
Me gustó, ¿cómo no?, la exposición de Seargent y Sorolla. Pero ante este cuadro, La hora del baño, quedé petrificado. Esa belleza de ciertos niños creciendo, con la elegancia de gestos aprendidos, con todos los cuidados que produce la riqueza, con la libertad de movimientos, unida a la contención aprendida, más la genética de generaciones de las más bellas (lo siento, hasta ahora históricamente ha sido así, los poderosos, que en primeras generaciones eran los más hábiles, o desvergonzados, o valientes, y las hermosas), todo eso produce una belleza brutal... y breve. Una belleza de clases dominantes del pasado: ¿alguien puede imaginarla en los hijos de Bush, de Botín, de Blair, de Berlusconi, por usar la B, de...?
Pero no es sexual, no son “lolitas” ni “lolitos”. Es una fase anterior. Enamoran por su belleza y elasticidad, por lo que transmiten. Saben que enamoran y juegan con ello. Pero es una fase “previa” (¿se queda a milímetros, a metros?, no sabría decirlo) a la sexualidad. Temo (sé) que la sexualidad termina con la belleza de la divinidad, porque no vuelvo a encontrarla, por lo que el futuro de esos “bellos” será terrible.
O como la belleza de Tazdio en Muerte en Venecia, la excelente película en la que Visconti sabe cambiar el personaje de la excelente novela de Thomas Mann, pasándolo de novelista a compositor (de la época de los últimos dioses). Esa película me enseñó muchas cosas (entre otras, a amar a Mahler). También, al final, las cuatro esculturas de David, en las posturas que el niño bello y provocador fabrica para el adulto, en un juego de sometimiento del enamorado, por disfrutar del poder que siente que tiene, cuando hace apenas dos años era un niño sometido a las reglas de la urbanidad.



Es una entrada para reflexionar, pero me encantará especialmente cualquier comentario, sobe todo si se crean perspectivas contrastantes. ¿Cuándo la belleza que enamora, que quiere y exige la presencia, se convierte en deseo, como una sensación secundaria en intensidad?
¿O no es así? En todo caso, si veis la película ya sabéis las 4 posturas que hay que descubrir: las inventaron en el Renacimiento: Miguel Ángel, Bernini, Verrochio, Donatello.


25 comentarios:
A día de hoy cuando me hablan de La Belleza es casi como si me hablaran de política, (me pasa igual con el porno y la poesía, como diría David J. Calzado). No enlazo con la visión renacentista de la belleza impuesta por los laboratorios Pons, a pesar de comprender y admirar la perfección de las proporciones y las dificultades artísticas que todo esto pueda entrañar. Pero la belleza que a mí me interesa no cabe en un pedazo de mármol, ni en un lienzo, ni en la cúpula de una iglesia, ni siquiera en un poema o en dos o en un libro completo.
Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor (gracias Tagore)
Esa es la belleza. La belleza vista desde la unidad de las cosas y no desde su interrelación. Igual que soy partidario de hablar sobre lo que no se dice, de observar y ver el vacío como creador de los radios de la rueda. En definitiva, antepongo la belleza arrabalera del tango a cualquier palacio del Vaticano.
Si hablamos de deseo hablamos de otra cosa. Opino que el deseo es una proyección de nuestros pensamientos más ocultos, nuestras perversiones, nuestros anhelos. El deseo es la pulsión más egoísta y admirable de este ser humano de principios de siglo. La rebeldía de los castrados. El otro Yo. El cazador.
Y, sin embargo, al final uno reconoce que puede ser bello el deseo y entonces se rompen los esquemas, se terminan los porros, se acaban las baterias y termina así este comentario.
Un abrazo compañero; A ver si nos vemos en estos días.
Qué bien, hermano, que intervengas. No quiero esperar hasta lo tarde que llegaré a casa esta noche para contestar, así que arriesgo una respuesta precipitada desde territorio hostil. Intervienes con un discurso que podría haber hecho yo en épocas más pulsionales. Pero no es el que hago ahora, ¿volveré a hacerlo mañana? Tampoco quiero que se acabe esto con lo de que te interesa otro tipo de belleza a ti, como a mí otro más (todavía), y no porque no sea válido decir me gusta o interesa más esto que aquello, sino porque precipita demasiado pronto el final del juego de la conversación: y de estos "juegos" es mucho lo que cabe esperar (al menos por mi parte).
Son los laboratorios Pons los que impulsan una belleza, pero es el destilado de las resinas en los troncos putrescentes (Montale) el que da otra, que a mí sí me interesa mucho, cuando veo el grado a grado a grado a grado del esfuerzo, de la concentración. ¿Por qué esa preferencia de la belleza arrabalera del tango? Aparte de porque sí, claro. En ese terreno, yo prefiero a Zebda y a cualquier fusión que tenga unos tamborcitos africanos. Pero me quedo extasiado ante determinados palacios vaticanos, cuadros que contienen. Y con el tango arrabalero, por supuesto, y con el tango arrabalero.
Mas no iremos así a parte alguna. Viste que al final facilito el reconocimiento de las 4 posturas de los 4 David esculpidos renacentistas, por si alguien ve la película que no le cueste lo que me costó a mí. Y hasta lanzo un brindis al sol por el Renacimiento. Pero el centro de la entrada es otra cosa: la belleza de ciertos jóvenes previa al deseo (y el cómo se construye esa belleza en las clases dominantes). Cuando la vibración que emiten no me la produce en el sexo, sino en el plexo solar. Me interesa sobremanera esa distinción, no la unificación. Me interesa sobremanera avanzar en todo lo que vaya produciendo diferencias sutiles: reconocer uno a uno el sonido de las mil campanas del interior, el color diferenciado del millón de pétalos. Cursi, sí, pero una forma de hablar útil para entendernos.
Dicho de modo que parece (y creo que es) plano: distinguir entre el estremecimiento que me produce lo que quiero llevarme para mí (o a mi cama) y lo que quiero que siga libre (y no deseo en mi cama). El deseo que tú describes ya no me parece suficiente, ni demasiado deseable, entre los sonidos del bosque, para hacerme caminar un largo trecho. Con lo que volveríamos al me gusta no me gusta. Y no es de eso de lo que se trata.
Sino de diferenciar. Por ejemplo, los deseos, que ya no son tan ocultos como presumimos. O nuestras perversiones, que ya no son tan perversas.
Un enorme abrazo.
Yo creo que la Belleza es lo que impulsa la creación. Por supuesto, la poesía se sostiene en ella.
Creo en la Belleza de la música, de los lienzos, de los versos, de los hombre y las mujeres (Pons o no) que son armonía, porque la Belleza sólo es cuestión de armonía, ya sea universal, espiritual, o humana.
En cuanto al deseo, para mí, está directamente relacionado con la belleza. ¿Se puede desear lo que no consideramos bello?
Eso sí,no perdamos de vista que la belleza es subjetiva.
primera de las aclaraciones de términos que, si esto sigue, tendremos que ir haciendo.
Fui el primero creo en referirme a deseo como deseo sexual. Y me refería a ese punto anterior. Deseo a muchas mujeres y muchos hombres sin deseo sexual. O casi, ja, ja, já.
Pero, por ejemplo, he deseado tener un poema que leer, un cuadro que ver, y es deseo, pero no es deseo sexual. También hay personas a las que he deseado y deseo, pero me encanta que sean libres, felices, estén con otros: no hay ese deseo aunque las desee enormemente.
¿Me explico, o lo estoy complicando más?
En este momento solo quería aclarar a qué me refería yo al decir deseo.
Yo no me refería al deseo sexual. Estoy con Nán. Yo también he deseado un poema, un cuadro, una luz precisa, un momento eterno, la belleza... Armonía que se sustenta en las pupilas de quienes miramos desde un tango porteño, hasta las curvas cadenciosas de de Praxíteles o los cuerpos tan llenos de una armonía antigua y precisa.
"Enemiga de la guerra/ y el reverso, su medalla"
Disculpad mi grosería y falta de tacto. Pero me salió así, de un tirón. Sé que peco de impulsivo y tajante, pero no era esa mi intención.Bueno, nán pedía perspectivas contrastadas. Yo opiné y vosotros habeis hecho el lío. Carmen, la búsqueda de la belleza es un camino inescrutable en el que cada uno elige su dirección. ¿Quién es guapo o proporcionado o atractivo? ¿Qué es la creación autodefinida como la búsqueda de la belleza? ¿Sobre qué canónes hemos de regirnos para estar hoy tú y yo de acuerdo? ¿Es posible definir la armonía como algo físico? La música es armónica, y la relación de una persona consigo mismo puede, o no, ser armónica. Físicamente se puede ser proporcionado (o guapo, como dirían las crónicas de sociedad). Es una opinión subjetiva de la que me hago responsable en la medida de lo necesario.
Un beso y una flor para ambos con todos mis deseos (entendidos en el sentido oportuno de la palabra)
RTS, ni queriendo puedes ser grosero o tener falta de tacto. Al menos en mi casa, aunque vociferaras y derramarás el té yo lo consideraría una prueba del aprecio que nos tenemos y del cariño que nos tendremos.
Me encanta que hayas dicho lo que has dicho. Que esta vez acuerde mejor en la parte de Carmen Moreno no quiere decir que la próxima vez no acordéis mejos vosotros dos frente a mí. Así, impulsivos, pasionales, deseantes, con ganas de explicarnos; así deben ser las cosas.
Voy a poner un extracto del libro del que ya he hablado, Sobre la belleza, de Zadie Smith. De una clase de Howard. "Luego pidió a los estudiantes que imaginaran la belleza como la máscara que se pone el poder. Que visualizaran la estética como un enrarecido lenguaje excluyente. Les prometió un curso que desafiaría sus ideas acerca de la calidad humana y redentora de lo que genealmente se entiende por arte".
Cuando leyó el libro, eLle me dijo que yo era como Howard (me apesuro a decir que se refería a lo "torpe" y a lo "pedante"; en casa las gastamos así. No a lo brillante).
Y en realidad estoy de acuerdo totalmente con ese párrafo del maldito Howard. Con lo que se puede pensar que estoy de acuerdo contigo. Pero no: claro que reconozco que todo este embrollo de la belleza es una "construcción" (y hasta que está organizada por el poder, ¿quién si no iba a pagar por ello lo que los artistas necesitan para vivir?). Pero una vez organizada la "construcción", los artistas inician un juego autónomo que da como resultado de tanto esfuerzo y concentración una "belleza" que creo que se le hurta al poder que la pagó y que sí nos llega.
Dicho de una manera burda y simple: la paella es una "construcción" culinaria a partir de unas condiciones materiales muy concretas. Pero qué buena cuando se hace bien.
Con la belleza, buscada y lograda parcialmente (no en esa unidad y ese vacío al que te referías en tu primera entrada, porque esa es otra cosa de la que si es ni siquiera se habla), viene ese estremecimiento imposible de encontrar en ninguna otra construcción.
¿Ves como no fuiste grosero? Lo que hiciste fue aportar la chispa para que vaya saliendo más y más.
Un abrazo muy fuerte a todos.
¿Grosería? A mí me pareció bárbaro ese primer comentario tuyo.
Estoy totalmente de acuerdo con Nán y con p.49 en que no has sido grosero para nada. El deseo también alude a lo sexual. Es más, el mayor y mejor deseo (siempre que sea correspondido) es, precisamente, ése. Además, la persona a la que se desea debe ser bella a nuestros ojos, ¿no crees? En cuanto a la armonía... La RAE la define, en su tercera acepción, de la siguiente forma: "Conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras."
Creo que estamos más de acuerdo de lo que piensas. Claro, que la relación de uno mismo consigo puede ser armónica o no; la múscia es la armonía por antonomasia, pero ¿no es belleza en estado puro? La belleza debe ser subjetiva, por supuesto. Por suerte, en eso aún estamos a salvo de aquellos que se han erigido, por la gracia no sabemos de quién, en nuestros cuidadores y defensores. Aún nos queda el poder de decidir qué es bello o no para nosotros. Y, lo que es mejor, lo que es bello para unos no tiene que serlo para mí, así hay para todos, ¿no?
"No la toques más, que así es la rosa"
Nunca he dicho que no me interesara el concepto de belleza. Vivo detrás del rabo de nube y lo anhelo. pero no me valen los sucedáneos. Mi búsqueda parte del individuo, pero debe ser un encuentro con la unidad, donde conceptos como bello, feo, válido, inútil, deseo o sexo
ya no tengan mucho sentido porque todo es la misma cosa (o sea yo y mi relación con el mundo). Sé qué derivo por lindes casi gnósticas y qué a veces ni yo mismo sé argumentar mis objetivos. Pero este (la búsqueda de la belleza bien entendida) es el único acto de fe que firmaría por escrito.
Ver a mi madre tan mayor
secando ropa
junto al viejo
arrimada al calentador de aceite
quejarse por alguna molestia
en voz muy baja
preguntarme por mi vida
lejos de ella
plena la belleza
en cada una de sus arrugas.
Perdón por la tristeza.
¿Otro té puede ser?
Desde luego...
Sigue, seguid, mientras el agua se calienta.
Por cierto, sois mágicos. Besos a discreción y gracias por estos ratos.
No sabéis cómo rabio al ver que seguís ajustando y yo no puedo ni leer enteros los comentarios. Sed buena gente y tratad de distinguir entre la belleza como dato aleatorio y la belleza perseguida "artísticamente" porque por tradición eso es bello, o porque un artista se empeña en que lo es y "convence" a los demás de que lo es. (O sea, la belleza buscada y construida).
Así entro ya "más cómodo" esta noche. Ah, al menos os acompaño en el té, que tengo la tetera llena a mi lado y llevo ya 6 tacitas (del verde, claro).
Abrazos
La belleza es imperfecta. La belleza es impar.
Temas viejos para años nuevos ¿eh, Nán?
http://elrumordesuspulgares.blogspot.com/2006/12/no-est-oculta-ni-es-absoluta.html
Y visto que te has llevado la barbacoa a tu jardín mi aportación es un texto viejo y largo cuando hay otros que saben hacerlo corto y fresco:
¡Qué estremecedor el soplo que viene de más allá de la fealdad y la belleza!
http://elrumordesuspulgares.blogspot.com/2006/12/no-est-oculta-ni-es-absoluta.html#c116853470655264148
Una cara norte
Era el lugar en el que aquellos últimos años había soñado estar: una pared norte, una repisa nevada, un nido de águilas, que desde donde yo estaba se veía como una fría arista helada, que en la sombra se dejaba arrancar reflejos por el sol que daba vida al tostado ocre de las laderas de enfrente. Y no sentía lo que suponía que iba a sentir cuando fuera realidad este sueño; es más, no sentía nada. Lo percibía todo con una tremenda pero fría nitidez, como si estuviera allí, muy cerca, pero a la vez a millones de kilómetros, donde no habitan los sentimientos, los sueños o la belleza. Vuelvo a ver las fotos de aquel momento y son fotos bonitas, son buenas fotos, son las fotos de un sueño, y vuelvo a estar allí y vuelvo a tener aquella mirada, nítida, contrastada. La mirada ¡eso es! Hubo algo más importante que lo que estaba viendo, fue la forma de mirarlo, la mirada. Y todavía algo más importante que esa mirada: la conciencia de esa especial mirada; que no podía ser ella, y de ahí esa distancia. La línea de la arista cimera (posiblemente transitada por despreocupados montañeros) la sentía sobre mi casco, apenas a unos centenares de metros; hacia abajo veía prados, veía cabañas: no estaban muy lejos; un poco más allá valles, pueblos. Y yo me veía en una tremenda soledad, la de la escaladora solitaria de una pared norte. En cierta forma estaba muy lejos de allí, y me veía como un puntito perdido en medio de un paredón inmenso que se abría a mis pies y se cerraba sobre mi cabeza, muy lejos de todo mundo conocido, lejos del mundo humano, de sus emociones y de sus ideas sobre la belleza, el éxito o lo correcto. Había ido muy lejos. Estaba muy lejos. Lejos del ínfimo calor que transmite hasta el más desolado despojo olvidado por la mano de un ser humano. Sentí un escalofrío. Era una cara norte.
Si la belleza conmueve y enmudece y obliga a la contemplación y al regreso para seguir deleitándose en lo que a nuestros ojos es bello, vuelvo una y otra vez a esta página a leer a Nán y a contemplar las imágenes que dejó.
Leo vuestras respuestas y todo, o casi todo, ya está dicho.
Por mi parte diré que me siento indiferente ante esa presunta seducción que la juventud ejerce y que no he sentido jamás una pasión física que no haya sido promocionada a tal por una fascinación previa de tipo intelectual.
En realidad no había hecho una entrada sobre la Belleza, sino sobre esos meses en los que en determinados jóvenes, antes del despertar sexual, o durante ese proceso, se produce una eclosión que combina lo heredado genéticamente, el estallido de la libertad física y los cuidados que han recibido, y la contención (energía bullente que de pronto se derrama). No hablaba de atractivo sexual, sino de un momento antes; no hablaba de la Belleza, sino de una de sus infinitas manifestaciones.
Pero resulta que sois mis amigos, que esto es una conversación (a su manera entrecortada) y que magníficamente los temas derivan, van de aquí para allá. Todas las gracias que os dé son pocas. Aunque ayer por la mañana me hicierais rabiar cuando quería leeros bien e intervenir y no podía.
Ah, Carmen pone el primer verso de la canción de Aute (la puse como fondo en el homenaje a mi F). Pegad esto en la barra de dirección de Internet y la podéis oír una vez más: http://www.radioblogclub.com/
open/98085/la_belleza/
Aute%20-%20La%20belleza (pegad las tres líneas, porque como es estrecho salía cortado y no lo veíais todo).
¡Ay, Ur! Quien quiera que seas, que vienes desde la espuma de los mares y que te veo proclive a “hurgar mis imaginaciones”: ¡sé dónde vives! Bueno, lo sabemos todos ya porque has dejado tu firma en azul y con un clic se llega a Replicantes. Ni los años son nuevos (a mi edad vienen siempre “como con olor a Zotal”) ni los temas son viejos. Son los temas de siempre. Me ha encantado la rebusca en la memoria que has hecho, al hacerme recordar esa entrada sobre este tema que hizo esa amiga. Ella lo había puesto todo y no lo veíamos. De esa Cara norte, te voy a pedir más pistas. Aunque de caras nortes y pasos de noroeste han salido bastantes por aquí.
¿Estáis oyendo ya a Aute?
En fin, gracias a todos (aquí me incluyo en el todos) por la riqueza que nos damos: por el regalo mutuo del tiempo y de la experiencia y del recuerdo. De la Sensibilidad que somos. Pero esto, Wes, no se ha acabado. Si no seguís con lo que hay... ¡Precisamente estoy leyendo en el metro Esa belleza, de John Berger, con fotos de Marc Trévier, sobre la obra de Giacometti! ...
No tengo tiempo para más. Uno, dos, tres y hasta cien abrazos a todos.
(Perdonad que repita tan pronto, pero es la casualidad la que me ha dado en toda la cara).
El trueno en un estruendo te derriba cuando has gritado al cielo. Si te da miedo encontrar, no busques. Que como agua lo que miraste fluye, más tarde o más temprano, a tu mirada.
Bajaba yo hace unos minutos por la calle de El Pensamiento a la oficina, enmimismado con el endecasílabo que abría lo otro. Porque entre Canal y Cuatro Caminos llegué a una página del libro de Berger que os dije antes desde casa poco antes de salir y encontré esto. Que es como decir que esto me ha encontrado.
(Se está refiriendo a una piscina pública y a unas figuras que ve "tan difusas como las figuras quietes y en movimiento de Giacometti")
"No hay cabida para el sexo aquí, el lugar no lo permite. Es un sitio con mucho deseo, gran cantidad de deseos, pero el sexo está de más.
Imagino al hombre joven, la mujer corpulenta, el septuagenario, la adolescente de once años que acabo de describir, volviendo a sus vidas privadas, reconocidos, recibidos por alguien con quien comparten la intimidad.
Esa belleza."
Tuve este recomendable librito en una mesa cercana a mi cama durante dos semanas. ¿Es que lo leía, por la noche, sin abrirlo? Porque dice, bien y breve, lo que farragosamente, inútil, traté yo de decir (y lo seguiré intentando).
En mi opinión prácticamente hay tres temas en la historia de la literatura:
el amor, la vida y la muerte.
Cualquier conversación literaria, amigo westerlia, es una vuelta a uno de estos viejos temas. La belleza no deja de ser un resumen manco de los tres conceptos. Reiterativo, pero interesante.
rts,la literatura que yo leí hasta ahora trataba de la soledad, del amor, de la muerte. Pedacitos de vida. O al menos eso entendí. La vida no se escribe, se vive.
Y es raro escribir. Y es rara esa necesidad de dejar la "vida" en otra parte para buscar otra visión de la realidad.
Saludos.
(Me gusta, y mucho, "el peso de las cosas".)
Llegó con tres heridas
la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Con tres heridas viene
la de la vida, la del amor, la de la muerte.
Con tres heridas yo
la de la vida, la de la muerte, la del amor.
Miguel Hernández
Pero el amor suele ser el desamor, así como la muerte que se acerca se superpone a la vida y pasa a ser el tiempo. O no. Y con el tiempo (¿o es por una distribución más racional de la energía?) la atracción por lo dionisiaco pasa a ser sustituida por el gusto por lo apolíneo.
Este debate que habéis sacado vosotros a la luz, quizá podría haberse reencarnado en lo dionisiaco y lo apolíneo, pues por ahí fue la primera y estupenda controversia.
Me gustaría que alguien cerrara esto después de este comentario mío. ¡Todavía sería mejor que lo reabriera! Que evitéis que quede el cierre woodyallenesco que le tengo pensado. Que sea de otro (procuraré no reintervenir).
La belleza (natural o construida), reconozco que me estremece más y más y más. Aunque posiblemente la literatura (como belleza) se vaya convirtiendo para mí en un porcentaje muy alto en Tiempo y Lenguaje. (Aunque tampoco todo, no creáis, tampoco todo).
No has sido salvado para vivir
Herbert
Tengo anotado que tal día como hoy, en el año 2005, enfermé con una fuerte gripe. No había tenido ninguna en más de diez años. Se suspendió una operación basada en un error médico planificada para el lunes 31 a las 12 de la mañana (2005). En el aplazamiento por la gripe se hizo una prueba nueva y me operé de lo que correspondía: para estar tan pimpante como ahora. De no ser por esa gripe, me dijo el cirujano que anuló la operación, no habría tenido la menor oportunidad de salir de aquella operación equivocada.
Vosotros, que como amigos sois importante parte de la vida, este 31 que cae en miércoles tomaos una copa a mi salud (que como os digo es mucha).
Pero estas cosas tienen importancia para ser más de otra manera (que ya se era, pero no lo parecía tanto). La belleza, el tiempo... Como Mauro Entrialgo, uno se fija más. Desea más, ríe más, (ama más), se compromete más (¿por lo de Herbert?).
Porque como acababa Woody Allen una magnífica película,
estás estupendamente y un instante después
Estás estupendamente, y un instantes después...
En esta mañana tan resacosa de viernes (ni os imaginais qué mal cuerpo)leo de nuevo los comentarios y me inunda con un escalofrío y algún recuerdo, las sensaciones de esta larga noche, mi cara más gamberra que aquí os presento.
Que empecemos hablando de belleza y terminemos hablando de Woody Allen, a eso se le llama derivar maravillosamente. Cambiar las esculturas clásicas por el clásico diván sicoanalizador del pequeño (y hermoso a su manera) woody. El corifeo de fondo asiente con fruición cada opinión vertida y sus alegatos. Mientras, en algunos miles de lugares, tienden a confundir el deseo con el sexo y probablemente giman en estos instantes en un orgasmo múltiple de esos que tensan los músculos y relajan los anhelos. La vida y la muerte se masturban ebrios porque no entienden de estas cosas y prefieren el onanísmo adolescente del que acaba de descubrir sus órganos sexuales. Mi vecina (la bella) opina parecido y nos besamos en el rellano pero no entra nunca en casa. Apolo sufre la petite morte y dicen que Dioniso lo ha violado sin mancharse sus pezuñas recién limpias. Muerto de amor el apuntador, toca improvisar las conversaciones, que se reinventen los actores y reestructurar los decorados. No se me droguen todavía, háganlo después de la publicidad.
Volveré normalizado. Prometido.
besos.
buscaba imágenes de tadzio, yo, una descreída de la estetización de la vida, y tan enamorada a la vez de la belleza decandente de cualquier cosa -las flores rosas, de plástico mejor, consumen mi libido. y me encuentro con esta entrada y sus comentarios. oh anonadamiento. cuánta cercanía. qué bella solución de compromiso. no sé si alguien lee, pero creo que voy a intentar estar por aquí. al fin de cuentas, nada puede suceder por desatender mi materialismo. de a ratos. abrazo si hay alguien aún en esta entrada o por ahí...
Hola
revisa esta pagina te va a gustar muchisimo
http://bit.ly/BellezaMexicana
adios
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