Los hielos tintinean al moverlo, alegrándote el corazón. Miras el vaso y notas que él te mira a ti, pero no es el abismo nietzshiano, sino la alegría, la que establece la relación. Así, tan contento y solo, pienso en lo que quería pensar: en los blogos. Sé, ya sé, que esto de Infernet, como lo llama mi amiga y comprada Aroa, es muy grande y hay de todo. Debe haber de todo. Niñas cursis donde escriben lo que sus mamás anotaban en cuadernos forrados de rosa. Buscones y busconas de un polvo (dicho sea sin el menor intento de atacar, porque cada uno se lo busca como puede). Infinitud de miserias y carencias humanas. Y también, ¡ay!, magnificencias que me pierdo.
No es esa mi blogosfera. ¡Qué va! Empecé con un grupo de amigos, casi todos dados a la literatura y fui ampliando el campo por casualidad, por comentarios inteligentes que me llevaban a la casa matriz y me la iba apropiando. Ahora tengo mi lista de favoritos abierta, a la derecha de mi blog, pero también la oculta, pues me cuesta ampliar la otra.
Y frente al whisky con hielo en un vaso de sidra de cristal falso, ¡mierda!, he recordado, como me prometí, la penúltima entrada a día de hoy de mi amiga Bárbara: porque he hecho amigas y amigos entrañables hasta debajo de las blogo-piedras. La entrada se llama “Reflejos” y su blog es ESTE. Cada vez escribe mejor, como nos pasa a todos, pero ha llegado a un estilo seco y emocionante que corta. Empieza así:
«Vale. Lo confieso. Últimamente no escribo en el blog con la misma alegría, no siento la necesidad morder mi lengua, la idea ya no golpea el interruptor de la luz de un manotazo impulsivo, el ansia no aguijonea las yemas de mis dedos, obligándolas a martillear con fuerza las teclas.
No. Más bien sucede que, en mi turno habitual, le cambio el gotero al de la trescientos dos con la displicencia de una enfermera sin vocación. El de dame una tregua lleva ya dos días con la misma bolsita del pis. Pues que se hubiera buscado otro nombre…». Y pienso, claro, en el primer subtema:
a) La fatiga del blogo
Que haya tardado tanto en escribir esto está relacionado con lo que se cuenta en esos dos párrafos. Nos pasa a todos. Incluso he presenciado la desaparición de blogs queridos (pienso en Nunuaria, en Paralelo 49, Ya es un blog, Rebeca, el casi desmantelamiento de Sindrogámico...) e insustituibles. Porque yo me meto en la blogoesfera a aprender del ser humano y a tender puentes. Cuando me los cortan del otro lado o los convierten en levadizos, ahora lo bajo o ahora lo subo, noto que me han cortado un pedacito de mí.
Pero lo cierto es que tendemos a cansarnos: todos. A dudar de lo que estamos haciendo. Los porqué, para qué, cómo, cuándo. Toda esa mierda que nos hace temer que nos estemos mirando el ombligo y nos lleva a abandonar las acciones para, ahora sí de verdad, quedarnos inactivos mirándonos el ombligo y los dedos de los pies.
Hay también causas“razonables”; como la mía, je, jé: he ampliado tanto el campo que por falta de tiempo me cuesta seguir a los que quiero seguir. Y luego, razón real, el prudente abandono del puesto de trabajo como avanzadilla de la lectura y el comentario de “mis” blogs. Contra eso no se puede decir nada: baja el tiempo dedicado. Personalmente, el jersey deja de “dar de sí” y empieza a quedarnos ridículo, con la panzota oprimida y esos brazos que no deberían seguir creciendo pero crecen (o la lana se apelotona y mengua). Pero dudamos y nos dejamos afectar por ese ataque implacable que suelen lanzarnos algunos, que es el segundo subtema:
El exhibicionismo de los blogos
Hasta llegamos a creérnoslo, nos da miedo y nos cortamos. Pues bien: en todos los blogs “míos”, o sea en los vuestros, encuentro un puntito de aprecio de uno mismo. ¿Qué se podía esperar? Pero no hay una exhibición de “pero qué chulo/chula soy”. Habrá de esos, pero no me he enganchado a ninguno.
Somos personas que comunicamos bastante lo que somos, muchas veces aventando los fallos. O comunicamos nuestra literatura, que es parecido a empelotarse. ¡¿Y qué?! Por eso nos conocemos y queremos. Los elogios, a veces excesivos, suelen venir en los comentarios. ¿Qué tiene de extraño? Hablando de mi experiencia, por cada uno que frecuento hay 20 que he conocido y rechazado. ¿Cómo no voy a adorar a aquellos que he elegido? Cuando comento, lo hago llevado por el cariño pero también por el entusiasmo fundamentado: es como releer a tus autores favoritos, pero en unas dosis tan pequeñas que no te cansas.
Cada uno es como es, pero se encuentran los que tienen que encontrarse. Apuesto a que, en mayor o menor grado, sois como yo: desde hace mucho tiempo mi acción favorita ha sido la conversación con amigos, contarles cómo eres, lo que te pasa, discutirlo. Y a cambio, hacer de voyeur y que me contaran, tratar de llegar a las fibras más interiores que pudiera. Era así y serlo me ha hecho más así todavía. ¿No es esto lo que hacemos en los blogs? Entonces, ¿qué tontería es esa del exhibicionismo y el voyeurismo? Nuestra naturaleza es la comunicación, lo que me lleva al tercer subtema:
La amistad de los blogos
Y me refiero a una amistad real, a abrazos virtuales que a veces se han hecho realidad. De la blogosfera procede la mayor parte de mis amigos. Amigos reales. Cuando les pasa algo me inquieto y les escribo, y cuando me notan “bajo” hacen lo mismo. Los encuentros físicos han sido todos felicísimos, sin excepción. Me siento acompañado y sé que os pasa lo mismo a vosotros. Es una verdadera bendición. A lo que se une una mejora real y constatable de nuestra escritura. ¿Qué da más?
Conclusión
No puede ser otra que aceptar los cansancios cuando se producen. Bajar el ritmo o desaparecer un tiempito para coger fuerzas. Pasa lo mismo con los amigos reales (y con los escritos reales que hacemos fuera del blog). A veces tendemos a la soledad y la introspección. Pero la clave de tantas cosas buenas se resume en una palabra: persistencia.

41 comentarios:
Te saludo y te leo después. Me hizo ilusión ser la primerita. Me quedé con el exhibicionismo y la persistencia. Creo que sí, que tenemos el puntito de yo sirvo pa'algo y también considero imprescindible seguir, persevar, persistir. Te digo tras la lectura.
Un beso a punto de asfixiarnos.
Pues ahora que he leído redescubro que leer por encima no es buena opción para mensajes pensados y que en las guarderías se aprende muchísimo.
Besos.
Yo no sé si es cansancio o es algo más. De pronto me sucede que me da pudor hablar de mí misma y me da vergüenza escribir algo con ínfulas literarias, es raro. Pero de pronto te leo y entiendo por qué me enganché a esto de los blogs y porque pienso seguir al otro lado del puente. Llamémosle vacaciones, cada cual tiene sus razones para tomárselas.
Me alegro de haberte conocido.
Un beso, mon ami.
Un blog ,ya lo sabes, puede ser un pañuelo de mocos como el mío, una ventana para enseñar el culo o una excusa para tener lo que no tengo en la vida real, que son amigos (físicos, de los de ir a tomar cañas ) o lectores ( es la ilusión de ser escritor de verdad ) .
Sin embargo me has puesto a pensar , y esta misma madrugada ya estoy discurriendo a toda máquina .
Me he prometido muchas veces no ser prejuiciosa , pero tienes razón en todo lo que dices, hay complejos de exhibicionista ,(fundados ,como en mi caso ) de ínfulas posibles (como dice Bárbara ) y al final yo creo que si uno no se siente libre o a gusto con lo que hace es mejor dejarlo y esperar que regresen las ganas.
Igualito que cuando echas un polvo , lo puedes racionalizar o te puedes avergonzar.
Siempre depende de las ganas.
Un blog, visto así , no es más que un polvo mental que echas con almas amigas .
...
Espero que te guste mi teoría .
Besos.
Nano: Yo, que no tengo un blog,
pero que a través de ellos, he
conocido tanta gente linda a la
que he aprendido a querer, se me
están haciendo casi imprescindibles. Estoy siempre
a la espera de ese relato, de
esa vivencia, que algunos se atreven
a contar de sí mismos, o simplemente regalarnos con lo más
precioso, la palabra.
Ojalá no se fatiguen de hacerlo
no importa cuáles sean los motivos
que los impulse, sencillamente,
que sigan escribiendo, para que
los que, como yo, podamos disfrutarlo, bebernos, cada letra.
Un beso, Nano.
BB
Buenos días, profe. Me has dado que pensar con tu entrada. Aunque me gusta escribir, casi todo lo que escribo lo dejo en mi diario o lo que sea (no es ficción, y como ensayista no me otorgo la categoría de aquellos a quienes me gusta leer). Desde que tengo blog, casi un año ya, creo que he mostrado y compartido muchas cosas de mí mediante poemas, frases, cuadros y música de otros, aderezado con mis comentarios en respuesta a los comentarios de quienes me visitan. He observado que muchas veces me "suelto más el pelo" en los comentarios que en las entradas. ¿Por qué? No lo sé. Creo que me gusta dejar algo interesante ahí, a ver qué me dicen los amigos blogueros, y luego entrar en una especie de tertulia. Me gusta mostrar y sugerir, y luego ver qué pasa, a dónde nos lleva.
La línea de base es: hacer lo que me apetece cada día. Y quizás dentro de un año, si sigo, habrá cambiado conmigo el estilo del blog. Gracias por la clase.
La primera clase es muy buena.
La verdad es que al principio esto del blog engancha, puede ser interesante desde muchos puntos de vista. Se aprenden muchas cosas y se conocen literariamente muchos prismas y diferentes puntos de vista.
Supongo que se presta para muchas cosas más, algunas buenas y otras menos.
También es verdad que puede cansar y que algún día quepa dejarlo.
Besitos profe.
A mí la vida también me pide, a veces, fuerzas para volver a ser como fui y, a veces, me retiro un ratito de ella para contemplarla desde fuera. Supongo que los blogs es lo mismo.
A mí el blog me ha dado siempre mucho más de lo que me ha quitado. Si miro dos años para atrás y recuerdo la tarde en la que lo abrí, allá en la otra casa, digo: bieeen!!! Taller, amigos,libros, elqueduermeamisespaldas, ... todo ha sido una cadena a partir de aquella tarde.
Creo que la cosa es no perder de vista lo que es: una ventana a cada casa donde cada uno enseña hasta donde quiere y como quiere y le viene en gana en ese momento.Y eso expuesto no todo el mundo lo acepta. Y si me pillas en bata y con los rulos puestos, pues ya está.
En fin, que persistencia sí.
Bersos mil.
Para empezar, ¡sois increíbles! Cuando me encuentro una entrada tan larga, siempre la dejo para después.
Y una precisión: llamo blogos a los que escribimos en los blogs. "Bloguero" me suena a un señor con volantes en las mangas de la camisa tocando maracas. "Blogo" hasta me suena más fiero.
Cierto, Izaskun, por eso dejo las entradas largas para "después". No me gusta leer por encima salvo los periódicos (es lo que se merecen). Y claro que se aprende muchísimo, pero de los niños. Por eso las cuidadoras de guarderías saben tanto. Besos para ti.
Empecemos por devolverte el beso du copain, Barbara. Cuando leí tu entrada, y los comentarios, supe que habías dado con un tema importante para nosotros. Que había que desacartar ese cansancio y ese pudor. Lo que no quiere decir que no nos tomemos vacaciones o tengamos períodos de "seca", como los escritores. Pero a diferencia de ellos, nosotros sí podemos publicar una "tontería", que no se nos va a tener en cuenta. Es como una cortesía para nuestros amigos. Como esas tardes que te reúnes con ellos pero les avisas que estás de muy mal café, que no cuenten contigo para animar la fiesta.
Jó, Reyes, si tu teoría es cierta tenemos una media de polvos que es pornográfica. Me gusta que lo llames así, si así lo ves. Yo lo veo más como "conversaciones". Como buen mediterráneo mis primeros 21 años de vida, pasear y conversar con amigos han sido mis aficiones favoritas, y eso marca para siempre. Y ahora, imagínate, tener tantos para hacerlo.
BB, los que comentáis conversáis. Sois blogos de primera categoría. Solo hay que mostrar persistencia, como haces tú en los blogs donde entras. Y al dejar tus comentarios te conviertes en una más de nosotros. Ojalá aciertes en lo que dices, que es lo que propongo yo: mantenerlos todo lo que podamos.
Me pasa lo mismo, Elvira, me gusta más leer los de otros y dejar comentarios (y leer los comentarios de los otros), que atender el mío. Es donde se produce ese "de tú a tú" que tanto me gusta.
Besitos, Eva, ma copine. Para mí es un mundo que habito encantado. Aprender, conocer y querer. Sé que nada es para siempre, pero como mi "siempre" es más corto juego con ventaja. De momento seguimos, ¿verdad?
Bersos, compadra Aroa, qué bien has dicho cortito lo que yo puse tan largo. También a mí me han pasado tantas cosas buenas, tantos amigos y amigas, el Taller. Y todo empezó con un día que Miguel me dio de alta en un blog y, no sabiendo de esto, me dediqué a pelearme con todos, hasta que lo entendí: había llegado aquí para crecer: todo lo inútil que se había ido pegando con los años lo tenía que echar fuera, quedándome desnudo con los ojos bien abiertos.
Bueno, queridas, la verdad es que me voy a quitar el babi sin habérmelo manchado hasta ahora. No, mejor no me lo quito, porque el recreo es el momento peligroso.
¡Buen sábado!
Creo que cualquier actividad es susceptible de generar fatiga. Y muchas veces he pensado en parar, y de hecho he parado, y cuando he vuelto lo he hecho convencida.
Estoy con Aroa, y contigo, en que a mí por lo menos el blog me ha dado mucho. No siento que me haya quitado, porque al fin y al cabo la línea editorial (si es que se puede llamar así) la he decidido yo y es mi vida, y cuando estoy más triste, por ahí va la cosa, y cuando soy feliz, pues lo mismo. Y tengo textos buenos y otros que me dan vergüenza pero eso ya me pasaba cuando escribía en mis cuadernos.
No sé, el blog tomado en su conjunto es la cosa más larga que he escrito y me ha quitado muchos miedos, me ha ayudado a descubrir a muchas personas y ha hecho posible que cuando bajo trabajosamente una calle, de pronto diga ¡pero si es NáN! y te dé un abrazo de esos antológicos.
besos
K
Muy buena la entrada, Nán, yo también ando pensando en esto de los blogs. Parece que con la llegada del verano llegan también estas reflexiones.
Me encanta leerte y que me leas.
Un abrazo, amigo.
(Comentario compartido con el blog del Trompetista Invisible)
...Nano, me ha emocionado eso que has dejado escrito: es muy bonito comparar la anécdota de las eclipses/negativos con uno de los principios más maravillosos de la literatura: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía... etc. etc..."
...Que sepas que te tomo la palabra...
...Ahora mi comentario a esta entrada brutalmente honesta...
...Me pongo yo también honesto, como decía Rafa Sánchez de La Unión en su único disco memorable: "ahora que parece que estamos intimando te voy a contar algo...". Te advierto que me he tomado muchos ribeiros con pescaíto frito, y que estoy "achispao"...
...Tu entrada llega justo ahora que me he propuesto el experimento brutal de hacer un blog de cada una de mis novelas que tengo entre manos, para que quien quiera (uno, dos, tres hipotéticos lectores) se enganchen con el camino que, como le decía Kavafis a su Ulises, es más importante que la meta, y yo estoy totalmente de acuerdo con Kavafis, y con todos aquellos que se recrean en el camino o en las periferias del camino...
...Bien, sigo: cuando me creé el blog "Migue y el Fabuloso Trompetista Invisible", una de las primeras entradas, cuando nadie lo leía (tampoco estoy muy seguro de que ahora mucha gente lo lea), la escribí mirando los tejados de mi calle. Tengo un diario desde el verano de 1992, que ahora son treinta y dos cuadernos gordos y sebosos con toda mi vida: desde entradas de cine hasta desgarros sentimentales con pluma estilográfica parker. Cuando me creé el blog, digo, me pregunté si esta ventana cibernética sería sustitutiva de mis diarios. Y mirando los tejados me dí cuenta de que un blog es como un diario sin gatos. Con Lara (amiga común y uno de esos faros que a mí me guían generalmente en mi "corazón y mis asuntos") lo hemos hablado muchas veces: yo veo que el blog es ficción, literatura, pero tan honesta que es imposible que no sea autobiográfica...
...No sé hasta qué punto es exhibicionista, hasta qué punto tenga su puntito (valga la redundancia) pornográfico, pero lo cierto es que es bonito estar en una isla desierta y lanzar tu botella y tu mensaje y saber que en alguna otra parte del mundo alguien te responde, alguien al menos la ha recibido, alguien te comprende...
...Gracias, Nano, por esta entrada tan linda...
...Un abrazo...
Vivir es exhibirse. Uno está ahí y se lo ve. Otra cosa es si se lo mira, o no. De manera que escribir, pues es otro modo de estar vivo, simplemente. Y el soporte en que se hace, a veces se elige y a veces se encuentra uno que es el que se le impone, por las razones que fuere.. El asunto de los blogs... es como irse a un bar en el que siempre siempre encuentras a alguien que quieres, te interesa, te acompaña, ¿no? En fin, sin ir más lejos, a ti, Nán, te he conocido yo por aquí, y vaya si no he disfrutado luego de tu compañía y la de algún whisky, ¿no? Sobre el cansancio... pues también como todo, pues como te cansas de ir al gimnasio, de leer los diarios, de desayunar cereales, no sé, de cualquier cosa, digo. Cíclico será, supongo. Y dependerá también de las energías que nos demanden las cosas de la vida e incluso, si me apuráis... las cosas del querer. Buen verano, queridos y queridas blogos (¿y blogas?)
Querida Kika, de acuerdo en todo. Creo que especialmente los que pasamos del blog al Taller tenemos una ventaja añadida, porque el Taller es un grupo de amigos que nos vemos físicamente. Pero incluso sin eso las amistades crecen.
Aunque todo produzca fatiga, que hace que descansemos un rato, no veo problema en eso, siempre que después de descansar volvamos.
Un abrazo, amiga Areceli. ¿Ves?, de esto exactamente se trata.
Jo, Miguel Ángel, lo que dices de la botella es muy gráfico y muy real. Has hecho un comentario profundo del corazón, lo que siempre es muy de agradecer. Sería genial que hicieras un blog de cada novela que estás haciendo. Cuando tuve la editorial quise lanzar una revista que solo tratara de la obra en progreso, que los lectores pudieran ver cómo los resultados iban cambiando o afianzándose a lo largo del tiempo. No pudo ser, porque los artistas no enseñaban: se necesita para ello generosidad y dejar al descubierto los hilos.
Mi bloga Flavia, amén. Cierto que hemos disfrutado de esos whiskys, que vinieron por el blog, como lo es que seguimos disfrutando de leernos.
"Vivir es exhibirse", eso es. Como los buenos toreros (aunque hace muchos años que dejé, por parecerme brutal, esa afición), hay que mostrarle el cuerpo al toro. Si no, la vida no tiene gracia.
"Cíclico" es una palabra ajustada... Y faltar por las cosas del querer, ¿quién se atreve a contradecirte. Un gran abrazo.
A todas/todos, gracias por hacer que esto sea interesante y válido.
Ya, pero a veces cuesta tanto...
Supongo que lo de los blogs es como todo en la vida: un ciclo, un momento. Cuando los agotas, te vas.
A mí, cada día me cuesta más seguir en Gondal y, la verdad, es que sólo me ha dado cosas buenas. Pero, cerrar el medio no es cerrar el fin, ¿no? Quiero decir, si cierras tu blog no tiene que significar cerrar la amistad, aunque con algunos de los blogs cerrados ha pasado: muerto el blog, muerta la relación. No sé...
Pase lo que pase, yo he conseguido a un miembro de mi familia: mi Primo y eso es para siempre.
Estoy de acuerdo con todo lo que has escrito sobre blogosfera, 'me reconozco', comparto (me repito), y todo dicho de manera bastante escueta (eso me gusta?), bastante seco (eso me gusta? y a ti también? jaja o jèjè o haha - holandés), y las transiciones de un tema al otro: perfecto, muy natural, pero... No, no es un 'pero' de crítica, simplemente un 'elemento' que quisiera agregar. Creo que blogueros que quitan su blog, lo 'destruyen', tienen temperamento menos razonable que el que surge de tus descripciones. Se dejan llevar por sus volcanes internos y PAF, el blog suicidado! Si no logra el primer intento, otro intento sigue, o no. Depende. Depende de ellos y ellas mismas, pero también de sus amigos, los reales y los virtuales. Bueno, eso es para abrir 'otro tema' si es que te gusta o le gusta a algún bloguero o alguna bloguera tocarlo. Tal vez no, porque es un tema sensitivo, tanto para la persona que tiende a 'suicidar' su blog como para la persona que se identifica con tal persona y trata de ayudarle (o no).
La blogosfera es tan rica que la vida misma. Pero es esencial salir a u bar, a una playa, una sala de baile (siempre se baila en esa sala antigua en el barrio gótico de Barcelona?) o donde sea.
Un abrazo
Pues para no haber deberes, es un duro ejercicio.
Me he dado cuenta de dos cosas.
1ª hay escritores magníficos.
2ªNo todos los blog me gustan.
Prefiero un blog cerrado con una despedida, mucho más que un blog abandonado y dejado abierto por si a alguien el interesa. A eso le llamo prepotencia.
Cada blog es un mundo y cada blogo, otro. El deseo o la necesidad de tenerlo y como plantearlo, es personal y nada criticable. Debe imperar la libertad.
Siempre he creido y despues de haber tenido blog durante varios años, sigo creyendo, que debe ser unsolomío. El que entre mi pareji, mis hijos, mis amigos, inevitablemente, me quitaría libertad. Habría muchas cosas que no sabría explicar y tampoco me agradaría. Escribo el momento, el deseo, la tristeza, la añoranza, el dolor o lo que sea del instante que mis manos se posan en el teclado.Ese instante, tiempo despues, ha cambiado e incluso ni me acuerdo.
La Luna, en la que sigo escribiendo de vez en cuando, es un baremo de mi estado de ánimo, de las cosas que he superado o de las que me he quedado anclada. Me sorprenden algunas de las cosas escritas mucho tiempo atrás.
¿Amigos? Varios y muy buenos.
Besos y buenos días a todos
Menos mal que no me gusta dormir la siesta, pero de vuelta de mi pueblo me había propuesto ver una peli tendida en mi sofá y aquí estoy colgada de tu blog.
Una palabra clave para mí: empatía.
Otra: casualidad o azar.
Esto me hizo a mí entrar a opinar aquí y ni he llegado a imaginarme siquiera que en los blogs donde opino se me de con la puerta en las narices porque cierren sin despedirse.
Y digo esto porque la primera bofetada me la llevé con esta frase: el autor, en este caso autora, ha suprimido este blog. Así, sin más.
Ya sé que no es el tema, pero el cansancio o la fatiga puede llevar a esto, por eso lo comento.
Creo que en una de las primeras entradas de mi blog, dije que lo que eres sale, se muestra a través de la escritura y eso te lleva a confiar en cómo respondemos.
Si, como veo, tenéis la suerte de trabajar juntos en el taller o vivir en la misma ciudad con posibilidad de conoceros, la empatía se ensancha.
Y, finalmente, creo que en esto de los blog, muchos estan vaticinando su fin con el auge de las redes sociales, yo que estoy en facebook, te digo que nada que ver.
Podemos tener diversos motivos al crear un blog y cómo utilizarlo, pero no hay que olvidar que como todo en la vida hay que conseguir un equilibrio y no abandonar el relacionarse de otra forma.
Gracias por preocuparte por este tema, yo también estaba dándole vueltas hace tiempo, sobre todo a partir de los casos de muerte del autor. Al leerlo en el blog de Freia, esto me impactó.
¡Ah! y no quiero dejar de decir que a mí me parece una experiencia positiva haber creado un blog y tener la oportunidad de conoceros a través de la escritura.
Besos
iba a añadir algo parecido a o que pone Isabel.
La preocupación que me entra cuando algún blog de los que leo habitualmente queda abandonado.
¿Habrás pasado algo? me pregunto siempre.
Re-beso
Nán... esta entrada tuya, leída por casualidad porque últimamente tengo abandonado a todo el mundo, incluída a mí misma, me recuerda que contigo siempre tengo una sensación de deuda constante, de disculpas pendientes, de vergüenza, al fin y al cabo.
Valoro y agradezco que me visites y comentes, pero no puedo evitar poner un gesto de culpa ante un nuevo mensaje tuyo, porque sé que no soy capaz de corresponderlo como merecerías.
Son mis circunstancias, pero para ti no es excusa, no debe serlo. Te ha tocado conocerme en una etapa casi autista... no sabes cuánto lo siento.
Un abrazo, avergonzado, pero agradecido.
Querida Carmen, lo que escribí son generalidades, que en lo particular se ajustan más a mí. Hay casos para parar un tren. Tú estás pasando por una racha física muy mala (no es un secreto porque lo cuentas en tu blog). Y en lo personal, ya sabes cómo lo definí la última vez que nos vimos. Pero todo eso pasa. Encontrar un Primo está bien, pero la comunicación de los blogs da para más, a ti te lo había dado. Hay momentos para la reflexión: nadie ha dicho nada aquí en contra de unas "vacaciones".
Giovanni, soy poco bailongo, pero bares con amigos no me faltan casi ningún día. Veo que estamos de acuerdo en lo esencial. Con respecto al "tema" que introduces, poco podemos hacer ante la libertad y la voluntad de los otros. En gran parte, mi entrada trataba de animar a que nadie "suicide" su blog (en todo caso, que lo deje dormir un tiempo). Entiendo ese suicidio cuando realmente no se quiere participar en esa comunicación a varias bandas. Si deja de dar placer o interés, nada se puede hacer.
Un abrazo
26 de julio de 2009 9:39:00 +01:00
¡Ah!, Luna... al menos no me puedes acusar de que los "deberes" sean obligatorios. El que entra al trapo lo hace porque quiere: soy un Tu opción es absolutamente válida: un blog anímico. Y tu crítica a los que abandonan sin más, sin despedirse, también: al fin y al cabo, se han creado relaciones y es como no contestar al teléfono cuando te llaman los amigos. Besos para ti.
Comparto plenamente lo de las redes sociales, Isabel, y me excuso ante los que me habéis invitado por no haber aceptado. Es cuestión de tiempo y prioridades: me considero blogo puro y duro. También comparto lo de empatía y azar, como la manera de crear la propia blogosfera; enganchándonos a unos para siempre y olvidando otros, que no tienen por qué ser malos: simplemente están fuera de nuestro campo de interés. Lo del taller y la amistad que se ha creado a su alrededor es, como dije una vez, un regalo que ya no esperaba recibir. Pero la empatía se produce también con quien no conoces. Lo de la muerte de un blogo es inquietante. Quizá sea uno de los motivos por los que conviene despedirse: más de una vez me he quedado pensando si le "habría pasado algo" a quien lo deja colgado. Esto contesta a la siguiente intervención de Luna
No me digas esas cosas, Leg. Para mí la relación de los blogos no es un intercambio de cromos (me comentas-te comento). Comento en varios blogs, de manera persistente, sin que me comenten a mí (ni lo espere). Incluso si sospecho que es así, a veces lo advierto: que no es necesario que me den las gracias. Porque voy a leer, egoístamente, lo que me interesa; a veces dejo comentarios, o los dejo casi siempre; otras veces, leo porque me gusta pero no comento porque no se me ocurre nada que comentar. No hay merecimientos, sino la atracción de leer.
De la "etapa autista", si no es buscada y apreciada, espero que salgas. Casi siempre se sale. Pero por ti, no porque espere nada.
Un beso y ánimo.
...Mmmh...
...Nano, si te fijas, ahora en mi perfil no sólo está el blog del "Fabuloso trompetista invisible" sino otros cuatro más...
...Bien, "Últimas 2 horas y 58 minutos" ha excedido el libro y ahora va a continuar (poco a poco, eso sí) en ese blog. A ver qué tal sale...
...En cuanto a "Cabaret en las tripas del difunto", "Criminalmente bella" y "Suave Réquiem" la idea es esa: ir haciendo una especie de making-off del proceso de creación de la novela. No se trata exactamente de escribirlas "en directo" sino ir colgando en el blog sobretodo las circunstancias, las dudas, las frustraciones, los hallazgos, las músicas que voy oyendo mientras la escribo o mientras me voy peleando con las palabras...
...Quiero que las cosas vayan poco a poco, pero creo que puede ser algo muy bonito. Sí, tienes razón, los creadores suelen ser celosos de sus cosas y no suelen enseñar el proceso, pero me vienen a la mente cuatro procesos de los que me habría gustado ser un voyeur empedernido: La creación de los libros de Macqroll el Gaviero, de Álvaro Mutis; de Rayuela, de Cortázar; de Cien años de soledad, de Gabo; y "Boquitas pintadas"...
...Claro, y ya puestos a soñar: haber estado presente en todos los momentos, lugares, situaciones en las que se estuvo creando y discutiendo el guión de "Casablanca" jajaja...
...Un abrazo...
pues a mi me gusta exhibirme y qué...si llevo minifalda para que se me vean las piernas por qué no voy a abrirme un blog y escribir lo que me de la gana y cuando me de la gana...
y eso es lo bueno de la blogocosa...la libertad que te da para hacer cosas que siempre quisiste (para ilusionarte con la idea de uno o dos o tres o tropecientos lectores), para expresarte cuando te brota y lo necesitas, para poner ficción a la vida y realidad a la ficción, para estar más atento a lo que pasa alrededor (anda mira, sobre eso voy a escribir en el blog)
y claro para encontrarse y leerse(y matar soledades)
todo ventajas
un abrazo gordo!!!
Oiga, NáN: eso de la (T) al final de los enlaces a los blogs, ¿qué rayos significa?
Sirwood
Miguel Ángel, no me había fijado (no suelo mirar la lista de favoritos, para no seguir ampliando), pero qué ganas de echarles un vistazo. Mi momento a presenciar ha sido siempre la creación del cubismo.
Ole y ole, María. Siempre me han fastidiado, moral y visualmente, las chicas de minifalda que se arrepienten y se van dando tironcitos para taparse un poco. Pocas veces he oído lo de "si me pongo minifalda es para que se me vean las piernas". Tu claridad te salva e impulsa.
Sir, tu pregunta se responde fácil: los que son miembros del Taller.
¿Sirwod?
Glub
Es, sobre todo, una de las cosas más parecidas a la libertad que es posible disfrutar. Pero sí. Todas esas sensaciones y pensamientos definen momentos comunes a los habitantes del Blog: Este pais sin fronteras definidas, donde uno pone y quita límites (aunque no lo olvidemos, el terreno, el servidor, no nos pertenece).
Voy a por ese libro.
Un abrazo fuerte.
¡Ah!, vale. ¿Qué Taller?
Luna: ya he visto tus mensajes. Luego me pasó por allí. Un beso.
Sirwood.
La persistencia, insistencia, o hábito es crucial, desde luego que sí, pero no creo que funcione nunca si resulta artificial o impuesto. Tengo la suerte de tenerte como uno de mis blogos (por decirlo contigo) favoritos, así que no me cuesta nada colarme en tu casa por pura necesidad de leerte de nuevo, aparte de ser una de las pocas maneras de conocer a alguien de veras. ¿Qué otra cosa es comentar en un blog sino visitar a un conocido al que te gusta leer y al que con el tiempo, y un poco de suerte, puedes llegar a sentir como amigo?
Pues eso: que tu entrada me parece muy a propósito de lo que se cuece en ciertas bitácoras, y que Bloguilandia sigue resultándome a estas alturas de la película una realidad maravillosa, en absoluto virtual (¿Cómo puede ser visto como virtual lo auténtico?). Y que sea por muchos años. Un beso
No hace falta que conteste a mi última pregunta, NáN.
Me he dado una vuelta por las (T), y ya me hago una idea acerca de qué va la cosa.
S.
¿Acaso pensabas, Luna, que la nobleza sajona no podía visitarme?
Un abrazo grande, Manolotel. Has dado en el clavo con una de las posibilidades siniestras del futuro: creemos que el "terreno" está ahí. Pero nos lo pueden cerrar, o cobrar su uso, en cuanto quieran.
Sir, sírvase pinchar la foto oficial del Bremen, que tengo puesta arriba a la derecha, para obtener cumplida información y una ampliación de la foto. Ahí se nos ve sanos por el aire del mar; y un tanto anticuados, pero somos así, demodés.
Querida Mega: tu comentario es rotundo y resume todo lo bueno que por aquí tenemos. Es como un pregón que, pronunciado, no cabe otra que la banda municipal inicie un pasacalles por la ciudad.
Me apunto a seguirla, bailoteando con el ritmo de pasodoble.
Pido disculpas por llegar tan tarde a este parvulario de verano. Estoy de vacaciones. Casi completas. Y tan perdido en la geografía como confundido con la no rutina diaria. Y leo libros. De papel. Y memorizo ruidos que resultan ser voz de pájaros, crujidos, quizá viento, o bichos desconocidos del nuevo entorno que pasan por al lado ignorando mi presencia.
Por ello me conecto tan sólo para cumplir con las obligaciones que, aún en vacaciones, nadie hace por mí y, ya de paso, me paseo por mis sitios favoritos.
Y te pones a hablar de blogs. Y los blogos acuden. Y me pongo a pensar que qué de todo ello me concierne, para comprobar que caigo en todas las trampas.
La fatiga es la única energía que me sostiene. Después de haber perdido la fuerza intento acompasar la respiración sin sobresaltos. De ahí la inconsistencia, la irregularidad, la aceleración, el reposo.
Y cuando olvido la debilidad, al creerme con el impulso recuperado, salgo dispuesto a lo que sea, de buenas galas, pavoneando, dando toques a amigos desconocidos.
- Eh, que estoy de vuelta, dispuesto a charlar un rato, tomarme unas copas, reír un rato, mentir otro, con sinceridad, abierto a todo, deseoso de salir del aislamiento, contento de sentirme de nuevo vivo.
¿Se juntan ustedes en un sótano lleno de humo, se emborrachan y se ponen a leer papeles en voz alta? ¿Qué pasa, no les prueba la medicación, o qué?
Sirwood
Ya puedes imaginar, amigo ese, que no hay horarios ni diarios: “sin respeto al horario ni a las costumbres”. Que estés perdido, confundido con, que leas y memorices: no me extraña. Que caigas en todas las trampas, tampoco: como yo, como todos. Es que si no existieran las inventaríamos.
También yo me perderé una semana de agosto en uno de esos sitios en los que para tener cobertura te has de poner bajo la torre de la iglesia, ladear el tronco a la izquierda y levantar la pierna derecha. Para decir “soy yo, que no te oigo bien, ya lo intento mañana”.
Está bien eso de conseguir olvidar la debilidad. Voy a practicarlo. La gente se extrañará de lo de mentir sinceramente, pero es que no saben que tienes la mejor agencia de noticias falsas de este país, mucho más verdaderas que las de los medios consolidados.
Una buena aportación: otra imprescindible faceta de ojo de mosca rellenando la horrenda visión de conjunto que creamos entre todos.
Sirwood, hacía tiempo que no oía lo de “probar” en ese sentido. Me encanta. “Los baños de mar le probaron”. He desconfiado de ti y de mis gustos y en el diccionario de la RAE lo admiten, en la acepción 8: “Dicho de una cosa: Ser a propósito o convenir”. Pues no, no nos prueba la medicación, somos más, ¿cómo decirlo?, más “naturales”, tal como se nos ve en la foto. Pero lo natural, por lo visto, nos sirve de poco: o sea, no nos prueba. Usted, como nunca bebe después del mediodía, puede creer que es muy incómodo emborracharnos en la cueva por la noche. Pero le aseguro que no. Es cuestión de acostumbrarse.
Cuanta verdad sobre los blogs, Nán. Me he sentido del todo identificada. Con el cansancio inevitable después de tres años de Puntos suspensivos, las inseguridades con lo que estoy haciendo y lo que dice de mí (exhibicionismo y tal), la pena que da encontrarte abandonados tus blogs preferidos, la necesidad de saber si están bien sus autores, la ilusión ante la primera cita (aunque nos leamos sigue siendo un poco cita a ciegas) con amistades blogueras...
En fin, todo eso me ha recordado lo maravilloso que es el mundillo de los blogs, lo bien que casa con mi necesidad no de exhibirme (y a veces también, claro) sino de comunicar, y me ha sentado de puta madre para no descuidar el mío. Así que seguiremos leyéndonos por muchos años, espero. Y lo mismo compartimos un whisky un día de estos. ¿Hace? Un beso enorme.
Emborracharse de noche es de cobardes. Esas cosas se hacen entre maitines y misa de doce.
S.
Pese a todo, compraré el libro. Espero que me guste tanto como la Guía Magefesa, de Busca Isusi.
S.
Jo, June, qué bien que haya tenido ese efecto. Podremos seguir leyéndonos, seguros al menos de que queremos compartir ese whisky.
Un abrazo
Sirwood, como nunca puedo saber si me leerá durante sus alegres matinés del convento-casa solariega, o en la sobriedad de las tardes y las noches, debo aclararle dos cosas:
Primera: hasta el día de hoy, nadie que me haya dicho "¡lucha, cobarde!" ha sido capaz de alcanzarme.
Segunda: si no le gusta el libro es porque le vendieron un ejemplar en mal estado. Hágame caso, compre otro.
Tercera: a mí no me gustó tanto esa reconocida obra de Busca Isusi. Quizás es porque leí la versión abreviada de 400 páginas. Usted se debe referir a la edición completa, con notas al pie en cuerpo 8 y aparataje bibliográfico razonado. Plebeyo como soy, la Edición Príncipe queda fuera de mi alcance.
Cuarta: aproveche que no están los dueños del chalet y venga a la piscina a darse un baño con nosotros.
!Ah!, y lo de atrincherarse en el pueblo de la legítima también es de cobardes.
!Que lo sepa!
S.
A ver si llegas a leer este comentario, tan atrasado.
Me ha gustado mucho la entrada, y la suscribo por completo; comparto tus ideas sobre nosotros y todo esto.
Y estoy deseando estar algo menos apurado para haceros caso a los que tanto (y no es retórica) me dais.
Un abrazo.
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