jueves, 16 de febrero de 2012

Gioconda Belli contesta a mi entrada sobre el Ganapán con años de antelación (2 de 3)

A Sue y todos los indignados,
para que seconviertan en enragés.

Los portadores de sueños



Gioconda Belli



En todas las profecías

está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan

que el hombre creará su propia destrucción.



Pero los siglos y la vida

que siempre se renueva

engendraron también una generación

de amadores y soñadores,

hombres y mujeres que no soñaron

con la destrucción del mundo,

sino con la construcción del mundo

de las mariposas y los ruiseñores.


Desde pequeños venían marcados por el amor.

Detrás de su apariencia cotidiana

Guardaban la ternura y el sol de medianoche.

Las madres los encontraban llorando

por un pájaro muerto

y más tarde también los encontraron a muchos

muertos como pájaros.

Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas

y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos

por un invierno de caricias.

Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,

atacados ferozmente por los portadores de profecías

habladoras de catástrofes.

Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías

dijeron que sus palabras eran viejas

y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua

en el corazón del hombre.

Los acumuladores de riquezas les temían

lanzaban sus ejércitos contra ellos,

pero los portadores de sueños todas las noches

hacían el amor

y seguía brotando su semilla del vientre de ellas

que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban

y los hacían correr y hablar.

De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida

como también habia engendrado

a los que inventaron la manera

de apagar el sol.


Los portadores de sueños sobrevivieron a los

climas gélidos

pero en los climas cálidos casi parecían brotar por

generación espontánea.

Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales

tuvieron algo que ver con esto,

la verdad es que como laboriosas hormiguitas

estos especímenes no dejaban de soñar y de construir

hermosos mundos,

mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros,

que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes,

se curaban y cuidaban entre ellos, se querían,

se ayudaban en el arte de querer

y en la defensa de la felicidad.


Eran felices en su mundo de azúcar y de viento

de todas partes venían a impregnarse de su aliento

de sus claras miradas

hacia todas partes salían los que habían conocido

portando sueños

soñando con profecías nuevas

que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores

y de que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe.


Por el contrario, los científicos diseñarían

puentes, jardines, juguetes sorprendentes

para hacer más gozosa la felicidad del hombre.


Son peligrosos - imprimían las grandes

rotativas

Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos

Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.


Hay que destruirlos - imprimían las grandes

rotativas

Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos

Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.


Los portadores de sueños conocían su poder

por eso no se extrañaban

también sabían que la vida los había engendrado

para protegerse de la muerte que anuncian las profecías

y por eso defendían su vida aun con la muerte.

Por eso cultivaban jardines de sueños

y los exportaban con grandes lazos de colores.

Los profetas de la oscuridad se pasaban noches

y días enteros

vigilando los pasajes y los caminos

buscando estos peligrosos cargamentos

que nunca lograban atrapar

porque el que no tiene ojos para soñar

no ve los sueños ni de día, ni de noche.


Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños

que no pueden detener los traficantes de la muerte;

por doquier hay paquetes con grandes lazos

que sólo esta nueva raza de hombres puede ver

la semilla de estos sueños no se puede detectar

porque va envuelta en rojos corazones

en amplios vestidos de maternidad

donde piesecitos soñadores alborotan los vientres

que los albergan.


Dicen que la tierra después de parirlos

desencadenó un cielo de arcoiris

y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.

Nosotros sólo sabemos que los hemos visto

sabemos que la vida los engendró

para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

16 comentarios:

Genín dijo...

A mi me intriga muchísimo saber quién copuló con la madre tierra para preñarla y hacerla madre...
¿Seria virgen?
No creo...
Salud

Anusky66 dijo...

que hermoso!!
me caen bien esos porteadores de sueños.
Unbesazo

NáN dijo...

Queridos GENIN y ANUSKY66, un simple intermezzo de ánimo dado por una gran poeta.

Mientras queden personas en la tierra y existan las estaciones, no hay que dar nada por perdido.

Di Vagando dijo...

Ahhhh, por esta poesía se llama así la librería de Vetusta? Se lo preguntare cuando vaya, son amigos de un amigo.

Sé q la voy a líar (pero para esos están los amigos, no NáN), pero es q a Gioconda Belli no le puedo perdonar q escribiera "La mujer habitada". No me gustó nada, me cabreó, me pareció todo ese espiritualismo barato y flowerpower resumido en un libro. No he terminado la poesía.. destila lo mismo.

Muxus divergentes

Di

NáN dijo...

Querida DI, desafortunadamente no hay casus belli en este caso. Gioconda es capaz de lo mejor y de lo peor.

Por eso nunca he comprado un libro de ella: robo mentalmente algunos de sus poemas, saltándome los más, en la librerías-licorerías, y rebusco luego en Internet.

Llamar "traficantes de sueños" a los que quieren cambiar el mundo es uno de los grandes momentos poéticos de los útimos años. Me apuesto los dos dedos índice de mi mano derecha a que esa librería de Vetusta y también la de Madrid se llaman así por este poema.

Luego, esta nica se desborda por donde tú y yo no la podemos apreciar.

En este poema, sin embargo, creo que es grande hasta el final: considero otro éxito poético la abundancia de partos del proletariado. El "cada vez somos más y acabaremos con vosotros".

Anónimo dijo...

estimada Di,
en esta ciudad de lacas, borrajas y envidias, donde todos nos conocemos y nos sabemos, cuando ensalzas a alguien, loas el nombre de su librería y pones por las nubes su aventura, siempre hay un cabrón que se empeña en contar una historia desconocida a la que tuvo acceso de primera mano, que convierte al portador y portadora de sueños en maletero de equipajes vacios.
ecdlc maldiciendo su mala suerte de estar en todos los ajos y conocer a tanta gente.

Sr nan,
El poema tiene imágenes brillantes y bueno, es cierto... adolece de blandez pero no todo va a ser bukowski

Isabel dijo...

La Belli tanto en su prosa como en sus poemas es algo pastelosa, pero si habla de los sueños y de crear algo nuevo, con la que está cayendo es, al menos, ilusionante.

Sue dijo...

Ahora no quiero estar "¿rabiosa?" (enragés) NáN, pero gracias por dedicarme este poema. Me gusta, no conocía a su autora así que no guardo prejuicios para ella. Solo me gusta.

Hace un tiempito decidí ser una portadora de sueños y ahora que leo que me pasaré las noches haciendo el amor para ¿cómo es? ...hacer brotar la semilla, pues con mucha más razón!

Je.

NáN dijo...

Pensaba poner esta noche la Parte 3 del Ganapán, pero os dejo un tiempo para que Di y tú, TXELOS, os navajeéis al estilo de poblachón manchego venido a más, que así son todas las Vetustas de provincias. Hay un Diario Negro donde se apuntan las faltas de todos y si el faltón es del poder (por ejemplo un cura putero) se olvidan, pero si es alguien del antisistema, se subrayan en rojo.

En cuanto al Señor Chinaski, te confieso que le leí dos libros de relatos y quedé estragado. No te sorprendas: aun que soy de Canal Plus de toda la vida, nunca he visto una peli pornográfica: me excitan tanto como ver cómo un toro monta a una vaca.

En cambio, he leído algunos poemas y me han sorprendido por lo hondos, por lo sensible, por la vida que derraman.

Y es que escribir poemas (esta idea es mía y la tengo patentada), es como usar una navaja de afeitar. Algunos poetas la cogen por el mango y tallan cosas bellísimas, que me apasionan (por ejemplo, Juan Ramón Jiménez), pero otros la cogen por el filo, sangran, y comulgamos con su sangre (por ejemplo mis tres grandes poetas suicidas que releo y releo, Costafreda, Gabriel Ferrater y Pedro Casariego).

Es una cuestión de estilo y perspectiva: Gioconda toma a veces la navaja por el filo, pero enseguida la empuña por el mango. Esa destrucción del estilo y la perspectiva me la hace antipática (literariamente hablando).


Por eso la he puesto, ISABEL, en el que para mí es uno de sus mejores y más acertados poemas.

Besos


Ay, SUE, ser padre o madre, o abuelo o abuela, de hijos no copulados es mi máxima aspiración. Extender las semillas.

Más besos

Antonia Romero dijo...

Si te digo que ahora mismo, mientras escribo estas palabras, se me caen las lágrimas, pensarás que soy una simple. Mientra leía tu entrada iban pasando por mi cabeza un montón de imágenes que me iban conmoviendo al tiempo que las palabras de Belli. ¿Porqué? Porque la edad, la decepción, lo que me rodea, a tratado de arrastrarme al otro lado y estoy segura de que es algo que les pasa a muchos. No lo han conseguido, pero las palabras del poema me han hecho ver a lo que hubiese renunciado si hubiese cedido.
A mí.

Un abrazo

NáN dijo...

Soy yo, ANTONIA ROMERO, quien se siente emocionado con tu comentario, con el hecho de que la transcripción de un poema haya podido conmocionarte, porque son ya demasiadas las batallas perdidas y, dependiendo de dónde se viva, uno puede llegar a sentirse demasiado solo socialmente.

Un abrazo fuerte-fuerte.

Gemma dijo...

Preciso y precioso, Nano.
Vuelta a la red tras un molesto resfriado.
Besos

Elvira dijo...

Estoy emocionada. ¡Gracias, NáN!

Un fuerte abrazo

NáN dijo...

Os doy las gracias, GEMMA ELVIRA, en nombre de la mejor Gioconda, que merece su puesto en la poesía por infundir ánimo a quienes tanto lo necesitamos.

Besos a las dos.

VERONICA LEONETTI dijo...

En realidad todos nacemos siendo portadores de sueños. Solo que algunos en el camino pierden los ojos para soñar.

NáN dijo...

Creo, VERÓNICA, que eso sucede porque equivocan la mirada y ven lo que no es.

Un beso