A las 12 estaba tomando un café en un bar atestado. A pesar del ruido, pude seguir más o menos un pequeño reportaje que estaban pasando en CNN. En una ciudad de México, han creado una empresa llamada Esposas y Maridos de Alquiler. El reportaje sacaba a clientas y clientes encantados, y a “esposas” y “maridos”, con una camisetilla amarilla con el logo, más encantados todavía de tener ese trabajo. ¡Todos felices! ¡Una gran idea!
En realidad, se debía haber llamado Chachas y Chapuzas a Domicilio, porque las “esposas” van a hacer las tareas de la casa y los “maridos” a cortar el césped, arreglar la instalación eléctrica, etc.
Lo tremendo de esto es el nombre: designa perfectamente lo que se espera de una esposa y de un marido, dejando aparte cosas sin importancia, como el amor, las relaciones sexuales, la compañía, un proyecto de vida en común. Es decir, lo que un hombre de allí busca en realidad en una esposa es una “chacha”, y lo que busca una mujer en un marido es un “chapuzas”.
Sé perfectamente los problemas de la mujer, todavía, en nuestro entorno, por lo que con esto no quiero evitar la crítica a la situación diciendo que hay cosas peores. Solamente quería recalcar los caminos válidos que se han recorrido y que nunca nada es igual a nada. De ahí este post de urgencia, salido de la estupefacción en la que me ha dejado ese pequeño reportaje entrevisto y apenas oído.
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22 comentarios:
Yo creí que esas cosas sólo pasaban en los "realitys" pero parece que, una vez más, la realidad es capaz de superarlos.
El otro día leí que existían empresas de alquiler de acompañantes a ceremonias y eventos, en calidad de pareja fundamentalmente. Dichas empresas exigían de sus empleados que fueran bellos, altos y guapos porque, ya que el cliente "alquila" acompañante, quiere presumir de él. En fin, que cada día estamos más desquiciados y hemos perdido más el norte.
en españa también existe...
y... recuerdo de erasmus, un amigo italiano, que cambiaba sus chapucillas en las habitaciones por que le plancharan la ropa..
sólo las italianas accedieron a ello...
Pero imagínate que bien les salió el Marketing. Si se llamase de otra manera probablemente no se habría hecho tanto eco ni hubiera llegado tan lejos, ni nos hubieramos enterado. En este caso yo creo que quizá lo que prime sobre todo es que es una empresa, el nombre tiene que ser rotundo, y que lo han conseguido. Sin ir más allá de lo despectivo de la palabra chacha. A mí tampoco me importaría intercambiar, trabajos (aunque no sea italiana), no todos sabemos hacerlo todo!
Besos,
Par
Desde mi punto de vista la igualdad es un mito. Los hombres y las mujeres no somos iguales (esto es bastante obvio) y tenemos "habilidades" para las que estamos mejor capacitados unos que otros. Evidentemente no me refiero a planchar (que por otra parte a mi me encanta) sino a otras tareas que requieran habilidades más específicas.
La igualdad no es la batalla. La gran lucha para todos debería ser la no discriminación. Se hombre o mujer no debería ser de inicio un impedimento para ningún trabajo. Quizás haya un 5% de mujeres con más fuerza física que el 80% de los hombres. Y estas mujeres deberían tener todas las oportunidades del mundo para hacer los mismos trabajos que los hombres. Es sólo un ejemplo. Ésta es mi lucha ahora mismo.
Pero incluso la Ley de Igualdad del año pasado tiene estos dos términos confundidos y mezclados.
Os dejo, que tengo que seguir planchando :-)
Ejjem.
La plancha y yo tenemos un severo contencioso desde siempre. Mi plancha debe tener el sistema operativo mal instalado. Echa vapor, calienta... pero no elimina las arrugas, ni de coña. Y mira que la reinicio, pero qué va. No furula. Así que si me importaran las arrugas, cambiaría LO QUE FUERA porque alguien me planchara. Pero el caso es que no me importan, ya ven.
Hasta dónde llega la soledad humana, a veces, Nán. Esa empresa me parece que tiene un pelín de celestineo encubierto, de "ahora vas y te acostumbras a ese tipo que te cambia el enchufe / a esa tipa que te hace el pucherito, y ya nos lo agradecerás, ya, que tú es que no sabes lo que te conviene y vas por ahí intentando (a tu edad) que aún te den mariposas en el estómago"...
Cito a Cortázar. Lamentablemente para mí, aún estoy de acuerdo con él:
(La cita es larga, lo siento... pero, coño, es Cortázar).
"Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en mitad del patio. Vos dirás que la eligen-porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto" (Julio Cortázar: Rayuela).
Y eso. Así andamos, Nán. Así andamos.
En realidad lo que choca es el nombre de la empresa "Esposas y Maridos de Alquiler", pero en España también existe algo parecido se llama Banco de horas o Banco de Tiempo.
Algunas personas ofrecen parte de su tiempo para realizar tareas que dominan y a cambio reciben ese mismo número de horas en prestaciones que ellos necesitan.
nán, todo está inventado, pero en esa ciudad de Méjico la fastidiaron con el nombre.
Ah, ¡el contrato social!, lo que se debe y lo que se pide de uno. Hace unos días me contaron una historia terrible de una amiga (pero de las que no te contarían a ti eso directamente) que al casarse pasó, como si fuera la intérprete de una simulación (él era su novio desde que era una niña, no parecía que fuera así, quién lo podía imaginar, etc), por todas esas mierdas masculinas, una tras otra y muy seguiditas. Cuando consiguió romper con ese yugo, su mamá, dolida pero resignada por el divorcio, le dijo: "a ver si eliges mejor la próxima vez". Si eliges. ¡Si eliges!
Lo que le pasó, según eso, a la chica fue que no eligió bien, no que el tipo fuera un hijo de puta.
Ah, ¡el contrato social de hombres y mujeres, y sus clásulas viejas!
Un buen ejemplo de que el lenguaje no es inocente. Mi compañero, Tomara, en la entrevista para un reportaje sobre hombres por la igualdad en la que le conocí (flechazo total)me dijo algo que me parece fundamental: asumir tareas es una cuestión de autodeterminación.
Creo que pocas cosas son más satisfactorias y buenas para la autoestima que sentirse útil. De la misma manera, creo que pocas cosas son más tristes y autodestructivas que estar con alguien por no saber estar sola o solo. En la generación de mis abuelos, las mujeres cocinaban y planchaban, y los hombres arreglaban enchufes y coches. Mi generación no sabemos NADA. En vez de aprender de lo atribuido tradicionalmente al otro sexo para ser personas autónomas y plenas, nos hemos convertido en una generación igualitariamente inútil (igualitaria para ser inútiles, porque por lo demás es profundamente machista).
Felicidades por adelantado. Besos
En realidad no intentaba hablar del "igualitarismo" (tema del que hay mucha tela que cortar), sino del hecho de que a quien hace las tareas domésticas se le llame "esposa" y a quien hace las chapuzas se le llame "marido". Las posibilidades de desarrollo personal, que para mí son una de las bases para una relación amorosa, quedan cortadas de raíz.
Pero como los comentarios suelen mandar sobre el post, me uno al grupo y diré que no creo en una igualdad matemática, sino en un reparto razonable, de acuerdo con los puntos fuertes de cada miembro de la pareja, trío o grupo, con el que estén de acuerdo todos los componentes.
Con toda lógica, Nán.
No hay fórmulas que sirvan a todos por igual. Estoy de acuerdo, Nán querido.
(En cuanto al nombre de esa empresa, ¿no estarán tratando de reconducir (de reivindicar) una situación que se ha desmadrado por fortuna (en plan: ¡seamos maridos y esposas como los de antes!)?...
Un abrazo
Y no imaginas cómo andan más al sur de mi frontera, Primo. Espeluznante.
Si me lo permites, dejo aquí copiado un articulín que publiqué el 5 de enero pasado en El Periódico. Creo que tiene que ver, aun cuando pueda parecer tangencialmente, con todo lo que se está comentando aquí. El veneno del lenguaje, a fin de cuentas, cuyo uso es siempre ideológico.
UN ACERTIJO
Ya desde pequeños nos enseñan a distinguir series, es decir conjuntos de cosas relacionadas entre sí. Por ejemplo, perro, gato, vaca y cerdo son animales. Cinco, seis, siete y ocho son números. Y así sucesivamente.
Desde hace días me quedo perpleja frente a un anuncio televisivo de juguetes dirigidos sólo a niñas. Hacen publicidad de unos equipos preparados para ejercer distintas ocupaciones, y mencionan las siguientes: veterinaria, diseñadora, cocinera o mamá. Díganme: ¿A qué serie pertenecen estas cuatro propuestas? ¿No detectan una que no pega? ¡Han dado en el clavo!
Me da a mí que los señores o señoras publicistas nos han tendido una trampa para ver si somos listos y si miramos los anuncios con suficiente atención.
Estoy orgullosa de haberme dado cuenta de que mamá no pertenece a la misma serie que veterinaria, diseñadora y cocinera, sino a la que sigue relegando a la mujer a un papel limitado cuya mayor cima, dedicación de las dedicaciones, sería la maternidad. Señores o señoras publicistas: ¿Hemos descifrado el enigma? ¿O de veras creen que pertenece a la serie de las profesiones?
La lógica, DM, debería pasar un poco más desde lo científico a lo humano.
Mega, tu paréntesis es inquietante. La involución que vemos: semanas laborales de 65 horas (yo solo veía a mi padre los domingos), campos de concentración en los que se va a tener encerrados año y medio a quienes solo han cometido una infracción administrativa... ¿No estarán volviendo banderas victoriosas al paso alegre de la paz, y traerán prendidas cinco rosas, las flechas de mi haz?
Ese sur es terrible en esto, Prima, pero no justifica lo que pasa aquí, en condiciones distintas. Habría que mejorar allí, y allá, y aquí, y acá...
Flavia, te sales con ese artículo del día de Reyes. Es lo más parecido a lo que me dejó pasmado en el minirreportaje de la CNN... pero para peor, en un mundo tan moderno y europeo como el nuestro. "Mi mamá es veterinaria", diría una niña. Y la otra contestaba, "Pues mi mamá es mamá".
Yo creo que hoy día las opciones de "marido/mujer" están bastante superadas por la realidad cotidiana. En el bloque donde vivo (35 viviendas, 19 habitadas... y es mucho) solo hay dos unidades familiares (terminología de Hacienda) que cumplen esa definición clásica independientemente de que en algunos casos los roles del resto de unidades familiares tengan peligrosas semejanzas con los aquí glosados: uno/a, sus labores, otro/a sus bricolages. O dicho a la manera antigua: el hombre caza, la mujer cocina.
Por cierto, en mi caso/a yo soy el miembro/a que cocina (es que vivo en la provincia de procedencia de B. Aido y algo se pega :-) )
Somos, Manolotel, la minoría de una minoría. Pero como nos relacionamos con gente como nosotros, creemos que el mundo es así. De ahí los topetazos que nos damos de continuo.
(Ya que hablas de la Ministra, lo que dijo ayer de que las mujeres islámicas van con velo pero su marido viste como occidental me sorprendió y me gustó).
¡Hombre, Manolotel!
¡Cuánto tiempo! Me alegro de verlo en un lugar tan hermoso como este blog.
En mi caso, la unidad operativa c'est moi: yo me lo guiso, me lo como, antes lo cazo y luego lo pinto en la pared del salón. Total, como nadie viene luego a regañarme...
¡Un abrazote!
¡Hola Microalgo! Eso de ser tu Jefe también en casa debe ser una gozada jeje.
Una alegría también de encontrarte (y encontraros). De todas formas, como ya le comenté a Carmen nos podemos encontrar todos los martes en Plaza de la Estrella Soy uno de los portavoces.
Un abrazo
Estoy completamente de acuerdo en que lo de la plaza es una salvajada. Hcer ahí un chiringuito es degradar.
Este martes estoy fuera de Cádiz y no sé si llegaré a tiempo. Si sí, allí estaré. Y me mantendré informado via tu sobrina y su marido (que son de los amigos viejos).
Un abrazo.
(Pido disculpas a Nán por usar el blog para estas comunicaciones).
Me parece perfecto. Están ustedes en su casa.
El texto de Cortázar me parece la mejor respuesta a ese bodrio de empresa casamentera que, a lo peor ya tiene overbooking de clientes, (cada loco con su tema).
Cortázar siempre anima, estnom, pero en una empresa de este tipo se bastan con un "te necesito". Lo malo es que la empresa esté basada en una fotocopia de la realidad
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