miércoles, 14 de febrero de 2007

Carro y cirros



Estaría bien que fueran cirros, por el sonido, pero no entiendo de eso (yo soy de los que dejan pasar nubes). A diferencia de gente que vale verdaderamente, como María, que además de la técnica y todas esas cosas, que son como saber de cirros, tiene como Método el acertar a pasar por allí y hacer de inmediato un recorte cuadrado a la imagen para saber lo que es justo y bello que quede dentro y lo que conviene que quede fuera. Pasar por allí en el momento justo y Recortar con justicia decidiendo lo que entra en el espacio y lo que no: ese es el Método MZ.

María me pasó otra foto que es como una estructura de Mondrian en la que algunos de los cuadrados parecen tener una textura como de cuadro de Dubuffet, en el que con un rodillo de amasar ha aplanado la sustancia de la vida, otros parecen campos de color de Rothko, con tanta pintura tras la primera capa que van a encender el espacio o van a explotar delante de ti, cambiando los colores para siempre. Pero el conjunto es un Pop crítico y ácido, como de Hamilton, que parece una crítica de la Revolución Perdedora pero para mí que lo que destruye es la sonrisa sarnosa que nos muestra el Sistema Ganador.

Pero esa foto el que quiera verla se la tendrá que enseñar María Zarazúa en persona; o yo en mi casa como persona interpuesta. He elegido esta por los peces que saltan y porque parece prometer continuidad. (He tenido que cambiar a jpeg para que me la subiera al blog).

¡Señoras y señores! ¡María ha vuelto con las tarjetas de memoria digital que rezuman de todo lo que guardan!

10 comentarios:

David P. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David P. dijo...

No es que la realidad supere la ficción, es que hay veces en las que se juntan en un mismo plano.

Carro y Cirros, el amor por Cuba y la imperiosa necesidad de abandonarla, de engañarla con otros países, para volver a quererla un poco más.

Anónimo dijo...

por dios, David.
¿Por qué suprimiste la anterior entrada?

Estaba encantado con ella, la había leído en el trabajo. Y vuelvo a casa para desentrañar esa realidad enorme... y ya no está.

Lo que decía que no es que la .. o que la ... sino que se acoplan. Era magníficamente parecido a lo que María...

Por cierto, ¿nos conocimos en la Tet?

David P. dijo...

Veo que esta entrada te gusta mucho menos (Aunque empieza igual). Pues la quité sin querer (soy neófito, lo siento). Sí, nos conocimos en la tet (¿de la abuela era?).

La intento reproducir (es tu blog, hágase en él segun tu palabra).
Cuánto paréntesis llevo (¿no?)

"Hay veces en que la realidad supera a la ficción. Y otras, las menos, en las que realidad y ficción se acoplan en un mismo plano".

Lo que tú decías: Cirros y Carros.

Saludos.

Anónimo dijo...

Me siento un ángel en Berlin.

Soy una niña en Cuba.

Vuelo como un delfín en las nubes.

Gracias Nano, Lara, David, Carmen, L grande y L pequeño y a todos vosotros por vuestra generosidad que me hace crecer y sonreir como si todos los días fuesen el último.

... y, si, mi chiripitifláuticos, David y tú os conocistéis en la Tet, es más tú nos presentaste.

¿se puede ser más feliz?

NáN dijo...

Decir "mucho menos" lo dices tú David. Me gustan las dos, porque las dos dicen un aspecto de María que se me escapaba expresarlo y tú lo has hecho muy bien.

Aunque "acoplan" me parece mejor que "juntan".

La verdad es que le gana la partida a Magritte (¿se escribe con dos "t"?) porque la sorpresa de ese acoplamiento no viene por las ganas de "descolocar", sino por el amoroso "colocamiento" en la vida.

Ay, María, María, que digas eso (aquí o en cualquier parte) sí sabes lo feliz que me hace.

Anónimo dijo...

No puedo decir mucho, tal vez que estoy deseando ver esa foto en tu casa o en la de María.
Qué bien encontrar en el cielo algo más que B52, helicópteros de la Guardia Civil o de Protección Civil (los que casi nos salimos de Europa por este sur que también existe, los tenemos muy vistos).
Gracias a Nán por enseñarme cosas nuevas y bonitas.
Gracias a María por recortar la realidad y acoplarla o juntarla, depende del momento de la noche al que nos refiramos.

David P. dijo...

Tienes razón Nán, acoplar siempre mejor que juntar.

Porque primero se juntan y luego se acoplan. Pero acoplar de primeras, pocos...

Anónimo dijo...

En el cielo además de B52 y helicópteros de la Guardia Civil, que en nuestro argot son abejas :-) también hay locos por volar. ¡No me preguntéis por qué!

http://www.flickr.com/photos/julianig/372383225/

Esta foto la saqué hace unos fines de semana por Segovia. Es fría y bonita, ¿verdad?

Fue camino de Fuentemilanos. En Fuentemilanos os podéis encontrar a Gonzalo. Un tío fascinante. Alguien que tiene el vicio de volar metido en las entrañas y generoso como pocos.

Mucho pilotos son arrogantes, piensan que lo que hacemos es de héroes. Gonzalos es el antihéroe por naturaleza. Habla de volar con amor. ¡No es fácil encontrar a alguien así! Los minutos de conversación con él son absolutamente deliciosos.

NáN dijo...

Qué estupendas fotos (las vi ayer pero no pude comentártelo).

Si no fuera tan miedoso, te pediría un paseo por los cirros.

El día R, de reunión, tiene que ser pronto.

Un abrazo