
Más chula que un ocho, ¿verdad? Quería poner esta foto de ella por eso, por su postura de desafío que la define, aunque tengo algunas más recientes en las que está más guapa; pero tenía la foto en el trabajo y tuve que esperar para mandármela.
Es una de mis maravillosas sobrinas, pero con ella, M, siempre ha habido algo especial. Hasta fui su padrino (por poderes, claro), lo tenían claros sus padres, porque en caso de necesidad me habría tenido que ocupar yo de que recibiera una pulcra educación cristiana. Já. Esa relación especial la tuvimos desde muy chiquitita. Cuando llevé a L por primera vez a su casa, ella debía tener unos tres años. Estábamos los dos en el sofá y nos debimos coger la mano. M puso una mirada furiosa y se abalanzó hacia nosotros, moviendo los dedos como si fueran unas tijeras y diciendo “te corto, te corto, te corto”. Ahora L y M son uña y carne.
Creo fue en el año 2000 que me llamó para quedar. Nos vimos en Albur, en la calle Malasaña. Me quería decir que su chico reciente (que sigue siendo el de ahora) se iba seis meses a Rumanía a no sé que curso de filología (siempre ha sido un raro y un exquisito), me dijo que tenía que hacer algo para combatir la soledad y me propuso que escribiéramos un libro de relatos a medias, con una reglas. Acepté y en ese momento pasó el fotógrafo habitual del barrio, que se retiraría poco después, y nos hicimos una foto del momento. Está muy bien, pero tiene un problema, salgo yo y no la puedo poner.
Con 20 años había dejado de escribir en serio, por razones que no vienen al caso, y me dediqué a un claro ¡oh nanismo! literario del que no salí hasta esa tarde en Albur. Escritura críptica, confusa, bloque, paliza. Cuando me levantaba de la máquina de escribir, la gente que había en casa huía, no se lo fuera a leer. Cada mes rompía todo y volvía a empezar (a copiarme).
M consiguió que escribiera de nuevo, torpe, pero ya no lo dejé, luego vino el blog, el taller, y algo he aprendido. M fue la mujer que logró que escribiera.
También, junto con la que vive en casa, es la mujer con la que más disfruto las pocas veces que nos emborrachamos juntos, aunque la verdad es que son pocas. Es editora de una casa editorial grande y trabaja hasta el agotamiento, luego tiene dos niños, de tres y seis años, y un chico que hasta hace poco solo libraba un fin de semana al mes, así que ha tenido que hacerse cargo de los niños todos los fines de semana, sola.
Y la vida le da golpes duros. Pero es como en la foto. Racionaliza, organiza, lucha y planta cara. Un día volverá a escribir ella. Tiene mejores cosas que contar que yo. Entre tanto, a ver si una tarde de estas quedamos los dos (o los tres si él puede), y bebemos hasta soltar las palabras necesarias y me vuelvo a casa tropezando con las puertas.
Le debo mucho más de lo que he contado aquí.
23 comentarios:
Es seguro que te deba hasta esa mirada...
Que buena onda, la foto y todo lo que ella hizo que sacases...
Gracias a las borracheras, la soledad, a Rumania, al albur...
Besos
Gracias M, por lograr que.
Besos
Nano: Qué linda niña y que bella
historia. Siempre habrá alguien
que nos inspire, que nos empuje,
que nos haga creer en nosotros
y ella lo hizo contigo,para que
hoy, podamos leerte, disfrutar
de cuanto nos tienes que decir,
que contar.
Y qué tal, si una tarde cualquiera,
el vino logre soltar las palabras,
que ella tiene retenidas, escondidas y tú regreses a casa,
bebiéndote todas las estrellas,
con la alegría en el corazón.
Un beso a M, a quien le debes
tanto.
Y para tí, un abrazo grande,
BB
Qué maravilla de mujer la que logró que volvieras y conociéramos nosotros tus letras y su rostro.
Besitos.
pero qué bonito leer esto
y ella
y tú
besoncios
... yo a M la he visto bailar, cantar, comer, besarse, caer, levantarse, llorar, reir, despelotarse de risa...
M es como todos, pero no es igual...
apenas dos veces he podido compartir con ella un rato, y la segunda vez en medio de la calle, y ya tengo mono
es acojonante
y tú también, N.
Maravilloso homenaje, maravillosa M.
Me estoy riendo con lo del oh, nanismo! y con que cada vez que te levantabas con tu ladrillo de letras, tu familia echaba a correr...
Es una buena cosa ir hacia la sencillez. Nos vemos en ese camino.
Tienes razón, la foto es fantástica. Ella irradia fuerza y determinación, como para no ponerse a escribir de nuevo ;)
Lo del "oh, nanismo" me ha encantado.
Besito y a escribir, a escribir.
Vale, déjame que defienda. Ahora lo he asumido. Sólo después de amarte como nadie lo había hecho hasta entonces, después de asesinarte tres veces, fui capaz de descubrírte. Entonces pude verte, y jamás en mi vida he sentido un abrazo como el tuyo, una historia en tu boca (o en tu pluma) vale más que la realidad y fue en ese instante cuando entendí que todo en esta corta vida era posible. Que nada tiene valor, salvo la gente que te quiere, y que sólo por el hecho de amarlos yo son merecedores de la nada que poseo. Es verdad que L es mi uña o mi carne, y por el mero hecho de haberla puesto en mi vida, ya estoy en deuda contigo, y para saldar esa deuda que nunca podré pagar te invito a un trago, y dejemos a 3 que duerma.
joder, qué bonito entrar y leer todo esto, NáN y gracias a ella por.
Besos!!
No sé cómo llamarlo a esto. En el blog hay algunos homenajes a gentes que ya no están. ¿Presentación? ¿Una historia más?
No, homenaje está bien. Y os doy las gracias a todas las que os habéis sumado, porque la chica lo merece.
Anónimo: pues eso. (por lo visto, soy experto en que me maten y volver).
Qué buen homenaje,así hay que ser , agradesío.
Se lo has dicho a ella??
Debería leerlo.
...
Desde aquí también le agradecemos algunos que te hiciera escribir.
Besitos
(soy Reyes)
Yo también conozco algo a M y creo que hace unos años Antonio Vega (D.E.P.) la retrató tal cual en estos versos:
Donde las haya tenaz,
mujer de cartas boca arriba;
siempre dispuesta a entregar,
antes que sus armas, su vida.
Siento algo de envidia al leer algo tan bonito.
Me gustaría haber tenido tíos y primos.
Chinchen y rabien, que yo pude hacerme con esa maravilla de libro.
Y lo siento por los que no lo tienen pero repito: yo tengo ese libro.
Y chinchen y rabien.
Un abrazo, Nán.
Siempre es un places reencontrarte.
un fuerte beso
...Mi querido Nano...
...Si esa mujer logrò todo eso y callas màs de lo que dices no puedo màs que felicitarte y pedirte que me presentes a esa chica divertidamente chulesca que me mira desde la foto...
...Un abrazo...
anónima Reyes, por supuesto que sí.
Desde tu voivodato, vóivoda, sabes de lo que hablas.
No te imaginas, Luna,la suerte que he tenido con la familia: primos, tíos, sobrinos... muchos y variados. Pero todos tolerantes y divertidos. Los veranos, cuando venían los de Madrid y nos juntábamos montón de primos, de entre 10 y 25 años, era la monda.
Microalgo, presumido y comprometeó (ya no me queda más que mi ejemplar).
Ángeles, para que el placer fuera realmente mutuo tendría que saber quién eres (hay una dirección de mail en mi perfil).
Miguel Ángel querido, esta vez hay motivos para la felicitación y por supuesto que no dudaré en presentártela.
Las mujeres asi son las que me gustan, luchadoras natas, como tu, mi querido Nano. Esas que pese a todo, a pesar de los golpes duros, no se rinden, como tu tampoco lo haces.
Un abrazo
Ya no es tiempo de rendiciones, Ana, a estas alturas de la vida. Seguro que no pediré confesor (ya confieso de más en este blog).
Querida Ana, compartimos algo pero no sé lo que es.
Hace muchísimos meses que no tengo tiempo de nada, ni siquiera para mi y para leerte. Hoy por fin, encuentro un ratín y me encuentro con estas palabras que describen a una pedazo de mujer. Será que tenéis los mismos genes.
Grande M, grande N y grande L.
Los tres sois personas especiales, mágicas y únicas.
Me siento una privilegiada por tener la suerte de haberos conocido y compartir la amistad.
Besos a los cuatro, la que no tiene tiempo de pasearse por Malasaña (por eso ya no nos encontramos al volver la esquina....)
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