenían que hacer una última toma para cerrar la película. En ella dice estas palabras:

Así que esto es lo que ustedes llaman cinema verité. Es todo falso. Yo no soy así.

domingo, 6 de abril de 2008

Philip Roth me hace pensar en Shakespeare

En EPS leí una buena entrevista de Jesús Ruiz Mantilla a Philip Roth, a propósito de su último libro. Buscando por la red se puede encontrar entera, pero he copiado unas cuantas preguntas y respuestas dedicadas a lo que Roth llama “la muerte del lector”, que da como un hecho en EE.UU. y se sorprende de que en Europa todavía no haya sucedido del todo.

Dice que los libros han sido derrotados por las pantallas. Y me parece muy inteligente; certero. Porque no está hablando de la muerte de la novela, o del teatro, o de todas esas chorradas. Es el lector lo que muere, convertida la lectura en hobby de una minoría. Eso es lo que lo cambia todo.

Enlazo esto con una manía mía, cuando, hasta hace no mucho (el que lea o haya leído la entrevista entera, la parte de la vejez no tiene desperdicio), agotaba a veces la paciencia de los amigos, y de los camareros que esperaban, con todas las otras mesas arregladas, que nos fuéramos para cerrar, hablando de que sin darnos cuenta, en el transcurso de nuestra generación, Shakespeare había muerto. No el autor, que se seguirá representando, sino el catálogo de emociones y actitudes del poder que representa: el Renacimiento en el que las cosas se intentaron hacer a la medida del hombre.

Me faltaba entonces un dato que me parece encontrar en esa parte de la entrevista: el lector ha muerto porque las pantallas aportan interactividad, es decir: ir como el rayo de aquí para allá leyendo cosas pequeñas. Incluso en nuestros blogs, tan proliterarios, sabemos que un post largo es un poco un suicidio.

El lector ha muerto porque el hombre nuevo es un visionador de clips. ¿Qué opináis? Os dejo aquí esa parte de la entrevista. Y a mí me vale como introducción a las notas personales de lectura de Shakespeare que tengo pensado ir, muy poco a poco, poniendo.


(De una entrevista publicada en el EPS el 23.03.08)

No es casualidad. No puede ser tanta casualidad. Se nota que usted cuida a sus lectores. Tiene buenos, fieles lectores, y eso que en ?Sale el espectro? se lamenta de que ya no existen.
¿Por qué?
¿No pasa eso en otras partes? ¿No ocurre en España?

Le diría que todavía quedan por ahí buenos lectores.
Aquí, en EE UU, no.

¿Dónde están?
¿Dónde? Mirando las pantallas de sus ordenadores, las pantallas de televisión, de los cines, de los DVD. Distraídos por formatos más divertidos. Las pantallas nos han derrotado.

Ahí está la competencia, la dura competencia. La de las pantallas. ¿Cómo deben combatir contra eso los escritores?
No lo sé. No me lo planteo seriamente. Sólo le puedo decir lo que ha ocurrido: que han ganado la batalla sobre las páginas.

¿Tampoco confía en el tan alabado ?Kindle?, el libro electrónico que acaba de aparecer en Estados Unidos?
No lo he visto todavía, sé que anda por ahí, pero dudo que reemplace un artefacto como el libro. La clave no es trasladar libros a pantallas electrónicas. No es eso. No. El problema es que el hábito de la lectura se ha esfumado. Como si para leer necesitáramos una antena y la hubieran cortado. No llega la señal. La concentración, la soledad, la imaginación que requiere el hábito de la lectura. Hemos perdido la guerra. En veinte años, la lectura será un culto.

¿Y los lectores serán una especie de gente rara, de espectros?
No, no, tampoco. Será un hobby minoritario. Unos criarán perros y peces tropicales, otros leerán. Como lo que es hoy leer poesía. Existen poetas, se les publica, pero los lectores de poesía son una minoría. Eso ocurrirá.

¿Los escritores tampoco serán esas voces que cualquier sociedad necesita? ¿Perderán pedigrí?
Existirán. Pocos se ganarán la vida con ello. Pero no hablo del final de ningún género, como la novela, eso que se habla tanto hoy en día. Hablo de la muerte del lector, algo que en este país ya es un hecho. No sé si en Europa también.

domingo, 30 de marzo de 2008

Y los premiados son...

Bueno, pues resulta que los blogos nos vamos premiando unos a otros. Hace ya un tiempo que me mandaron un meme y lo hice, pero poniendo un disclaimer para futuros "trabajos". Esto es otra cosa, no solo porque notas que viene del cariño que te tienen y lo agradeces y lo irradias también con cariño. Es otra cosa porque vale para conectar unas redes con otras. Por ejemplo, Freia se lo dio a Mega y a otros blogs. Mega, que está en mi lista de El patio de mi recreo (lo mismo que Freia), ha recibido el premio en su segunda marca de la casa, Punto y seguido, y ha irradiado varios premios, entre ellos a Lara y a Aroa, lo que le ha permitido a Freia conocer a la gente que en mi Patio del recreo lleva una (T). Y también me lo ha pasado a mí, que todo contento lo he puesto arriba a la derecha.

Así que ahora puedo ser yo el que extienda las relaciones entre redes, pasando el premio a mi Prima de Gondal, pero no porque esté ahora algo insomne (es una etapa que pasará pronto), sino por sus textos, que siempre merecen tanto.

Y para cerrar el área de influencia gaditana, por su apuesta porque nos entendamos y porque cuenta muchas cosas que me hacen reír con ganas (no solo él sino también sus comentaristas), a Don Microalgo.

Porque siguen siendo los que me muestran mundos a los que sin ellos tendría poco acceso, Sindrogámicos, y mucho de lo que sale de su lista de enlaces.

Muy cerca de mí, trayéndonos grandes sorpresas, está Nunuaria. Los mejores haikus, hermosas fotos y poemas emocionantes los encuentro en Paralelo 49. Y me quito el sombrero en donde Flavia Company, Beatriz Russo y Perro Flaco.

Y como blogs solidarios, June y Navegando por mis orillas.

Poemas profundos, en Aviador, Manolotel e Isidro Sáiz.

Espero que de aquí salgan buenas amistades (y hasta relaciones peligrosas). Dejo muchos sitios cercanos para conceder el premio a Lara y Aroa. Por mi parte, no son todos pero desde los nombrados a todos se llega.

domingo, 23 de marzo de 2008

Dos librerías milagrosas

Ahora que Fuentetaja para mí es historia pasada, despedidos los huelguistas, por lo que ya no tienen derecho a estar delante de la librería, y a la espera de un juicio que solo servirá para que se dictamine si el despido es procedente o improcedente. Ahora que me es imposible volver a entrar en una librería con una dirección tan reaccionaria, como por encanto se han abierto dos sustitutos que cubren de sobra mis expectativas.


María, Antonio y José Luis han emprendido la generosa aventura de abrir Tres Rosas Amarillas, una librería que tiene de casi todo pero está especializada en relato. Aunque abierta, todavía no se ha inaugurado oficialmente y los anaqueles tienen huecos, pero los recorro salivando, como un niño en una pastelería. A mis compañeros de Taller, que nos reunimos a escasos 40 metros, les recomiendo algún día llegar con un poco de tiempo para pasarse por allí, lo mismo que los que vivís en Madrid y os gusta dar un paseo por Malasaña.




Muy cerca, en la calle de abajo, Palma, está Palma 40, la librería de viejo con precios auténticamente de viejo. Allí, Crescencio, con gusto certero para comprar, está de lunes a viernes. Los sábados tiene un puesto en la plaza Dos de Mayo, en el mercadillo de libros, discos, artesanía... una verdadera gozada. Ya le he comprado varios libros de arte, pero en novela, ensayo, etc., encuentras lo que este mercado desquiciado, en el que el precio de almacén es prohibitivo, ha puesto fuera de nuestro alcance. También libros que todavía están en las librerías, pero a precios sin competencia. Este sábado cogí un ejemplar de una cuidada edición de El libro del desasosiego, en perfectas condiciones, miré el precio: ¡4 euros! La visita es muy aconsejable: cuántos huecos de nuestra biblioteca puede llenar esta pequeña librería. “Poco más que un armario grande”, dice Crescencio.

Tres Rosas Amarillas y Palma 40, ¡qué bien que hayáis abierto!

lunes, 10 de marzo de 2008

Del cuaderno de Venecia

[En todos los viajes vengo a hacer esta foto]

(1)

He cogido para el viaje un reloj que desde hace más de un año, quieto en una mesa, marca las 3:35 y seis segundos. Igual de detenida parece la vida en la tierra de casi nadie del aeropuerto, en la franja situada entre las fatigosas (ridículas) barreras de seguridad y los pasillos-puerta que te llevan al estrecho avión que te lleva a otro sitio real. Siempre otro sitio. En el no-sitio de esa sala de nadie la vida se estancó en una esperanza de juego que parece siempre a punto de comenzar. ¿A quién le preguntamos cuándo empieza? Casi todos llevamos un carrito donde acumulamos las exorbitantes pertenencias en que se ha transformado el minúsculo equipaje de mano permitido, que empujamos por todas las partes de la enorme sala. Quizás es a eso a lo que jugamos: sin perder la dignidad, imitamos a los homeless que se mueven por la ciudad con un carrito de supermercado llevando lo único que son. No podemos comprar una pila para el reloj porque está prohibido venderlas por razones de seguridad. Consuela saber que eso nos salva de los terroristas desmemoriados que consiguieron entrar con el explosivo pero se olvidaron la pila de botón para el detonador. A cambio, compramos JW para los seis grados de máxima que nos esperan en Venecia y un brandy aceptable para un colaborador de L que, al enterarse que íbamos, se empeñó en ir al aeropuerto a recogernos, para acercarnos lo más que pueda a la ciudad del agua, donde ya se había ocupado de que hubiera una lancha para acercarnos lo más que pueda al hotel. En esta ciudad todo se hace hasta el punto en el que más se puede. Un centímetro más lejos está la Laguna y ya no se puede. También compré el último libro de Roth, del que me habló muy bien Elena, encantado de que el personaje sea Nathan Zuckerman. No hacer ni un año que leí las cuatro novelas de Zuckerman, el sosias de Philip. Al carrito le va saliendo una joroba. Hubiera sido más honesto acarrear la maleta y facturar los pequeños varios. Entro en un baño para limpiarme las gafas y empezar a leer. Al verme sin gafas las manos con que las limpio, me parece ver una piel velada, monstruosa, envejecida hasta el olvido. Una mirada de futuro. Con las gafas limpias y la mirada harta de ver a los niños grandes que juegan a empujar su carrito, me doy por vencido y me siento. Me reencuentro con el bueno y querido Nathan, el que como Roth renunció a ser judío, se hizo hombre y habitó entre nosotros como uno más, entre los que no hemos sido elegidos por ningún Dios y, a cambio, nos hemos convertido en expertos en ser rechazados. Pero Nathan tiene ya 71 años y ha vivido 11 a solas en una granja, sin nada que le comunique con el mundo, dedicado a leer y escribir. 11 años de casi soledad con un intermedio para que le quitaran la próstata y, con ella, la capacidad de decidir cuándo orina. ¡Pues sí que empezamos bien! Escribo esto tomando botellitas de whisky a 30.000 pies de altura sobre el mar y con turbulencias, no dejando a L que se apoye en mí para dormir, porque si luego me muevo se la llevan los diablos. “Bebes mucho”, me dice. “Estos días abusaremos del alcohol y de la literatura”, le respondo. Voy sentado junto a la puerta de emergencia, donde están las instrucciones para abrirla. Dejo de leer a Roth y las palabras “71 años”, no vaya a ser que con tanta mirada de futuro me entren ganas de abrirla.


[La ciudad vuelve a ser nuestra cuando atardece]

(3)

En muy pocos años la ciudad ha terminado su huida a un parque temático. También en este mes de finales de invierno en el que hasta hace no mucho estaba adormecida. Los hoteles de Mestre y cercanías vomitan numerosos grupos que entorpecen la callejas, desatentos a todo lo que no sea el pequeño comercio de quincallas que cubre el centro. Pero esta mañana hemos encontrado la paz en lo recóndito de Canareggio, por las fondamentas que no conducían a sitios turísticos, azotados por un aire gélido que encontraba aquí el primer obstáculo desde los Alpes, cubiertos por la nieve caída en los últimos días. Conducido por este desánimo de saber que soy yo el equivocado, paseando entre hermosas obras que no me dicen nada porque ni me detengo a mirarlas. Hasta que tengo tres sobresaltos, tres aceleraciones del corazón, tres ocasiones en las que la antigua rendición a la ciudad parecía que iba a reiniciarse. El Via Crucis de Tiepolo el hijo, Giandomenica, el que miraba amargamente. La perfección del Tríptico de Bellini. La Presentación en el templo de Tintoretto, impresionante lienzo situado a menos de 10 metros de su humilde tumba de la Madonna del Orto, con la que los señores venecianos se vengaron de que, por ejemplo en ese cuadro, las autoridades quedaran en una zona de oscuridad, mientras toda la luz cae sobre las hermosas mujeres que presentan a sus bellas hijas en el templo.Venganza que se vuelve contra los señores, pues somos muchos los que vamos a ver la lápida humilde de la más destartalada capilla de una de las más excéntricas iglesias venecianas, donde apenas si llegan los grupos desatentos que invaden Venecia hasta las cinco de la tarde, que la abandonan con bolsas de comercios con objetos seguramente feos, dejándola al frío de esos días en el que un desanimado como yo encuentra difícil dar los primeros pasos para pasear por una fondamente y reencontrar a la amada.



[pillado a tración por donde le gustaba pasear a Ezra Pound, cuando creía estar solo]

(7)
Los Zattere, 8 del 3 de 2008


Todo es literatura


¿no es cierto amor mío?


nosotros no tenemos esas sensaciones.


Quizá despertemos confusos de siestas diminutas


creyendo que Pound nos acompaña


que existió Eliot


que tú estabas.




Japoneses perdidos.




Nos miramos


enamorados de los fantasmas


y sonreímos porque estamos hambrientos.


Esa señal que te diferencia como criatura literaria


Porque nosotros, mi amor,


no necesitamos ya de las sensaciones.

domingo, 2 de marzo de 2008

A la una, a la dos, a la tres

A la una


Hace tiempo que me prohibieron fumar en la cama, y con razón, porque una vez me quemé la barriga y otra vez las sábanas. Así que tuve que dejar de leer en ella. Ahora he vuelto a hacerlo gracias a un libro, los Ensayos de Montaigne editados por Acantilado y todas las obras de Shakespeare en Cátedra, que me regalaron en Navidad mi hermana y una sobrina. La lectura de la noche, por tanto, está dedicada a finales del XVI y principios del XVII, cuando el mundo que parecía abrirse con el Renacimiento fue cerrado a sangre con las guerras de religión. Siempre la religión desgarrando los cuerpos y enfureciendo las mentes: coartada del poder para, al apresar las mentes y amenazarlas con castigos eternos, repartirse el botín entre ambos. Pero los dos autores conservaban todavía la fuerza de aquella apertura de la mente hacia el hombre como medida de las cosas. Presentar a Shakespeare es bobo, pero no está de más copiar lo que dijeron de Montaigne algunos autores.
Josep Pla: No me canso de leer los Ensayos de Montaigne. Paso horas y horas leyéndolos de noche, en la cama. Me producen un efecto plácido, sedante; me proporcionan un reposo delicioso.
Francisco de Quevedo: Libro tan grande que quien por verle dejara de leer a Séneca y a Plutarco, leerá a Plutarco y a Séneca.
Friedrich Nietzsche: Que un hombre así haya escrito, ha aumentado ciertamente el placer de vivir en este mundo.
Orson Welles: Para mí, Montaigne es el más grande escritor que ha habido nunca. Lo leo como otra gente lee la Biblia ... Para mí, no hay mayor goce en el mundo.
Stefan Sweig: Montaigne nos ayuda a responder a estas singulares cuestiones: ¿cómo permanecer libres?, ¿cómo mantener la insobornable claridad del espíritu frente a las amenazas y los peligros del fanatismo?, ¿cómo preservar la humanidad de nuestros corazones en medio de la bestialidad?

Creo que esas lecturas me vienen muy bien y que se irán notando aquí, pero antes de empezar los Ensayos, esperé a que llegara a las librerías la biografía de Montaigne escrita por Stefan Zweig que publicó Acantilado. Zweig, acosado en Europa, está en Brasil en 1942, donde siente que su situación es parecida a la que obligó a Montaigne a retirarse a su torre, y le dedica un ensayo biográfico hecho prácticamente sin tener las fuentes. No llega a terminarlo, porque perdidas todas las esperanzas se suicida el 23 de febrero de 1942. Montaigne, que había aguantado en soledad el mundo que le descorazonaba, había escrito: “La muerte más voluntaria es la más hermosa. La vida depende de la voluntad ajena; la muerte, de la nuestra”.
Sin duda, ahora que, os confieso, veo levantarse de nuevo la cabezota fea del fanatismo y veo retroceder, y preveo que acabará por ceder, la barrera a ese fanatismo que se produce cuando el poder económico y la religión se aúnan, fanatismo que se verá favorecido en el futuro por un retroceso en las posibilidades de vida que el primero de ellos ha creado él mismo al violentar el sistema biológico en el que vivimos, estas lecturas serán con seguridad un estímulo.


A la dos

Si no fuera porque no voy a estar en Madrid, por nada me perdería esta posibilidad de escuchar a estas cuatro poetas de mi devoción.


A la tres

La huelga de Fuentetaja cumple esta semana dos meses y medio. A nadie se le escapa lo que sucede cuando llevas 75 días sin cobrar. Pero la experiencia histórica nos enseña una heramienta, la Caja de Resistencia, de apoyar a los huelguistas, haciendo el esfuerzo de prescindir de parte de lo que ganamos para ayudar a su supervivencia. No hay cantidad que sea pequeña: cada aportación les ayudará a vivir y a mantener el ánimo. Solo necesitamos el esfuerzo de ir a un banco y hacer la transferencia. Arriba a la derecha está el nombre de una titular, la institución bancaria y el número de cuenta, pero lo añado también aquí: Amelia Gómez Escolar / Caja Madrid. Cuenta 2038 - 1016 - 32 - 3003599721 . Lo acompaño de fotos de los actos de apoyo presenciales.




Pensamiento sobrevenido
Pensar en las similitudes de Gaza y el gueto de Varsovia no mejora mi estado de ánimo.

viernes, 29 de febrero de 2008

Un hombre sólo necesita un cigarro y una taza de café (Bien sûr, nous eûmes des orages)

Una entrada en otro blog me ha recordado esta magnífica canción de Jacques Brell, que no sé por qué he unido a esta frase de Johnny Guitar. Es cierto, y es necesario para poder vivir realmente: tener muy pocas necesidades. Así, todo lo demás viene por añadidura. ¡Y vaya si viene! Porque la vida es como los negocios: a los que mejor les va es a los que no están desesperados por conseguir algo. Cuando no estás desesperado, hablas, luchas, valoras, le echas voluntad, defiendes, avanzas, no te aterras cuando hay que retroceder. Quizá debería añadir aquí otra frase talismán para la vida: cuando todo está perdido es cuando no hay nada que temer. Después, y sobre todo, hace falta suerte.

Me encanta esta canción. Donde él pone 20, yo pienso en otro número, pero da lo mismo, es muy “real”. Debajo del vídeo copio la letra original. En este nodo de la blogosfera hay dos magníficos traductores de francés, Reb y Miguel. Si uno de ellos me envía una traducción, la añadiré enseguida debajo.





La Chanson De Vieux Amants

Bien sûr, nous eûmes des orages
Vingt ans d`amour, c`est l`amour fol
Mille fois tu pris ton bagage
Mille fois je pris mon envol
Et chaque meuble se souvient
Dans cette chambre sans berceau
Des éclats des vieilles tempêtes
Plus rien ne ressemblait à rien
Tu avais perdu le goût de l`eau
Et moi celui de la conquête

Mais mon amour
Mon doux mon tendre mon merveilleux amour
De l`aube claire jusqu`à la fin du jour
Je t`aime encore tu sais je t`aime

Moi, je sais tous tes sortilèges
Tu sais tous mes envoûtements
Tu m`as gardé de pièges en pièges
Je t`ai perdue de temps en temps
Bien sûr tu pris quelques amants
Il fallait bien passer le temps
Il faut bien que le corps exulte
Finalement finalement
Il nous fallut bien du talent
Pour être vieux sans être adultes

Oh, mon amour
Mon doux mon tendre mon merveilleux amour
De l`aube claire jusqu`à la fin du jour
Je t`aime encore, tu sais, je t`aime

Et plus le temps nous fait cortège
Et plus le temps nous fait tourment
Mais n`est-ce pas le pire piège
Que vivre en paix pour des amants
Bien sûr tu pleures un peu moins tôt
Je me déchire un peu plus tard
Nous protégeons moins nos mystères
On laisse moins faire le hasard
On se méfie du fil de l`eau
Mais c`est toujours la tendre guerre

Oh, mon amour...
Mon doux mon tendre mon merveilleux amour
De l`aube claire jusqu`à la fin du jour
Je t`aime encore tu sais je t`aime.


Una traduccción de andar por casa
La canción de los viejos amantes

Claro que ha habido tormentas / veinte años de amor es un amor loco. / Mil veces hiciste el equipaje / otras mil me marché yo. / Hasta cada mueble se acuerda / en esta habitación sin cuna / de los truenos de viejas tempestades / cuando ya nada se parecía a nada / tú habías perdido el gusto del agua / y yo el de la conquista. /// Pero mi amor / mi dulce, tierno, maravilloso amor / desde la claridad del alba hasta el final del día / te sigo amando, lo sabes, te amo. /// Conozco ya todos tus sortilegios / y tú todos mis hechizos. / Me has conservado de trampa en trampa / yo te he perdido de vez en vez. / Claro que tuviste amantes / hay que pasar el tiempo / es necesario que el tiempo exulte. / Pero al final, al final, / fue necesario mucho talento para ser viejos sin ser adultos. /// Ay, mi amor, mi dulce... / Y cuanto más nos corteja el tiempo / tanto más nos atormenta. / Porque no hay trampa peor / que la de vivir en paz, para unos amantes. / Claro que tú lloras algo menos pronto / y que yo tardo algo más en desgarrarme / que protegemos menos nuestros misterios / que dejamos menos en manos del azar / y desconfiamos de la corriente. / Pero es siempre la misma tierna guerra. /// Ay, mi amor / mi dulce, tierno, maravilloso amor / desde la claridad del alba hasta el final del día te sigo amando, / lo sabes, te amo.

lunes, 25 de febrero de 2008

No hay enemigo pequeño

[actualización del 1 de marzo, con los resultados del debate]


[actualización del 27 de febrero, con el Decálogo de Globalízate, presentado hoy en el debate a los tres partidos, a la prensa y, en el futuro, a todas las organizaciones sociales]

Decálogo de Globalízate para la lucha contra el cambio climático

Documento presentado a los representantes de los partidos políticos PSOE, PP e IU con motivo del 1er Debate Electoral sobre Cambio Climático celebrado en España. Propuestas de Globalízate, integrante de la Campaña Global contra el cambio climático.


1 Fijar un objetivo de reducción de gases de efecto invernadero basado en los últimos datos científicos. Para tener muchas posibilidades de evitar que la temperatura global aumente 2ºC se necesitarían unas reducciones de, al menos, un 90% para 2030 globalmente. Utilizar ese objetivo para fijar un límite anual de carbono. Después, usar el límite para fijar una cuota personal. A cada ciudadano se le asigna una cuota gratuita de dióxido de carbono. La usará para comprar gas y electricidad, gasolina, billetes de tren y de avión. Si se le acaba, debe comprarla a ciudadanos que usen menos de su cuota. El restante, en manos del gobierno es vendido públicamente a las empresas. Este sistema es más sencillo y justo que los impuestos ecológicos y que el comercio de emisiones de la UE, pero además incentivará a la gente a demandar tecnologías poco contaminantes. Este sistema es conocido como Contracción y Convergencia y es el sistema más justo y sencillo de implementar.

2 Inversión masiva en las energías renovables (solar, eólica) tanto en investigación como en desarrollo. Impulsar la creación de una súper red europea por medio de cables de alta tensión directa (HVDC siglas en inglés) e instalación de parques eólicos en el mar, utilizando la misma tecnología. Fijar un objetivo mucho más ambicioso que el asignado por la UE. Educación en ahorro energético.

3 Ampliar las medidas actuales del Código Técnico de la Edificación: A. Imposición de medidas estrictas en la eficiencia energética en todas las reformas importantes (las que cuesten más de 3.000 Euros) B. Obligar a los propietarios a que sus propiedades sean eficientes energéticamente según los estándares establecidos, para poder alquilarlas. C. Asegurar que todas las viviendas nuevas se construyan según el estándar alemán de casa pasiva (no requieren sistemas de calefacción o aire acondicionado). D. Apuesta por el alquiler social. E. En un plazo de 10 años todos los edificios (viviendas, oficinas, fábricas, centros de servicios, etc., tanto nuevos como antiguos, públicos y privados) deberían contar con placas solares para el agua caliente sanitaria, si es necesario con financiación estatal.

4 Prohibir la venta de lámparas incandescentes, calentadores exteriores, luces en jardines y otras tecnologías ineficientes e innecesarias. Introducir un rígido sistema de impuestos para todos los productos electrónicos vendidos, en el que los más ineficientes paguen impuestos muy altos y los más eficientes reciban descuentos en el IVA. Cada año los estándares en cada categoría deben aumentar.

5 Congelar y más tarde reducir la capacidad de los aeropuertos. Mientras que estos posean una gran capacidad habrá una presión constante para que el Gobierno no ponga restricciones a los vuelos. Necesitamos congelar todos los proyectos de construcción y expansión de aeropuertos e introducir una cuota nacional en los horarios de aterrizajes, reducido en un 90% para 2030.

6 Potenciar el transporte de pasajeros en autocares y en trenes que no superen los 200 Km/h y priorizar el transporte de mercancías por tren convencional. Restringir la utilización del transporte privado en las ciudades, priorizando el transporte en autobuses con carriles exclusivos.

7 Invertir la tendencia de apertura de grandes centros comerciales situados en las afueras de las ciudades, reemplazándolos por almacenes y un sistema de reparto. Las tiendas usan muchísima electricidad (6 veces más por metro cuadrado que las fábricas, por poner un ejemplo), y las reducciones importantes son difíciles de conseguir. Los almacenes ofrecen la misma cantidad de productos usando un 5% de energía. Los centros comerciales situados en las afueras obligan al uso del transporte privado. Los vehículos de reparto usan un 70 % menos de combustible. Reducir las exportaciones e importaciones de alimentos, bienes y servicios a una escala geográfica regional o nacional, quedando prohibidas cuando se supere cierto límite de emisión de gases invernadero.

8 Políticas de reforestación. Deben primero mantenerse los bosques naturales existentes dotándoles de la máxima protección jurídica. Por otra parte, el mejor sistema de ampliar la masa forestal es la propia regeneración natural y en caso de ser necesarias las repoblaciones, realizar éstas con especies autóctonas, propias de las zonas tanto en la parte arbustiva como arbórea huyendo del monocultivo forestal.

9 Sustitución progresiva del actual sistema económico basado en la competitividad y en el consumismo hacia un modelo basado en la cooperación y la solidaridad entre los pueblos y regiones.

10 El objetivo final de estas medidas es lograr una economía en la que sea mínimo el consumo de combustibles fósiles. Esas medidas no deberían depender del partido en el gobierno y se deberían asumir a través de un pacto de estado guiado por los científicos, entre el gobierno, los partidos políticos, empresarios, sindicatos, organizaciones ecologistas y sociedad civil.



Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid.
27 De Febrero de 2008.



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Globalízate somos, todavía, muy pocos; pero hacemos cosas, a base de un trabajo diario y paciente de los que tiran de este carro, que los grandes intentan y no consiguen. Por ejemplo, organizar el único debate electoral entre tres partidos sobre el cambio climático. Será el miércoles y yo, ¡ay! no podré ir. Pero aquí tenéis información.


CAMBIO CLIMÁTICO

Charla-Debate electoral sobre el cambio climático


La Asociación Globalízate adherida a la Campaña Global contra el Cambio Climático ha organizado una charla-debate electoral para que los ciudadanos escuchen las propuestas de los tres principales partidos políticos para combatir el cambio climático. El acto tendrá lugar el próximo 27 de febrero a las 19:30 en la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid (Aula M1), Avda. Ciudad Universitaria s/n, 28040, Madrid.

Los participantes en el acto serán:

- Soraya Rodríguez – Secretaria de Medio Ambiente del PSOE.

-Maria Teresa De Lara – Portavoz de la comisión de Medio Ambiente del PP en el Congreso de los Diputados.

- Joaquín Nieto – Candidato nº 2 de la lista de IU por Madrid.

El objetivo del evento será escuchar las propuestas de los tres principales partidos en la lucha del cambio climático.
La estructura del encuentro será la siguiente:

Félix Nieto, vicepresidente de Globalízate presentará y moderará el debate, mostrará la necesidad de tomar medidas urgentes y necesarias para intentar no superar la barrera de los dos grados centígrados, punto crítico a partir del cual muchos ecosistemas se degradarían provocando unos efectos que harán que la temperatura aumente aún más y el cambio climático se nos vaya fuera de control.

A continuación, los ponentes de los partidos expondrán las propuestas incluidas dentro de sus programas electorales para combatir el cambio climático a nivel estatal y global.

jueves, 21 de febrero de 2008

¿Me seguirás ignorando cuando cumpla 64?

actualización (26-02-08)
Copio y pego del blog de los huelguistas
Quizá ya sabreis que unos cuantos editores nos han propuesto sacar un libro en apoyo a nuestra extraña huelga. El caso es que el otro día nos reunimos un ratillo con ellos y definimos la estructura del libro. Se trataría sencillamente de compilar una serie de textos (no necesariamente relatos) de escritores que, alguna vez, hayan trabajado como libreros. Al parecer, son legión.
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La propuesta sería sencilla: pedirles que articulen mediante la escritura su experiencia con las librerías como libreros. Nos da igual si lo hacen desde la narración, el poema, el ensayo, el recetario o la guía de viajes. Nos ha parecido un proyecto simpático y de resultados incontrolables. Cumple de sobra, entonces, todos los requistos necesarios.

Y otra vez llega el momento de pediros ayuda:
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Necesitamos nombres de escritores que alguna vez hayan sido libreros. Todos los posibles: de narradores a matemáticos, pasando por poetas visuales, politólogos y astrólogos. En un primer momento nos conformamos con tener un listado cuanto más amplio posible de autores a los que proponerles el proyecto. Por ahora, y sin haberlo pensado mucho (por no decir nada), llevamos unos poquillos (muy pocos):
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.- Jesús Palacios
- Juan Sebastián Cárdenas
- Belén Gopegui
- Francisco Solano
- Rafael Reig
- Rafael Chirbes
- José María Mijangos
- Alfonso Mateo-Sagasta
- Carlos Pardo

La lista debe ser mucho, pero mucho, mayor. ¿Se os ocurren más?
En fin, gracias otra vez. Esto puede ser, además de un golpe brutal de efecto para nosotros, hasta un libro bien interesante, ¡mira tú qué coincidencia!

Una abrazo: los huelguistas esos de Fuentetaja.
(fin actualización 26-02-08)

Lo de la canción de los Beatles era más bonito: “¿Me seguirás echando de menos cuando cumpla 64?”. Aquí son los días que cumplirá la huelga de Fuentetaja este sábado 23 de febrero. Y lo único que sabe hacer la Dirección es seguir ignorándolos.

Pero la fuerza que se opone a eso es cada vez mayor. Únete este sábado a nosotros.

PROPUESTA DEL GRUPO DE LECTORES:
Para el próximo sábado os proponemos una mañana de LECTURA CONTINUA en apoyo a nuestros huelguistas. Leeremos en turnos de 5 minutos, desde las 11:00 hasta las 13:45, momento en el que nos uniremos para nuestra ya "clásica" LECTURA SOLIDARIA de espaldas a Fuentetaja.
Tráete un libro o pídenoslo y ven con la familia, con amigos, con tu vecino, tu peluquero, el lechero, el cartero, al policía saludé...
No importa con quién, pero ven, nuestro apoyo es importante.

Visita NUESTRO BLOG DE LECTORES, con interesantes investigaciones sobre las empresas de Pedro Pablo Mansilla y más cosas de interés para esta enconada huelga. Visita también el BLOG DE LOS HUELGUISTAS. Puedes hacer cosas incluso si vives en el otro lado del mundo.

Como la Dirección de la librería ha gemido un poco de lo “buenos” que fueron de no cerrar cuando se vino abajo el otro edificio, copio parte de un comentario informado para que veáis el “negocio redondo” mientras durante 8 años mantenía congelados sueldos de entre 700 y 900 euros de los trabajadores: cómo se preocupaba del “inmueble” olvidando a lo que se “mueve”: las personas; los trabajadores y los clientes.


Comentario de una "lectora en huelga":
Cuando ALB7, S.A. (Mansilla) compró en el año 2001 el edificio de la c/ San Bernardo, 48, lo hizo por 793.335,98 euros (132.000.000 ptas.); cuando sólo cuatro años después vendió la mitad a AVIT PATRIMONIOS Y SERVICIOS GENERALES, S.L., lo hizo por 1.803.036,31 euros (299.999.999 ptas.). Y conserva la otra mitad.

En resumen: el único beneficiado por la ruina del edificio en que estaba la librería fue quien permitió -si no favoreció- que llegase a ese estado; el mismo que cuatro años después de comprarlo se embolsa 299.999.999 ptas. vendiendo la mitad. En definitiva, Mansilla gana 168.000.000 y conserva la mitad del edificio. Negocio relámpago y redondo.

Y si la librería tiene que trasladarse a un local "más grande y nuevo", con un alquiler mayor, peor para ella, con mantener congelado el sueldo de los empleados, se compensan las pérdidas. Qué gran gestor.
Ana

En esta lucha incierta, tienes tu lugar

sábado, 16 de febrero de 2008

Que ruja y nos bata el mar

(foto tomada prestada de http://www.librodearena.com/hamlet/blog)

L tiene un cuerpo de biblioteca entero dedicado a la novela negra. Para mí, un tesoro para cuando deje de andar descalzo y me ponga zapatillas. No es de extrañar que cuando leyó en Babelia sobre Fred Vargas saliera de casa y viniera con tres libros, para probar. Tampoco será de extrañar que acabe leyéndolos todos, como hace con “sus” autores desde que se enganchó con esto (creo que con Patricia Highsmith). Son libros en los que las vidas desbaratadas dejan colar el sentido de la vida. De mucho subrayar: y suele leerme los subrayados. Ya me había leído alguno, como de perfil, del primer libro de los tres que se puso a leer: Huye rápido, vete lejos.

Pero el martes, cuando se fue un amigo que estaba en casa, abandonó el enfoque de perfil y me pidió que me sentara. Sacó el libro y me leyó:


—Qué más da, Danglard. Hay trozos blandos y trozos duros, como en toda forma de vida, como en mí mismo o en usted. En esas rocas, a fuerza de que las golpee el mar, de que las atice, las partes blandas empiezan a fundirse.
—“Fundirse” no es la palabra.
—Qué más da, Danglard. Esos trozos desaparecen. Y las partes duras empiezan a sobresalir. Y a medida que pasa el tiempo, y a medida que el mar golpea, la debilidad parte en añicos arrastrada por el viento. Al final de su vida, la roca no es más que protuberancias, dientes, mandíbula de roca caliza dispuesta a morder. En vez de blandura hay huecos, vacíos, ausencias.


Al terminar, me dijo: “Nada más leerlo me di cuenta de que te describía a ti; que lo de las rocas es tu metáfora”. Le pedí que me lo leyera otra vez. Lo hizo. “Otra vez”, le dije. Como un niño. Y lo volvió a leer. Últimamente está bastante preocupada conmigo: hay cosas mías que la intranquilizan. Era evidente que consideraba, la comparación, negativa; también lo era que me gustaba verme retratado así.

Vino después una larga conversación. Privada: no interesa a los que leéis por aquí. Aunque hay tres puntos que sí pueden decirse, para que no haya tantos malos entendidos.

1) La experiencia de vivir conmigo le resulta amable: nunca se siente mordida por la mandíbula de roca. Aunque de mí para fuera, hay cosas que ve y otras que presiente.

2) Con respecto a los huecos, vacíos y ausencias, hace tiempo que sabe que no he dejado que cure ni cicatrice ni una sola de las heridas. Gorgotean, regurgitan, silban con el paso del aire en los conductos.

3) Fred Vargas se equivoca (dice L): hay una última fase en el final de las rocas. Cuando se convierten en un volumen redondeado que refleja las luces y conserva el calor. Dice que ella está en eso: que la voluntad de la roca importa.

Que ruja el mar. Que nos atice. Luego, ya veremos lo que ha ido quedando.

domingo, 10 de febrero de 2008

Literaturas


No hace mucho, fui a la Fundación Juan March a ver la exposición La abstracción del paisaje: del romanticismo nórdico al expresionismo abstracto.

Al ver este cuadro de Frederic Edwin Church (EE.UU., 1826-1900), pensé en la Literatura. Podía haber pensado en otras cosas, pero pensé en ella. Compré la postal, que uso para recordar la página en la que me he quedado de uno de los libros que estoy leyendo.

Hay quienes prefieren la descripción de lo que está a la vista; lo acabado, directo, ordenado. Otros, por ejemplo yo, enloquecemos un poco con las nueve partes ocultas que dicen tiene un iceberg; en proceso, reflejos de pensamientos mal vinculados, caótico. Todavía hay otros más, que se empeñan en describir una y otra vez lo que ya sabemos: la forma por encima del significado; los manieristas. Son los preferidos por la sociedad actual.

¿Hay más de lo que he dicho? Seguro que sí.

jueves, 7 de febrero de 2008

Fuentetaja cumple el sábado 50 días de huelga




Freia ha puesto en la red las fotos de la concentración anterior. Las podéis ver pinchando aquí.

¡Gracias, Freia, un documento genial!






ACTUALIZACIÓN


Los lectores de Fuentetaja ya tenemos blog, pinchad AQUÍ.

Y por si no vais a la página, proponen una protesta que podéis compartir los que no estáis en Madrid, Copio y pego:


C A M P A Ñ A "VIERNES DE PROTESTA"
Todos los viernes y mientras dure la huelga de nuestros amados libreros llevaremos a cabo las "jornadas de protesta masiva".
Nosotros, lectores de Fuentetaja, acogiendonos a nuestro cuarto estatuto, protestaremos hasta la extenuación por teléfono, mail, fax, carta o de viva voz.

"Pedro Pablo, Pedro Pé, quién te ha visto y quien te ve", "Por una librería viva", "Los lectores con la huelga", "Pagais menos que los de Telepizza", "Fuentetaja no es el Lidl",...
Vuestra inventiva y la de toda vuestra lista de contactos del mail pueden hacer maravillas.
Crea y disfruta dándoles tu opinión tantas veces como quieras.


Direcciones a las que dirigirnos:

LIBRERÍA FUENTETAJATeléfono: 91 532 41 70 // Fax: 91 522 30 07 // Mail: fuentetaja@expocenter.com // Dirección: San Bernardo 35 28015 (Madrid)


(fin de la actualización)




El conflicto se ha enquistado. Se endurece, como el cuerpo de los huelguistas, tantas horas de pie en la calle, como la decisión de los huelguistas (pinchad para ir a su página).

Lo único que ha llegado de la Propiedad es una denuncia por huelga ilegal.

A los clientes que apoyamos, que firmamos en el pliego de razones, a los que vamos allí en las concentraciones, ¿nos puede denunciar la Propiedad por algo? Creo que no.

Lo que puedo hacer yo es denunciar que los propietarios nos han dado la espalda a nosotros, los clientes, al no negociar. Han despreciado a sus clientes: ellos sabrán las consecuencias que esto puede tener.

De momento, también me endurezco y, además de denunciar, anuncio que empieza el tiempo de las sorpresas y anuncio una convocatoria a la que los lectores que vivís en Madrid no podéis faltar:


CONCENTRACIÓN EN LA PUERTA DE FUENTETAJA
c/ San Bernardo, 35
EL SÁBADO 9 DE FEBRERO
DE 13 A 14:30 horas

domingo, 3 de febrero de 2008

La Historia de H (de Hembra y de Humillación)

Los que escribimos y nos leemos por aquí imagino que, por lo general, andamos ya muy lejos de que se produzcan entre nosotros los comportamientos que dieron lugar al feminismo y su lucha. A veces veo en “ese mi alrededor” conflictos que me parece tienen más relación con los normales desajustes entre personas: los veo tanto en las parejas heterosexuales como entre las formadas por dos hombres o por dos mujeres.

Suele pasar, acabamos relacionándonos en círculos en los que todos, incluso con diferencias abismales en algunas cosas, son “de los nuestros”. Si a “una de las nuestras” le hubieran hecho algo así, se habría armado... ¿o no? ¿a lo mejor ocultamos entre nosotros que, en el mundo exterior al círculo, cosas así nos siguen sucediendo?

El caso probado es que salimos un poquito, nada más que un poquito, de esos círculos, y seguimos encontrando realidades turbadoras. Llevo toda la semana afectado por la historia que me contó el lunes mi compañera de desayuno. Es una historia real, que cuento con la autorización de mi amiga, pero ocultando datos que puedan identificar a quien la vivió, y hasta cambiando alguno del escenario por el mismo motivo. Pero sé que la excepción somos, en todo caso, nosotros: esta historia no se habría producido sin el acuerdo de muchos y muchas ante quienes sucedió.

La Historia de H


Mi amiga participa en un grupo de mujeres y la semana pasada una de ellas contó que tiene treinta y muy pocos años. Divorciada con un hijo del que se hace cargo. Decía que la habían educado para hacer la vida agradable a quienes la rodeaban, pero eso no le sirvió. No hablaron de eso y siguió contando su caso.

«Hace dos años trabajaba ya como administrativa, desde hacía tiempo, en una muy importante empresa española. Mi jefe me dijo que alguien tenía que hacer una auditoría de todo lo que se hace en el Departamento (muchas decenas de personas), procesos exactos, timing, aciertos y errores, pérdidas y ganancias... todo. Que había pensado en mí por la minuciosidad de mi trabajo.
Me sentí valorada por primera vez. Durante un año, el tiempo que me habían concedido, escudriñé todos los recovecos del departamento y convertí los datos en informes y resúmenes, relacionando después unos con otros. Trabajaba 10 horas al día y fui a trabajar la mayoría de los sábados: cada vez más conforme la necesidad de relacionar avanzaba.
Cuando solo quedaba un mes, pedí ayuda para el trabajo de impresión, cómo hacer los gráficos, etc. Inmediatamente mi jefe llamó a Fulanito Fulánez, experto en autoedición. Fulanito presumía, yendo de aquí para allá y diciendo en voz alta: “Esto lo hacemos con un gráfico de tarta, no te preocupes que yo me encargo”; y cosas así.

El día de la presentación del grueso informe ante todo el Departamento y algunos jefes superiores, mi Jefe empezó el acto de explicación del informe, que iba a hacer él, diciendo: “No podría estar aquí sin el excelente trabajo que durante tanto tiempo ha hecho un excelente profesional, Fulanito Fulánez”. Me quedé insensible en mi silla. Nadie me miró ni me dijo nada ni siquiera cundo terminó el acto y recogimos los ejemplares del informe, muy bien editados y firmados por Fulanito.

Me fui a casa y estuve llorando hasta la mañana siguiente. Fui al médico y me dio una baja por depresión que duró un año. He vuelto a trabajar de administrativa. Hay cosas que no soporto, que hace que me pique la piel y tenga que ir al baño a llorar, como cuando me pide el jefe que le saque entradas para un espectáculo para su mujer y las amigas de esta; o cuando se acerca, apoya el antebrazo en mi hombro y dice “¡Qué guapas están hoy mis niñas”. La semana pasada me dio las llaves de su coche y me dijo que eso no se lo pediría a cualquiera: que lo limpiara un poco por dentro y lo llevara un sitio, me dio la tarjeta, para pasarlo por el tren de limpieza; tenía que ir a no sé que sitio y estaba obligado por el puesto a no causar mala impresión (o sea, motivo de trabajo). Cogí las llaves, no dije nada, lloré en el baño e hice lo que mandó. Pero no puedo más, ahora que hablo con vosotras creo que tengo fuerzas para ir a Recursos humanos a denunciarlo. Si no, volveré a la baja...»

Dice mi amiga que ya no contó más; que se echó a llorar mucho rato delante de todas. Las decenas de personas del Departamento sabían quién había hecho el trabajo de auditoría. Pero nadie dijo nada, porque la “otra” realidad se sobreimpone y borra las huellas.