La vida bulle.
Los encantadores de serpientes las alimentan con preciosos ratoncitos
felices de ser parte del espectáculo.
Un papel cuadriculado de dudosa geometría
dice que mi corazón deshilachado se regenera:
comed de él la parte que os nombra.
Otra vez mañana amanece otro día.
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20 comentarios:
Feliz día. Disfruta de los placeres prohibidos, de los permitidos, de la salud (buena) del whisky como tu salud...
De que amanece, sigue amaneciendo todas las mañanas y nosotros seguimos viéndolos...
Yo saboreo el Johnny Walker a tu salud!
Besos
"Comed de él la parte que os nombra." Qué grande este verso, qué grande el poema, qué bueno que los corazones se regeneren.
Alguien, no sé cuándo, ni quién, me dijo: "da igual lo que pase, siempre amanece. Y, si no amanece, qué más da lo que haya pasado."
Para ti, gracias a dios, siempre habrá amaneceres.
No hay más laica comunión.
Felicidades, Nán. Lo malo sería no cumplirlos.
Felicidades, Primo!!! Qué bonito es ir acompañándote en el camino.
¡Felicidades amigo!
fuerte tu corazón se regenera
espero dar pasitos cerca más tiempo
un beso muy fuerte Nán
(cómo salen las palabras a veces...)
Qué bonito... y qué intenso...
La primera vez que te visito y me encuentro con esto... Me has dejado impresionada.
Me alegra que la analítica confirme lo que todos sabemos: que tienes un gran corazón.
Un abrazo.
¡Pero qué grande eres amigo mío!
Gracias... de corazón.
¡Sabes cuánto nos alegramos de los que dice el papel cuadriculado!
La felicidad es este instante de leerte. Tomaremos el trozo que nos nombra y nos alimentaremos de esa sangre: la vida que te bulle.
El regalo nos lo hiciste tú.
Un abrazo tan fuerte tan fuerte...
Me pido una aurícula (es lo más sabroso).
yo ...el pálpito...
..y llueve...
Feliz nuevo día a ese corazón regenerado. No se aún como, pero en algún punto entre el ratoncito feliz de ser un espectáculo y los cuadrados poco geométricos, me ha parecido entrar en una perspectiva diferente, irme de vacaciones de la mía.
Gracias por el viaje.
Felicidades, amigo, compañero. Qué bueno leerte así, con mi corazón encogido de emoción porque el tuyo se ensancha de salud.
La vida bulle y tu corazón no ha dejado de rebullir un instante. No me extraña nada, sobre todo si consideramos que ese órgano tuyo es, objetivamente hablando, un bullicio de nombres. Y que dure...
¡Felicidades Nán querido!
Esta mañana me desayuné mi parte. Y me supo a gloria. Un abrazo.
Me recuerda una vieja canción de Víctor Manuel que habla de “un corazón tendido al sol” (somos corazones tendidos al sol) y acababa diciendo que “todo lo que escribo al día siguiente rompería si no fuera porque creo en ti”. Enhorabuena, Nán, porque tu corazón sigue latiendo y tendido al sol para todos.
Preciosa Nàn. Preciosa en la forma y en el fondo. Un abrazo muy fuerte
A todos los que habéis pasado por aquí y os habéis alegrado conmigo: ¡¡¡gracias!!!
Pero tened en cuenta que eso os compromete, que es una vía de apertura y una manera de darme permiso para que mordisquée vuestros corazones.
¡Qué alegría de descubrimientos! Uno nunca acabe de tirar mapas sobre sí mismo nunca. Y yo me alegro de que hayas redibujado el trozo de corazón que buscabas y lo hayas repartido como caramelos con nombre.
El mío, vuelta y vuelta, de tapita cuando quieras.
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