
A principios de diciembre de 2007, los mejores libreros de una librería que en otro tiempo significó mucho se pusieron en huelga, por dejadez de los dueños en sacarla adelante, por unos sueldos miserables congelados durante años. En este blog fue quedando constancia de muchas de sus luchas. Luego tuve que callar para no interferir una vez que todo estaba en manos de los juzgados.
Fue una huelga que contó rápidamente con el apoyo de una mayoría de clientes (se llegaron a reunir más de mil firmas de clientes), pero la Dirección, absurdamente, se negó a tener en cuenta a sus trabajadores y a sus clientes. Los huelguistas pasaban los días de frío frente a la librería. Algunos les acompáñabamos un rato a la salida del trabajo. Los sábados, llegamos a ser más de 100 personas apoyándoles, leyendo de espaldas la librería.
La historia va despacio.
A finales de enero recibieron una carta de despido y ya no tuvieron derecho a estar allí. Llegaron los juicios: 4. Todos ellos ganados por los libreros. El tercero declaró que el despido era nulo, pero siguieron algunos problemas que llevaron a un cuarto, que por casualidad le tocó a la jueza que había dictado despido nulo.
Ya está todo arreglado: han tenido que pagarles los salarios de tramitación desde esa fecha de enero hasta el tercer juicio (finales de septiembre). Y como aceptarles en la librería era difícil, han tenido que pagarles la indeminización máxima.
Están fuera de una librería en la que ya no querían estar, pero con todos sus derechos más que cumplidos. Ahora, pueden calmadamente decidir lo que hacen con su vida. Quien no quiso dar un euro, ha tenido que traspasarles una cantidad de dinero que seguro le duele en su orgullo.
Los grandes han perdido, los pequeños han ganado. Aunque hayan faltado unos días para que se cumpla un año.
Fue una huelga ejemplar. Tenemos además el ejemplo de la persistencia, de que las cosas son duras y largas.
¡Qué alegría que estas cosas puedan terminar bien!
¡Qué alegría que estas cosas puedan terminar bien!
17 comentarios:
Felicidades!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No conocía el problema del despido de los trabajadores de la librería ni sabía de esa huelga ejemplar, acabo de saberlo por tu post.
Me alegro mucho de que ¡al final! se haya impuesto la cordura y la jueza les haya reconocido todos sus derechos a los empleados de la librería. Creo que, quizá ahora, los dueños se arrepientan de no haber actuado de otra forma hace un año y haber llegado a un acuerdo, ¿verdad?
Felicidades a los interesados y también a ti por ser parte implicada, porque les diste tu apoyo.
Un abrazo.
Justicia, a veces. Me alegro muchísimo. Entré con 18 años por vez primera cuando viajé desde Granada a Fuentetaja para comprar la tesis de Moreno Fraginals y me vi subida en la escalera llevándome a Dobb, a Guillén y tantos otros libros.
Me alegro sinceramente de que los trabajadores hayan ganado. Seguiré visitando por aquí.
Izaskun
Yo también me alegro un montón. Gracias por la información, además.
Un abrazote.
nán, he seguido desde aquí toda la información que ibas dando y, por fin, podemos decir
¡Felicidades!
winsta
Justicia poética: Existe. Cuánta alegría ver que no siempre se salen con la suya los dueños de tanto. Qué satisfacción para todos los que estamos de este lado que los nuestros hayan ganado la batalla. Qué sabor tan dulce. Qué alentador. Qué caricia para el alma.
Me alegro por ti, mucho. Por todos vosotros.
Beso
Si es que el que no resiste no gana. Me ponen de buen humor estos ejemplos.
Es una gozada que los pequeños puedan al grande. Y este era un tipo poderoso de la construcción que compró la librería para darse un barniz cultural.
Pasa a veces. (lo de que los pequeños ganen).
Y por eso merece la pena seguir haciendo cosas. Ya conocéis mi lema: Piensa globalmente, actúa localmente.
Es decir, no hay causa pequeña.
Un abrazo tipo Genovés a todos. Y a ti, Izaskun, bienvenida: hace 18 años (y menos) fue una gran librería. Yo me subía a la escalera en la parte de poesía y les robaba los poemas (no los libros, sino los poemas, que me los leía allí con el beneplácito de los libreros... luego compraba alguno, claro).
bravo!
besos,
K
enhorabuena! siempre alegra la lucha y la victoria de los trabajadores y más en estas épocas...
no conocía este problema y eso q he ido alguna vez a fuentetaja a buscar algún libro...
Señor... a los pequeños es OBLIGATORIO protegerlos en el mundo. Si usted ha intentado encima sólo derrocar algo de eso usted NO ESPERE a que el pequeño creza ni al castigo
Y no insista. Algo valioso siempre ES CARO.
Kika, qué bien, ¿verdad? (apuntamos más besos en la cuenta del debe).
Gracias, Isra, por compartir la alegría. Ibas a la la librería y no podías saber nada, porque a finales de enero los depidieron (en septiembre la jueza dictó "despido nulo") y con ello perdieron el derecho a estar todo el día en la puerta anunciando la huelga... ¡porque los despedidos no pueden hacer huelga ni informar de lo que no existe!
Anónimo, o llegas de madrugada a casa, un poco bebido, o madrugas más de lo que aconseja tu salud. En cualquier caso, ninguna de las dos cosas ayuda a la oportunidad y claridad de tu pensamiento. No obstante, junto tus palabras en mayúscula y las meto en un programa de criptografía, no vayan a significar una amenaza oculta o una vía de salvación personalizada.
Qué historia tan enorme. Enhorabuena por el trabajo, el tesón y sobre todo la confianza.
Vivan los chicos!
Llego con retraso a la entrada pero sabes que no con menos alegría.
Felicidades a todos los que habéis estado al pie del cañón durante dos años. Primero a ellos, que en circunstancias muy duras siguieron en la brecha. Después a todos los que organizasteis, apoyasteis, movisteis todo lo que se podía mover para denunciar y ayudar. Sigo pensando que la labor que hicisteis unos cuantos se vio reflejada y mucho en los medios de comunicación.
Y Felicidades también a mí y a los que como yo tuvieron durante muchos años, desde bien jovencita, a Fuentetaja como referente de libertad y de buena literatura.
¡Enhorabuena, de veras, Nàn!
¡Házselo llegar a todos ellos!
Un abrazo
¿Quién dijo que los finales felices eran ñoños?
Mi enhorabuena a los trabajadores que no se arredraron y siguieron siempre adelante, es duro y no todos llegan.
La imagen del empresario cuando tuviera que empezar a desembolsar pasta hmmm la dejaremos para la imaginación... pero qué imagen :D
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