sábado, 28 de agosto de 2010

Qué hastío de estío: Esperpensamiento


De no haber sido por cómo he creado, mimado y desarrollado mi sinsustancialidad, mi sustancialidad no equilibrada me habría vuelto intolerable incluso el magnífico espectáculo sensorial del Mundo.

31 comentarios:

Iván dijo...

Siendo sincero no sé si le he comprendido bien.

Si está hablando de que la frivolidad permite el error, la ignorancia o la necedad y que lo enjundioso es exigente hasta el punto de no concederte un respiro para disfrutar de lo simplemente bello, entonces le digo que siento parecido.

Ayer leí Diarios de "Adán y Eva". Me hizo reír y luego me puse un poco triste. Eva era una disfrutadora compulsiva de lo sensorial, irritante, al principio, para el pobre Adán. Eva disfrutando en la cascada, disfrutando los tigres, disfrutando las flores, disfrutando la luna y las estrellas, disfrutando de su imagen reflejada en el agua. Todo el día arriba y abajo como un posesa. Venga a disfrutar porque las cosas, útiles o no, correctas o no, eran bonitas.

Claro, al final te pones de parte de Eva, por muchos motivos aparte de éste.

Por otra parte, señor Nan, le digo que hoy, cuando he ido al gimnasio después de leer su comentario en mi blog, me he comido muchísimo la cabeza pensando si me estaba siguiendo la broma o me estaba castigando por mi necedad.

Espero que no sea lo segundo porque las sátiras suelo aplicármelas a mí mismo, a lo que hago o a lo que se me pasa por la cabeza hacer. Le tengo mucho más respeto a usted – y a otros – que a mí mismo.

Quizás esta declaración sea excesiva pero prefiero pasarme a quedarme corto.

Un abrazo.

NáN dijo...

Querido Perplejo: de abajo a arriba: seguí la broma, por supuesto. ¡A ver si voy a tener que pensármelo dos veces para comentar en su blog, yo que veces no me pienso las cosas ni una sola vez!

Con respecto a lo primero, sé que sinsustancialidad puede ser una palabra vecina de "frivolidad", pero aunque no es la misma palabra, no la sabría definir bien.

Por un lado soy un tipo serio, a veces demasiado. Capaz de sumergirme más y más por el apego a lo sustancial.

Gracias a mi cretina sinsustancialidad, salgo de eso. Es una necesidad compulsiva y constante de "payasear".

A veces, esa sinsustancialidad me lleva a dejar comentarios que crean dudas, como le pasó con el mío en su blog.

Bueno, estas partes del comentario a su comentario son como poner emoticones, que tanto me disgusta poner y tantos problemas me ha producido en los mails del trabajo por no ponerlos.

Que me cae usted muy bien, cóño. ¿Cómo hay que decírselo?

Gemma dijo...

Tú tienes de insustancial lo que yo de matemática... Pues eso.

Por cierto, te sentaban muy bien los bigotazos torcidos. :-P
Un besón

Elvira dijo...

Payasear es importantísimo, aunque parezcan dos palabras que no pueden ir juntas. Creo que te entiendo bien, NáN.

Un beso

Araceli Esteves dijo...

Estás de un profundo, Nán...
No sé cómo te lo haces para conseguirlo en plena ola de calor.
Maravillada me tienes.

Iván dijo...

Es muy generoso por su parte, Nan, gracias.

Y sí, me identifico plenamente. Aprender a hacer el payaso me salvó en determinada época. Como dice Elvira, es sumamente importante no dejar de hacerlo.

Aunque parezca contradictorio, tendemos a tomarnos en serio, por desidia. El acto de voluntad de ridiculizarnos nos salva de convertirnos en unos desgraciados bastante rijosos.

Otro abrazo fuerte.

NáN dijo...

Ja, já, GEMMA, muy buena tu referencia al deslabazado disfraz. Creo que fue un día de carnaval, que había oído en la familia hablar de los carnavales, que ya no se celebraban, y me lancé a la calle, el único dsfrazado.

Lo que es seguro es que la boina se la robé a mi hermana... ¡de una excursión a Lourdes que había hecho con las monjas! Y el bigote se lo pedí a mi hermano mayor, de una obra de teatro que había interpretado. Fue él el que cogió la cámara y se lanzó a la calle a buscarme.

¿No es fantástico haber tenido hermanos mayores así?

Con el bigotazo, se dificulta el besón, pero intento, ¿vale?

Vaya si lo es, ELVIRA. Un equilibrio perfecto e imprescindible. Anima a los que nos rodean y nos hace vulnerables; por lo tanto, humanos.
¡vaya serie de fotos que estás poniendo!
Un gran abrazo

Pero ARACELI, si solo pretendía provocar unas risas. A lo mejor tienes razón y lo profundo se alimenta también de eso. Vamos de perfil para enseñar solo el que pretendemos que es el mejor.
Animoso abrazo.

Todo en orden, pues, PERPLEJO. ¿No le ha pasado que una noche, con amigos, de pronto se ha dado cuenta de que estaba pontificando y aburriéndose a sí mismo (por no hablar de a los otros)?

A veces me pasa, empiezo a oírme desde fuera y me dan vomitillos. ¡Es la señal de que se debía haber payaseado antes de llegar a tan funesta situación!
Abrazo hasta el miércoles, que será físicamente.

Zayi Hernández dijo...

Como diría Silvio...siempre hay quien quisiera ser distinto...de eso está lleno el mundo, ahora de los que como tú, aman lo que tienen y lo tratan con cariño...de ésos...ya no queda ninguno, sólo tú.
Un besito.

VERONICA LEONETTI dijo...

Me encanta ver estas fotos que transmiten felicidad.

Que importante saber que por ser como fuimos, somos ahora lo que somos.

Isabel dijo...

Me da a mí que detrás de este "pedazo de frase" hay un tremendo actor.
Cómo si no se puede desde la tierna infancia crear, mimar y desarrollar la sinsustanciabilidad "pedazo de palabra" si a la vez disfrutaba de todo lo sensorial.

Isabel dijo...

Por si la palabra era corta, la he alargado, ya no sé cual es la correcta.

LastChild dijo...

Uf, en un medio de comunicación tan frío como éste los emoticonos a veces son de uso casi obligado. He sufrido más de una malinterpretación en correos personales, así que por si acaso...

Hay que mimar la sinsustancialidad. Es la sal de la vida. Si no, qué aburrimiento ¿no?.

Iván dijo...

Sí, me ha pasado. ¡Vaya si me pasa! Viene de repente, como una colleja. Pierdo los nervios, hago chistes malos que no vienen a cuento, ametrallo con preguntas personales a los demás para que me quiten la palabra y suele ser motivo de desconcierto general. Mal, mal. Una vergüenza de meterse debajo del mantel.

Así que pontificar, lo justo, breve y si preguntan.

NáN dijo...

Alguno más, espero, ZAYI. Pero eso va viniendo con los años. No tiene mérito.
Un besito.

Conservar la sonrisa es una de las cosas más difíciles, VERÓNICA. Reír es sencillo; pero sonreír, a partir de los 25, es cosa de maestros.

Jua, juá. Pero ISABEL, muhé, que la foto es porque en los hastíos suelo poner una. No es ese pobre muchacho de la boina calada el que piensa así. Sin embargo, la foto viene al pelo, me parece, para ilustrar el tema. Puedes usar la palabra como te dé la gana... pero en tu versión añades la sílaba "bi".

Son riesgos que hay que correr, LASTCHILD. En estos años de bloguero, es una de las cosas que he ido aprendiendo, y sigo en ello. ¿Cómo conseguir que el receptor sepa que estás siendo irónico? Creo que por la confianza y el cruce constante de mensajes.

Pues yo, PERPLEJO, me voy horrorizando de lo que digo, pero me convierto en una máquina y no sé salir de ahí. Sigo y sigo.. esperando que me quiten la palabra o la gente se levante de la mesa y me deje solo.

Sue dijo...

Yo tuve una profesora de inglés en el instituto que usaba mucho la palabra "sin sustancia". Sobre todo para referirse a cierto alumno que era, a parte de un zoquete, bastante incordio en clase.
Ahora es el camello oficial de mi antiguo barrio... pero esa es otra historia.

Yo creo que sí he entendido la frase, pero ...no estoy segura. De lo que estoy segura es de que no eres frívolo.
Otra cosa es que, a veces, nos lo hagamos para fundirnos con la estupidez y que no nos tomen por lo que somos. O de proteger lo que somos. Es un disfraz como otro cualquiera, pero no hay que abusar.

Yo a veces me disfrazo de Pluto.

molinos dijo...

Te conozco poco, bueno no te conozco nada..pero si algo no eres es un sinsustancia...y no lo vas a ser nunca.

Microalgo dijo...

Yo creo que lo he entendido, pero no soy capaz de definirlo bien (a ver si Reb va a tener razón, después de todo). Tal vez la cosa vaya más (pienso, creo, me parece) por el lado de la levedad que por el de la frivolidad. Que dirían Kundera and The Wailers, vamos.

NáN dijo...

Vaya, SUE, me libré de lo de camello. No, en serio, ser un "sinsustancia" a tiempo parcial no tiene nada que ver con ser "frívolo". Es una manera animosa de compensar otro lado que tiende en exceso a lo "negro". Precisamente en los momentos peores, es cuando sale el señor bufón. Además, no paso un día sin reírme. De mi madre, recibí 2 o 3 leyes de oro; a mi hijo, le he traspasado otras 2 o 3. La primera de ellas es: la tristeza es contrarrevolucionaria.

Solo a tiempo parcial, MOLINOS, te aseguro que lo soy. Es más, recomiendo a todo el mundo esos momentos. No podemos tomarnos demasiado en serio.

¿A qué se refiere con lo de Reb, MAESE MICRO? ¿Al famoso "Nán, perro, Nán"? Por descontado (también en momentos poco frecuentes). La verdad es que no sé explicarlo bien, porque no es frivolidad ni levedad. Es, más bien, ¡estupidez currada!

A TODOS: me extraña que nadie se haya referido a la parte más graciosa de la foto: ¡"El niño ha pegado un estirón y le está todo restallante"! En aquellos tiempos, la madre no iba a unos almacenes a reponer, sino que si te pasaba en mitad de una estación fría... ¡Te aguantabas hasta la temporada siguiente!

Microalgo dijo...

Me refería a la antigua discusión sobre si todo lo que se peinsa se peude verbalizar o no, Ludwig Wittgestein de por medio.

Y sí que parece Usted Alicia después de comerse la galletita que pone "eat me"...

Sue dijo...

Totalmente de acuerdo NáN, a veces hay que sacar el lado "payaso" (en el buen sentido) para sobrevivir. Lo de sin sustancia se lo decía esta profesora a ese chico porque realmente lo era. No tenía nada en el cerebro vaya. Nada que ver con lo que tú explicas de ser un "sin sustancia" a tiempo parcial.

Lo de intentar reírse al menos una vez al día no es mala cosa, aunque reconozco que a mi me cuesta, por naturaleza, reírme. Y tampoco me lo tomo como un reto, la verdad. Pero sí es cierto que una sonrisa bien vale su peso en oro.

NáN dijo...

Sigo en mis trece, MICROALGO. En el principio fue el Verbo. Hasta que no se verbaliza, el caos del pensamiento produce sensaciones dolorosas, de ansiedad, queriendo parir lo que no se sabe qué es (en eso no hay fotocopias de esas que les hacen a las parturientas).

Supongo que las matemáticas (y sus aplicaciones), la filosofía y la poesía son los tres métodos principales. El mío, desde luego, es la poesía.
Un abrazo enredado como de alga.

SUE, tal como lo pienso yo, no solo hay que reír 10 veces al día, sino hacer reír. Y desde luego han de ser momentos de no tomarse en serio ni la vida ni a uno/a mismo/a.

Y no es que nos vayamos a desentender de la mierda del mundo: es que vamos a estar más y mejor dispuestos a combatirla.

Un abrazo risueño.

andandos dijo...

Hola, Nán. Para entender algunas de las cosas que pasan en el mundo, el lado cómico, poco serio, desustanciado, es el mejor, porque muchas veces no hay otra forma de entender nada. Con alguien serio, con sustancia, sin lado blando, es difícil convivir.

Saludos

AROAMD dijo...

you chaifli me

NáN dijo...

Desde luego, José Luis, la sinsustancialidad (que no digo humor, que lo contiene) es una excelente espita de escape del vapor acumulado; para la comprensión, la acción y la convivencia. De tíos pesaos que me amenacen con las calderas de Pedro Botero estoy un poco harto si luego no me puedo echar unas risas con ellos.

AROA Aroíta, dónde vas tú tan bonita.
En cuanto a tu comentario, por lo que puedo no entender:
Anchanté Madama. ¿Y si quedem avui a las 8:15 en 3 Rosas para arreglar un asunto pendiente?

AROAMD dijo...

huy, se me pasó la cita
qué desconsidereté
(vengo hablando idiomas del verano)
qué tal para el fin de semana

NáN dijo...

Oh lal á, it is tan expansible. Afiné la horé y el dié, bella.

AROAMD dijo...

¿el sábado por la tardesita?
tengo mexicanos atequilados, se pasas antes, a uno te invitamos

LA ZARZAMORA dijo...

Ja, là, là!!!

Espersámonos! Esperménpensemos!
Seamos y pensemos. Pero. Bastará. (?)

Cuando el esperpento, es esperanto tras lecciones magistrales, créeme que esperanzas quedan pocas, pero quedan, Nano.
Aún falta mucho para jubilarse...
Besos.

NáN dijo...

AROA, retrasemos que esta semana estoy muy lioso.

EVA, me queda la esperanza de quitarme de encima a Esperanza. Y algunas más. Pero a nivel interior, muchas muchísimas. Más o menos como tú.

Besos

Noite de luNa dijo...

La foto me recuerda a un poema del señor Labordeta. Hoy, especialmente, me viene a la cabeza.
Estás muy guapo y estrechito entre la ropa.
Besos





ESTO FUE...


Apenas un recuerdo, un vago sueño
de pasados domingos sin iluminarias
donde los camareros se aburrían
en establecimientos de segunda categoría.

Todo lo demás es un recuerdo nostálgico
de prensados días escolares
en el juvenil guardapolvo de los lunes.

Un sueño escaso de lluvias impares,
de noches inconclusas en mi pijama a rayas,
de furtivas huidas sin permiso
y, quizás, de algún funeral sin esperanza.

Años cautivos que huyeron de nosotros
a través de uno textos donde puede leerse:

Hoy no llueve... Domingo...
Quizás mañana muertos...
Mi padre me ha pegado...
Ya no hay amor... La una menos diez...
Huimos...
Y huimos para siempre.

Si no te gusta el poema o Labordeta borras el comentario y tan amigos.
Labordeta siempre me encándiló.

Más besos

NáN dijo...

Sí, AQUÍ, je, jé. Todo me quedaba pequeño y había que esperar al siguiente otoño-invierno para que arreglaran el desaguisado. Pero no me psaba a mí, nos pasaba a todos. Un estirón fuerte en mitad de una estación era asunto peliagudo.

Pues mira, casi nunca escucho cantautores, pero este poema de Labordeta me ha encantado.

Muchas gracias