
Fue ver esa desnudez y recordar un tema que tengo pendiente: la soledad en la blogosfera. Lo tengo pendiente desde que el 4 de mayo Robel, en El peso de las cosas, en una época en la que no admitía comentarios, puso una entrada llamada ¿Qué hubiéramos hecho los románticos sin cementerios?. Lo que contaba me impresionó: había encontrado un blog magnífico, que Robel explica brevemente, de un tal Krapp, quien sin admitir comentarios, sin la menor información de perfil, solamente una dirección de correo al final, deja pequeños trazos de escritura potente, con brevedad y elegancia.
Krapp había elegido la soledad al comunicar y yo me preguntaba si estaba solo de verdad, si no recibía la respuesta de la comunicación de sus amigos, o de lectores que pasaran por allí y le escribieran. Que no dejara intervenir ni comunicara nada suyo indica que fue por propia voluntad. ¿Se puede comunicar sin ser comunicado? Yo aprendo tanto de lo que se me dice. Pero podría ser una fase necesaria y conveniente: tener el valor de exponerme a mí mismo lejos del alcance de cualquiera que me conozca. Ser de verdad simplemente una voz que ni se propone ser oída. Visito bastantes blogs en los que no escribo nunca nada. En otros he entrado al juego de la comunicación: tiendo a ser comunicativo, así que lo que me cuesta es no decir (pero muchas veces me parece lo adecuado). Hay otros en los que la comunicación “hervía” y no pude evitar participar (siguiendo mi tendencia natural). Finalmente, también hay otros de una calidad excepcional que, a veces desde hace años, dejaban con constancia sus poemas o relatos. Con timidez he ido entrando en ellos, he sido la voz que pretendía hacer de muro de frontón. Siempre dudo al principio de si mi intervención turbará algo. Tampoco quiero que la comunicación sea un intercambio de cromos: "si me dices, te digo". Aunque a veces se creen los lazos porque está bien que se creen.
La mejor literatura, o al menos el mejor aprendizaje de la escritura, se está produciendo en los blogs. Y a veces, algunos que pertenecen a los mejores están solos. Todo esto me ha dado mucho que pensar. Quizá sea esta entrada únicamente el principio de una cadena. La desnudez de la foto y la soledad de los que escriben se me cruzaron. Pensadlo conmigo.
9 comentarios:
"... ...".
más o menos, ese, más o menos.
¿Se puede comunicar sin ser comunicado?
Esa duda, amigo Nán, creo que nos perseguirá siempre. Cuestión de permeabilidad, supongo.
Mi pregunta de hoy es: ¿Qué queremos comunicar y qué llega,
(por cierto, a mí también me encanta la foto de María)
(se merecía una entrada ella sola ((en soledad Krappisiana))
(opino)
Gracias por pensarme.
Un abrazo.
No sé. No sé si se puede comunicar sin ser comunicado. Incluso el orador al que nadie responde ve las caras... bueno, tal vez el Monje Krappense sí vea las esadísticas de su blog y piense "me leen. Aunque tal vez ni lo haga...
Cuando yo componía canciones con más frecuencia (in illo tempore), un amigo me decía que mi manera de hacer música era "masturbatoria". Luego se explicaba, claro: yo componía y cantaba pero sólo para mí, porque estaba impelido a hacerlo, sin nigún objetivo determinado. Cantaba (horas y horas) porque no tenía más remedio. Algo así puede pasarle al Señor Krapp.
Se escribe, se canta, se pinta o se modela, pues, como se sangra (¿quién dijo eso?), se aúlla, se llora o se respira. De manera inevitable.
La fotografía es impactante. Esas ondas descienden a un lugar más profundo.
Toda la belleza cae en ese cubo. Hasta los blogs sin comentarios.
nán, ando como dividida entre lo que quiero y no quiero escribir respecto a tu entrada, pero acabo de encontrar la respuesta de reb (tan sugerente y poética) y me gusta tanto que la copio:
"La fotografía es impactante. Esas ondas descienden a un lugar más profundo.
Toda la belleza cae en ese cubo. Hasta los blogs sin comentarios."
(reb, discúlpame.)
A veces está bien gritar (o susurrar), aunque uno no sea oído, simplemente el GRITAR libera...
Pero a veces también "recibir" al ser oído (y escuchar) es gratificante.
Besos con ganas de que nos veamos!!!
La soledad en la escritura pero ante los demás. Buscada o no. ¿Mejora la técnica? Rotundamente, creo que sí: es el hecho de estar expuesto, y dejar lo escrito para releerlo cuando ha sido tocado por la lectura de los demás, lo que lo hace.
Os confesaré una cosa: durante alguna que otra decenita de años he escrito y roto a los pocos días lo escrito. Pensaba que lo hacía porque estaba voluntariamente aparte de ese mundo. Lo hice porque era imbécil. En todos esos años no mejoré nada. Leer algo tuyo que otros han leído te da un deseo especial, del que nace la mejora.
Y os diré algo que creo: en la blogosfera se está haciendo una literatura de primera categoría. Merece la pena rebuscar y, si se encuentra algo, seguirlo.
Un buen blog que no lee la gente no es una pérdida para quien escribe: es una pérdida para la gente. (Y el encuentro de un buen blog, cercano, es extraordinario).
Y sí: ¡qué foto tan buena!
(pero creo que hay aspectos del tema que no hemos tocado: no se cierra, aunque ponga otras entradas).
Pues yo, querido Nán, también creo que se escribe, se comunica, con el deseo (inconsciente, si se quiere) de ser leídos, escuchados... De saber que obtenemos un eco en alguna parte.
No sé si se mejora lo escrito por el solo hecho de saber que alguien nos lee, pero de lo que no me cabe duda es de que, sea como fuere, uno se beneficia siempre de la bondad del lector...
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