He leído hace poco este librito, el primero que escribió Camus, que me ha llegado de mano de la traductora, la excelente María Teresa Gallego Urrutia. A Genet se lo conoce, en lo mejor de él, por las traducciones que hizo al alimón con María Isabel Reverte Cejudo. (¡Traducir así, entre dos, debe ser un gozo reservado a muy pocos! Lo quiero para mí. Lo quiero). También, hará de esto un año, por mi cuenta me lancé a devorar todo lo de Pierre Michon, que descubrí traducidos por ella para Anagrama, menos el primero. Ya hablaremos de Michon: de los autores que cambian cómo lees, miras y escuchas.
Incluyo aquí, de entre las numerosas menciones que se le hacen, una noticia de esta traductora.
Ahora iba a mencionar este libro tan mediterráneo de Camus, tan de Argel, el primero de los que escribió (publicado 1937, los ensayos los escribió en 1935 y 1936). Explica en el prólogo que siempre se había negado a su reedición: no quería morirse sin rescribirlo. En 1958, según repite la contracubierta lo que dice en el prólogo, escribió: «Si, pese a tantos esfuerzos para construir un lenguaje y dar vida unos mitos, no consigo un día volver a escribir El revés y el derecho, será que nunca he conseguido nada». Un accidente de coche se lo impidió, pero había admitido la reedición, con un prólogo luminoso.
Lo quería libre de culpas artísticas. Pero no porque considerara que otros estuvieran mejor escritos, sino porque este le importaba más. Es un gran libro; un pequeño gran libro. Escribe en el prólogo: «Los principios debemos colocarlos en las cosas grandes, para las pequeñas nos basta con la misericordia». Y poco antes: «En cuanto a mí, sé que mi manantial está en El revés y el derecho, en ese mundo de pobreza y de luz en el que viví tanto tiempo y cuyo recuerdo me ampara de los dos peligros contrarios que amenazan a todo artista, el resentimiento y el contento».
Leí a Camus de joven en una ciudad con una playa desde la que mis mayores decían que en días muy buenos podía verse Argelia. No debí vivir días tan buenos, o yo soy muy bruto, pero sentía aquella tierra enfrente al leer a este autor. No tenía casi ninguna posibilidad de conocer este librito, que me ha llenado de emoción. Gracias, María Teresa.
Tengo muchas partes subrayadas, pondré dos:
Página 46, del ensayo “Entre sí y no” (edición de Alianza Editorial, 2006):
«Hay una soledad en la pobreza, pero una soledad que le devuelve su precio a cada cosa. Con cierto nivel de riqueza, el propio cielo y la noche cuajada de estrellas parecen bienes naturales. Pero en la parte baja de la escala, el cielo recupera pleno sentido: una gracia inestimable. ¡Noches de verano, misterios en los que crepitaban estrellas! Detrás del niño había un pasillo apestoso; y se hundía un poco en su sillita desfondada. Pero alzando la vista, bebía directamente de la noche pura».
Página 91, del ensayo que da título al libro:
«Pero es porque no me gusta que se haga trampa. Lo valiente de verdad es, bien pensado, conservar los ojos abiertos a la luz, de la misma forma que a la muerte. Por lo demás, ¿cómo explicar el vínculo que conduce de ese amor ávido por la vida a esa desesperación secreta?».
Ya va terminando abril, ¿verdad? Salgo a ver al amigo. Trataré de llevar abiertos los ojos y la misericordia.
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9 comentarios:
Yo sólo he leído "La Peste". Habrá que echarle un ojo a este otro.
Como he dicho otras (demasiadas) veces: me queda tanto por leer...
Yo he leído a Camus, pero no éste. Me uno a Micro, habrá que leerlo...
Se va acabando, primo, abril y sus designios. También pasaron los idus de marzo. Habrá que esperar que mayo nos traiga el calor de los cuerpos. De momento, te trae a ti, ¿qué más se puede pedir? Y a V la deja cerquita.
Con suerte podré pronto, la semana que viene, comprarme algunos de estos libros que sugieres.
Qué bien poder estar tan cerca de vosotros.
Una de las bondades de este sistema de fuego cruzado que nos traemos es llamarnos la atención a veces unos a otros acerca de libros que pueden ser interesantes, entre los miles de novedades, de apuntar en una lista.
A veces ni siquiera nos apetece o interesa leerlos en estos momentos, o no se puede leer todo siempre: nos basta entonces lo que el otro ha dicho y ha puesto para tener una pequeña pieza más del puzzle que nos permita reconstruir una pequeña parte.
Algunas de mis enormes lagunas las he cubierto aquí, con uno de los modos anteriores.
He recibido algún mensaje en el correo de la página diciendo que este volumen de Camus no es fácil de encontrar. Por si acaso, añado que pertenece a la "Biblioteca Albert Camus" de Alianza Editorial y se editó en 2006, por lo que no es todavía cosa de buscarlo entre los raros. Pidiéndolo así tiene que estar. Buscándolo uno en los anaqueles de la librería se puede despistar, porque esta Biblioteca los hace pequeños, como de blsillo, y este, con sus noventa y tantas páginas, tiene un lomo estrecho por el que puede pasar desapercibido: ¡es magnífico!, porque la humildad (como contrario de la "fanfarria") es una de las tesis de este sincero y honesto libro.
Y tres: se puede estar fuera de España, tener lectura suficiente y encontrar placer en ir haciendo listas de compra para cuando se pase una por aquí. Pero lo que espero que no se pueda nunca es desear algún libro ya y no pedirlo a los amigos para que lo compren y lo envíen.
¿Que Mayo nos traiga el calor, Prima?
Pues habrá calentamiento global en la atmósfera toda, pero lo que es por acá abajo no se nota mucho...
Me sumo a la poco velada sugerencia de NáN acerca del tráfico aéreo de libros. Para eso son híbridos entre puertas y palomas.
(Gracias...)
!Lo tengo!
En aquel breve instante de crepúsculo imperaba un algo fugaz y melancólico que no sólo notaba un hombre,
sino un pueblo entero.
En lo que a mí se refería,sentía ganas de amar de la misma forma que se sientes ganas de llorar.
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Pues , de esas horas que saco fuera desde lo hondo del olvido, lo que más se ha conservado es el recuerdo
intacto de una emoción en estado puro, de un instante suspendido en la eternidad
Albert Camus
Gracias Nán
La traductora, confusa y ruborizada, quiere agradecer la reseña del libro y los comentarios sobre su persona.
Sé que tenemos un té pendiente..
-Maite-
leí hace como medio año EL REVÉS Y EL DERECHO, lo encontré n la biblioteca central d la unam...
y no m gustó...
o será q io lo asociaba al nihilismo y, por tanto a Nietzsche, y resulta q no encotnré más q un libro sencillo con micro-historias, algo así como un fabulario, historias cortas con enseñanza moral...
cuando menos, eso me dejó l libro...
una amiga m recomienda el mito del sísifo...
seguro ahí hay más amterial filosófico, q s lo q io buscaría...
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