sábado, 11 de febrero de 2012

La palabra más cruel de la lengua española (1 de 3)

Ganapán



El diccionario de la Real Academia, aunque dice cosas horribles de ella, no profundiza en la perversión de la humanidad que ese sustantivo resume.

Es posible que muchos jóvenes no la hayan oído, pero de niño alcancé a oírla en algún pueblo. En esencia, es un hombre (“rudo y tosco” lo define el DRAE en la segunda acepción) que pone a disposición de otros toda su fuerza de trabajo para hacer algo fatigoso a cambio de una propina que le da para comprar pan y poco más. Los ganapanes que vi de niño iban vestidos de remiendos.

Si una mujer enviuda de un ganapán, o este pierde la fuerza, bajan una escala y se convierten en algo todavía más desagradable, aunque menos cruel:

pordioseros

Los que para comprar el pan (y ahora sí que casi exclusivamente “el pan” y muy poco más), piden que “por Dios” les den una limosna de unos céntimos. Habitualmente en las puertas de las iglesias. Se han convertido en “excluidos”; ahora son tantos que ya ni pueden ser pordioseros (no hay tantas monedas de 2 o 5 céntimos). Las ciudades están repletas de excluidos en una proporción desconocida. Mantener una sociedad de bienestar relativo con tantas personas en esas condiciones es complicado: solo unos buenos colchones de apoyo social pueden frenar la violencia; pero eso lo sabemos todos y en esta entrada quería referirme a los ganapanes, a los que pensaba casi desaparecidos del mundo que habito.



Hace unos años, leí un artículo que se refería a las camareras estadounidenses, que hemos visto en tantas películas. El artículo citaba una asociación de beneficencia evangélica destinada exclusivamente a ellas: lo que cobran lo gastan en un cuartucho de hotel y el resto lo dedican prácticamente a vestir decentemente. Comen en la cafetería los días que trabajan, pero tienen dificultades para comprar comida los días que libran (o que por fatiga, problemas musculares, etc., no pueden trabajar). La asociación les daba cada dos semanas un paquete que contenía jabón, artículos de aseo personal y limpieza, galletas, leche, latas de algún tipo de embutido... productos de primera necesidad que con su salario no tenían al alcance.

Me sorprendió, pero con el egoísmo que da la lejanía, me dije que eran “cosas del capitalismo extremo que en Europa no nos afectaban”: ¡Una asociación benéfica dedicada a completar las necesidades de personas que trabajaban 10 horas al día!

Y rehice una definición de “ganapán” más acertada que la del DRAE:

“Persona que dedica su tiempo y su fuerza laboral a un trabajo que no le permite cubrir sus necesidades básicas”.

Han pasado los años y he leído, estos días, que el milagro económico alemán se basa en que hay de 6 a 7 millones de trabajadores que ganan entre uno y dos euros por hora: una jornada de 40 horas semanales a cambio de 40 u 80 euros.

Los ganapanes están en Europa, la reforma laboral española nos acercará a ellos: se facilita el despido para sustituir trabajadores con derechos por otros sin ellos. De momento, no se ha tocado el salario mínimo, de unos 600 euros al mes.

Pensad un momento: ¿se pueden cubrir las necesidades básicas con entre 300 y 600 euros al mes? ¿Y al mismo tiempo reducir la fuerza del Estado para dar apoyo?

Nos estamos convirtiendo en un continente con altísimos porcentajes de excluidos y de ganapanes. La vida va a hacerse dura para el 90% de la población, incluyendo a muchos que no somos ganapanes ni parece que lo vayamos a ser. Este capitalismo brutal (en España ha caído mucho la compra de coches, pero ha subido un 16% la de coches de las gamas más altas) comenzó con la caída de la URSS: perdieron el miedo.

Y es cierto, los primeros ejercicios del Comunismo han sido un fracaso, pero ¿acaso los primeros ejercicios del Capitalismo y la Revolución Industrial fueron un éxito social? Quien opine así, que lea a Dickens, por ejemplo. A lo mejor nos da por hacer un Comunismo 2.0.
It’s the economy, stupid, fue el lema soterrado con el que Clinton le ganó las elecciones a Bush.

Es el sistema capitalista desregulado con Estados débiles, imbéciles, es el concepto que tendremos que aprender si no queremos meternos en un tobogán como el griego.

25 comentarios:

el chico de la consuelo dijo...

Bequer no era idiota ni machado un ganapán...cantaba gabinete de camino o de vuelta de soria.

LA ZARZAMORA dijo...

Y de miseria desoladora...
De míseros paupérrimos también.
No te me pongas de mal humor, Nán...
que esto cada día va a ir a peor.
Esta noche veo a Luisito. Y me apunto esa invitación ;-)
Muaca.

Josep Vilaplana dijo...

“Mala peça al teler” es una expresión catalana que a mi precario entender define muy bien el callejón en el que nos han/hemos metido. Mala pieza en el telar tenemos; defectuosa, de un tejido que nos han vendido como de excelente calidad y que no nos aguanta un invierno. Ganapanes y pordioseros y lo que es peor, millones de personas abocadas a una extrema pobreza mental que los convierte en receptáculos pasivos de cualquier estupidez, de cualquier mentira. La maquinaria de la idiotización colectiva funcionando a pleno pulmón.
Intento una ética de cercanías –un compromiso con lo accesible, con lo inmediato, con todas aquellas personas y cosas que me rodean- pero no tengo claro que más se puede hacer sin caer en sutiles engaños y ansiolíticos para conciencias.

Sue dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sue dijo...

En la calle que recorro para acudir a la asamblea hoy he visto más gente pidiendo que hace un mes.
Después, en la asamblea, han contado un caso tremendo de señor al que le están quitando todo lo que gana por mantenerle en condiciones lamentables en una institución psiquiátrica (tiene una enfermedad mental). Además, quieren desahuciarle de la casa en la que ha vivido toda la vida (renta antigua) y a la que acude con su familia de vez en cuando (de momento está en regimen abierto).
El tutor es un sinvergüenza que se está aprovechando de su tutela y su dinero, la institución en la que quieren internarle de por vida (en cuanto le desahucien y no tenga donde ir) mira para otro lado y los juzgados no actúan.

Ayer uno me decía (en un intento por justificar o defender los recortes en educación) que en Nigeria no hay tantas universidades. Que aquí hay demasiados universitarios que no necesitamos.

A veces pienso que va a ser imposible acabar con toda esa maldad, violencia y miseria porque a la gente de a pie (a mucha, aunque no a toda) le sigue importando más el fúbol que la vida de las personas. Que no somos ni seremos Islandia aunque a los gorrinos les metan el mapa hecho añicos en el pesebre y se lo coman.
Otras veces pienso que SÍ, que hay esperanza.

Estoy en un momento de reconstrucción interior en el que no quiero dejar entrar negruras, por ello prefiero pensar que las alternativas están ahí y seguir buscando huecos por los que introducirme para continuar en la lucha.

tiadoc dijo...

Me encanta nuestra lengua, y todos su recovecos. La verdad es que tenemos palabros muy curiosos... Me gustó mucho el post y me recordó viejas lecturas...:

Los Nadies

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata"
(El libro de los abrazos- Eduardo Galeano).

Un abrazo desde Pucela!

Araceli Esteves dijo...

Ya estamos en ese tobogán, Nán, un tobogán del que no sabemos el final. Y asusta ver como se extreman tanto las diferencias entre esa gran masa de excluídos y los que siguen amasando sucias fortunas.

Di Vagando dijo...

Gracias por escribir esto NáN, no podría estar más de acuerdo. También por sacarme de un error: desde la canción q cita Txelos ("Camino Soria") yo creía q un ganapán era un "escritor pobretón, de esos malos q escriben por encargo para ganarse el pan". Me lo dijo una amiga, de Soria. Y hoy compruebo q no es así...y el caso es q no me sale la palabra q describe a esos escritores...

muxus

di

NáN dijo...

Cierto, CHICO DE: Gabinete usó esa palabra en una canción. Con significado muy negativo; ni Bécquer era "idiota" ni Machado "ganapán". Es una palabra terrible que pensaba que casi había desaparecido por el desuso... y ahora vuelve a ir cobrando actualidad.

Un abrazo

Me cuesta un buen rato quitarme el malhumor, ZARZAMORA, pero lo intento. Aunque solo sea por "operatividad". Y porque Ardilla empieza a encontrarme insoportable.

Un beso (y que sea pronto).

JOSEP, la idiotización forma parte del programa: creo que se ha mimado, porque lo que nos están haciendo solo se le puede hacer a un rebaño de idiotas.

También yo me pregunto, también. Y me gusta lo de las cercanías (la entrada siguiente a esta, la Cara B, va de eso).

Un abrazo

Muy buen comentario, SUE. No habría escrito lo anterior de no haber visto muchas cosas últimamente.

De las situaciones, se sale... aunque a veces se necesitan siglos. Analizar bien las situaciones; no cometer errores de bulto, acelera el proceso.

Un beso

TIADOC, te agradezco muchísimo la aportación de ese texto de Galeano. El final, que una persona valga menos que la bala que lo mata, da escalofríos.

Un abrazo hacia Pucela.


Querida ARACELI, en mi entrada jugaba con la situación internacional y también con la de nuestro país. No todos los países van a tomar el tobogán por el que está cayendo Grecia. El nuestro, desgraciadamente, está en manos de unos hooligans del mercado libre y todo lo que veo que hacen es proteger a los fuertes y dejar al aire a los débiles. También veo una aceptación de que seremos un país de camareros: el ataque a la investigación científica de base y libre que ha hecho el nuevo Ministro es para echarse a temblar.

Todo lo que quita el dinero de los bolsillos más débiles afecta al consumo: han olvidado que los trabajadores somos consumidores. Quizá sueñen con que aumente 2 millones los puestos de trabajo: datos macroeconómicos que para nada fotografían la realidad social.

Un abrazo desolado

Me alegro, DI, de haberte hecho recuperar una palabra que la situación hace necesaria. Lo importante, sin embargo, es que después de haber aceptado que nuestras grandes ciudades están rodeadas de excluidos, en los propios centros está creciendo la miseria de quienes trabajaron y tenían una vida de trabajadores modestos y honestos.

Sabes que dedico horas a caminar por la ciudad, derivando como un situacionista demodé (“solo como un poeta en el aeropuerto”). Lo que veo, cuando paso por delante de los comedores de caridad se me encoge el alma.

Como dije, dábamos por descontado a los excluidos (procurábamos no acercarnos a los lugares donde sobreviven), pero la miserabilización de las personas "normales" (esto es una burrada, porque los excluidos también lo son), las que encontrabas en la cola de la pollería y ahora las ves en la cola de beneficencia, duele.

Un fuerte abrazo.

kika... dijo...

esto me recuerda al "ejército industrial de reserva" (concepto que acuñó Marx para el proletariado que recibía un salario de subsistencia), pero en una versión aún peor...

esto va dedicado a todos los que piensan que esas cosas de las que hablaba mi querido karl ya no tiene vigencia...

(besos)

Genín dijo...

Joder, lo que aprende uno!
No sabia que los jubilados con pensión mínima contributiva eramos GANAPANES, eso si, con orgullo y con mayúsculas...jajaja
Salud

NáN dijo...

Tu querido y mi querido Karl, KIKA, está más vivo que nunca. Acabo de subir a mi FB el enlace a un artículo de Isaac Rosa titulado "Marx is back". Ha sido el pensador más grande de lo social que ha dado el mundo, e incluso acertó cuando se equivocó: pensaba que la revolución se haría en un país industrializado, como Alemania, y no en países campesinos, como Rusia y China.

Fue el gran destripador del reloj del Capitalismo, explicando resorte a tornillo cómo funcionaba. Y anticipó que se producirían crisis como la actual.

El marxismo-leninismo fue una cagada tan grande como la democracia-orgánica de Franco.

Hay que volver a la fuente y muchos estamos volviendo.

Un abrazo muy karliano.

Que no GENIN, jua, juá, que eres un jubilado mal pagado, pero un ganapán es el que para cobrar tan poco, o menos, usa toda su fuerza de trabajo.

Un abrazo y suerte con el correo venezolano.

Portarosa dijo...

Desolador, es verdad.
El retroceso, las previsiones, la bien que lo hacen todo para convencer, lo ignorantes que somos.

Un abrazo.

Portarosa dijo...

Y si echamos la vista afuera, ya no digamos...

Diva Gando dijo...

Hola NáN,

Me ha gustado mucho tu entrada y la definición de las palabras. Es una lástima pero es así. Lo que se vivió er un sueño del que nos está costando despertar. Nunca debió ocurrir y estamos despertando a tortas.

Hasta en los pueblos pequeños, donde generalmente el que no tiene huerto, tiene la familia cerca y donde de entrada, los gastos habituales son menores que en una gran ciudad, se están comenzando a ver situaciones desesperadas.

No sé si tendremos que ir al 2.0 o simplemente hacia atrás a tiempos peores.

Anónimo dijo...

Hola!
Me llamo Isabel, llegué aquí a través de Molinos, y me ha gustado mucho esta entrada, bonita palabra, "ganapán". Sólo quería puntualizar una cosa, porque me fastidia mucho la información sesgada, la crisis se ha prestado mucho a que nos vendan la moto de distintas formas, siempre ocultando información. Esos trabajos que mencionas en Alemania (yo resido en Berlín) son trabajos que los parados de larga duración están obligados a realizar durante cierto tiempo por un sueldo simbólico. Es decir, no son personas que tenga sólo ese sueldo, son parados, que cobran su prestación, pero cuando llevan mucho tiempo sin trabajo (no recuerdo ahora mismo cuánto tiempo), el estado les busca una ocupación. Teóricamente, para que se mantengan activos y no acaben en casa sin buscar nada de nada.
Ojo, no estoy defendiendo esta política, no estoy necesariamente de acuerdo con ella, simplemente explico la información que tengo de ella.
Muchos saludos desde un gélido Berlín.

Microalgo dijo...

Y todos los impuestos que pagamos continuamente (cada vez que nos meneamos, cada vez que echamos gasofa al coche) y los que pagamos a tocateja anualmente, ¿dónde coño van?

Lo mismo habría que suprimir alguna institución arcaica con objeto de disminuir el gasto del estado...

NáN dijo...

Amigo PORTOROSA, he procurado meter cosas de fuera y especificidades de dentro. El resultado, como dices sin que se pueda añadir nada es "desolador".

También aciertas en nuestra ignorancia, que considero inducida. "Ellos", en cambio, tienen think tanks bien dotados de fondos por los poderosos, desde donde nos bombardean en los medios de comunicación (en manos también, en un altísimo porcentaje, de los poderosos).

Tenemos que sacudirnos la pereza, informarnos, crear nuestros canales. No será de hoy para mañana, pero si conseguimos que ellos duren 10 años en lugar de 30, eso habremos conseguido para nuestros hijos.

Un abrazo.
Gracias, DI; y también te doy la razón, la "miserabilización" de la vida de los más es la contrapartida del sobre-enriquecimiento de los menos.

O bien 2.0, o una renovación fuerte y pacífica de la socialdemocracia. No podemos permitir que se repita en la vida real el cuento de la cerillera.

Muxus.


Estimada anónima ISABEL. Sería terrible el hecho de que parados que cobran su prestación facilitaran que empresarios no tengan que contratar trabajadores regulados porque el Estado se los "regala".

Es casi peor que el "hecho real", en el que no estoy de acuerdo contigo. Hace unos días escuché en una emisora que "entre 6 y 7 millones de trabajadores”, no de empleados de larga duración, ganaban entre 240 y 400 euros al mes.

Para más información, un diario español tradujo el otro día esta noticia de la Agencia Reuters, firmada por dos alemanes, que contradice tu opinión y no ha tenido ninguna oposición de la embajada alemana.

Léelo y dime:

A un euro la hora de trabajo


Estás antiguo, MICROALGO: si consigues ahorrar más de 3 millones de euros te dejan entrar en una SICAV y solo pagas un 1% de impuestos. Con lo que te ahorras, el impuesto de la gasofa te la trae al pairo.

(Si ahorras 6 millones, me pasas 3 que en un año te los devuelvo).

Dol dijo...

Gracias por ampliar mi cultura literaria.
me lo he pasado en grande leyendo los comentarios.
Éste es un blog de nivel pero al final me deprimo un poco.
Noooo,no es por ti , es por lo del tobogán maléfico.
Los panes así como los peces me recuerdan demasiado a los desastres bíblicos,donde Jehová podía aparecer en cualquier momento y desintegrarnos.

...
Ay,ay.
Ni siquiera podremos morir con las botas puestas,que las hemos vendido.
Besos,Nán.

Anónimo dijo...

Hola de nuevo,
gracias por el interesante artículo. Ya dije que no defendía el modelo, más bien al contrario, pero quería aportar los datos que tenía. El artículo parece tener dos partes, al principio habla de sueldos de menos de dos euros la hora, y luego aborda el tema de los "minijobs". Puede que existan esos contratos de 55 céntimos, no le voy a disctuir eso a un economista, pero yo llevo viviendo 6 años aquí, soy autónoma, conozco a personas de muy distintos tipos, muchos extranjeros, algunos ilegales, que trabajan limpiando, de camareros o lo que sea, y jamás he visto un sueldo así. Otra cosa son los minijobs, esos trabajos subvencionados, que, efectivamente, son una trampa para el trabajador, pero que la hora no se paga tan baja. Esos contratos son de muy poquitas horas a la semana.
Lo dicho, que no pretendo iniciar un debate sobre economía, no soy ni mucho menos una experta y podríamos estar horas, sólo quería dar mi visión. Puede que esos salarios ridículos que menciona el artículo no sean los "1 Euro Job" a los que yo me refería, que coincido contigo que es terrible, no es mucho mejor que lo que acaban de aprobar en la reforma laboral en España sobre el trabajo "voluntario".
En fin, está bien que la gente vea que en todos los sitios cuecen habas y se no quite el complejo de hermanito pobre.
Un saludo y buena semana,
Isabel

Bueno

NáN dijo...

No nos deprimamos, REYES. Ahora más que nunca, tenemos que ser duros.

La primera condición para terminar liberándonos de unos tiempos tanduros, es reconocer que lo son; y que eso es mucho más importante que todos los que mata Belén (Patochadas de Belén) Esteban por su hija.

ISABEL, también a mí me fastidia mucho que habiendo razones objetivas para la revuelta, nos liemos con falsas afirmaciones marginales.

Lo terrible de esto es que todos deberíamos saber que estas cosas se producen, pero a casi todos, como te pasó a ti, nos pillan por sorpresa y tendemos a pensar que son falsas.

Los medios de comunicacón de masas no suelen informarnos de tan terribles realidades. No me cabe duda de que esas cosas no pasan en la extraordinaria ciudad de Berlín, pero Alemania es muy grande. Tampoco había ganapanes en mi ciudad, pero en esos mismos tiempos, y en el mismo país, los había en Extremadura, como vemos en "Los Santos Inocentes".

Un abrazo

Zayi Hernández dijo...

Y eso, querido Nán porque no vives (como yo) cerca de un INEM...cada mañana cuando llevo a mis hijos al cole, me encuentro una fila cada vez más larga, pero no piden comida...piden trabajo, la dignidad de poder ganar lo que llevan a la mesa y no hay nada...supongo que el mundo está mal repartido y que hay personas como Chavez que hacen que la palabra comunismo nos dé urticaria...no sé si existe un modelo económico o político que sea del todo eficaz, pero sé que hay ganas de hacerlo efectivo y que si no arriman el codo los de todos los bandos, esto irá a peor...
Un besito.

andandos dijo...

Hola, Nán. Machado, en su poema "A orillas del Duero" habla, refiriéndose a Castilla de "La madre en otro tiempo fecunda en capitanes madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes".
Lo digo como información, más que nada, porque estoy seguro de que muchos de los comentaristas del blog lo saben de sobra. Está bien el adjetivo "humildes".

Un abrazo

Anónimo dijo...

Nano, enhorabuena por el post. Creo que has dado en el clavo con lo de "quieren facilitar el despido de trabajadores con derechos para contratar a trabajadores sin derechos". Ése, y no otro, es el motivo de los "incentivos a la contratación de menores de 25 años" de la reforma laboral.

Por lo demás, Zayi, respecto a lo que dices de Chávez. ¿No será que la urticaria nos la han provocado los medios de los dueños del dinero con todo lo que nos han contado de Chávez y en general de los gobernantes latinoamericanos del ALBA?... No voy a ponerme a defender al presidente venezolano a capa y espada, pero creo que tanto él como Evo Morales y Rafael Correa han hecho cambios importantísimos para reducir las desigualdades en sus países e incrementar los recursos del estado para promover políticas sociales y ambientales. Ecuador y Bolivia, además, han hecho auditorias de su deuda externa que les han permitido dejar de ser esclavos del FMI... Justo lo que los griegos (e igual algún día nosotros) empezamos a ser. Esto aparece bastante bien reflejado en el documental "Debtocracy".

NáN dijo...

Querida ZAYI: el mundo está mal repartido, pero no por casualidad, sino porque los que tienen casi todo, sigue queriendo más. No esperes que ellos arrimen el hombro más que para robarnos más dinero a los de abajo. Nos creímos que "la lucha de clases había terminado" y se sirvieron de ello para robarnos la cartera.

Como procedente de una clase media venezolana, te ha tocado lo peor de ese proceso. Consideremos que son intentos a medias. Tampoco yo voy a defender a capa y espada esos sistemas. Lo que sí es cierto es que las estadísticas (hechas por agencias externas) informan de un crecimiento brutal de las condiciones de vida de millones de ganapanes que ni siquiera podían encontrar cómo ganarse el pan.

Besos


Tienes razón, JOSE LUIS: si "ganapán" es una palabra horrible, "humilde" es una de las palabras hermosas de nuestra lengua, siempre que se refiera al espíritu y el carácter, no a una casta social humillada.

Un abrazo

Germánico ANÓNIMO, gracias por la felicitación.

Sé que has vivido por allí algunos tiempos, y que lo has hecho entre los que estaban más abajo. También que estoy de acuerdo en que solo lo "peor" sale en los noticieros de la Voz de Nuestros Amos. Pero son temas a tratar con mucho cuidado, para apoyar lo bueno y criticar lo indefendible.

Un abrazo