Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Goytisolo
Ya que no nos ven, algo tendremos que hacer, ¿no? Sé que no estoy proponiendo un buen sitio para estar, pero es que estamos ahí, aunque no queramos. La propuesta es que, ya que estamos, incomodémosles. Si no nos ven, que nos sientan. Seamos una pequeña molestia multiplicada por centenares de miles de pequeñas molestias que les obligue a olvidar el Paraíso para crear un sistema más justo.
PRIMERO, basta de quejarnos en los bares de que no hay una izquierda que haga frente a todo eso. La izquierda somos nosotros, que no queremos estar en los grandes o pequeños partidos. En primer lugar, porque no estamos de acuerdo con el paquete completo y no queremos pertenecer a una secta.
Pero podemos crear pequeñas asociaciones o participar en ellas. Cada uno con el tiempo que pueda. Yo, por ejemplo, participo de una, Globalízate, que somos unos veintitantos, con un presupuesto anual irrisorio al que contribuimos cada uno con 30 € anuales. Hay quienes trabajan un montón, otros hacen lo que pueden. Yo, una traducción algunas semanas para alimentar de contenidos importantes la actualización semanal de nuestra página web, muy visitada y de la que se hacen eco medios de comunicación. Pero no voy a las acciones ni prácticamente a las reuniones. Nadie me lo echa en cara. Es fácil y me permite contribuir en la medida de mis posibilidades. Una compañera de los blogs, trabaja para SOS Racismo, otra, de los blogs y el taller, da clases a inmigrantes y entiende realidades que pasa a transmitir, otros... Hay miles de posibilidades y cada una de ellas incide en la realidad: hace visible lo que se empeñan en que sea invisible. Si todos los que nos quejamos nos dedicáramos a fortalecer con nuestro trabajo e ideas una pequeña asociación, esta, como le pasa a Globalízate, llega a ser conocida e impacta en la realidad. A vuestro alrededor existen. No las desaprovechéis.
SEGUNDO, hay que votar siempre. Ni siquiera es necesario votar a uno de los grandes para que no salga otro. Votar si se prefiere a partidos diminutos de la izquierda sin la menor posibilidad. Ahora explico por qué. Hay quienes proclaman la abstención como una postura activa. Pero la experiencia dice que les da lo mismo. Aunque vote solo el 50% se sienten legitimados y a la semana exhiben su porcentaje de votos sobre los votos emitidos. 2 millones de abstencionistas no sirven para nada, pero si votan, el partido que gana no lo hace con el 42% (parece siempre que representan al 42% de la población), sino con el 37, 36 o 35%. Y eso ya duele más: gobernar un país con el 35% de los votos sí roe un poco su legitimidad. Probadlo: no cuesta tanto y significa que no dejamos de usar una herramienta mínima de la que disponemos. La abstención la provocan siempre los partidos del Paraíso, porque saben que los suyos no fallarán. Evitemos esa trampa.

40 comentarios:
Caballero, total y absolutamente de acuerdo, en lo de joder cual grano en el culo y en lo de votar. Me encanta esta clase.
Un beso.
En el paratexto esas no son palabras sólo para Julia sino para todo el mundo...
Hay que participar en algo, yo personalmente milito en AIDS desde hace mucho y en Amnesty,(voy cuando puedo, pero no los dejo) y doy clases a gente que llega y no habla ni papa de francés, no es mucho, pero siempre he pensado que antes de quejarse por quejarse, hay que hacer algo.
Respecto al voto, pienso lo mismo que tú, pero nunca les voto a los grandes, porque me pueden...
Buena lección la de hoy, profe.
Mil besos y abrazos, Nano.
Estoy completamente de acuerdo... siempre he sido el grano en el culo de muchos, pero soy de las que digo: "Si los tuyos no ganan, al menos molesta a los que sí ganan" y eso para todo en la vida... No me sé callar, ni bajo el lomo facilmente...de lo único que esta ciudadana se abstiene es del alcohol cuando conduce.
Un besito.
A. Machado decía que, aunque alguien decida "pasar de" política, la política no pasará de él. Bueno, la verdad es que empleaba otra frase, en concreto algo así como: "Vosotros debéis hacer política, porque de lo contrario otros la harán por vosotros y, naturalmente, contra vosotros".
Yo soy optimista en este sentido, porque creo que con Internet será cada vez más difícil que la política se haga sin contar con los ciudadanos.
Los políticos necesitan ser controlados, incluso por su propio bien. Un político no controlado por la sociedad a la que sirve (o debe servir) tiene muchas probabilidades de convertirse en un pequeño o gran tirano.
Se me ocurre que con Internet no habrían sido posibles un Hitler, un Stalin, un Mussolini, un Franco... Tal vez yo sea demasiado optimista, no sé. Pero el caso es que las cosas van algo mejor desde que existe Internet. Por primera vez ha llegado una persona de raza negra a la presidencia de EE.UU.; parece que la amenaza nuclear empieza a diluirse; se atisba una salida pacífica y democrática a la situación de Cuba...
Así que viva la participación, cada uno a través de los medios a su alcance, cada uno en la medida de sus posibilidades.
Oído cocina.
Yo siempre la evito. Abstenerse es como no existir y no nos abstenemos de trabajar, de comer...
Y hasta un hombre solo puede hacer cosas, como Goytisolo lo ha hecho con sus escritos.
Vamos allá!
Sí señor, NáN, sí señor!
(A uno que me sé yo le dedicaría este post: lo que haga cada uno, individualmente, vale mucho!!!)
Yo hago menos de lo que podría, lo reconozco... Tu mensaje me ha valido para despertarme.
Gracias.
El tema del voto es proporcional a la falta de memoria que sufrimos.
Si mirásemos la prensa de hace no hace demasiado tiempo; mirásemos los apellidos y lo que fueron capaces de firmar, las cosas cambiarían.
En lo de hacer y participar, digo como Giovanni: "cualquier cosa, por pequeña que nos parezca, es importante"
un abrazo a todos.
genial post, nano...como siempre despertando y agitando conciencias. Yo soy de la opinión de que tal vez no podamos cambiar el mundo, todo él, pero sí nuestra pequeña parcela de poder, eso que nos rodea...y que si no lo hacemos alguien lo hará por nosotros (y tal vez de la manera incorrecta). No podemos olvidar nuestra responsabilidad en el mundo...
lo de votar no lo tenía tan claro, pero la verdad es que tu argumento me ha gustado...aunque me han entrado algunas dudas que ya aclararemos en persona
beso gordo
...Mmmmh, Nano, no sé, no sé...
...Yo he dejado de votar desde las últimas europeas porque, habiendo votado siempre y pensando como tú dices (que en parte estoy de acuerdo), siempre sentí que me trataban como un imbécil (durante la campaña y durante la legislatura), y no uno o dos o tres, sino TODOS los partidos...
...Entonces me dije, ya que me tratan como un imbécil habiendo votado como un imbécil para que no piensen que soy un pasota, mejor no voto, así, al menos, no participo de la farsa, porque no es verdad que esos gañanes que ocupan el parlamento (el nivel es muy, muy, muy bajo, y eso lo intuía pero me lo confirmó esa reportera de CQC que se iba a las puertas del congreso a hacer preguntas de conocimientos generales, no hablemos ya de cuando preguntaba cosas específicas, por ejemplo, acerca de lo que se iba a votar en la sesión de ese día. Deplorable), decía, antes de abrir el paréntesis, que esos gañanes que ocupan el parlamento se inflan y se felicitan y se vanaglorian principalmente de que la participación sea alta, de que la gente participe de su modo de vida. En las elecciones, por mucho que ganen, lo que les gusta es que la gente participe mucho...
...Tampoco estoy de acuerdo en el hecho de que la abstención perjudica a la izquierda. Hay una izquierda todavía más bochornosa que la española, y es la italiana. Como sabes he vivido muchos años allí y el argumento más repetido ante cada derrota electoral era que Berlusconi controlaba todos los medios y que la masa social de izquierdas se abstenía. Pues bien, en la segunda legislatura de Berlusconi nadie lo había votado, nadie recordaba haberlo hecho y gente que sé que lo había hecho porque en su momento me lo dijo me lo negaba vehementemente diciéndome que se había abstenido. ¿Por qué? Porque a pesar de controlar todos los medios (que lo hace) la gente era consciente de que estaba llevando el país a la ruina...
...Y así llegamos a las últimas elecciones generales (las últimas fueron las europeas, que también ganó Berlusconi a pesar de estar en pleno escándalo de prostitutas y veline): bien, con la participación más alta en unas elecciones después de la postguerra (creo recordar que votó casi el 86% del censo) lo cual indica que la izquierda había logrado por fin movilizar a sus votantes, los italianos deciden otorgar a Berlusconi su mejor resultado electoral para que gobierne el país por tercera vez... Es decir, Nano, el argumento de la abstención de la izquierda había saltado en pedazos (también el de los medios de comunicación como coartada, puesto que había gobernado dos veces antes y lo había hecho de forma pésima)...
...Soy político (habitante de la polis, de la comunidad, de la sociedad) y como tal soy libre de interactuar con los juegos que se adecuen a lo que yo considero que tiene que ser una sociedad más justa, y ni la ley electoral, ni los partidos políticos, ni el dinero que se lleva el Vaticano de mis impuestos quiera yo o no quiera, merecen que yo, como ciudadano libre, vuelva a hacerles el juego a ellos, para que ellos, luego, se pitorreen de mí, como han venido haciendo conmigo desde que voté en mis primeras elecciones...
...Joder, ya era hora de que no estuviéramos de acuerdo en algo jajajajaja...
...Un abrazo...
!Uy! !Ha dicho j....!
Sirwood
A propósito de esto mismo que ustedes están comentando, y en un tono ya más civilizado: ¿verdad que a la paella no hay que ponerle pimiento, porque ablanda el arroz?
S.
¡Ah! Y, también, ¿a que cuando haces arroz con cangrejos y galeras conviene darle un golpecito a los cangrejos para que suelten el sabor?
S.
Aquí la compañera currela de SOS está muy de acuerdo con el primer punto. Me gusta mucho este activismo autónomo que se está extendiendo. Tengo esperanza en él.
Respecto al segundo punto, no estoy tan de acuerdo. Bueno, sí en la teoría. Pero en la práctica, me parece legítimo abstenerse. Yo lo hice en las elecciones vascas. Pensé en votar a Los Verdes o un partido similar sin posibilidades, pero me parecía todo tan cutre que no me apetecía una mierda. Nadie es perfecto.
¿Ablanda el arroz? No creo. Tiene que haber un error.
Izaskun, ¡sabía! que me ibas a entender. Dos besos.
Claro que para todo el mundo, Eva. Es un poema "esencial", que ni siquiera el final del poeta lo priva de su enseñanza básica. Imaginaba que serías una persona activa... ¡pero no hasta ese punto! Mil besos y abrazos, pero también mi admiración.
Ah, Zayi, menos mal que no haces como Aznar, que con 6.000 muertos por tráfico al año en sus 8 años de poder luego se molesta de que el Gobierno le tenga que decir cuándo tiene que beber. Así te imaginaba, de "lomo en alto" (te imaginaba con "fundamento", por lo que te leo). Un besito.
Esa, Sáiz, es una de mis frases preferidas. El llamado fin de la política (o de las ideologías) es el mejor truco de prestidigitación de la derecha para controlar democráticamente el poder.
En cuanto al optimismo, no lo soy tanto. Es cierto que ha aumentado nuestro nivel de participación y concienciación, pero es que la "novedad" ha pillado a contrapié al sistema: encontrarán los modos de contrarrestarlo. PEro aunque la gran bondad de la Red pierda fuerza, sin duda es una tecnología que nos seguirá beneficiando (luego sí soy optimista). Claro que pienso en el ahora mismo, en la Colombia con 300.000 desaparecidos (también por las FARC, que hace tiempo perdieron la causa, pero mayoritariamente por los otros), que ahora se va a convertir en un país-portaaviones desde donde actuar militarmente. Pienso en Italia, pienso en muchos sitios (y ya no soy tan optimista).
Y sí, viva la participación, que gracias a Internet puede extenderse (como estamos haciendo precisamente ahora). Y, desde luego, acabemos con la impunidad de los políticos.
¡Machando dos de habas solidarias y unas patatas a la furia!, Microalgo.
¡Bien, Isabel, bien! Lo has dicho magníficamente. Y claro que un hombre solo puede hacer cosas. De hecho, desde la soledad sale lo mejor de nosotros, porque es cuando mejor pensamos. Lo que hay que procurar es que no sea continua y excesiva.
Un abrazo.
Filla, no te hagas de menos, esto no es una iglesia ni un banco. Lo que importa es hacer, pero también vivimos fuera de lo colectivo. No cuantifiquemos si más o menos: tú decides. Gracias a ti (por ejemplo, por tu post de hoy).
La luna, obligatoriamente estoy de acuerdo contigo y con Giovanni. En cuanto a la falta de memoria, ¿no crees que está programada e inducida? Quizá por los medios de comunicación de esos señores que firmaron esas cosas. Si alguna vez, por casualidad, veo un trozo de un programa de esos rosas de cotilleo, tengo que preguntar quién es cada uno. A lo mejor a mucha gente les pasa al revés pero con la realidad, no con los reality.
Abrazos
Aclararemos en persona, María a R., pero en lo demás, lo que dices es ¡Exacto, exacto exacto! Lo tienes tan claro que me da gloria, con tus años, que vuelva a haber una generación así.
Ah, Miguel, por fin una discusión contigo. Creo que la izquierda está basada en principios... pero tiene el defecto de quedarse con sus principios en su casa. La izquierda somos nosotros, no esos que dicen representarla. Y el voto es un arma pequeñita, pero táctica. A demás, cada grupo político da algunas cosas diferentes que tampoco son despreciables (hoy, por ejemplo, me he enterado de que se ha creado una fiscalía contra los grupos nazis, que van a ser tratados como terroristas).
Lo de que se jactan de la alta participación es un mensaje de los dos primeros días: a partir del tercero, si se habla es del porcentaje que tienen "ellos" de los votos emitidos: y cuantos más votos, menor es su porcentaje. Ahí es donde les duele.
¿Italia? Uff, caso aparte... aunque con el tiempo podría llegar a ser "nuestro" caso. El "caso nuestro" de ser rehenes de la "cosa nostra". El problema, por los resultados que das, es que la izquierda general, que primero se abstuvo ahora vota Berlusconi. PEro si no se hubiera abstenido en los primeros tiempos, Berlusconi no había podido construir ese complejo mediático-político-derechista desde el que ha "seducido" a los italianos. Ese complejo que le concede prácticamente todo el poder. La izquierda abstencionista se ha convertido en berlusconista (los números cantan).
Lo que planteas viene a ser algo así como la película ¿Cómo ser de izquierdas y no morir en el intento? Y por supuesto, no ser de izquierdas entregados las 24 a la causa, sino de una manera normal y proporcionada. Mi recomendación sigue siendo paciencia, humildad y no desperdiciar ni un arma, por pequeña que sea.
Seguiremos debatiendo.
A ver cuándo el abrazo nos lo damos físico.
June Fernández, te confieso una cosa: en las elecciones vascas, de ser elector, no sé lo que habría hecho. La violencia destroza la política. Pero supongo que al final podría más mi instinto de no desaprovechar ninguna oportunidad y habría votado a los verdes o a los antitaurinos. Con respecto a los otro, ese nuevo impulso, unido a las posibilidades de comunicación que nos da Internet (ojo, que también se las da a ellos) me da buenas sensaciones.
Grupo Arroceros: unas puntualizaciones.
Soy partidario de la paella y no de esa costumbre de mi tierra alicantina de llamarlos ahora "arroces". ¡Qué finos, los alicantinos!
No entiendo un arroz que tenga garbanzos que no incluya pimientos, pero han de ser de la variedad de Murcia, rojos, de poca carne, bien hechos durante el sofrito.
Los mejores arroces son los "de pobres", como el arroz al horno (se hace en fuente de horno, no en paella). Solo lleva arroz, garbanzos, pimientos y una cabeza de ajo en el centro. En mi casa se comía una vez a la semana, por asuntos pecuniarios. Es delicioso. Ahora solo se come en restaurantes de lujo, previo encargo, que pueden cobrar una pasta (se tarda mucho en hacer) sin que lleve langostinos.
Y para terminar, no existe la paella mixta. Es un invento para turistas. O de carne, o de pescado. O de verduras (las dos primeras llevan también verduras).
Creo que con esto he conseguido no contestarle debidamente.
Me lo dijo un día un notario de Tarragona que llevaba una camisa de cuadros azules y blancos. Y a mi los notarios me producen mucho respeto. Del pimiento hablo. Juan creo que se llamaba. El notario.
S.
Me da igual lo que lleve, no me gusta el arroz.
No se crea que todos los que andan por el monte diciendo que son notarios ha levantado un acta notarial de los ingredientes correctos de la paella.
Pero Aquí te quedarás, el arroz (los cereales en general), es una bendición!
Pero ahora que me doy cuenta, en lugar de llevarme al huerto me están llevando al arrozal. Y mis padres no me dejan ir con desconocidos.
Calle calle....que igual era un registrador, no me acuerdo bien. Es que era por la tarde.
S.
La paella es el adminículo casero imprescindible en el que se cocina el arroz. La muy malamente llamada paellera. Lo que contiene es arroz, arroces, en todas sus maravillosas variedades que desde luego no incluye, como muy bien adelanta el anfitrión, esa aberración conocida como paella mixta.
Otra alicantina. Arrojando luz, :-)
Sirwood, liante. Sirwood, lo peor.
(Pásalo.)
¿Eres alicantina, donna? Todos los años, a principios de junio o de septiembre, vamos a un hotelito (Almitante) de la Playa de San Juan. Después de comer un magnífico arroz en el chiringuito, tomamos café y un whisky. El sol ya ilumina desde atrás, la playa se ha vaciado, la arena amarilla reverbera y el azul del mar toma un color único. Esos 20 o 30 minutos los tengo grabados en la memoria como los de más plenitud de mi vida. Es un tiempo inusual de perfección.
Desgraciadamente, los dos últimos años tuvimos que anular las reservas, por lo que llevo tres años sin bañarme en mi Mediterráneo.
En cuanto a lo que dices de Sirwood, además de halagarle (con lo que corremos el riesgo de seguir hablando de arroz muchos años), hay que reconocer que siente una honda preocupación por la cocina doméstica. Con todo lo que pregunta, aprende y enseña, comer en su casa debe ser una maravilla.
Borre la entrada anterior, que me he dado cuenta de que tiene un error de redacción. No se puede escribir con prisas, !coño!. Corrijo.
S.
A lo mejor no era un notario, pero parecía un notario... o un registrador. Igual no era ni notario ni registrador. Hay mucha gente que no es notario ni registrador. Llevaba una camisa de cuadros azules y blancos. Y una camisa de cuadros azules y blancos es una camisa de cuadros azules y blancos. A lo mejor no era Tarragona. No estoy seguro. Lo que sí recuerdo es que a lo lejos había un trozo de mar; espeso y calmo, con un carguero al fondo, como a tres millas.
Acababa de aparcar su A-8 y desde la ventanilla me preguntó por un número de la calle Herrería. Los notarios y eso van siempre con un A-8. Recuerdo que pensé: con semejante trasto, ¿y no tiene tontón? Miré mi 205 y me dieron ganas de llorar.
—Estoy buscando la calle Herrería —me dijo— ¿Podría indicarme?
—¿Va usted al Mangrullo? —le contesté.
—Sí. Me han dicho que se come bien —repuso.
—Un poco caro para lo que dan. Un día pedí paella y estaba blanda, como pegajosa... no sé—me atreví a aconsejar.
—¿No llevaría pimiento? —me preguntó.
—Creo que sí —respondí.
—¡El pimiento ablanda el arroz! —exclamó.
Igual no dijo pimiento, igual dijo cebolla; no me acuerdo bien. Yo creo que le dije paella, o si no era paella era alguna cosa con arroz: conejo, o sepia, o algo así. Parecía un notario, o un registrador. La camisa era muy bonita. Cuando giré la vista, ya no estaba el carguero.
Sirwood
Postdata:
Hay gente que hace auténticas barbaridades con el arroz. Algunos le echan latas de caballa y calabacín. Y luego se lo comen.
S.
Advertencia:
Si usted le pregunta a alguien que si es de Alicante, lo más probable es que le diga que sí. Luego pasa que algunos son de Alicante y otros no.
S.
Me ha dado usted una alegría. Como soy tan democrático y tan poquita cosa, hasta ahora solo había borrado algún comentario mío.
¡Es una gozada borrar el de otro! Un poder omnimodo, o sea omnívoro.
Pero luego me ha revuelto las tripas con lo de la lata de caballa y el calabacín.
Sí, bueno, con los de Alicante pasa como con los notarios y registradores. Por cierto, los narcos también llevan un A8. No llore usted con su 205, que peor es el mío y además lo tengo a medias con mi hijo, o sea que tengo la mitad de una mierda.
Ahora, en su contexto, se entiende mejor la angustia metafísica de usted con el pimiento (o la cebolla) y el notario (o registrador, o narco). El arroz es lo único que permanece.
Espero que no aparezca por aquí una que yo me sé.
S.
Ah, la que le pone las peras al cuarto.
¡Algo habrá echo!, porque parece una chica con la cabeza bien puesta.
Sí, señor. Ilicitana para mayores señas.
En la zona de San Juan veraneábamos hace algunos (muchos, en realidad) años, y a mí siempre me gustó mucho más el ambiente, que la playa en sí, que no era de arena, sino que era de (no sé cómo llamarlos) ¿guijarros? Para las niñas de provincias rodearse de adolescentes de la capital era todo un acontecimiento. Vestían a la moda, tenían motos enormes, perros, melenas, permiso para hacer infinitas barrabasadas (que además, hacían), y después hablaban de su cotidianeidad en ese idioma de los madrileños, que cuando se quieren referir a una dirección, ¡no dicen qué establecimiento hay en ella! (“cuando llegas a la farmacia de Jaime, a la derecha”, y así); sino que nombran las calles utilizando ese giro tan cosmopolita de la cosa, y tan divertido, que siempre empieza por: “sí, hombre, sí, en O´Donnell con Serrano”.
Se hacía el mundo más grande, más inabarcable. Madrid. Y yo cada año me enamoraba perdida e inevitablemente de alguno.
:- )
Ahora tenemos una casita de verano entre Alicante y Santa Pola, y también suelo bajar a bañarme a esa hora: de nueve a diez de la mañana, y cuando vuelve a caer el sol, hasta que llegan los echadores de cañas. Desde luego, el Mediterráneo a esas horas es hipnótico.
Alguna vez tendremos confianza y les invitaré a un arroz con costra (a Sirwood malote, a pesar de que ya la tenemos: por supuestísimo que no; y ahora iré con él).
Un saludo, NáN.
La que le pone las peras al cuarto soy yo. Y la que prepara un arroz con calabacín y latas de caballa, ¡también soy yo! Son las cosas de las mamás-separadas-trabajadoras-estudiantas, que siempre van a calzón quitado y no se merecen estos ataques, estas humillaciones, estas deshonras por qué no decirlo, ¡dónde más duele! Snif.
Snif, ¿eh?
Así que ahora, cuando me bajen los grados, pondré a mis cien mil monos a maquinar la peor venganza que los ceros y los unos hayan conocido. Y alguien se va a cagar las plumas.
Parecían ustedes TAN buenas personas…
:-)
Corrección, donna, si la playa era de guijarros es que veraneabas en Muchavista. Es Playa de San Juan hasta la carretera que sale hacia el pueblo de San Juan, y la arena es finísima. Después viene la Playa de Muchavista, que pertenece a Campello.
(que fueras tú la del arroz con caballa y calabacín no me lo puedo creer).
Eso sí, el arroz con costra, junto con el arroz al horno con garbanzos, son los dos mejores que hay. Pero por solidaridad insisto en que Sirwood asista al festín.
¡Ay, los madrileños, cuanto daño hemos hecho a esas playas! Yo me considero ya madrileño, aunque nací a unos 20 kilómetros de tu Elche, y allí viví hasta los 18.
A 20 kilómetros de Elche nace cualquiera.
S.
Sí, es cierto. Nadie tiene peor memoria que yo (al estilo de esas dos señoras que se retan para saber cuál de las dos está más enferma, y así cuando una dice: “¿A que no sabes qué me han sacado? ¡Flebitis!”; la otra le responde: “¡Pues a mí trom-bo-flebitis!”). Si había un trenecito, ya está. Era más cerca de Campello.
Y sí, sí, la tropelía del arroz ése es mía. Pero cuando tengo algo más de tiempo sí me gusta preparar ricas viandas, con recetas muy, muy elaboradas de incluso tenerme que quedar en la cocina, qué sé yo, sus buenos quince minutos. O dieciséis.
En fin, sé que sabrá disculparme por llenarle esto de garabatos.
¿Sirwood? ¿Quién es Sirwood?
No pretendí darme pisto con eso. Pero le advierto que ahí nacen los que nacen y también los de Bilbao, que nacen donde les da la gana. Y pare usted de contar.
Sirwood, ah, es tan modesto que renuncia a su alcurnia de bosque inglés y firma con "S.". En los días en que me siento más republicano, le llamo Mr. Wood. Y él se llama, y aparece, de mil formas distintas.
(Y entre tú y yo, de arroces sabe poco, ¡porque mira que hacerse uno con cangrejos y galeras!).
En fin, consideren esta su casa y hablen lo que quieran. Mi edad me impulsa a cenar algo ligero y acostarme.
Aprovechen el fresquito.
Yo también me retiro a mis aposoides. Bona nit, :-)
S no usa buenos productos para guisar.
¿ No sería mejor unas buenas cigalas en vez de las galeras?
Se monta uns spaguettis que no hay quien los coma, aggg.
Si el notario era de tarragona e iba con la camisa blanca y azul, es de Español.
¿Se lo preguntó?
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