miércoles, 27 de diciembre de 2006
No Future
Ismael Lo - Jammu Africa
No encontraréis por aquí a Jonnny Rotten, pero será mejor que no lean la entrada quienes últimamente suben vertiginosamente sus dosis de Prozac, de Just for Men, de Viagra o Anís del Mono, en suma, los que se sienten decaídos. Iba ayer en el metro hasta Sol leyendo un poema de Ashbery, para los curiosos Lithuanian Dance Band, el que dice Because you are this way where are you you are in my thoughts, aunque también dice meanwhile we live in it "gradually getting used to" everything and this overrides living (porque eres así donde estás estás en mis pensamientos, / entretanto ahí vivimos "habituándonos gradualmente a" todo y eso anula el vivir). Leer un poema te deja en un estado especial de alerta, pero si es de Ashbery doble o triplemente, así que en la estación de Sol, cambiando hacia Lavapiés, empezaba a ser un portento de atención, de confusión con todos, con todo, con los letreros, las voces, los olores. La vida como es y solo la percibimos así en momentos especiales. En la plaza de Lavapiés, ay, ya era para troncharse, policías nacidos en Lugo o en Alcázar de San Juan pidiendo papeles a los nacidos en pueblos de Irán o del Cuerno de África, como si hubiera diferencia alguna, y gentes de todos los tonos de oscuro y todos los olores pasando a mi lado dejando una música al hablar de la que entendía bien la tonada pero no la letra. Me tomé un café con churros en un viejo café de la plaza, con saloncito, donde se paga más, "Meriendas en el salón, 1,90", dice un cartel para que no haya líos (los carteles hay que leerlos todos, como las voces, todas escucharlas). Un café churrería que solo frecuentan los autóctonos de toda la vida. Y allí entre el aceite de los churros (muy buenos) escribo un centimétro que empieza "¿Cómo colocas los ojos? / Para que te entren cinco mundos". Y luego más negritud y morabitos, indios, olores, hasta la shanga del zen, donde jorge, el Maestro de Tai Chi, y yo hemos decidido que la navidad ni nos va ni nos viene, así que todos los martes nos reunimos él y yo, los únicos que quedamos en Madrid, para en la casa sola y fría sentarnos hora y media a hacer zazén. Después, sonrientes, nos despedimos y él, con sus ojos dulces y su cara dulce, se irá a practicar su vida de santo. No tanto la mía, no tanto, que me enredo un poco antes de llegar a casa.
En casa tengo cena, ¡vaya!, y de pescado, pero está bueno y lo como y me dicen que han esperado a cenar para contarme un par de crisis y debacles internas, que me echaron de menos cuando pasaron, porque yo, simplemente porque nací en el Mediterráneo, las despejo y les dejo en paz. Por eso quizá me soportan a pesar de mi inutilidad.
Después, en paz interna ya, "l" me cuenta lo de los científicos en París, que no nos dan cuartel y ya es fijo (¿no podrían equivocarse un poquito?) que esto se acaba. Y lo siento en una primera fase por Venecia, que quedará anegada, como su cementerio, del que irán saliendo a flote las cenizas y los huesos. Los de Pound, llevados por la corriente. Pero la gente de carne sufriendo también, ¿no se podrá evitar?
Y L sentada sobre el sofá como yo sobre las piernas, con las rodillas de ambos casi tocándonos, me cuenta que estuvo viendo un programa en el que salían en una playa las viudas de los de los cayucos que se han ahogado, pero también las madres, que van a contarles a las olas que les digan a sus hijos ahogados en el fondo del mar, con las lágrimas saladas del mar entrándoles hacia dentro de las cuencas vacías, que dejen de sufrir por no haber cumplido la misión de sacarlas de la miseria. Y me parece ya demasiado dolor, el de esas madres, pensar que sus hijos se sigan doliendo, en el fondo del mar, por no haber podido cumplir su deber de acabar con la pobreza familiar. ¿Cuántas madres de esas nos caben en las manos, a nosotros que lo tenemos todo? O al menos, ¿Cuánta cuota de africanos estamos dispuestos a consentir que se queden en las alambradas y en el mar?
Y pienso que me dijeron que la vida salió de África, extendiéndose por el mundo. Y que ahora, en estos decenios (¿siglos?) finales, es África la sede de la muerte y desde allí se extiende, para nuestra vergüenza.
No
Diguem No
Diguem No Future
Y sin embargo sonriamos y seamos compasivos con nosotros mismos, con nuestros próximos, ¡pobres ángeles míos!, y con los de más lejos.
Que tengáis, ángeles, un buen día.
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20 comentarios:
Este mundo global está dejando otros cadáveres también. Trabajo en un complejo de oficinas a las afueras de Madrid. Muchas empresas que terminan o terminal por “global” “world” “soft” y todo eso. Pues bien, a mediodía salgo a correr un poco por un parque cercano. Hace unos días estoy viendo a un chaval oculto detrás de unos matorrales liado con unos papeles y unas bolsas de plástico. Pensé lo peor, y nada bueno. Me imaginé que estaba trapicheando con algo o que había robado algo inconfesable. Pero su aspecto no encajaba con mis teorías… llevaba traje y corbata. Ayer me acerqué un poco más. ¡Se estaba haciendo un bocadillo! No le pregunté nada, claro. Pero al ver como se alejaba, cómo tiraba los restos en una papelera, cómo andaba y a dónde fue todo encajó de repente. Era uno de los nuevos seiscientoeuristas (ni siquiera mileuristas) que las consultoras “tecnológicas” contratan para revenderlos como hombres-hora a 30€ la hora. Quizás sería un chaval con apuros para pagar el alquiler, no lo sé. Pero estala claro que tenía vergüenza de confesar que su comida era un bocadillo que se había hecho en el Caprabo. También estaba claro que tenía hambre…
Tienes razón Julián. En África la situación es tremenda, ya sabes que es el único sitio del que nuestra amiga Paula vuelve destrozada (¿tienes la foto que le hizo S. Salgado?); es algo fuera de toda descripción.
Pero en el resto del mundo la presión va en la misma dirección.
Que estas empresas que dices tengan seiscientos y ochocientos euristas, cuando los mil euristas lo tienen difícil por culpa del precio de cualquier sitio para vivir, es tremendo.
Lo de ese chico, sin embargo, debe incluir algo más, algún factor desconocido, que le lleva a a avergonzarse de comer un bocadillo que se ha hecho. Aquí, como sabes, Lucía y yo lo hacemos dos días a la semana y presumimos de gastar menos de 2 euros en comer (incluyendo nuestras aceitunas rellenas).
Sea como sea, me da escalofríos pensar en él haciéndose un bocadillo barato para comerlo detrás de unos matorrales, es como la película de Buñuel, en la que la alta sociedad defecaba en público, alrededor de una mesa, pero acudía a salas separadas a comer ocultamente. Pero en una perspectiva absolutamente macabra.
En cualquier caso, ¿podemos hacer algo con todo esto, además de darlo a conocer? ¿Se te ocurre que podamos hacer algo?
Un fuerte abrazo
Cuando Paulo habla de África lo hace tan friamente que da miedo. Creo que es su mecanismo de autodefensa. Siempre recordaré cuando nos explicaba cómo los niños se le morían en las manos. Por decenas. Cada hora. :-(
La foto de Salgado también da miedo, sólo hay que ver más alla de la cara de Paula en esta
Ahh.. Chewww!
¡Claro que se puede hacer algo! Gritemos primero. Luegos podemos pensar más friamente cómo hacer algo a menor escala.
La entrada anterior era mía haciendo clic muy rápido. Lo siento.
Te leo, mientras oigo la música que dejaste, y el lamento de la canción y tus palabras se entrelazan y duele más ver lo que vemos todos los días en los diarios, en la tv, en la calle, y es inevitable preguntarse lo que tú te preguntas ¿podemos hacer algo?.
Reparto las respuestas en tres partes.
Respuesta 1: los elementos de la entrada
Esta es una entrada que me gusta, porque es real. Porque tiene una gran densidad emocional: y hace un tiempo que vivo con esa densidad. Por eso me gusta cuando consigo transmitirla. Creo que están pasando cosas, importantes, y que muchos de los que están en ellas van a ir dando los pasos adelante necesarios, los estamos dando ya.
Es muy fuerte el sentimiento, su expresión, las ganas de conocer.
Me gusta además porque combina varios subtemas, que viene a ser la forma en que me está funcionando el pensamiento: uniendo en cuestión de segundos varios subtemas para crear algo (real). Está el tema de la epifanía, el conocimiento raro de un entorno complejo: raro porque se da simultáneamente sobre varios de sus elementos. No puede estar lejos de esto el hecho de que tantos años de meditación y alejamiento de la meditación estén dando ahora un resultado dulce y fácil. Pero también es importante que esa sensación de alerta se produce agudizada siempre después de la lectura de poemas. No digo que esto funcione así: digo que a mí me funciona así. Y no lo controlo, no sé si seguirá durando. No sé si volverá a producirse. Pero ahí estuvo y lo constato: lo captaba todo.
Un segundo subtema es que esa captación se produce sobre un barrio repleto de inmigrantes: norteafricanos, sudafricanos, centroafricanos, sudamericanos, indios... Y se da una sintonía: un hecho positivo de que están ahí para algo, enseñándome modos: son algo positivo.
Un intermedio, donde escribo ese centimétro del que pongo dos versos (sobre el conocimiento extendido) se produzca en el corazón de ese barrio, pero en un bar “del hombre blanco, de implantación antigua en el barrio, y pobre).
Finalmente, tras la mención del zen, en mi casa me sacan los temas de la reunión de París (¿no hay futuro?) y el dolor de los familiares de los que han muerto queriendo llegar, tremendo: es difícil oír “jammu Africa” y leer lo de las madres sin temblar.
Respuesta 2: las respuestas de los demás
La respuesta a tanta densidad emocional, a tanta realidad, confieso que no la esperaba: Julián hace una muy importante aportación al unir esa globalización que está en el origen de lo que pasa allí con lo que puede estar pasando, todavía no se ve demasiado, aquí. Julián constata que hay que hacer algo, que se puede, primero gritar y luego ya veremos. Julián no es un radical, es un ingeniero de elevadísima cualificación, sabe de lo que habla y lo calibra siempre.
¡Ah, y gracias por la foto de Paula! Quienes no la conozcáis, sabed que es una persona de enorme ánimo, y eso que lleva muchos años “haciéndose” todas las guerras, que ha estado en Afganistán, en Bagdad cuando era bombardeada, en todas partes. Pero África le puede. cuando nos contó lo de los niños que se le morían por docenas, añadió que iba cogiendo en los brazos a los que se estaban muriendo, para que lo hicieran sintiendo calidez. ¿Quién aguanta eso? Pero de otras brutalidades vuelve con la sonrisa y el descaro de siempre. Para los que la conocemos, mencionarla es como una prueba subjetiva de lo terrible que debe ser aquello.
Tampoco es una radical Westerlia, que ha dicho en este blog dedicarse a la enseñanza, y se suma a lo de hacer algo. Y Lila Berger, es la primera vez en meses que participa: algo le ha llamado. Y entra sucesivamente para tocas dos subtemas: el primero, el de lo que llamo la epifanía: tiene que ver con lo individual, con lo poético, con el conocimiento alcanzado de un modo raro. Repito que lo estoy teniendo desde hace meses, junto con una muy alta densidad emocional. Pero no lo controlo y no sé se volverá a repetir. Recordarlo, sin embargo, me va a dar una perspectiva nueva. También habla una segunda vez, de una película en la que yo había pensado por la entrada 1 de Julián: Una película que cuenta (aparte de la historia de la falta de niños) un posible final a una globalización que para ganar cada vez más dinero para unos pocos deje fuera a la inmensa mayoría: la creación de guetos dorados donde haya ciertas seguridades y un extrarradio brutal militarmente defendido es una posibilidad ¿fantástica?
Respuesta 3: lo que opino por el momento
Creo que nos podemos salvar del No Future del cambio cilmático. No sé porqué, pero me veo impulsado a creerlo. Es muy difícil, pero posible: no me gusta la reunión de París porque superficialmente tira la toalla. Según esos científicos en el 2050 el mundo ya se parecerá muy poco a este. Después... Yo no estaré ya en el 2040, pero la mayoría de vosotros sí. Es muy importante tener claro que lo que hagamos, cuando lo hagamos, si lo hacemos, lo haremos por nosotros mismos y por aquellos cercanos a los que queremos. De momento, gritar: estamos en el momento de los gritos. No dejéis de visitar de vez en cuando la página de mi grupo, globalizate.org. En el aspecto del cambio van muy informados.
Y el No Future de África. Mi sensibilidad me lleva a forzar, a presionar sobre las alambradas, sabiendo de antemano que no es la solución. De jovencito vi una película italiana que no sé cómo se llama: una ley impedía que las chabolas levantadas durante la noche y cubiertas totalmente, de manera que el sol no atravesara el techo, no podían ser derribadas. Pues eso, que los que ya están, están. También hay algo subjetivo, en la forma en que les hablo, y cuando piden que les doy uno o dos euros, que les toco. Hay algo que todos podemos hacer.
De momento, los cuatro que nos hemos reunido aquí queremos hacer algo. ¡No está nada mal!
Gracias a los tres.
No te enamores (quedes en) de tu mirada.
Haz memoria de cómo llega e intenta ponerte en situación.
Funciona de muchas maneras, practica la que te resulte más fácil. Leer poesía no parece de esas vías que te puedan matar rápido, otras sí, y en cualquier caso algo acabará muriendo.
Mirar hacia adentro o mirar hacia fuera, esa es la diferencia. No hay enseñanzas, ni positivo, ni negativo, ...simplemente hay. Y hay veces en que alguien lo ve, es (sin opiniones) y actúa, todo en uno.
qué interesante, "suponiendo paréntesis".
¿Vamos por partes?
Me he enamorado pocas veces de muchas miradas. Pero nunca de la mía.
Veo que te queda en el primero de los subtemas. Me parece bien.
Dime entonces, antes de seguir (y suponiendo que pueda todavía enamorarme): de tu mirada, ¿me podría enamorar?
(Luego hablamos) si no te importa (de las muertes y las velocidades)
Pues me habría gustado, “suponiendo ()”, que hubiéramos librado un duelo rápido, de quedes en superficie y contenidos de verdad por abajo, porque me tenían haciendo un burdo trabajo policiaco con una antigua compañera a la que aprecio personal y profesionalmente (y debía hacerlo yo, para amagar que daba, pero no noquear, dando gusto a quienes me lo pidieron sin cortarle a ella futuro alguno); además, teniendo a mi jefe en la mesa de al lado, abrir y cerrar rápido daba un poco de adrenalina. Las 3 acciones simultáneas habrían hecho más llevadera la tarde.
Pero aquí estoy, en casa. Y tengo que decirte: enamorarse lo puede hacer uno de lo que mira, o de la mirada de otro, no de la propia.
De lo que miro, y de quien miro, suelo enamorarme constante y sucesivamente; no veo otra manera de ir pasando esto tan absurdo.
¿Que cómo llega ese estado de Lavapiçes? Verás, hago zazén (no zen, aunque esto un poco). Siempre digo que no hay preferencias en la meditación de salida, y lo confirmo: con tal de meditar, da lo mismo yoga, que zen, que lo que sea. El punto al que se llega ya es distinto.
En el zazén (un poco el zen) es en lo único en donde se desprecian los estados alterados de conciencia. Y con los años son fáciles de lograr, pero nos deshacemos de ellos igual que del pensamiento “qué cenaré hoy”, “qué bonito aquello”... Son estorbos. Lo que para otras escuelas son pruebas maravillosas, nos parecen estorbos, trampas y mentiras.
Pero como no soy zen (quién sabe si algún día, estando por fin y para siempre solo, me despida de todos y me pierda en uno de sus monasterios, y sea finalmente zen), fuera de la meditación sí acepto y quiero “estados alterados de conciencia”... pero sin buscarlos. En realidad, como los estados alterados los deshago (durante el zazén), con lo que de momento me quedo es con los “potenciadores”. Todos sabéis lo que es: has escuchado cien veces una sinfonía, pensando que la tocaban con una tuba y una pandereta: una noche de maría muy buena y disposición excelente, te das cuenta de que hay 73 violines y oyes diferenciadamente a cada uno: es real, están los 73 violines. Bueno, pues lo mismo, al menos, pero sin fumar. (llevando cuidado en controlar y que no se produzca mucho, para seguir en el mundo, pisando pies en el vagón del metro).
Pues bien, aparte de las condiciones que he creado con los años, en el zen (ahora sí) prestigiamos la atención y la alerta: para mí los poemas (sobre todo los herederos de la modernidad, que borran los nexos y los razonamientos, como por ejemplo Ashbery) me producen tal estado de atención y alerta que desencadenan los estados de potencia. Son una vía (que no existiría sin el previo).
Y sí, la poesía, en esas condiciones, puede hacerte eterno o matarte rápido, o lento. Es un arma. Llevo ya un tiempo con una tristeza profunda de poema (decía en otro blog que “atmosférica, más de fuera hacia dentro que al revés), durmiendo menos y peor, ¿y?
Dice Luis García Montero en el poema Disciplina secreta: Estoy por afirmar / que ahora vivo en un libro de poemas.
De lo de morir, ha habido de casi todo amigo, pero ahora estamos vivitos y coleando.
Así que termino con más de García Montero (Canción imposible)
Ahora sé responderos:
la plenitud guarda dos filos,
para matar o para suicidarse.
Desgraciado este mundo
sin el riesgo de ser eternamente
esa historia imposible de un amor sin futuro.
¡Y esas copas, amigo! ¿Cuándo las tomamos?
(de la epifanía en Lavapiés, creo que ya hubo de más).
"¿Cómo colocas los ojos? / Para que te entren cinco mundos".
A eso lo llamo “mirada” porque realmente dota a la mirada de un carácter fascinante que nos hace descubrir como si nunca hubiéramos visto lo que tenemos a nuestro lado. Pero podría llamarlo lucidez, “sabor”, “oído”, “olfato”, “tacto”, una forma de atención, de “contemplar”, de “conocer”, sabiduría, ...
¿Enamorado no te gusta? Recuerda que Kerouac decía “enamórate de tu existencia” ¿Si te lo dejo en “fascinado” te lo quedas?
Resulta una delicia quedarse fascinada/o por tu propia mirada y olvidarse de que sirve para “ver”.
Viendo que tu “mirada” resulta “seductora” para los demás, resulta fácil caer en el juego de la seducción. Ahora vuelve a leer tu respuesta 2. Resulta gratificante salvar vidas, hacer algo por lo demás, puede llenar un vacío o justificar una existencia. Pero nosotros somos más ambiciosos ¿no? queremos ir más allá ¿o ya se nos ha perdido el personal?.
Tristeza cósmica, periodos de sequedad, ángel caído, travesías del desierto, noche oscura, dormir poco y mal, ...nada nuevo bajo el sol. Visto que haces meditación, practica la no-atención, el vacío, antes de dormirte: puede que sigas durmiendo poco, pero bien, muy bien.
Caminos. Hay muchos. Pero en un momento dado hasta el camino te atará y habrá que abandonarlo.
Sobre el punto tres iba la última frase mía: hay .org´s y francotiradores, estos no opinan, observan y algunas veces actúan.
Las copas serán en ésta tu taberna o en alguna de las de al lado, no sea que te enamores de mi mirada, ya que de la tuya te lo pones tan difícil; y ésa no es mi intención, ni mi juego, para nada. Se trata de tu blog y tu mirada.
Ya siento Don Nán-do no haberle dado satisfacción, no haberle dado cancha, pero todavía hay vida ahí fuera.
Cuídeseme, que el oficio de aprendiz de brujo es jodidillo. Pasaré de vez en cuando por aquí. Tampoco lo prometo.
mi muy señor "suponiendo ()" mío, qué pena que no prometa volver pronto, ni dé indicaciones más precisas para las copas, porque de su tecleado me estaba ya enamorando.
que esto no quede así, de usted depende.
Esperemos que ese de vez en cuando sea bastante frecuente. La perspectiva que has creado es muy interesante... ¿Podemos visitarte en tu blog?
LLevo muchos días sin leer, sin pensar,sin pararme a pensar, sin pararme, sin ver,casi sin hablar más que lo preciso, lo grueso, para que nadie se alarme...
a mí estos días me detienen,
de tanto vaivén ludicoamatorio, de tanta invitación a la felicidad. No es malo, ni lo mío ni lo otro. LLevo días en otro lugar y hoy vengo, leo la última entrada y los 17 brotes. Y lo primero que me sale pensar es: Esto debe ser el futuro. Toda esta interelación de sabiduría, de miradas, de reflexiones, de... Encuentro todo esto en un cliqueo, en la silla de mi casa(por fín), con mi té favorito bañándome por dentro... Y mi mente pueblerina se redondea y se hace una gran O (de sorpresa. Pero no estoy en posición de decir nada más que lo dicho, aunque se me ocurre al hilo de lo leído y haciéndolo mío (tramposa yo) cuatro ultimos versos de un poema de John Berger que con el título de autorretrato termina así:
"Antes de poder ver
antes de poder gritar
antes de poder sentir hambre
yo era el mundo apto para los héroes".
Gracias por esta buena tarde.
A "Suponiendo ()", le digo como le dice Lupita (¡qué sorpresa, mi cuate, leerte por aquí) que su perspectiva es excelente y ayuda mucho. Y le diría mucho más si no fuera porque creo que no lo va a leer ahora.
Bueno, sí, una cosa le diré: que el blog sí es mío, y la primera mirada. Pero luego, a veces, se convierte como aquí en el blog de muchos y en la mirada de todos los que cuentan lo que miran.
Incluso en una ocasión, el rectángulo negro sin título, gozosamente dejó de ser mío para convertirse en punto de encuentro de no tan fantasmáticas ángeles.
A Gael, que tiernamente me conmueve cuando uno de los signos de haber llegado a casa tras el viaje es el té y reencontrase en estas páginas. Que lo de que el futuro es esto hace que otros nos encontremos en casa al leerla. Y que aquí seguimos lo que decía il postino de la película: comemos con la gora puesta (truco de carteros) y opinamos que la poesía es para el que la necesita. Todos ponemos constantemente versos (¿besos, había escrito, es posible?)de otros, haciéndolos nuestros (que en realidad lo son por buscarlos, encontrarlos y decirlos).
Y a los aquí mencionados, y a los de antes, que tener opinión, y gritarla, es un buen principio. Los cambios de mentalidad, hasta los mínimos, crearán tsunamis (de gozo, esta vez).
Y a todos, buenos días ángeles.
¿A quién pedir responsabilidades de todas las vidas que van encallando en nuestra desidia cotidiana? ¿Cuántos ángeles nos caben los bolsillos repletos de petardos festivos y sordos?
Conocí a Nán en sus palabras en algún océano más cerca del Mediterráneo que de la Alianza Atlántcia, y, a estas alturas, me embarco en un cayuco con él y me deslizo donde me indique su voz, que aún no conozco, y le presto mis manos.
Por si algún día tenemos la tentación de reprocharle al que pereció en el intento de encontrar la vida, no sacarnos de nuestra mísera mediocridad de tonos claros.
A sus pies, sensei.
Pero si ha llegado hasta aquí, ¿por qué vericuetos, de intuitiva mujer, lo habrá hecho?, la excelente poeta del sur Carmen Moreno!!
Ya me gustaría serseis, pero solo era yo, aunque parece que empezamos a ser nosotros, parece más que muy posible, los que nos vamos conociendo muchas veces solo por las palabras (que sin duda forman el mejor de nuestros perfiles y el más valiente de nuestros corazones).
La voz la iremos poniendo, a rachas, todos. El libro se llamará Los besos de los capitanes. Y los resultados se irán viendo. Seguro. De momento apuntemos la idea del cayuco en el que vamos yendo, tan despacio.
Os presento a Carmen, de tanta mano y tanto corazón que es capaz de darle la vuelta al mito de Ulises como nadie se lo había dado. Y de otras muchas cosas. Hacen falta mujeres (os lo digo yo) por todas partes... menos en los lugares en los que haya que competir como los hombres, y ser más duras de corazón, para llegar.
Hace falta vuestra visión, como tú la aportas en tu poesía.
¿Me das permiso para reenviar a tu blog desde "Los Sitios de Mi Recreo"?
Sorprendido (y un poco sobrecogido) de tu presencia, la más cordial de las bienvenidas.
NáN (y los demás)
Me encantará que des mi blog. Es un lujo para mí que tú o Lara lo incluyáis en vuestro espacio.
Iremos haciendo camino y los besos tendrán, cada vez, menos galones y más sal.
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