Lara me ha pedido dos veces que suba un poema. Siempre llevo uno o dos poemas en construcción en la cabeza. Ya no sé andar si no voy haciendo un poema o un relato. El relato sale cada dos semanas, gracias al Taller; pero el poema se queda dentro, a trozos, como cristals ortopédicos: solo queda escrito el título y la primera línea. Se hace, se deshace, se ramifica y corto y tiro la leña. Y nunca creo que esté acabado. De hecho, creo que este no lo está. He tomado unos trocitos y lo he montado; al fin y al cabo, puedo deshacerlo y hacerlo otra vez. Pero como me lo ha pedido Lara, venzo la tentación de pensar que en una semana estaría y lo pongo. O así me lo quito de encima.
Tres patas de una mosca de verano
Hay que saber que una mujer, un hombre,
es una herida.
Una conciencia que no descubre el sentido
del flujo de las cosas. No transita.
Registra el dolor y entra en alerta con el miedo.
No extraña que nos envolvamos
en la gelatina del día a día.
Hacer la cama, cocinar, comer,
limpiar la casa, trabajar, cerveza fría
con mínimas conversaciones desastradas.
Porque nada pasa.
Nada. Nada.
Hay que saberlo y olvidarlo luego.
El ser duele sin remedio.
Lavar la ropa, bailar,
tener amigos. Trabajar.
Sin notarlo, lo olvidado nos refuerza
como cristales ortopédicos de acero entre la carne.
Se agita algo en la memoria.
Ya el ser se sabe. No hay olvido.
Podemos mirar de otra manera,
sonreír en una esquina,
dedicar un crepúsculo entero a besarte
un muslo, solo uno. O recorrerte con el pulgar un labio
como un largo viaje.
Es como decirte que tampoco yo podría amarte,
que fuera de la soledad todo es invento.
Pero que estoy en tu secreto.
Te comprendo. Y te comparto.
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19 comentarios:
Es cierto Nano..
entrañable Nano
que no existe el olvido.
El regalo más grande para todos los que andamos por ahí es volver a encontrar siempre y en el mismo sitio (Maná diría que a la misma hora) a los de "aquí"
Disfruta cuando nos vemos tengo tantas cosas para contarte.
El cuando nos vemos se me olvidó el interrogante jejeej
Hermoso, agridulce...
No te guardes nada, es un placer leerte.
Caricias.
Qué mejor que comprender
y compartir.
Besos y magia,
K
"Pero estoy en tu secreto".
Tú siempre estás en el secreto.
"El ser duele sin remedio". (Decía Schopenhauer algo así como que "a mayor conocimiento, mayor sufrimiento").
Y luego:
"Ya el ser se sabe. No hay olvido".
Gracias por estar (si es cierto el título, no te ausentes demasiado.)
Poema hondo, de raices intimistas que culebrean por la nostalgia y vuelven a brotar por la herida del presente, asomado y oculto a la vez, del secreto de una vida (dos) compartida.
Me admira y desconcierta la sinceridad de tu propuesta poética y al mismo tiempo me tienta sumergirme en los pequeños gestos que la conforman como un caparazón de cristal, burbuja de sentimiento con forma de palabras.
Escribe más poesía. Revela ese mundo interior que nos comun-ica. Es como encontrarnos en la esquina de la emoción. Entender la vida, realizarla. Ser.
Un abrazo.
Los poemas, aunque se los sacuda uno de encima, siempre acaban volviendo. Algunos después de varios años. Malditos boomerangs. Los únicos que no vuelven son los que logran penetrar otras soledades. Aunque sepamos que se trata tan sólo de pequeños inventos voladores...
Gracias.
Por hacerme caso y por el poema.
Lo iba leyendo y me iba quedando con versos: es este verso, sí, y al poco: no, es éste, y a final ya tenía tantos, porque, aunque extraño en ti se me hace, ese pulgar recorriendo el labio y bueno, la sencillez del bailar, trabajar, las conversaciones desastradas, la herida del principio.
Muy buen poema, Nano, íntimo pero para todos, con un dolor suave y tan tranquilo, y tan de aquí (de aquí chiquitito), y diciendo cosas tan grandes, aunque sean un secreto.
Buena ausencia.
Y gracias otra vez.
Gracias, Nán. Me ha gustado mucho. A partir de ahora quedas obligado, cariñosamente compelido, a publicar esto que llevas dentro. Sería muy desconsiderado que te lo guardases para ti solito. Los demás también queremos disfrutarlo.
Grande, Primo, grande. Qué difíciles las dos últimas frases: Te comprendo. Te comparto.
No es el ser humano de natural generoso.
La sutil melancolía, el aroma a olvido... Aaaayyy, y yo gilipollas sensiblera de mí.
Uau.
Y esas tres vocales te las dice alguien a quien es difícil arrancárselas con poesía.
Mucho tiempo sin leer uno de tus poemas. Los echaba de menos.
"Hay que saber que una mujer, un hombre,
es una herida.
Una conciencia que no descubre el sentido
del flujo de las cosas. No transita.
Registra el dolor y entra en alerta con el miedo.
No extraña que nos envolvamos
en la gelatina del día a día."
Tan cierto, Nán, como tan bella la forma de expresarlo.
Algún día de este verano me gustaría disfrutar uno de esos relatos del Taller.
Un abrazo.
Vine cuando lo colgaste y me sorprendió de tal manera que preferí darme unos días.
No puedo decir mucho Nàn. Que me parece muy hermoso, que el tempo lento del poema se va convirtiendo en el esqueleto que lo vertebra. A veces las imágenes son tan descriptivas y sugerentes. A veces es el concepto el que golpea.
Gracias a Lara por su insistencia y a tí por ofrecérnoslo.
Un beso muy fuerte.
ti, ti, ti... sin acento... que siempre se me escapa
Joder, buenísimo poema. Imposible negarle algo a Lara después de conocerla.
Un abrazo
Cuando vi vuestros comentarios a un texto tan negro, con la única esperanza de la aceptación y seguir adelante, me quedé asombrado. Y halagado. Y tocado por el cariño.
Momo, la última semana me quedo bastante libre. Hay que tomar café y que me cuentes.
estnoM, la aparición de alguien nuevo diciendo cosas así es un placer. Ya he “dotoreado” tu sitio. Un placer doble.
Kika, eso es un mínimo, a pesar de que casi nunca se alcance. Me gustaría que hubiera más.
Mega, como un abrazo de amiga recibo tu comentario. Ya estoy. Y con muchas ganas de empezar a leer por ahí, pero es el día último de vacaciones (de momento) que te guardas para hacer mil cosas gelatinosas.
Manolotel, viniendo de ti, cuyos poemas golpean con esa medida exacta, es como un homenaje. Soy de a poquitos, de arrastrar las palabras por las calles y las barras de los bares. Seguiremos escribiendo y leyéndonos, pero estoy seguro que ni tú ni yo, e imagino que tampoco El Aviador, tenemos ya prisa.
Barbara, reciente amiga, ¿no será que nos gustan, esos cachivaches? Los buscamos por todos los mercados.
Lara, no me saques los colores. Se acabó la ausencia (si la hubo). Como muy tarde, en el próximo taller nos vemos: fue una promesa y yo he cumplido la mía.
Saiz, aceptado, pero soy lento. Tú sigue dando tantos y yo de vez en cuando, ¿vale?
Carmen, si te me pones sensiblera no pongo más, que como buenísima poeta tienes que ser dura pedernala para cortarnos bien la carne.
Microalgo, ¡joé, Nacho! Esto sí que es un homenaje.
Winsta, siempre ahí tan cerca, contigo me pasa como con la Prima, que no me creo lo que me digáis de bueno porque se os ve bajo la puerta la patita del cariño. Subiré un relato (pero solo uno).
Freia, un beso muy fuerte. Y dices mucho.
Aviador Capotado, joer pues muchas gracias. Creo que compartes conmigo la lentitud. Y tienes razón con lo de Lara.
A todos un abrazo muy fuerte. Me habéis animado la mañana
Jejejeje, ¿quererte? ¿yo?... jejejeje, pero eso no nubla mi sentido de la buena literatura. No diré que ere Chespír reencarnado, pero no le das nada mal eso de la metáfora y me gusta lo que haces. ¿Me crees ahora?
Sí señora. La creo.
Por este poema también te admiro, querido Nán.
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