lunes, 11 de enero de 2010

L100e: Uno

Uno


El poeta va y dice.

Enseguida se marcha, despreocupado de los ecos.

15 comentarios:

Freia dijo...

Fantástico, Nàn. En serio.
Un beso muy, muy grande y gordo.

Zayi Hernández dijo...

Lo bueno que tienen los poetas "perfeccionistas" es que llegan a grande y se vuelven como tú que eres inmenso.
Besitos.

Isabel dijo...

Pues mira, es una manera de ser feliz: despreocuparse de los ecos.

Me alegro por él.

AROAMD dijo...

que a nadie le quite el sueño la poesía

A filla do mar dijo...

Aprovecho la ocasión para decirle que tengo unas enormes ganas de verlo, señor!

Lara dijo...

quiero el Dos.

Dol dijo...

Algunos se quedan escuchando los ecos, te digo yo que sí.

NáN dijo...

FREIA y ZAYI, solo puedo daros las gracias por vuestras cariñosas exageraciones.

Está libre de eso, ISABEL, pero habrá que recorrer la escalera para ver de qué no se ha librado. (No las tengo todas conmigo).

Haz una bandera (para pocos), AROA. Tu frase es estupenda.

¿Me darás el gustazo, FILLA, de acompañarnos al Taller? Mientras tu chico tira de las trenzas a las compañeras y lo castigan de cara a la pared.

Servido está, LARA.

Seguro que algunos sí, REYES, pero te aseguro que este no.

Librería de Mujeres Canarias dijo...

Despreocupado de los ecos.
Soberbio querido NàN. Y de los ruidos? De los sonidos ajenos?
Beso.

TortugaBoba dijo...

Qué de tiempo sin leerte, esto no puede ser.
A mí los ecos sólo los que se originan en las montañas.
Besito.

NáN dijo...

Querida IZASKUN, dejo que te responda A. Machado, que para estas cosas se las arreglaba muy bien: "A distinguir me paro las voces de los ecos".

El ruido, nunca, nunca.

Todo puede ser, mi TORTUGA BOBA favorita. Pero si apenas estás sacando la cabecilla de tu refugio, vienes a verme, me alegro.

LA ZARZAMORA dijo...

El poeta y sus ecos
como versos que languidecen
en la oscura mente que lo golpea.

Besos.
Me encantó.

NáN dijo...

EVA: aprendamos a desentendernos de lo innecesario. (verás como tu blog-Guadiana se hará más continuo).

Grandes besos

VERONICA LEONETTI dijo...

¿Es que dejando las palabras detrás de nosotros, no esperamos a que estas nos persigan?

NáN dijo...

¡Allá los que se dejan asustar por los fantasmas!

No hablo de mí, por supuesto, sino del Poeta, que hace el servicio a los demás y solo se compromete con lo que ha dicho y su vida, no con las consecuencias que ese decir traiga en el mundo pequeño que lo rodea.

Esta, VERÓNICA, es la propuesta de este escalón, que subí/bajé duramente.