La mirada de un perro no andaluz
A Teresa
Cuando el Ojo queda abierto siempre
mínimamente humedecido para resistir
sin fugas al pasado o al futuro,
la mirada presente, fuerte, instantánea
deja fuera el tiempo.
Pestañear sería una métrica vertiginosa,
una compasión del cuerpo,
cuando el cuerpo solo es fuerza impía.
22 comentarios:
:)
Un abrazo, NáN. Y otro a Teresa.
Hay domingos que traen poemas tuyos. Este es uno de ellos. Todo concentrado en la mirada, tu mirada. La nuestra. Hay solidez en los versos, en el poema entero, al menos me lo parece a mí.
(PD: ya acabada nuestra lucha de acentuar o no demostrativos y etc, yo estoy abandonando esa costumbre, ¿no crees que en tu último verso el "solo" podría confundirse? ¿No crees que puede ser adjetivo y adverbio? Jum, me lo pregunto.)
Un abrazo.
Me estoy imaginando qué ojo dibujaría Vero ante la fuerza de tu poema.
Quizás el cuerpo demande, a veces, esa compasion para eso, para resistir ante tanta vorágine.
Bello y valiente.
Es curioso. Justo el mismo día en que tú y yo nos encontramos, alguien que me conoce bien, también refiriéndose a mí, me habló de que, en el boxeo, hay dos tipos de púgiles. Los que golpean y los que encajan. El me veía como una buena encajadora. Con capacidad de concentración, defensa cerrada, guardia alta. Poco vistosa quizás, pero lo bastante resistente como para llegar más entera al final, y terminar ganando más combates.
No sé si realmente soy así (¿Uno es como se ve o como le ven?), pero me gustaría...
Gracias, NáN.
Me gusta eso de la mirada presente y la fuerza impía.
Hubo un tiempo en que sabía leer poesía, ahora me cuesta (aunque me guste). Estoy desentrenada, supongo.
Es evidente que no se puede leer como prosa.
Y otro de mí para los dos, PORTOROSA.
Si te lo parece a ti, LARA, al menos en ti la hay. La primera reacción a ese cambio (obligatorio) es negarse, pero hay que terminar entrando y al poco tiempo te suena mal verlos acentuados. En cuanto a este "solo", ¡bien pillado! Dudé hasta darme cuenta de que de esa forma, la ambigüedad se mantiene y es bien recibida en un poema.
Besos, querida.
No la sobrecarguemos, que bastante tiene con los 100 escalones, ISABEL. Me parece una preciosidad que digas que es valiente. Un gran abrazo.
Creo, TERESA, que uno es como lo ven si son varios, y de confianza, quienes nos ven así. Por suerte, salvo en los momentos tremendos, tenemos la media distancia: golpear poco y encajar poco. Es lo justo. Las gracias, y el abrazo, a ti.
A mí me resulta muy difícil entender la prosa si no leo poesía, SUE. Y estuve muchos años que había dejado de leerla, hasta que la novela de Bolaño, Los Detectives Salvajes, actuó como revulsivo.
Que sepas que tenemos un pequeño grupo (Lara, David, Aroa, Javi, Elena, Juan, Marina, Miriam y yo... y parece ser que se une Gemma desde lejos) que nos reunimos una vez al mes (la verdad es que siempre hay un retrasillo), tras haber leído una obra durante ese tiempo, para hablar de ella. Pero no como poetas (pocos lo son) ni como pedantes ilustrados sacando las plumas de colores, sino para hablar desde la máxima sencillez de lo que hemos sentido y lo que nos ha parecido la lectura de esa obra. Estamos aprendiendo mucho y, por supuesto, estás invitada tú y todo el que le apetezca.
Un abrazo, amiga.
Pues si me lo permites, pestañeo y abro muchos los ojos ( todo lo que pueden abrirse mis ojos chicos) para volver a leerlo.
Dos veces.
Y tres.
Me gusta mucho...
Besos .
(Soy Reyes)
hermoso poema...
¿me dejas cerrar los ojos para meditarlo?
Precisamente estaba yo ayer pintando un par de ojos. De los que no dejan nunca de mirarte.
Solo el darnos cuenta de que pestañeamos (y es que ¿cuándo nos damos cuenta?) es como increíble y da mucho en que pensar y reflexionar.
Me gusta mucho la fuerza del presente en tu poema.
Comento con un poco de pudor porque de poesía entiendo poco, pero tu poema no me dejó indiferente.
Un abrazo.
Una compasión del cuerpo... pufffffffffff. A mí también me dijeron siempre que era buena encajadora. Después, un día, reventé.
Besos.
Anónima REYES. Tres lecturas es perfecto para mi ego (una rueda vieja de bicicleta que por mucho que la hincho se desinfla constantemente).
Besos perfectos, pues.
Jo, REB, leerte por aquí me resulta emotivo. Míralo, el poema, desde dentro. Por supuesto. (Espero que abras los ojos para darte el beso).
La mirada de cuando el abismo, VERÓNICA. Por suerte no es permanente. Deseo ver alguna vez esos ojos en tu casa electrónica.
Una mirada atenta y complacida.
La poesía es para todos, LASTCHILD, y no requiere más respuesta que la que nos sale. No nos obliga a ser inteligentes, ni ingeniosos, ni pedantes. Basta con que produzca algo (y si no lo produce, ¡a otra cosa, mariposa). Me gusta lo que has escrito.
Un beso.
IZASKUN, inquieta amiga. Hay que levantar la guardia, como hace Teresa: no dejes que te vapuleen porque eso no hay quien lo aguante. Retrocede 40 cm; puños a la altura de la cabeza; juego de piernas para no estar nunca en el mismo sitio. Y a quien se atreva a ir a por ti: ¡directo al mentón!
Te hago de sparring un ratito.
Preciosa, difícil y fugaz a pesar de todo esa mirada inmortal.
Acertó el disparo, vaya que sí.
POR QUÉ NANCY TASIGUANO APALEÓ
A UN CLIENTE
Su culo caribeño causaba sensación
entre los camioneros: un culo con tres hijos
y un negro en Costa Rica; así que diez o doce
clientes cada día en aquel club de la 2,
ya sabe, la Autovía de Madrid-Barcelona,
no era exactamente un sacrificio para ella
sino una carga digna: mantener a los suyos.
Cuando desayunaba, se comía dos huevos
con bacon y un café, además de un cubata
y un porro de maría que le ponía el chichi
como una pera de agua, los de la GCT
lo habían comprobado, ellos ya conocían
la piel de esa mulata que cantaba boleros
en las mañanas frescas y saludaba riendo,
por eso no aceptaban que hubiera apiolado
a aquel plumilla incauto haciendo un reportaje
sobre los bares esos de carretera y putas.
“Cuatro costillas rotas y un moratón de Cristo
y Señor en el cóccix”, diagnosticó un cliente
que resultó ser médico. ¡A la calle con ella!,
añadió el propietario, ¡que folle en otro sitio!
Nancy no dejó escapar una maldita lágrima:
subió a la habitación, cogió las fotos mustias
de sus hijos y el lápiz de labios, y bajó
cuando estaba arrancando la ambulancia. ¿Seguro
que no te ha hecho nada raro?, dijo el pitufo,
¿no te habrá amenazado, se obstinó, para que hagas
algo sucio? Fue cuando pensó en Carlitos, en James,
en su negro, en Édison bebito; cuando dijo:
¡El muy hijo de puta: me paga un especial
y sólo quiere hablar! ¡Hijo de mala madre!
¡A una profesional! ¿Pero ustedes son hombres,
papafritas chingados? Causaba sensación
lejos de sus tres hijos y de su negro en paro.
......no podría decirle por qué este poema tan festivo me ha recordado a Ud.... ¡hondos arcanos! (he tenido que venir a pegotoseárselo aquí).
Be-si-tosssssss,
it
La fugacidad de la mirada eterna. ¡Me lo quedo para título de otro poema, BÁRBARA! Genial.
Gracias y besos.
Me ha gustado mucho este blues tan rítmico, IT; te lo agradezco. Aunque he tenido que leerlo varias veces para que los pies empezaran a seguir el ritmo, enfocar la atención en ese culo mulato cuyos ojos propietarios no derraman una lágrima.
Sí que son hondos los arcanos, sí. No sé si ha pensado en mí por lo de la puta, por el cliente herido, los pitufos obsequiosos o por todo el maldito tinglado.
Pero me alegro de que me lo haya pegoteado aquí. ¡Y me alegro de saber de usted! ¿La tenían secuestrada en alguna publicación infame?
Besos por ello, Ello.
la mirada presente planea fuera del tiempo. A cuerpo abierto. O eso me pareció a mí que hacía tras la lectura de tu bello -y valiente, sí- poema.
Espero que sepas disculparme esa glosa tan intrusa...
Besones
"...para resistir sin fugas al pasado o al futuro,...".
Sencillamente, me inclino.
Un abrazo muy fuerte, Nano querido.
Estas cosas que haces, me gustan mucho.
El reconocimiento de los demás, te honra.
Besos
¿Intrusa, GEMMA? No hay respuesta que lo sea... y menos nada que venga de ti. Además, tienes razón: el presente intenso carece de tiempo (creo), sobre todo cuando se trata de la intensidad de la mirada al horror.
Grandes besones
No te inclines, condesita FREIA. La lengua, de donde ha salido ese poema, es de todos. Ya salió el republicano radical irredimible, lo que me ha hecho pensar en los versos de Eliot y en cómo se colaron, sin saberlo en ese momento, en los míos: " If all time is eternally present. All time is unredeemable." Aunque, precisamente, lo que digo es lo contrario, el apoyo en ese poema (creo que es "Burnt") se nota demasiado como para negarlo.
A ver si nos damos ese abrazo pronto.
Gracias por decirlo, AMQ, que te gusta. La compañía lo explica todo.
Muchos muchos besos.
Amigo NáN
Precioso ese poema a Teresa e impecable la descripción del Ojo inmóvil que haces en tu blog. Es el ojo capaz de una mirada pétrea, una mirada eterna.
Me encanta que te haya gustado la fotografía familiar que preside mi blog.
Un cordial saludo,
Antonio
Sip.
Infame de todo punto! (qué bien se expresa, señoritodemisentretelasssss).
¡Todo el día hablando de unos y otros que, de no ser por esa publicación, maldita la necesidad que tenía de saber de ellos!
Y todos, TODOS, son muy "entendidos" de la cosa, todo lo saben, todos los nombre extranjeros los pronuncian como si fueran nativos de la cosa. Y yo, la mitad de las veces, callada como una muerta, por no meter la gamba y hacer que sé dando por vivo a un muerto.... así andamos (que no es poco)
Y feliz.
Claro.
As always.
it ;-))
Y no sé por qué. Quizá porque me hizo tanta gracia esa manera desenvuelta de contar -que es la poesía verdadera-. Quizá porque pensé en su mirada piadosa y comprensiva. Quizá porque es verano, o porque dicen que ya es verano. Y el verano, ¿sabe Ud.?, a mí me encanta.
De siempre.
Sip.
Sip.
Amigo ANTONIO, tu blog y el de Isabel Romana nos desasnan a muchos de nuestro desconocimiento de los clásicos. A mí, que soy tan charlatán (en el buen sentido del término y también en el malo), me deja con pensamientos y sin palabras. Por eso agradezco mucho tu aprecio de mi poema.
Un abrazo
Fuera cual fuera la razón, bien traído estuvo, señorita IT. Es usted una fuerza de la naturaleza capaz de camuflarse entre los "conocedores" sin languidecer por ello. Todo lo contrario: ¡tormenta eléctrica permanente! O, al menos, cuando aparece, que a veces la busco por los blogs donde comenta sin encontrarla en largos períodos.
Como a usted le encanta todo (descontando lo que aborrece y lo que le indifiere), no discutiremos acerca del verano.
Como tampoco es discutible este abrazo grande que le envío.
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