jueves, 10 de mayo de 2007

Después de la fiesta

Después queda la sensación de todo lo que se ha ido rompiendo, lo que ha roto uno mismo; lo que le han roto. Queda una sensación de para qué, una tristeza que mi amiga Sonia me prohíbe. Y no es que, desde este lado del camino, me valgan del todo sus razones, ni los hermosos añadidos de Beatriz o la bella historia del camino con corazón, porque puede tenerlo, pero algo averiado. Lo que me vale es su voluntad. Así que ya ves, colega de la Tetería: ni tres días me he dado. Va esta entrada por ti: y tiene valor (precio, poco), porque de verdad estuve pensando si seguir; pero el valor es tuyo.

Y como adorno, este es el primero de la serie 59. Ya lo puse otra vez, pero estará perdido por allí abajo. Junto a sus hermanos (el del día 8 y otros) cobra significado.



59(a)



A mí mismo
No has sido salvado para vivir
poco tiempo te queda, da tu testimonio.
Zbigniew Herbert



Llegarás como mucho a un epitafio.

Una desgana

de quedarte en los huesos;

un ansia

de ser polvo

(más duro de roer).

Centrifugar antes el yo no es mala idea.

No dejar nada al final

a la pelea del diablo y de san pedro.

Que no haya última sustancia

allí donde la carne sea una instancia

para el fuego.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

El puñetero tiempo, ¿no es así, NáN?

Pero bueno. Sin él las cosas tampoco caerían hacia abajo, ni llegaría el día de Reyes. Tiene sus cosas buenas, tan inevitables como las malas. Y ya que son inevitables... intentar "senequizarlo" no es una mala alternativa.

Abrazos.

Sonia dijo...

Me alegro de tu resurgir de Ave Fénix
Me alegro que mis tres días te hayan servido para que sean dos
Ya todo merece la pena si a Bea le saco una sonrisa y a ti un poema
Tenemos que brindar por tu 59 (b) y por centrifugar la vida
Gracias por este regalo
Besos de Hada

Lara dijo...

Este poema, Nano, me lo quedo. Lo guardo así, dobladito, un trozo, otro, y otro más.

Ayer celebrasteis, por lo que veo, y nosotras "podamos" gran parte del jardín, para que te tumbes cuando vengas, con el café en la mano.

Felicidades (¿y por qué no?)

Lara dijo...

"paralizante inyección eterna de la desventura
de no haber paralizado el tiempo
de quereros
a todos los que he querido,
estoy queriendo;
a todos los que se han ido,
se están yendo;
como yo, en esta huida,
estoy huyendo."

"paralizante inyección eterna de la desventura
de no haber paralizado el tiempo
de quereros
a todos los que he querido,
estoy queriendo;
a todos los que se han ido,
se están yendo;
como yo, en esta huida,
estoy huyendo."

"paralizante inyección eterna de la desventura
de no haber paralizado el tiempo
de quereros
a todos los que he querido,
estoy queriendo;
a todos los que se han ido,
se están yendo;
como yo, en esta huida,
estoy huyendo."

.

.

.

Sonia dijo...

Todavía sonrío
Espero contagiarte cuando te vea
Más y más gracias

Anónimo dijo...

Nán,
¡Poeta!
(Con admiración)

Un abrazo.

NáN dijo...

Ayer fue un día "complicado" para mí, por lo que agradezco muy especialmente vuestros comentarios. Y os contesto de uno en uno.

Sí, microalgo, los poemas van del tiempo que se agota, que es "un fastidio", para qué lo vamos a negar, pero también tienen ganas de vivir, lo que equilibra algo las cosas.
Sonia, tus listas son un ejemplo de la necesaria voluntad (anoche ya nos sonreímos en la Tetería, así que mucho está dicho donde, cuando se puede, debe decirse).
Lara, me gusta que te guste el poema. Es muy inteligente "podar" la hierba, porque así queda eliminada toda posibilidad de que, como a Sansón cuando le cortaron el pelo, la operación haga perder la magia al lugar. Con café o sin él, pero con vosotras, la magia es segura.
Winsta, sabes que es una alegría que dejes ese nombre por aquí de vez en cuándo. Por verlo y porque así sé que sigue viniendo.

Y extiendo las gracias, otra vez, a todos los que me felicitasteis en la entrada anterior.

Paralelo 49 dijo...

Es cuando amanece y ya todos se han ido y el cerco de los vasos sobre la mesa, el resto de ginebra aguado. Es entonces cuando has de responder a la pregunta de tu tercer renglón (para qué?) para alzar el vuelo, uno nuevo. Único.

Anónimo dijo...

¡¡Par!! ¿Qué tal esas vacaciones?

Vale. Lo intentaré... (with a little help of my friends).

Disfruta del buen tiempo.

Miguel Marqués dijo...

Yo quedé en la esquina expectante como una unidad 112 de andar por casa(cuando una máquina de café es un consultorio de urgencias). No sé si sirvió de mucho pero fue intenso el rato apostado en la cofa, por si algún navío ardía en el horizonte.

También estaba Lupita que estuvo más atenta que yo (entre los dos maquinamos cosas).