lunes, 18 de diciembre de 2006

Perdonen la tristeza

Es el nombre de la obra que presentó, creo que en el 92, La Zaranda, Compañía Inestable de Andalucía La Baja, que nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1978. Su director actual, conocido como Paco de la Zaranda, de La Manuela de toda la vida cuando pasa por Madrid, no parece triste (en el sentido convencional de la palabra, que a esos andaluces es mejor no profundizarles) sino combativo.




Pero no va esto, hoy, de teatro, sino de la valentía de las fotos de María Zarazúa, que se fue a pasar unas horas en la casa de los abuelos, desaparecidos y tan queridos, para tomar fotos de lo que quedaba de su pasado antes de que la familia dejara de tener control sobre esa casa.

Me la imagino dando pequeños pasos y Clic, respirando y Clic. Mirando hacia dentro, al pasado. Y Clic. Pequeños pasos y respiraciones profundas y Clic, Clic, Clic. Sola con la tristeza ganando para siempre la batalla del recuerdo del pasado. Del suyo y por fuerza del nuestro. Dormitorios, cocina, salón. Allí fue la familia, allí la casa.

Cuánta fuerza de voluntad. Fuerza de belleza, ¿se podría decir? Claro. Y hasta es más preciso y riguroso, si hablamos de María.

Aguantó e hizo unas fotos que me pusieron los ojos acuosillos. Que podréis ver posiblemente pronto. Pero yo tengo alguna, que me ha dado permiso para poner aquí, como esta en la que se ve la cámara del abuelo, que ahora tiene en su casa. En la exposición, ¿no estaría bien acompañar la foto por un par de las sacadas por esa cámara en blanco y negro, con las pequeñas Zarazúa corriendo, o mirando a la cámara "puestecitas", como le gusta decir a Lara? ¡Las dos Zarazúas! (Suelta un poco Lisboa, unos días, a la otra). La tabla, con algo de polvo, restos documentales que no se sabe, la maravillosa botella panzona, de la que parece salir todavía una florecita que se desprendió del papel pintado. Este autorretrato en el que ella debe estar en alguna parte, en los reflejos de la botella, en el objetivo de la cámara (esa Instamatic 133-X con posiciones para día de sol, nublado y flash), en la ventana del flash, en... ¿el aire?

La fuerza de belleza de María en esta imagen triste. Perdonen por ello. Lo de la flor del papel pintado que sale del jarrón-botella. Estaba así, por lo que he visto, tanto tiempo fresca y sin regar. Como los recuerdos que nos provoca esta María.

Pasitos (tip, tap, tip, tap). Respiración (como un suspiro). ¡¡Clic!! Y ya está ahí arriba, la cámara del abuelo, para siempre.

Que nadie me fotografíe esta noche los sueños que me voy a ir muy atrás.

Y a vosotros, tan tan buenas noches.

6 comentarios:

westerlia dijo...

Hay algo mágico en las fotos, esa forma de atrapar el tiempo, de fijar momentos, objetos, personas, lugares...
Abrir un álbum de fotos, de viejas fotos familiares, es recuperar el pasado.
Me gustan especialmente esas fotos en mate que mi madre conserva y que alguna vez hemos repasado juntas.

Bonita foto la que María Zarazúa dejó.

Lara dijo...

La otra noche, la que recitamos, me fui a casa pensando que no había hablado palabras con esta mujer, y que había disfrutado tanto con las fotos que (suertudo) te regaló y con su mirada como traviesa y sus rizos que por qué no había trabado palabras con ella. Mis amigos, todos, también hablaban de ella volviendo a casa. Yo quise por un momento dar para atrás a la maquinita y pararme unos minutos, exprimirla un poco, felicitarla, quedarme un rato con la boca abierta.

¿La llevarás otra vez a cualquier otro sitio?

Y si por aquí pasa: enhorabuena, aplausos, un par de besos contenidos.

NáN dijo...

Claro que sí, Laríbilis Mirábilis, claro que se pasa, así que ella misma recogerá tus palabras. Y por supuesto que la veremos, porque vamos a hacer más, muchas más de esas, ¿verdad? Pero más fuertes y mejor. Y María nos va a dar bastantes sorpresas en los próximos tiempos e iremos a verla a ella.
Qué bien y emocionante lo de mi querida W, ¿verdad?
Con respecto a la entrada de la "mejor sonrisa", que te extrañaba no hubiera habido respuesta, ya la tienes (y el por qué) en la entrada.
Con el jefe del department a metro y medio a mi derecha y el jefazo total de Madrid sentado dos metros detrás de mí y bromeando, hasta aquí puedo llegar (escribiendo en Word como si fuera un informe, para hacer luego el copypaste de rigor: rápido como si fuera el Guerrero Enmascarado).

Anónimo dijo...

Pasitos,click. Pasitos, clack... Mi vida es un click con clack
...y entre pasitos nos encontramos, en este nuestro pueblito, para escribirnos la vida que nos pasa en fotos.
N, eres grande, generoso y te quiero maestro!!!
Lara, felicidades por tu arte. Disfruté como una niña y me quedé con las ganas de conocerte. Habrá otras, seguro.
Últimamente me dejáis, entre todos sin palabras. Solo puedo decir. Gracias.

NáN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
NáN dijo...

La errata era de las bestias y no me quedó más remedio que suprimir y copiar de nuevo. So sorry.

¿Ves, Lara, cómo sí se pasa?

Quedasteis prendaditas, luna de lotra.

De otro modo no habría sido creíble el resultado.

Lo malo es que alguien puede preguntarse que hicimos algo y que si hicimos eso por qué no avisamos. Bueno, yo lo hice solo a 3 personas porque me sentía muy demasiado bastante inseguro y no quería sentirme arropado por gentes de mi corazón, de esos que me tratáis como a Curro Romero los que le seguían, que cuando hacía una pifia tras otra salían de la plaza diciendo "¡qué bonito agarraba el capote en el paseíllo!". Tres eran más que suficientes para recogerme, pero no bastantes para salvarme en falso.

Sabéis que cuando digo que según para qué me gusta el frío, no estoy inventando frases.

Así que perdón, perdón, perdón. Lo hice para medirme, y os juro que me sentí bien ahí de pie. Rarezas mías y la próxima, que la va a haber, ya más todos (los que andáis por aquí, seguro).

Si tú dices click, queridísima hermosa y cercana Pulg, que eres la que sabe de esto, pues click.

Besos a WesterliaLaraPulg y a quien pudiera llegar (prefigurados, pero siempre frescos).