lunes, 6 de junio de 2011

miscelánea de pequeñas cosas (3)

1. Hermosos fracasos

De los éxitos hay mucho que aprender: separarlos bien lejos del deseo de achacarlos a la propia valía. Los fracasos no tienen que enseñarnos nada: muestran lo que somos y las ganas de seguir siéndolo. En  otra miscelánea conté la lectura pública de extractos de El Watusi, en la librería de Javi, con cuatro lectores y un oyente (además, amigo).

Para el sábado pasado, había preparado la lectura en mi casa de un libro de poemas de Jesús Aguado. Soy muy partidario de la lectura oral y podía ser el punto de inicio de una costumbre: leernos para hacer oído. Convoqué por mail al antiguo grupo de debate sobre poetas y a la gente del Taller de narrativa. Recibí varios mails apoyando la cita, unos en privado y otros con respuesta a todos. Como conozco a la gente, ya decía en la propuesta que con que fuéramos tres, había quorum y se leía el libro. Compré bebidas y, cerca de la hora de inicio, me serví una copa, puse un disco de jazz (Sony side up, de Dizzi Gillepie, Sony Stitt y Sony Rollins) y me puse a leer. Cuando terminó el disco, me puse otra copa y escuché uno de Art Blackey. Cada vez que recorría el pasillo (a coger hielos o ir al baño), pasaba el dedo por el delgado lomo del poemario que deberíamos haber leído.

Pero no vino nadie. Y la verdad es que no me importó. Era sábado, ya de noche, y el barrio, con sus 500 bares, estaba espléndido.

2. Una serie nueva de poemas

Ahora paseo mucho, casi como en las derivas situacionistas. Y, sin darme cuenta, voy escribiendo poemas sobre acontecimientos. Os pongo aquí el número 2.

 2


Hoy me he levantado con el piar de los primeros pájaros.

¿O serían los terceros? En esto de los pájaros engañarnos es fácil.

He leído el correo. He abierto dos periódicos online

y los he cerrado sin leer ninguna noticia. No la había

ni de ti ni de mi ni de ninguno que nos interese.

He salido a tomar un café

He paseado hasta una plaza, a comprar una revista de literatura

He tomado un segundo café en otro lugar y he vuelto a casa.


Ha sucedido exactamente entonces:

un viejo ha salido al balcón de una planta baja

con una bata gruesa de rayas verticales blancas y azules

casi hasta los pies. (Dejaba ver abajo un trocito de pijama).

El viejo ha mirado, adusto, el espléndido día y he visto,

en sus ojos,

que se dio cuenta de que lo mejor del día ya había pasado.

El resto, era espera.


Pensé en el piar de los primeros pájaros, o de los terceros,

como en un pasado remoto y feliz.

33 comentarios:

Josep Vilaplana dijo...

Si llego a recibir ese correo, de bien seguro que no hubiese sido necesaria esa segunda copa. Hace un par de años intenté, en estos páramos de altura, una convocatoria parecida con el anzuelo añadido de chimenea generosa y pitanza sin complejos; pues bien, la indigestión fue memorable (mi estómago aun me insulta cuando insisto en el recuerdo).

¿Tu poema? Si me lo permites, Nan, mi poema.

Un abrazo.

Sue dijo...

Pues muy mal aceptar una cita y luego no acudir. Supongo que, al menos, te avisarían antes ¿por mail y no lo viste? ...
No sé, esas cosas no se hacen.

¿Sabes? Nunca fui mucho de colectivos. Ni en el colegio, ni en el instituto ni en la facultad quería ser yo miembro de nada. Ni siquiera de un club de lectura. Ya no sé si era porque siempre me he sentido insegura entre gente desconocida (es un defecto que voy puliendo) o simplemente porque no tenía nada que decir.
Ni siquiera me apunté al grupo de teatro del instituto a pesar de que me moría por actuar (y sobre todo por escribir las obras, anda que no era ingénua). Supongo que también era por timidez, aunque sobre el escenario se me antoja que la timidez o vulnerabilidad desaparecen de un plumazo.

Me ha gustado el poema.

Me has recordado que una vez escribí poesía (en 3º BUP había que escribir y recitar un poema para aprobar una de las evaluaciones y yo escribí los poemas de casi toda la clase)
pero hace años que ni lo intento...

Pues otro abrazo (como el de Josep)

Bárbara dijo...

Guapo! Cómo me pesa a veces no vivir en Madriz.

Patito dijo...

Hace varios años ya intenté hacer un club de lectura convocando a mis amigas, NINGUNA se interesó, me quedé pensando en cambiar de amigas a algunas que les interesara lo que a mí y mira han pasado varios años y sigo con las mismas amigas y del club NADA. Por eso me gustan los blog como el tuyo por ejemplo. El poema, no es poema pero me gustó mucho.

Zayi Hernández dijo...

Cuando se vive conforme con lo que se tiene, los días pasan de una forma divina y espléndida. He tenido días así y aunque no lo creas, me gustan...soy de las que valora el tiempo que tiene para estar con la compañía solitaria de mi persona como única protagonista.

Un besito.

Portarosa dijo...

Pues no sé si sentirlo, porque la alternativa fue espléndida. Con batería y todo.

...pero sí, lo siento un poco.

El punto 2 me ha gustado mucho.

Un abrazo, NáN.

NáN dijo...

En un honor que sea tu poema, JOSEP. Si hubieras venido, habría sido mejor la segunda copa, y la tercera... y los versos sonando.

Lamento tu indigestión recordada. Pero estas cosas pasan y la poesía sigue.

Un abrazón.

No, SUE, en mi mensaje había insistido en que nadie se apuntara ni desapuntara. Solo informaba de que a "tal hora" iba a pasar "tal cosa" en mi casa. No quería que nadie dijera "voy" y luego, por la vida, no viniera y se sintiera culpable. Recibí varios mails diciendo que la idea era estupenda, de lo que no cabe deducir que fueran. Veredicto: nadie es culpable.

Tampoco soy de "colectivos", salvo los imprescindibles: un taller de escritura y un pequeño grupo eco-político en el que milito. Pero acudo a los colectivos de otros porque se aprende mucho de las otras personas. Lo primero que hay que quitarse de la cabeza es eso de "no tengo nada que decir". No es cierto, sí lo tienes. Y cuando empiezas a ir, escuchas; hasta que un día, sin darte cuenta, "lo estás diciendo".

Me alegra que te guste el poema. En realidad, las dos series que estoy escribiendo (con exasperante lentitud) es lo que más me interesa y perturba.

Pues abrazo de esos, que a Josep se le ve fuertote y seguro que son de los buenos.

No tanto como a mí que no cojas el AVE de vez en cuando, BARBARELLA, y me dejes invitarte a mezcal.

Los blogs, PATITO, han sido la gran revolución de la comunicación para gente como nosotros. Pero ¿por qué dices que no es poema? Son versos libres. Al leerte, he hecho una cosa: lo he pegado todo como si fuera narración, ¡y no funciona!

Un gran abrazo (y te agradezco un montón que hayas dicho eso)

ZAYI, yo adoro la soledad y el silencio (en mi casa) o el bullicio (en las calles). Toda creación y enredo viene de ahí. Y viendo cómo creas, no me extraña nada de lo que dices.

Gran abrazo

Y acompañado de los Messengers, ¡nada menos!, PORTOROSA. La verdad es que estuve muy a gusto y luego salí a los bares y todavía lo estuve más.

Sin embargo, me roía como un gusano la idea de la "inacción" en mis amigos. Me preocupaba que no hubieran venido 2, y se hubiera celebrado el acto. (Bueno, ya sabes que en Taller, del que formas parte, tuvimos que dar un golpe en la mesa para volver a la acción: y ahora actuamos). Somos un poco vagos.

Gracias por el aprecio al punto segundo.

Un abrazo

AROAMD dijo...

Oigan que ya lo sentimos, apoyando la cabeza en el hombro de NáN.
Pero los que algo tenemos que ver con los libros, no solo como hobby, estos días de feria perdemos la cabeza. No es excusa, pero tampoco es para juzgar y dejarnos de hablar, ¿no?

Lo peor fue que nos pilló de relajo por ahí...

Jooo, perdónnnn.

Doctora Anchoa dijo...

Lo mejor del día había pasado... Me suena a lo que hacemos muchas veces, dejar pasar el tiempo y los días viendo la hora de dormir como una meta, sin aprovechar el tiempo entre medio.

Isabel dijo...

¡Qué pena que estemos tan lejos! Me encanta la lectura oral, yo te hubiera llevado a Nina Simone y hubiera probado con gusto una de esas bebidas que preparas.

Una pena.

Me gusta el poema, en general me gustan esos poemas que parecen que no dicen nada, solo lo parecen, pero que se dejan caer como una puesta de sol hermosa.

Sue dijo...

La verdad es que tienes razón, ahora estoy empezando a formar parte de grupos que me gustan. Grupos de personas que trabajan por un bien común. Voy, escucho y opino. De alguna forma me siento ligada a ellos como nunca antes me había sentido ligada a nada.

Nos vemos en las calles.

Lara dijo...

A mí el poema no solo me gusta sino más: lo que se ve en los ojos del viejo da para un libro entero.

La cita "frustrada": qué decirte. Pero lo hermoso es la imagen tuya paseando por casa, oyendo música y leyendo entre copa y copa.

Jesús Miramón dijo...

Me ha gustado mucho el poema, Nán (que lo es). Un abrazo.

Siento curiosidad por ese libro de Jesús Aguado, a quien no conocía, y por la copa, ¿de qué bebida era?

Freia dijo...

Paseos y citas, aunque las frustren en parte las buenas intenciones....
¡Ay, qué bien se está en el tercer estadio! ¿O era el cuarto?
Mañana me voy a Donosti. Brindaré por Vd. en el Viejo. Y para el regreso, le propongo una cita y un paseo.
Me gustó mucho ese poema. me recordó a Los Mares del Sur, de Pavese... Ma quando le dic o Che egli....

Freia dijo...

Però quando gli dico Che egli è tra i fortunati che hanno visto l'aurora sulle isole più belle de la terra, al ricordo sorride e mi dice che il sole si alzava il giorno era vecchio per loro.

¡Ahora, sí ¡Malditos correctores de texto..!

Abrazos... más

LA ZARZAMORA dijo...

Me ha llamado mucho la atención y hasta la haria mía esta frase tuya "los fracasos no tienen que enseñarnos nada: muestran lo que somos y las ganas de seguir siéndolo"
Me la llevo para rumiarla, me ha hecho mucho bien leerla, no sabes cuánto...
Abrazos.

Patito dijo...

Mi papá siempre decía: "La ignorancia es atrevida" y creo que pequé de eso pues. Pero usted Nan, con su forma de responder, siempre caballero. Yo le quiero y sí suena cursi y desenfocado bueno así soy yo.

No dijo...

Nán que envidia de situación...me encanta...casa, copa, jazz y libro. Puffff...¡¡perfect!!
Realmente con todo eso ya no te hace falta nada más.
Me gusta tu poesía, te admiro...yo soy un desastre para la poesía..siempre lo que he escrito me ha parecido remilgado...cursi, ñoño, siempre de amor y desamor..

¿Porqué no tendré yo un grupo de lectura? En La Ciudad del Viento solo se plantean copas y conversaciones interesantes cuando todos los gatos son pardos...jejeje

Besi

andandos dijo...

Si escucho no leo, y si leo, no escucho, lo he intentado alguna vez, pero por ahora no lo he conseguido.

Saludos

NáN dijo...

AROA, no había acusado a nadie ¡pero te has descubierto tú solita!, je, jé.

¿Dejaros de hablar? Pero si cuando os encontré de relajo estuvimos bebiendo juntos, no me seas Aroa la Fantasiosa.

Besos

Ese es el centro de la diana del poema, DRA ANCHOA, para ese viejito no hay salvación, pero cuando lo hacemos nosotros, inconscientemente, es un pecado capital grave.

Un abrazo

Gracias, ISABEL, por apreciarlo. Quizá sea una de las cosas que más me ha costado cuando volví a la poesía: "parecer" que no se dice nada; deshacerme de las palabras importantes. Reconozco como maestra a la Szymborska (esas influencias cambian con el día, son tantas que otro día te habría puesto a otro poeta).

Un abrazo

¿Lo ves, SUE? La política, entendida como el uso de los recursos públicos, no es aburrida. Los aburridos son los políticos que tenemos y, sobre todo, los medios de comunicación, que se dedican a transcribir lo que dicen los portavoces y a participar de la guerra entre los dos grandes. Nunca he visto a un periodista que pregunte por las cosas importantes.

Me alegro de que estemos ya en el mismo bando, un gran abrazo.

Tu comentario LARA es un acierto "pleno". Y tienes razón, la mirada de un viejo durante dos segundos puede ser el principio de un gran librote, pero... ¿Quién se atreve.

Ya te abracé el otro día en persona, lo repito en virtual.

Gracias, JESÚS. El libro que esperaba ser leído era "lo que dices de mí". Pero todo lo de Aguado es bueno. En el blog donde hablo de algunas de mis lecturas (http://lotronan-1224.blogspot.com/), dedico 3 días consecutivos a 3 libros espléndidos de Aguado.

En cuanto a las bebidas, sé que te voy a desilusionar. A principios de los 90, tuve en mi casa una lectura semanal de relatos americanos, bastante concurrida porque alguien tenía que sentarse siempre en el suelo. Ahí aprendí que cuando te piden combinados y cosas que requieran tiempo, fastidias la lectura. Así que solo había una botella de whisky (del barato) y una de orujo, a beber en chupitos (y cada parada, dos grandes teteras humeantes).

Esta vez había un w de 12 años, un vodka caramelizado en la nevera (para tomar en chupitos o con hielos: ventajas de los "chinos" que los venden en cómodas bolsas), vino de rioja y latas de cerveza en la nevera.

Al principio se lee con solemnidad, pero conforme avanza la lectura y la bebida, las ideas que van surgiendo sobre lo que se lee son divertidas y/o útiles. Pero sobre todo: nada de sofisticación en el alcohol.

NáN dijo...

Querida FREIA, aceptadísimo ese paseo. Me alegra que pudierais relajaros unos días, y Donosti para eso es magnífico (y mucho más para los que disfrutáis de una buena mesa). Además, sé que tenéis por allí buenos amigos. El poema que has puesto, y no conocía, es una delicia.

Un gran abrazo

Pues no te puedes hacer idea, ZARZAMORA, de lo que me alegra que te haya servido. La siento (la frase) así.

Gran abrazo también

Pero sin la intervención de la supuesta "ignorancia", las cosas nunca se aclaran, PATITO. Me guste que la gente opine y pregunte libremente (yo también suelo hacerlo). En cuanto a lo segundo, ni lo veo cursi ni desenfocado. En los blogs aprendemos a conocernos y a querernos.

Otro gran brazo

Ay, NO, es que hay una fase de la poesía que es "sentimental". Y ese sentimiento se escribe, se guarda y se va pasando por el cerebro poco a poco, cambiando casi todo hasta que queda el sentimiento con palabras totalmente distintas.

Un día, el poeta Juan Barja me decía en un bar: "Los poetas somos unos vagos, que escribimos a base de pequeñas anotaciones". Lo decía en serio y, como buen gallego, también con ironía. Porque hay que leer mucho y escribir a pocos, pero muchas veces. Es cuestión de ponerse.

En cuanto a lo de los gatos, se me ocurre coger todos los gatos y pintarlos de pardo (con pintura no tóxica), para que los haya todo el día.

Un gran abrazo hasta esa ciudad de tantos vientos.

A mí me pasa lo mismo, JOSÉ LUIS. Con dos excepciones: cuando estoy escribiendo o leyendo (blogs) en el ordenador, puedo tener música "clásica". Y a la hora mágica del atardecer, cuando he leído todo lo que requería concentración (y silencio), una lectura ligera (revistas de literatura, por ejemplo), un w con hielo y música de jazz me resultan perfectos.

Lo que me cuesta es oír música solamente, concentrado, porque se me va la imaginación y cuando vuelvo en mí ha pasado medio movimiento. Y fíjate que de joven no me pasaba: me podía concentrar absolutamente en la música.

Cosas de la vida, un gran abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Una cosa, Nán, acerca de las bebidas: no me has decepcionado en absoluto. Me gusta mucho (probablemente más de lo que debiera) el whisky y además estoy de acuerdo con tu máxima de nada de sofisticación con el alcohol, yo lo más que me permito es algún gin-tonic en el Chanti después de los ensayos en compañía de mis amigos, pero en casa no bebo nunca combinados, mejor cosas simples: vino, cerveza y whisky, eso es lo que suelo tener.

Un abrazo.

Jesús Miramón dijo...

Y sobre la música me pasa lo mismo que a ti, Nán. No puedo escuchar música sin más, sentarme en una butaca y ponerme unos cascos, nunca he podido. La escucho cocinando, conduciendo, escribiendo -a menudo, no siempre, escribo con música, de hecho muchas veces me ayuda a encontrar el camino perdido-, pero, ahí coincido con José Luis, nunca leyendo, no puedo leer y escuchar música al mismo tiempo. Anécdotas.

NáN dijo...

Pues veo, por las anécdotas, JESÚS que somos dos personas sencillas. Cuando me preguntaste por la copa pensé que te iba a desilusionar, por no ofrecer cócteles sofisticados, pero ya ha visto que no.

La música requiere una mente muy disciplinada y a mí, cuando unos acordes me sugieren un bosque, me voy a ese bosque y me pierdo.

Una excepción curiosa: eso no me pasa nunca en un concierto en directo o, ahora que el canal 84 del Plus es gratuito, grabado. Cuando estoy viendo a los músicos, dándome cuenta de qué parte de la orquesta salen los sonidos, sigo el concierto nota a nota. ¡Y con enorme placer! Se ve que ese seguimiento impide que se me vaya la olla.

Un abrazo

mariona dijo...

Hermoso, Nano, hermoso. Pasé hace unos días y no te dije nada, y he entrado otra vez para volver a leerlo.
Como a Lara, también me resulta hermoso imaginarte de paseíllo en casa con un discazo de fondo.

Gemma dijo...

"De los éxitos hay mucho que aprender: separarlos bien lejos del deseo de achacarlos a la propia valía. Los fracasos no tienen que enseñarnos nada: muestran lo que somos y las ganas de seguir siéndolo".

Amén. Ya sabes tú bien por qué a veces te digo que lamento no vivir en Madrid... (Porque, encima, con eso de no ser de la capital, me pierdo dos cosas que me encantan: tertulias y paseos, ¡ay!)

El poema me gustó mucho. Coincido con Lara cuando dice que ese viejo escenifica él solo otro universo entero, de esos que gravitan por su cuenta sin que la mayoría de las veces nadie se percate de su existencia (salvo tú, como es natural).
Besos y abrazos

NáN dijo...

Querida MARIONA, ¿cómo va EL VIAJE?

GEMMA, Es una posición de guerrilla, contra una sociedad en la que desde pequeñito te preparan para el triunfo. En mi época no era así; supongo que lo sería entre los "triunfadores". Basta con haber leído tantos hermosos libros sobre la humanidad del fracaso para saber ocupar tu sitio.


Sí es una pena que no podamos disfrutar de tu presencia más a menudo. Sería bueno para todos.

Y la mirada del viejito, ese cambio de luz en sus ojos en un par de segundos, fue digna de ver.

Un grande, grande abracísimo a las dos.

Dol dijo...

Conocí a una hermana de Jesús Aguado en un curso de doblaje.
Me dijo que su hermano era poeta, ella se llamaba X Aguado, en efecto, y era una chica muy sensible y algo rara , me caía genial , muchas veces me he preguntado por ella.
No tenía ni idea de que su hermano era tan importante para las letras .
Pero es que la verdad , nunca he tenido demasiada idea de casi nada .
Lo que sí es verdad es que a veces he conocido gente y situaciones poéticamente surrealistas, me pregunto si no me las habré inventado todas.
Como esto de los blogs y de la gente que ya he conocido y conozco cada día.
Igual lo estoy soñando todo.
Besos con una copa invisible ,por lejana.
Me gustó el poema aunque un poco crudo.
Lo volveré a cocer/leer.
Firmado,
la Indalecia

NáN dijo...

Si alguien nos está soñando, INDALECIA, está teniendo una pesadilla.

No te extrañe que no lo conocieras a Jesús como poeta. En este puñetero país funcionamos por cuadras y camarillas, y el que va por libre, es decir el que no es esfuerza en meter a alguien del grupo en los medios de comunicación, es conocido y amado por muy pocos. Además, ser poeta es pertenecer a un grupo de poca fama.

Su expareja, la poetaza Chantal Maillard, es mucho más conocida, porque al ser filósofa se la requiere con frecuencia para la búsqueda de sentidos. Además, fue premio nacional de poesía en 2006 (creo). Un día que fui a la FNAC y pregunté por libros de ella, me pidieron que deletreara el nombre.

Pero lo bueno es que ya los conozcas y los puedas leer. Sin duda en las bibliotecas de Sevilla tendrán a este malagueño... ¡lo tienen hasta en las de Madrid!

Un abrazo

VERONICA LEONETTI dijo...

Que buenas esas cosas que salen sin que uno se dé cuenta.
Hay errores que acaban siendo éxitos, y éxitos que pueden acabar en el olvido.
A mi me habría encantado compartir esa lectura contigo, Nano. A ver si pronto hay encuentro.

NáN dijo...

A ver si pronto, muy pronto, VERÓNICA. Hoy me dicen si me operan de la espalda y espero que, poco después, pueda viajar.

Besos

Microalgo dijo...

Coincido con Bárbara. Es en estas ocasiones en las que uno siente no vivir en esa ciudad (invivible pero insustituible, que decía aquel).

Sobre todo porque, como sabe Su Gracia Imperial, soy muy prósico y no demasiado permeable a la poesía. Así que hacerse el oído es una obligación.

Y bueno. Aquí hay playa.

Y potenciales melanomas.

NáN dijo...

"invivible pero insustituible", me gusta, sí señor.