sábado, 15 de diciembre de 2007

Puente de San Marcos

La carne está triste
y todos los libros están leídos

Mallarmé


Estoy viejo



Ando en dentelladas con la luz

y pierdo en el combate cada día

En lo oscuro me curo las heridas

endurecido en sonrisas el temblor

del hueso abierto. Huyo y reaparezco

atacando a la luz desprevenida


Te dejo imprudente en el portal

incumplo el pacto de compañía

Me meto en la noche del no hay nadie

busco soledad frío oscuro.

Sentirme


Desde el puente sigo aguas arriba la negrura

turbulencia creciente hasta el principio

de las cuevas de montaña.

Un goteo de desconocimiento la acumula.

Si se hubiera quedado.

Aguas abajo, cada vez más mansas,

hasta el desconocimiento de ser mar.

Sin saberlo.

En el puente está el frío y estoy yo.

Apenas. El agradable dolor del frío.




Y todavía soy


Aún me sé la canción

ablandarte la carne con susurros

comerla a bocados lentos. Digerirla.

Quedo con los ojos abiertos hacia dentro

viendo desaparecer cada trozo.

Inventando el río la cueva el llano el mar

con los colores imposibles de lo eterno.



Basta


He de abrir los ojos hacia fuera

quedarme en la calle con los compañeros

esperar con ellos una brisa cálida

en esta cueva a cielo abierto

22 comentarios:

Gemma dijo...

Este encabezamiento de Mallarmé vendría a ser como una premonición de la derrota, de la misma muerte, ¿no?
Sólo de leerlo, da helor (más que frío).

Nán, te ha salido un poema muy manriqueño:
"Si se hubiera quedado.
Aguas abajo, cada vez más mansas,
hasta el desconocimiento de ser mar.
Sin saberlo."

Y con ecos de Gil de Biedma:
"Huyo y reaparezco
atacando a la luz desprevenida"

¡Pero qué bueno tu resistir!:
"Basta
He de abrir los ojos hacia fuera
quedarme en la calle con los compañeros
esperar con ellos una brisa cálida
en esta cueva a cielo abierto".

En efecto, Nán: habitamos todos la misma cueva.

Flavia Company dijo...

Hermoso poema, Nán. Lo he leído sin saber que era tuyo, preguntándome de quién sería y por qué nunca lo había leído.
Gracias al comentario de Mega he sabido, por fin, que eras tú el autor. Y me he alegrado. Me he alegrado de que seas capaz de escribir así, por ti y por quienes podemos leerte y disfrutar de versos como los tuyos, que dejan un poso agridulce, como todos los textos inteligentes y sensibles que, intentando aprehender el mundo, se hacen un pequeño corte que sangra.

Anónimo dijo...

¡Poeta!
Emocionas.

Anónimo dijo...

Admiro tu resistir Nán!
Te debo un mail, pronto.
Abrazo malasañero

Lara dijo...

Estás espléndido, Nán.

Así, reconociéndote y reconocido, doloroso en el vacío y con una esperanza trágica (o sea, esperanza).

Estás verdadero.

Quédate en la calle, Nán, con los compañeros. Pero de vez en cuando sube y escribe algo como esto, grande.

NáN dijo...

Gracias a todos por estar aquí, conmigo, junto a un texto "verdadero", como dice Lara. Que es un poco responsable, porque me dio un pequeño tirón de orejas por no publicar poemas desde hace tiempo. La verdad es que los escribo menos; quizás porque "me salen" manriqueños, gilbiedmistas y hasta algo gamonédicos, lo que aparte de un impúdico frankesteinismo pillado por Mega, los hace algo tristes. Este se salva por la voluntad de resistir del final: por eso está aquí.

Sí, Flavia, soy muy puntilloso a la hora de poner el autor, el traductor, si es obra traducida, el título y la editorial, si procede. Por eso todo lo que no va "referenciado" es mío. De uno de tus "compañeros de cueva".

Winsta y Walter, me importa mucho vuestro apoyo. Espero ese mail, Walter.

Anónimo dijo...

Transcurre la vida sin ellos (los que estaban)
El tiempo ya se ha llevado aquello que le pertenece,pero hay dias que cruzo un puente donde hay un reloj de arena , tapono el orificio por el que se desliza el minutero, y me columpio suspendida en un balancín, vuelvo a otras imagenes, momentos , sonrisas .
Después de unos instantes que parecen eternos me tiro en picado,para que la vida no trnascurra sin mí.
Un abrazo muy fuerte, este viernes libro, pasaré por S mateo.
Súbete a balancines y sigue contando cosas.
Momo

Gemma dijo...

Pues si te salen "manriqueños, gilbiedmistas y hasta algo gamonédicos" te salen muy bien. ¡No veo que eso sea un demérito! Te salen verdaderos, como dice Lara, que es lo que importa, ¿no?

Me parece que a todos nosotros nos gustaría seguir leyéndolos... En cualquier caso, yo creo que la literatura mejora si bebe en otras fuentes, si se alimenta de la tradición que la precede...

Besos

Gemma dijo...

...En cualquier caso, las costuras no se ven en tu poema, sino en mi comentario... ;-)

NáN dijo...

Un comentario, el primero tuyo, excelente. De los que animan a seguir escribiendo. En el que encontraste algo que había. No me pareció demérito que hubiera eso. Y si algo no te hubiera gustado y me lo hubieras dicho, para ayudarme, todavía habría sido más excelente.

Gracias, gracias, gracias, Mega.

Anónimo dijo...

Uffff...
cada día más poeta, más en ti y más en todos. Gracias por compartirlo con nosotros. Estoy literalmente paralizada ante tu poema... Artista!!!

AROAMD dijo...

Sí Nán, quédate en la calle...

Empecé a leer con ese 'estoy viejo' y dije para dentro: si.., ja! no me lo quise creer y anduve contigo por el verso.

Me ha gustado mucho. Tiene el paso la palabra de alguien que camina a dentelladas. Sombraluces.

La carne está triste, Sr. Mallarmé, puede. Pero nunca todos los libros están leídos. Y luego está lo que no está en los libros.

Como este poema.

Miguel Marqués dijo...

No estás viejo, pero has sabido hacerme ver lo que es estar viejo. Eso es magia.

Y luego pancarta, whisky, burgerking y esos empujoncitos y abrazos apostamente mal disimulados que nos das a todos.

De viejo nada, compañero. De poeta, todo.

(y yo como no sé tanto de costuras, me pongo este traje de versos y me doy una vuelta por el salón cavilando y contento).

Y estoy con Aroa: nada de todos los libros leídos, no te creas todo lo que te cuenten esa gente oscurilla. Y con Lara en lo de la verdad que tan buena caída tiene.

Anónimo dijo...

Bohj. Qué ganas de tener esas charlas en directo. Ya caerá, ya. Que debo una invitada. Ya sabe, Nán.

¿Cómo va el restaurantillo ése, a todo esto?

Scout Finch dijo...

Espera la brisa cálida, que siempre llega.

Un besote.

(¿Qué tal la batalla con los virus?)

kika... dijo...

Me pasó como a Aroa... "¿viejo? sí, ya..."

Llegué al final con ganas de vivir en esa cueva a cielo abierto.

Bravo!

Besos,
K

Virginia Barbancho dijo...

"Basta.
He de abrir los ojos hacia fuera..."

Pero qué placer el de las calles llenas de compañeros, y qué adicción la de tener los ojos hacia dentro...

Estoy con Lara en eso de que estás verdadero, eso es lo que engancha!

Poemas para el taller, Nan!!!

Freia dijo...

Inventando el río la cueva el llano el mar
con los colores imposibles de lo eterno.

Me quedo con estos dos versos. Hermosos, muy hermosos.
Un abrazo Nan

Beatriz Russo dijo...

Maravilloso verso:
"He de abrir los ojos hacia afuera"
A pesar de que siempre se nos pide mirar hacia adentro. Nos estamos olvidando de que el dentro no se sostiene sin el afuera y viceversa.
Hermoso, muy hermoso.

Un abracísimo

Gerardo dijo...

Aaaaarghhh desde hace años quería recordar de quién era esa frase (la que usas de epígrafe); yo la recordaba diciendo algo como: "La carne es triste, y yo he leído ya todos los libros". Creo que la leí en Borges. Me alegra re-aprender que es de Mallarmé. ¿Cómo va todo, querido NáN? ¡Un abrazote cálido!

NáN dijo...

No es que tenga esto desatendido. Es que sobre lo que dije en el poema sigo sin tener mucho más que decir.

Salvo que agradezco de veras que hayáis venido a estar aquí. Una manera de ser compañeros en la calle. Agradezco que hagáis que no me sienta solo.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Precioso Nán, gélido en el comienzo, crudo, inquietante pero ante todo precioso.
(gracias por compartirlo)