(Fotos by Julián Isla)
Es un amigo que escribe conmigo. Ya le habéis leído algunos comentarios. Nos dejó una vez su sitio de fotos, con unas magníficas de nevadas tomadas desde el aire(http://www.flickr.com/photos/julianig/372383225/). Pero esta vez me ha enviado un bellísimo pueblo en el monte. Si agrandáis las fotos se ve mejor. Las mormas áreas, siendo un pueblo metido prácticamente en la montaña, le impidieron tomar ese barrio de arriba por el lado derecho.
¡Muchas gracias, Julián! Son magníficas.
No hace falta ni que yo añada nada. ¿Verdad?
No hace falta ni que yo añada nada. ¿Verdad?
14 comentarios:
¿Son zarzafotos?
También podríamos llamarlas Zarzaire. Son de buen tamaño: interesa agrandarlas.
¡Pero Lupita, cómo tú por aquí!
Desde el aire el mundo parece mejor, ¿verdad?
Ya sé que me vais a decir que nada tiene que ver pero a mí la última foto me recuerda al comienzo de "Eduardo Manostijeras"
Gracias Julián por las fotos. Geniales! (si viajes unas dos horas más al norte a ver qué sale!? )
¡AAAH! QUÉ SUSTO!!!
Ya más calmada:
¿alguien nos espía desde las nubes?
¡Qué emoción!!!!!!!
¡Un ángel con cámara de fotos!
Creo que Julián os ha hecho un regalo hermosísimo.
Supongo que habréis visto las fotos ampliadas. En las últimas se ven ventanas de vuestra casa.
Si hubiéramos colocado la montaña en ángulo contrario, o si las normas de la navegación aérea hubieran sido distintas, seguro que se vería el jardín y en él a un tipo en pijama saludando. Es decir, bailando catala.
Pero si ahora son geniales, en el recuerdo, con vuestra obra de este tiempo hecha y publicada, serán imprescindibles.
¡Qué bueno, Julián!
El problema es esa montañita que está destrás de vuestra casa. Para sacar la foto hay que hacer un giro a derechas dejando el pueblo en el centro. La montaña está en medio del giro y la convierte en algo peligroso.
Bueno, fue un placer. Nán tiene razón, con el tiempo las fotos aéreas toman más fuerza. ¡No sé por qué!
Aunque volvieras las aristas contra ti en aquel poema, nos vale a todos, claro. Es lo que tiene la buena poesía.
Te leí, siempre te leo.
Hola Julián, con algún retraso...
Soy Miguel, y sólo quería darte las gracias y contarte que, antes de que pasarais, llevaba semanas tirando a Lara de la manga cada vez que una avioneta pasaba sobre Zarzalejo (sin decirle más, claro). De hecho, la vez que más fuerte se oyó el sonido de un avión (con ese rrrrrrr de Doppler tan emocionante), corrí al jardín aún en pijama, esperando salir en la foto: una anomalía de pantalón a rayas saltando en mitad del jardín.
¡Ha sido una gran sorpresa! Para mí además con elemento añadido: mis padres pilotaban en los heroicos setenta, en Sevilla. Mi madre de hecho fue una de las primera mujeres con licencia de aviación deportiva de Andalucía. Yo era muy pequeño y no lo recuerdo, sólo quedan en casa un taco de fotos deliciosas de las Piper y el "Cigarrón", como lo llamaban, del aeródromo de Tablada. Luego, cuando nos mudamos a Almería, aquello desapareció, porque mis padres (qué tristeza) convinieron en que volar había perdido el romanticismo y empezaban a hacer falta demasiado dinero, demasiados contactos, demasiados permisos, para volar. Cuando lo que realmente importa es volar, ¿no?. En fin, qué más da. Tienen aventuras y anécdotas a toneladas (volar a Casablanca con un ala medio pegada con cinta aislante, terminar en Lisboa una nochevieja cuatro o cinco en un avión militar, borrachos y vestidos de faralaes) de aquellos años bárbaros y felices.
Perdón por el rollo. Gracias por las maravillosas fotos. Un saludo enorme.
Amplío las fotos e intento descifrar las señales: la puerta de nuestra casa está abierta, casi me da un vuelco el corazón. Es extraño, el hecho de que la puerta de la casa esté abierta lo cambia todo. A Miguel no se le ve saltando por el jardín con un pijama de niña, por lo que deduzco sería otró día. Pero si no fuese por la hermosa montaña que no te dejaba pasar, a lo mejor se me vería a mí ahí, chiquitita, tendiendo la ropa, en la parte de atrás del jardín, o a Rebeca cambiando las bombonas, o a ambas con una taza de café al lado del cerezo silvestre.
Volar.
Muchas gracias, Julián.
Sí, son maravillosas. Parece que la vida (desde ahí arriba) es un juego de muñecas.
Miguel, Lara,
Tenéis que darle las gracias a Nán. Él ha sido el mecenas de las fotos.
Comparto el sentimiento de tus padres. Volar es tanto más romántico cuanto más fácil es hacerlo. Nuestros políticos (tanto unos como otros) se han encargado durante décadas de matar ese romanticismo. Y ha fuerza de intentarlo lo están consiguiendo.
Me alegro de haber retratado vuestros sueños.
A los que entrasteis tras mi última entrada.
Carmen, hablando en una entrada de otra entrada, como debe ser porque confusión hay que escribirlo junto y separado para que valga.
Miguel, andalucillo de pro aunque te pese, destilador de emociones aunque finjas estar atareado en otras cosas. Anomalía que tanto ayuda en el tedio del lunes al viernes.
Lara y Reb, que aquí os junto a las dos, que con todo lo que lleváis de leído podéis aún ser sorprendidas y por eso sois siempre sorprendentes.
Julián, mi piloto preferido, por delante incluso del perrito-piloto de las ferias (y no bromeo): aquí el que no corre vuela, y el que vuela eres tú.
A todos, y a los anteriores, gracias por estar allí para las fotos, por hacerlas y por convertir en memorable con vuestros comentarios esta entrada rara y angélica.
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