
Esta foto me resulta especialmente atractiva: está en una edad muy interesante para un hombre y tiene esa marca que adoro (¿verdad Lara?) del escritor: las ojeras.
Cómo me alegra que John Ashbery os haya producido una conmoción del mismo grado que la que me produce a mí. Le conocí con Autorretrato en un espejo convexo, largo poema que da nombre a un completísimo libro. Todavía no he leído la traducción que de ese poema hizo Javier Marías.
Traduzco, aproximadamente y fusilándolo, un párrafo que he sacado de Google, de la introducción de Susan M. Schultz a The Tribe of John Ashbery and Contemporary Poetry:
"Hay un Ashbery meditativo, un Ashbery formalista, un Ashbery cómico, un Ashbery tardorromántico, un Ashbery poeta del lenguaje y más; incluso, como nos muestra aquí Charles Altieri, un poeta del amor. De ninguno, desde Whitman, han manado voces americanas {¿humanas, diría yo?} tan distintas. ... Estos Ashbery se superponen; la forma inspira la comedia".
Y yo añadiría que este grande de los grandes (tengo más altarcitos, no os preocupéis) es un perro que sueña con un hueso. Y ahí es donde se nos parece, a vosotros, a mí, donde se parece a la Tribu de los Lectores, que nos incluye a todos nosotros, e incluso a los escritores que no han dejado de leer apasionándose. Como decía Carmen Moreno el otro día, los que sufrimos y gozamos de más. ¿Me vale este sitio para sumarme a la cálida bienvenida que habéis hecho a Paralelo 49? (creo que sí; pero cuidado al debatir con ella, que acaba uno desnudándose más de la cuenta). Me refiero, hasta ayer que hoy no he leído todavía, a Robel, Lara y Carmen. De Westerlia y de mí es conocida de tiempo (lo que es el tiempo en este mundo de la Red, que a poco crea ya nostalgias).
Este Ashbery es a veces como un padre que te va explicando el mundo; otras, como el contrincante que te enfurece y mejora; otras, esa voz que sabes que tienes en tu interior y se puede manifestar. Seguimos con trocitos de poemas del libro Galeones de abril, número 319 de la Colección Visor de Poesía, en traducción de Esteban Pujals Gesalí.
DECISIONES DEMENTES
De un modo u otro yo siempre me las arreglo, pero
fuiste tú quien me las encontró, las cosas
que me gustan, los lagos y los cuadros.
Traduzco, aproximadamente y fusilándolo, un párrafo que he sacado de Google, de la introducción de Susan M. Schultz a The Tribe of John Ashbery and Contemporary Poetry:
"Hay un Ashbery meditativo, un Ashbery formalista, un Ashbery cómico, un Ashbery tardorromántico, un Ashbery poeta del lenguaje y más; incluso, como nos muestra aquí Charles Altieri, un poeta del amor. De ninguno, desde Whitman, han manado voces americanas {¿humanas, diría yo?} tan distintas. ... Estos Ashbery se superponen; la forma inspira la comedia".
Y yo añadiría que este grande de los grandes (tengo más altarcitos, no os preocupéis) es un perro que sueña con un hueso. Y ahí es donde se nos parece, a vosotros, a mí, donde se parece a la Tribu de los Lectores, que nos incluye a todos nosotros, e incluso a los escritores que no han dejado de leer apasionándose. Como decía Carmen Moreno el otro día, los que sufrimos y gozamos de más. ¿Me vale este sitio para sumarme a la cálida bienvenida que habéis hecho a Paralelo 49? (creo que sí; pero cuidado al debatir con ella, que acaba uno desnudándose más de la cuenta). Me refiero, hasta ayer que hoy no he leído todavía, a Robel, Lara y Carmen. De Westerlia y de mí es conocida de tiempo (lo que es el tiempo en este mundo de la Red, que a poco crea ya nostalgias).
Este Ashbery es a veces como un padre que te va explicando el mundo; otras, como el contrincante que te enfurece y mejora; otras, esa voz que sabes que tienes en tu interior y se puede manifestar. Seguimos con trocitos de poemas del libro Galeones de abril, número 319 de la Colección Visor de Poesía, en traducción de Esteban Pujals Gesalí.
DECISIONES DEMENTES
De un modo u otro yo siempre me las arreglo, pero
fuiste tú quien me las encontró, las cosas
que me gustan, los lagos y los cuadros.
PUES YO NO
A veces no es bueno quedarse en casa. Pero luego, al volver,
encontrarse con que una enredadera se ha salido del alero
como una ceja rebelde, algo que no estaba
hace un momento, puede dejarte de piedra.
Me refiero a que la manera
que tienen las cosas de suceder sin más cuando ya se les han fijado
las pautas del suceder puede resultar alarmante
[...]
Pero tú...
Tú no puedes seguirlos, dijo,
tienes que quedarte un día más, por favor,
para ocuparte de la lectura, de modo que todos los que hayan sido liberados
gracias a tu veredicto definitivo puedan de nuevo respirar placenteramente
y decir que así es. Se registró. Cierto es que esto nos deja bien poco
que hacer: labores domésticas o algo así llamado.
Cambiarle al reloj la aguja, guardar el polvo en parejas y en tríos al tiempo
que los iconos se funden en el oro viejo de la tarde: tú,
alguien a quien leerle algo.
POSE DE DESASOSIEGO
[...]
Pero por todos vosotros, a quienes
he abandonado, a quienes he ignorado,
dejando que os guisaseis en vuestro propio caldo,
para quienes no he sido el amigo que se acerca,
pido perdón, una canción nueva como la lluvia.
Por favor, cantádmela.
SOLO EN EL NEGOCIO MADERERO
Todavía es demasiado pronto para hacer concesiones.
Mientras tanto, avanzaba planeando la larga noche,
concentrada en alguna aventura suya, como un perro
que soñase con un hueso.
[...]
No hay tiempo para los reconocimientos
a quienes los merecen, aunque los actos, como antes,
dicen más que las palabras. Poner los puntos sobre las íes,
los palos de las tes, y hacer con todo
unhatillo en el que diga: "innecesario para el viaje".
Hubo una vez flores en el jardín,
travesuras, trucos. Pero todo ello
ha sido superado. No tendría sentido
contestar las mejores preguntas, ya que vivimos
en nuestro paisaje ancho, cuadrado, abierto. una vez
cruzamos el puente de los tontos, hay que hacer adaptaciones.
Pero tienes que hacerte a la idea de ir observando estas cosas.
Y como perro que sueña, os pido que me sigáis cantando esa canción nueva y os deseo un buen día
5 comentarios:
Ojeras-Lara.
Bueno, bueno...
Me las merecí ese día, imagino, y todos los demás, que el tiempo agacha.
Leo los poemas que cuelgas, las extrañas traducciones (la palabra "superado" se me queda atrancada), los huecos que faltan en cada uno, porque me faltan cosas por leer, porque intuyo que lo que falta no sobra pero quizá no sea necesario aunque yo lo imagine, disfruto con el jardín, con los trucos, con la enredadera que se escapa como una ceja indómita, con tus apreciaciones y con tus ideas de ramas altas y frondosas.
Otra vez a tomar apuntes. Nunca termina (es una suerte) la lista de lo que no sé.
¿Las ojeras no son las marcas que dejan los prismáticos de broma?
He de reconocer, no sin cierto pesar, que a mí este poeta me viene grande. No soy capaz de llegar a él.
Y te leo, Nán, y lo intento, pero de todo lo que pusiste en la I y en la II lo único que me conmovió fue "De un modo u otro yo siempre me las arreglo, pero
fuiste tú quien me las encontró, las cosas
que me gustan, los lagos y los cuadros."
Y a mí la poesía sino me conmueve como que no me parece poesía.
Sensibilidades distintas, supongo.
De todos modos, y como siempre, gracias por ampliar mis horizontes.
"Y yo, en esta noche azul de estrellas amarillas,
¿adónde volveré?"
J.A.
Cierto, Lara, que el tiempo te convierte en gachas (pero me encantaría que me prestases una de tus ojeras en días alternos). (sé que disfrutas como yo, que los tiempos no te arredran, que llevas una lágrima cristalizada que compraste en París y te defiende).
Eso es Pablo, los prismáticos con los que nos gastaron la broma de hacernos creer que con ellos entenderíamos el mundo. Los surfistas lectores voraces que hacéis poemas procaces las tenéis, fuera de temporada de playa, debajo de los ojos. Mírate al espejo y las verás.. ¡y de paso péinate un poco, hombre, que los chicos te tienen de ejemplo!
P49, qué hermosos 2 versos resumen de Ashbery, de la conciencia de lo que le rodea y de la pérdida enorme, que es la que me conmueve tanto y me permite decirle a Wes:
Emociona Westerlia, pero en una capa en la que es mucho mejor que todavía no se "remueva" en ti. La capa de la pérdida total de lo que de chispa encendida (ni a casa llega) hubo en nosotros y en el mundo. Y fíjate que recalco "todavía", porque con tu sensibilidad es difícil que esa capa no te vibre alguna vez. (Aunque nada es fijo y puede que un paso dado en un momento raro te lleve a otro lado, igual pero distinto).
Bien.
Por un lado la voz del padre. Pero un padre que he podido "fabricarme".
Por otro lado esa capa, ¿cómo lo explicaría? Del dolor de sentirse diferente, en aquella época (hablo del poeta, no de mí), aunque con una conciencia exquisita que lo captaba todo. Salen frases incomprensibles fuera de ellas mismas (como si cada una fuera un mundo que se explica a sí mismo, sin relaciones externas), pero en medio de ellas...
Es el sentimiento de que has encontrado la voz: la pronuncias y cesa todo sufrimiento en el mundo, pero piensas "¿y quién soy yo para?", miras la luz grisácea de un Sol en decadencia, dejas caer la mano. Y callas. Lo que se pronuncia en ese silencio son las palabras de Ashbery.
Para mí, claro.
La traducción no es vibrante, claro. Pero creo que es honesta.
Estoy convenciendo a L, que se va la semana que viene y empieza por Londres, de que si tiene 15 minutos me lo busque todo de JA, a pesar del peso de los libros y sus inconvenientes para el avión.
Si lo consigo, dame unos meses y espero ponerte trocitos con traducciones que te interesen mucho más.
¡Y no te viene grande! (te viene distinto, hoy).
Besos
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