domingo, 2 de marzo de 2008

A la una, a la dos, a la tres

A la una


Hace tiempo que me prohibieron fumar en la cama, y con razón, porque una vez me quemé la barriga y otra vez las sábanas. Así que tuve que dejar de leer en ella. Ahora he vuelto a hacerlo gracias a un libro, los Ensayos de Montaigne editados por Acantilado y todas las obras de Shakespeare en Cátedra, que me regalaron en Navidad mi hermana y una sobrina. La lectura de la noche, por tanto, está dedicada a finales del XVI y principios del XVII, cuando el mundo que parecía abrirse con el Renacimiento fue cerrado a sangre con las guerras de religión. Siempre la religión desgarrando los cuerpos y enfureciendo las mentes: coartada del poder para, al apresar las mentes y amenazarlas con castigos eternos, repartirse el botín entre ambos. Pero los dos autores conservaban todavía la fuerza de aquella apertura de la mente hacia el hombre como medida de las cosas. Presentar a Shakespeare es bobo, pero no está de más copiar lo que dijeron de Montaigne algunos autores.
Josep Pla: No me canso de leer los Ensayos de Montaigne. Paso horas y horas leyéndolos de noche, en la cama. Me producen un efecto plácido, sedante; me proporcionan un reposo delicioso.
Francisco de Quevedo: Libro tan grande que quien por verle dejara de leer a Séneca y a Plutarco, leerá a Plutarco y a Séneca.
Friedrich Nietzsche: Que un hombre así haya escrito, ha aumentado ciertamente el placer de vivir en este mundo.
Orson Welles: Para mí, Montaigne es el más grande escritor que ha habido nunca. Lo leo como otra gente lee la Biblia ... Para mí, no hay mayor goce en el mundo.
Stefan Sweig: Montaigne nos ayuda a responder a estas singulares cuestiones: ¿cómo permanecer libres?, ¿cómo mantener la insobornable claridad del espíritu frente a las amenazas y los peligros del fanatismo?, ¿cómo preservar la humanidad de nuestros corazones en medio de la bestialidad?

Creo que esas lecturas me vienen muy bien y que se irán notando aquí, pero antes de empezar los Ensayos, esperé a que llegara a las librerías la biografía de Montaigne escrita por Stefan Zweig que publicó Acantilado. Zweig, acosado en Europa, está en Brasil en 1942, donde siente que su situación es parecida a la que obligó a Montaigne a retirarse a su torre, y le dedica un ensayo biográfico hecho prácticamente sin tener las fuentes. No llega a terminarlo, porque perdidas todas las esperanzas se suicida el 23 de febrero de 1942. Montaigne, que había aguantado en soledad el mundo que le descorazonaba, había escrito: “La muerte más voluntaria es la más hermosa. La vida depende de la voluntad ajena; la muerte, de la nuestra”.
Sin duda, ahora que, os confieso, veo levantarse de nuevo la cabezota fea del fanatismo y veo retroceder, y preveo que acabará por ceder, la barrera a ese fanatismo que se produce cuando el poder económico y la religión se aúnan, fanatismo que se verá favorecido en el futuro por un retroceso en las posibilidades de vida que el primero de ellos ha creado él mismo al violentar el sistema biológico en el que vivimos, estas lecturas serán con seguridad un estímulo.


A la dos

Si no fuera porque no voy a estar en Madrid, por nada me perdería esta posibilidad de escuchar a estas cuatro poetas de mi devoción.


A la tres

La huelga de Fuentetaja cumple esta semana dos meses y medio. A nadie se le escapa lo que sucede cuando llevas 75 días sin cobrar. Pero la experiencia histórica nos enseña una heramienta, la Caja de Resistencia, de apoyar a los huelguistas, haciendo el esfuerzo de prescindir de parte de lo que ganamos para ayudar a su supervivencia. No hay cantidad que sea pequeña: cada aportación les ayudará a vivir y a mantener el ánimo. Solo necesitamos el esfuerzo de ir a un banco y hacer la transferencia. Arriba a la derecha está el nombre de una titular, la institución bancaria y el número de cuenta, pero lo añado también aquí: Amelia Gómez Escolar / Caja Madrid. Cuenta 2038 - 1016 - 32 - 3003599721 . Lo acompaño de fotos de los actos de apoyo presenciales.




Pensamiento sobrevenido
Pensar en las similitudes de Gaza y el gueto de Varsovia no mejora mi estado de ánimo.

15 comentarios:

Freia dijo...

Pues sí que estás pesimista Nán, aunque parte de las noticias lo justifica. Menos mal que tienes el mejor antídoto posible: Montaigne.
Con relación a la caja, paso un correo a la gente que conozco. Algo siempre se puede hacer. Un abrazo

NáN dijo...

Eres rápida, Freia, en tu compromiso y tu generosidad.

De mí, no hay que preocuparse; sí del mundo. Me temo que me va a ir mejor a mí que a él.

Un abrazo fuerte

Gemma dijo...

"Lo que opino manifiesta la medida de mi vista, no la medida de las cosas".

"Lo que es el amor es el ansia descabellada de aquello que nos rehúye".

"La cosa más grande de este mundo es saber pertenecerse".

"Yo no viajo sin libros, ni en paz ni en la guerra".

Todos estos extractos proceden del librito que sacó Península sobre sus Ensayos y podría seguir... Montaigne es un verdadero disfrute. Tan certero como fino en sus juicios.

Otro abrazo.

Beatriz Russo dijo...

A la de cuatro,
gracias Nán por tu generosidad y apoyo. Siempre estás, y Venezia también...

Un abracísimo.

NáN dijo...

Solo lamento haber llegado tarde al libro, Mega, porque como muestran los ejemplos que pones es el origen de mucho y jugoso pensar. Creo que Pla tenía razón al decir que es un libro para la noche: dormirse después de haberlo leído un rato debe tener unos efectos importantes.

Beatriz, no hay generosidad, sino alegría de poder dar a conocer actos tan interesantes en los que los protagonistas están tan cerca de mí. (Mañana por la tarde pasearé ya por los Zattere).

Qué placer, devolveros a las dos el abrazo.

Flavia Company dijo...

Siempre he postergado la lectura de Montaigne, como si no fuera el momento o no hubiese llegado o me esperase por alguna razón a la vuelta de alguna otra edad. Tu comentario hace que llegue ese momento. Quién puede resistirse. Gracias por el impulso.

carmen moreno dijo...

Me uno a la Dama Flavia. Habrá que empezar YA. Qué pena no estar en Madrid. En cuanto a lo de Fuentetaja... habrá que resistir.

Anónimo dijo...

Anotado Montaigne.

nán, disfruta de Venecia.

Anónimo dijo...

Qué de cosas hay que leer. De Montaigne, nada de nada. Pero ya caerá. Gracias por la reseña. Tiene una pinta estupenda.

Lo otro (la de dos), pilla lejos para mí. Por todos lados.

Y la de tres, gracias por el mensaje. Esta tarde mando para un bocata. No será mucho, lo siento.

Walter Kung Fu dijo...

Ya me quedé con la referencia a Stefan Sweig gracias a Sintomático (http://sintomatico.blogspot.com/).

Ahora recojo la de Montaigne gracias a ti.

NáN dijo...

Casi todos los que habéis entrado últimamente anotáis a Montaigne entre vuestras lecturas futuras. De verdad que merece la pena, aunque el libro mismo te pide cómo has de leerlo. No es una novela que la empiezas y la terminas y ya está.

Microalgo, gracias por tu apoyo, necesario y suficiente: si muchos enviamos muy poco podrán arreglárselas. Además, seguro que que cada línea bancaria de aportación es una inyección de moral con independencia de los números que contenga. Históricamente, las cajas de resistencia engordan con las aportaciones de los compañeros trabajadores, que lógicamente nunca son grandes.

Un fuerte abrazo a todos.

saiz dijo...

Yo aguardo con impaciencia que empieces a leer a Montaigne y nos comentes los pasajes más interesantes. De ese modo podré esperar a que llegue su turno de leerlo, pues ahora tengo otros libros "en cartera" y no demasiado tiempo para leerlos. Pero seguro que, en cuanto te metas con Montaigne, pondrás en tu blog lo que más te llame la atención, y así nos servirá de anticipo o aperitivo: "Delicias de Montaigne al estilo de Nán".

Saludos.

´´ dijo...

El libro de Stefan Zweig esta muy bien , los Ensayos de Montaigne son una pasada y esta edicion del acantilado mucho mejor que las anteriores , yo lo leo a saltos ,creo que es un libro obligatorio ( es broma )

NáN dijo...

Parece un plato caro de un restaurante,Sáiz, ¿pero quién no comparte ya que la vida necesita mucho cocinado, como los datos? Pierde cuidado, que todo termina por filtrarse aquí en cuanto encuentra la ocasión de "mezclarse" con algo aparentemente, o realmente, personal.

Veo que me llevas ventaja, Francis. Me alegra que coincidas con lo que me han dicho de que esta edición es superior. En lo que todos coincidís es en que se trata de un libro para ir leyendo poco a poco, que es la forma de leerlo que he elegido. He llegardo, tarde por lo visto pero he llegado, a un club de privilegio.

Miguel Marqués dijo...

Duro con Montaigne (no hay que dejar morir a los clásicos). Me lo apunto.

Felicidades a las poetas.

Y felicidades a los protestantes y su empeño.

Te veo mañana, ¿no, compadre?