viernes, 26 de enero de 2007

Esos ángeles del recuerdo (que no es posible el olvido)

Estaba aún en el trabajo cuando eLle me advirtió que había abierto el cajón que no debía, donde tiene fotos, notas, escritos. Llegué preparado a cualquier cosa, pero me estaba esperando para ir a Tet, de donde hemos regresado hace un rato. Tet es una especie de bar de Amelie. Quienes lo atendían, al poco habían abandonado esa parte de la barra para estar con nosotros bebiendo y hablando. De vez en cuándo alguien iba al otro lado para servir copas a los demás.

Al regresar, trasteé entre lo que ella había sacado. Tantas cosas de todo. Pero vi algo muy tierno que es lo que voy a poner (¡olvidemos el resto! Creo que ella no lo olvida). Me encantaría acompañarlo con una imagen de ángel que Olka me ha enviado, pero no tengo su permiso, así que otra vez será. El texto se lo escribió eLle a "l" el 10 del 07 del 82. Entonces eLle hacía viajes de más de 30 días y "l" no había cumplido los seis años. La nota creo que nos ha servido o nos puede servir a todos alguna vez, si somos lo bastante duros, lo bastante listos, lo bastante tiernos.

Cada vez que me separo de ti se me parte un pedacito el corazón y el dolor, tan intenso, es solo comparable a la felicidad del abrazo en el reencuentro.

Que aunque a veces se os parta un pedacito del corazón, nunca os falte a ninguno esa posibilidad de comparación.


5 comentarios:

westerlia dijo...

eLle es sin duda una mujer sabia. Con su permiso y con el tuyo, me guardo esa frase.
Gracias.

María Marcela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Marcela dijo...

Quiero que eLle abra su propio blog.

Anónimo dijo...

el ángel es tuyo, no necesitas permisos, haz que vuele

Lara dijo...

Joder, Nán, L, l, que estoy sola aquí arriba y me están dando unas ganas horribles de abrazaros a todos!!!

Cago en la leche...