jueves, 24 de junio de 2010

Qué hastío de estío: Presentación

Foto cedida por su autor, José Luis Ríos



Antes de empezar, dar las gracias a José Luis Ríos por prestarme esta foto de su blog, Andandos, en el que hace la historia fotográfica de su pueblo, Binéfar, que vaya casualidad es el de Jesús Miramón. Posiblemente no se da cuenta, pero con imágenes nos está contando algo que para muchos está ya muy lejano. El otro día lo comprobamos, con una foto de una maravillosa carretera arbolada. Para él, era algo natural, pero los que visitamos su blog hace años que dejamos de ver una carretera así. Os animo a visitarlo.



Y ahora, la serie veraniega: reconozco que el verano no me hace gracia. Ni siquiera me gusta viajar y los amigos desaparecen, ¡también los virtuales! Me gusta, a cambio, el mayor silencio.

Todos habéis notado un menor movimiento en los blogs. A mí, me parece bien. La parte más tonta de la blogocosa ha cerrado el blog y se ha pasado a las redes sociales, donde además de tener centenares de amigos se puede dejar un mensaje que diga “Hoy me he levantado con ánimo”, con la seguridad de que será contestado con una frase igual de corta. Son los que a veces dejaban un mensaje que decía: "me flipa tu blog". Otros blogs, realmente interesantes, han ido abandonando por razones más serias, que no apetece tratar con el calor. Somos menos, pero eso a mí nunca me ha importado: nos conoceremos mejor. Y como decía el Camarada Mao (el que no haya oído hablar de él, tiene la Wiki para enterarse), "una minoría en el camino de la Revolución es una mayoría".

Pero, ¡ay!, de los pocos que somos, muchos desaparecéis temporalmente (también yo lo haré 15 días), así que he fregado tres sillas y las he sacado al sol, para tenerlas preparadas para la tertulia del anochecer. Si venís más, pues os podéis traer una sillita: si todos vivís ahí, al lado de mi corazón. Cuando no sea posible, ya sacaré yo algo de la casa, como el sillín del piano o la bici estática (de estatismo permanente, la llamaría).

Como el Parvulario del año pasado, esta serie banal e intrascendente me va a permitir enfocar la tertulia con cualquier tema que se me ocurra, que ya hablaréis vosotros de lo que os dé la gana. Es una plantilla para escribir sin orden y concierto. Y cuando algo no entre en ella, con no poner la etiqueta, tan frescos.

Solo tengo un relato editado, en un libro con los compañeros del taller. Al protagonista, un viejo mucho más viejo que yo, tampoco le gusta el verano. Esta es la respuesta que da a la periodista que le entrevista. ¿Os parece mal que, con un solo relato publicado, tenga la desvergüenza de citarme? ¡Que esto es el verano, amigos! Somos tan pocos que podemos hacer lo que nos dé la gana.

"El verano es una estación terrible. Es difícil encontrar a quien quieres, pero resulta fácil que quien no quieres te encuentre a ti. Desprovisto de amigos, me lanzo por el teléfono en cuanto suena. Y una vez te han encontrado, las excusas suenan tan falsas que no las das. Esta conversación que estamos teniendo difícilmente se hubiera producido en otro momento del año. Lo que tal como se va desarrollando, habría
sido una suerte para usted. No, no me interrumpa, ahora que voy a contestar a lo que me preguntó: el verano es un cliché."

26 comentarios:

Dol dijo...

Pues el verano tiene de bueno que escribes cosas como ésta.
Me llevaré la sillita a la puerta y esperaré allí.
Me da rabia porque yo también me voy ,hasta Septiembre,en una de mis huidas hacia adelante, y no me llevaré internet porque llevo más de 6 meses como hikikomori total .
La abstinencia será dura ,pero yo también te llevaré en el corazón .
Y por cierto, me he borrado del facebook, así que éste es el único puerto virtual al que puedo y quiero volver.
Espero seguir encontrándote aquí.
Un beso y mejores vacaciones.

AROAMD dijo...

ay, saquemos las sillitas a la fresca
(tequila mediante)

Portarosa dijo...

Oye, NáN, que, como te decía en un comentario en mi blog, resulta que hemos retomado la idea de representar este relato tuyo, previamente adaptado. ¡Qué casualidad!

Pensábamos hacerlo junto con un par de cosas más, una noche de verano, al aire libre, además. Para amigos, como siempre.

Bienvenido este "Qué hastío de estío". Aquí me tendrás.
Un abrazo.

NáN dijo...

Mi querida REYES, creo que lo que sugieres merece un mailesito explicativo. Tendrás, aunque no estés, tu Sillita Honoris Causa.

Sí, sí, AROA, que no se diga. En la mili, que me tocó tocha, con tomas semanales de cerros ocupados por los rojos, llevaba la cantimplora rellena de ginebra. ¿A quién vamos a ofender si rellenamos el botijo de tequila?


¡PORTO! Ya lo vi y me hizo mucha ilusión. Te reservo sillita, pues.

A TODOS: no creáis que el pueblo que retrata José Luis es una cosa bucólica: saca también toda la mierda. Es una metáfora de pueblos actuales, que todavía conservan bastantes rincones agradables pero han sido machacados por la vida moderna. ¡No dejéis de visitarlo!

Microalgo dijo...

Yo no me pillo vacaciones este verano (cosas de la Ciencia y sus Mariachis), así que por aquí andaré, asomándome.

Besotes!!

Lara dijo...

A mí me encanta el verano. Por todo. Por el silencio y por el bullicio, y porque desaparezco de la pantalla. Pero si mi verano del año anterior fue muuy largo, este será mucho más corto, así que por aquí andaré.
De los blogs y los facebook, yo prefiero blogs. Aunque le dedique a lo otro más tiempo del que debería.

Un abrazo!!!!!!!!!

Araceli Esteves dijo...

yo, NáN, soy de las que no deja el blog ni por prescripción facultativa.Me parece estupendo que te autocites y me encantaría leer el relato entero.
Besos veraniegos.

saiz dijo...

En verano aumentan los muertos en la carretera, las hectáreas quemadas de bosque, incluso los divorcios… Peligroso cóctel de calina y aburrimiento (ya lo dice el refrán: “Mente ociosa, mente peligrosa”). Decididamente, habría que ir pensando en suprimir el verano.

Jesús Miramón dijo...

Yo odio el verano porque no soporto el calor, de hecho en vacaciones siempre intento huir de él (rumbo al norte). Ah, Nán, y yo seguiré por aquí, escribir en verano es un consuelo y, además, ni siquiera en verano se detiene nuestro viaje, ése del que damos cuenta en nuestros cuadernos de bitácora.

Un abrazo y saca una silla a la fresca para mí.

...

Binéfar es un pueblo fundamentalmente muy feo, como tantos otros del Aragón no turístico. Últimamente, con las obras de la autovía entre Pamplona y Lérida, todavía es peor. Las fotografías de José Luis Ríos reflejan eso -y también el lirismo del campo, los pequeños sotos, los caminos, las nubes. Reflejan la realidad y aún lo que late debajo de la realidad. Él dice que soy un exagerado por decir que a veces parece que vivimos en Chernobil, pero cualquiera que entre en su blog estará de acuerdo conmigo.

Lo más increíble, lo milagroso, es que yo soy feliz aquí, algo que jamás hubiera imaginado cuando pasaba de largo por su estación de ferrocarril hace muchos años y me preguntaba quién demonios viviría en un lugar así.

El blog de José Luis dice: «Mira, este es un sitio más, uno como cualquier otro; mira, este sitio son todos los sitios, los míos y los tuyos»; dice también: «Un desolado muro cuarteado también es una manifestación de la -nuestra- naturaleza». A mí me parece fascinante.

Elvira dijo...

Me traeré la silla para las tertulias al fresco del atardecer. Igual que vine a tu parvulario el año pasado. Quizás traiga el botijo con agua fresca, ¿te parece?

Un beso

Anónimo dijo...

De enea.
Esas son las que me gustan.
Y sacarlas a la fresca.
Me alegra leerte, chinito.

it

Anónimo dijo...

De enea.
Esas son las que me gustan.
Y sacarlas a la fresca.
Me alegra leerte, chinito.

it

andandos dijo...

Hola, Nán. En verano seguiré poniendo una fotografía cada día en el blog, normalmente de Binéfar, y también seguiré leyendo lo que se publique en este blog, y sus comentarios, como ya hace tiempo hago. Si te faltan sillas yo también tengo taburete.

Sobre Binéfar y las fotografías, Jesús lo ha dicho prácticamente todo. Hacer fotografías, en mi caso, es la consecuencia de mirar, y mirar, de caminar un rato casi cada día. Algo como caminar, simple, barato, fácil, que ejercita la mirada crítica, con el tiempo no me extrañaría que lo prohibieran.

La fotografía permite dar una opinión visual y es mi manera de vivir, conscientemente, el mundo que me rodea. A veces también me permite alcanzar alguna lucidez sobre él y sobre mí.

Si las habéis visto y os han gustado, me alegro mucho. Las de Chernobil son sobre todo diciembre, enero y febrero, luego ya vino el color.

Saludos

Freia dijo...

Recuerdo ese texto. Lo recuerdo tan bien... ¿Será porque lo he leído muchas veces?

Este año, en vez de cole toca tertulia nocturna a la fresca...
¡Bieeeen1 Yo hasta septiembre no me muevo. Y me encanta la noche y la fresca.
Un beso grande, Nano

NáN dijo...

MICROALGO, no se esfuerce. Aunque salga del trabajo chorreando microalgas y con 3 libros de Excel rellenados puntillosamente con los datos de trabajosos experimentos, todos le dirán: ¿En Cádiz, con la playita al lado? ¡Eso no es trabajar!
Yo sí le entiendo... aunque me alegro de que se pase alguna noche a la tertulia.
Un abrazo.

Si lo más corto de tus vacaciones, LARA, aumenta la posibilidad de que nos veamos, al menos yo salgo ganando. Tengo ganas de un viernes de esos de no despedirme pronto.
Besos.

Tú lo has querido, ARACELI, te he enviado el relato entero y son ¡8! páginas de Word. Me alegra de que seas del núcleo duro; aunque yo tendré que fallar casi dos semanas: hasta que no inventen cobertura con los cuernos de las vacas, no habrá manera.
Besos frescos.

Además, SAIZ, uno se siente más solo. Es bueno que los amigos estén ahí, para verlos de vez en cuando, y con el verano se hace más difícil. Pero para los jóvenes es una estación maravillosa: se la debemos, ya que en todo lo demás les estamos dejando una vida invivible.
Un abrazo

giovanni dijo...

Tu protagonista no tiene ese problema con los amigos virtuales. Siempre están disponibles, nunca interfieren en tu vida si no lo quieres. Las tres sillas me gustan, como también la propuesta de charlar cualquier tema, seriamente o a lo liviano agregaría yo. Acabo de volver al tema de la izquierde mundial, en la última entrada de mi blog, "Qué hacer?", de manera liviana, o eso es la intención, porque es verano...

Un abrazo

NáN dijo...

Totalmente de acuerdo, JESÚS, con lo que dices sobre el blog de José Luis. Yo he quedado "flipao" porque deja un rastro vivo de la realidad: de esos sotillos, pero también del chernóbil. Y al hacerlo sobre un territorio relativamente pequeño, se convierte en un terreno simbólico, que representa todos los terrenos.

Vemos nuestro mundo en ese mundo. Luego, tú aportas palabras y sentimientos, muchas veces relacionados con esa geografía. Es una combinación perfecta. Entre los dos enseñáis, además, que el tamaño pequeño importa mucho: se puede ser feliz ahí, conociendo a la mayoría, yendo los viernes a ensayar en el coro...

Aprovecho para daros las gracias a los dos por ese curso intensivo sobre la vida.

Me parece magnífico, ELVIRA. Además, como aquí no está la autoridad del maestro, podéis hablar entre vosotros y cambiar el tema en cuanto os apetezca. Te espero con los brazos abiertos y la sillita asignada.

Si la quieres de enea, IT, ¡la tendrás de enea! En vez ir a IKEAgo Yo con Todas Estas Piezas Siendo un Manazas, mañana mismo voy al rastro a buscar la tuya.

Gustado es poco, JOSÉ LUIS. Creo que ya he explicado mi atracción por ellas en la respuesta a Jesús: se han convertido en un método de conocimiento. Esa lucidez que te permite a ti, nos la permite a los otros. La sencillez también la transmites. Gracias.

Me enfadaría, FREIA, si no lo recordaras, porque se editó dedicado a ti. Sé que serás una excelente compañera de tertutlia... y que te enfadarás cuando veas que me retiro demasiado temprano, con esa energía enorme que tienes.

Ya he participado, GIOVANNI, en tu pregunta a lo Lenin. A lo liviano, sin estructurar un discurso. Espero que más gente participe y sea bueno para todos. Al fin y al cabo, tienes una gran experiencia que comunicar. Procuraré estar más al tanto para pillarlo a la primera.

Bueno, en vez de besos para todos, ¡que corra el botijo, que lleva su buen chorrito de anís!

Luna dijo...

Pues no sé si lo que voy a decir es válido para iniciar una tertulia.
Como los dos son vecinos de Binefar....

¿Es por ser de Binefar el motivo de que las fotos de presentación sean casi iguales?

Besos

NáN dijo...

Yo los veo tan diferentes, LUNA. Pero absolutamentre complementarios en la visión necesaria que dan.

Isabel dijo...

Llego tarde a la tertulia por motivos de trabajo.
Ideal, Nano, el tema. Ya sabes que yo en el verano no me muevo de aquí, es más me gusta encerrarme, y tengo preoyectos que terminar y muchos libros pendientes de leer.

¡Ay! esa sillas en la puerta. Desde bien chica he vivido yo juegos con los niños y niñas del barrio, mientras los padres charlaban con el vecindario arrancando algún frescor a la noche.
Y luego con mis amigos tantas y tantas tertulias...

En mis variadas mudanzas siempre he llevado una silla de enea conmigo por motivos entrañables.
Está preparada y dispuesta porque desde que tengo el blog, visitaros y conversar es de lo más placentero para mí.

Y has hecho bien en recordar tu relato, a mí me gustó mucho cuando lo pusiste.

Me gusta también ver la mirada de José Luis sobre su pueblo y me da ideas.

Sólo difiero en que a mí no me da hastío el estío. Me encanta y me da libertad para usar mi tiempo de otra forma.

Y me gusta detenerme y charlar aquí, en facebook casi no entro.

Isabel Barceló Chico dijo...

Me gusta el plan que propones de poner la sillita en la puerta de casa al caer la tarde. Pertenece a mis veranos infantiles, cuando las personas mayores decían "hay ropa tendida" para cambiar de conversación si estábamos los mocosos rondando por ahí cerca. La buena vecindad se refleja en esto. Así que vendré con mi sillita, no lo dudes, aunque claro, cuando llegue ya no hará falta cambiar de conversación, soy demasiado talluda. Besitos.

NáN dijo...

ISABEL, bienvenida a la tertulia a la hora de la fresca. Solo los amigos evitan el hastío. Así que todavía podemos vencerlo (los que tendemos al hastío).

ISABEL ROMANA, me resulta gracioso lo de la "ropa tendida", porque en mi casa también se decía. No sé si sabes que somos de la misma provincia. ¿Quizá es una frase de por allí? No te preocupes que aquí la ropa la destiendo a su hora.

Un gran abrazo a las dos.

Sue dijo...

A mi me gusta el verano, aunque no me gusta que haga tremendo calor.

Me gusta porque hay más luz y no hace frío. Odio ir abrigada hasta las cejas y tener que quitarme mil capas de ropa cada vez que entro a un lugar.

En verano, además, me reducen la jornada y puedo tomarme un helado al salir del cadalso. No tengo que comer allí.

Voy a la piscina, salgo unos días de vacaciones, veo el mar, y puedo escribir hasta muy tarde sin encender la luz.
Además, me gustan los vestidos de verano y las sandalias.

Es verdad que en verano casi todo se paraliza, también los estrenos del teatro (es lo único que no me gusta del verano), que la gente se va y aunque vuelva, da penita perderlos un tiempo.

Yo, de momento, no desaparezco de la blogosfera. Cartografía es mi red social, el resto no me gustan. Tuve un perfil en Facebook unos meses, pero bah, nunca le saqué el jugo. No me gustó.

Yo también estoy con mi sillita en la puerta, Nán.

NáN dijo...

Bueno, SUE, no nos pelaremos por eso. Entre otras cosas porque los antiverano somos minoría escandalosa.

Pero me anima que este año tanta gente no abandone el blog dos meses.

Un beso.

VERONICA LEONETTI dijo...

Yo por ahora he sacado el abanico mientras leo tu entrada. Un abanico regalado, que por suerte, ha sabido encontrarme.

NáN dijo...

Ya verás. VERÓNICA, que en un rato llega la fresca y no necesitas abanicarte. Sillita reservada.