Debió suceder en un pasado remoto, porque recuerdo que al hablarme tenía esa maravillosa sonrisa de la adolescencia y la primera juventud con la que me cautivaba, pero hace ya muchos años que la perdió. Hijo me preguntó: "¿Sabes qué ha de hacer una cebra cuando un león ataca el rebaño?”. Como suponía que iba de trampa, le contesté que lo soltara y dijo: “Correr más que otras cebras”.
Estuve un tiempo pensando en eso. De todas las ciencias se extraen datos que son útiles para el modo en que piensas la vida. Me gusta la Ecología, que él me ha ido dando a conocer; pero no confundo los ecólogos con los ecologistas, que estos los hay de su padre, de su madre y de su tío de Alcalá. A pesar de que estoy en un grupo, pero me interesa porque une ecología y anti-neoliberalismo, teniendo la coherencia de encontrar la causa de los trastornos ecológicos. Podéis ver nuestra página en Globalízate.
El otro día fui al centro a comprarme un par de pantalones, porque todos los tenía deshilachados por abajo y Lola se cansó de mi aspecto. Había todo tipo de pobres, pero ¡muchos pobres! Como un reflejo de lo que pasa no aquí, sino en todo el mundo desarrollado. Que es lo que ha estado y sigue pasando, sin que le prestáramos atención, en el mundo no desarrollado.
Los pobres, tan difíciles de mirarlos, son individuos. Querríamos sacar de la pobreza a ese individuo que estamos viendo. Pero no podemos. Normalmente nuestro discurso se queda ahí y no salta al segundo paso: No serviría de nada. Lo único que habríamos hecho es ayudar a una cebra lenta, pero el león se comería otra.
La pobreza no la podemos entender si no manejamos los porcentajes visualizando su realidad. A mí siempre se me han dado bien las cifras: Hijo nos desprecia un poco a los de letras, aunque lo disimula, por eso siempre le ha sorprendido que entendiera el significado de los números. Por si acaso, me regaló un libro que os aconsejo, El hombre anumérico, que me ha venido muy bien y me ha permitido entender el porqué, por la falta de comprensión de las cifras (entre otras cosas), los problemas no tienen solución.
Hay que cambiar la mirada de las cebras a los leones. En la sabana la cosa es como debe ser: un equilibrio de vida y muerte. Pero en el mundo de los hombres, además de fijar la atención en los desastres de todo tipo, en las cebras masacradas como si dios lo hubiera ordenado, conviene que empecemos a analizar a fondo el mundo de los leones, aprender cómo actúan y forzar su ayuno. Podemos hacerlo si nos ponemos a ello. Porque la pobreza se fabrica, no es un efecto colateral del Sistema, sino su éxito: los leones trabajan para crear y aumentar al infinito la distancia que les sepra de las cebras. Tenemos buenos cascos, anticipémonos a ellos y pateémosles.
Y mientras tanto, la compasión personal hacia los individuos comidos no está de más.
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20 comentarios:
hay que aprender de cebras y leones
de ciencias y de humanidades
y... ¿fuiste en persona a por los pantalones?
hace mucho que no veo vuestra web,... allá voy!
Sí, fíjate que mala persona se ha vuelto. Hasta ahora, me traía las prendas de vestir a casa, me las probaba y, si no me estaban bien, me las cambiaba. Pero esta vez insistió en que fuera. Claro que cuando llegué ya tenía 4 pantalones en un brazo y todo fue rápido. A los 15 minutos estábamos fuera, pero... dos minutos más y hay que llamar al Samur.
Creo que a este paso los leones se atragantarán.
He ido a los enlaces, bien por ponerlos porque, a veces, con las prisas...
Estupendo Juan Yanes: "nosotros tenemos el dolor y el deseo"
Sentir todos esto fuertemente y algo se conseguiría.
Ya no me acuerdo quien lo dijo en una entrevista al principio de la escasez para muchos, pero aseguró convencido que no habría revueltas.
Con tantas marcas de detergentes tenemos los cerebros más lavados que nunca.
Rugido .................
Estupendo!!!!
Yanes es un tío grande, ISABEL, qué bien que fueras y leyeras. Te confieso que no soy nada optimista, pero me limito a hacer lo que hay que hacer y a esperar que seamos más. Esperar que haya alternativas claras que nos permitan el debate.
Un gran abrazo.
Bien entendido, MBI. Pero ¿cómo aprenderemos a rugir?
Otro abrazo guardando las garras.
Deber por vivir con quien vivo por lo que no entiendo el sentido de la palabra pobreza desde tu punto de vista el mío.
¿Ser pobre es no ser rico?
¿No poder hacer cinco comidas al día es ser pobre?
¿ Ir con los pantalones rotos es ser pobre o ser vago? ja.
Nán no son preguntas irónicas. La ironía no me gusta.
A esas personas pobres que dices, a veces, no se trata de darles de comer ni sacarles de la pobreza desde nuestro punto de vista.
Hablar con ellos es algo que se puede hacer, también es alimento el que alguien se acerque y converse con ellos.
He visto los enlaces.
Un abrazo.
* Me cuesta creer que te traigan la ropa a casa. Si le hiciera algo parecido al africano, me divorcia en plis plas.
ja, já, querida LUNA, ¿de verdad dices en serio que te explique lo que es la pobreza?
Bueno, olvidemos a los centenares de millones de pobres que mueren por la pobreza y prestemos atención a nuestros ricos pobres. Todos los días, los periódicas cuentan decenas de noticias, si sabemos leerla. Hoy, por ejemplo, esta.
Una vez mi hija me preguntó si las cebras eran blancas con rayas negras o negras con rayas blancas.Cuando le respondí que había veces en las que dos respuestas distintas podían ser
igualmente válidas, me miró de arriba a abajo ( tenía unos tres añitos, la criatura )y me dijo: Ay, mamá, es que no entiendes nada.
Y se fue de la habitación.
Yo no entiendo nada de Economía, a penas si logro salvar la mía, por ello no he entendido muy bien el artículo al que nos enlazas en uno de los coment. En cualquier caso, me río yo de la "austeridad" de muchos, incluso de la mía. Yo no soy rica, pero tampoco soy pobre (aunque todo depende con quién me compare).
Seguramente si no hubiera sido por mi familia, que siempre ha estado ahí, sería una de esas homeless que veo en el metro y por la calle (cada día más). De hecho, cuando los miro me siento más cerca de ellos que de los señoritos que veo tomando café en las terrazas de la Castellana cuando paso con el bus.
Siempre me ha angustiado la sola idea de vivir sin hacer nada por esas personas (por los homeless no por los señoritos de Castellana). Siempre he pensado que vivir de espaldas a la injusticia, es vivir de mala manera. Es ser un egoísta y un mal nacido. No por ello me convertí en Teresa de Calcuta, aunque siempre intento estar informada de cómo puedo ayudar. E intento ayudar.
Mi ayuda no es nada porque el mundo se traga mi ayuda y a los pobres, pero siento que... hay que seguir.
En fin, que yo también odio salir de compras, y me encantaría que alguien me trajera a casa la ropa. Aunque, la verdad, cada vez compro menos y aguanto más con lo que tengo. Es cuestión de administrarse y de imaginación :)
Hola, Nán. Hablas de analizar a fondo a los leones. Sé pocas cosas básicas, como que los deseos materiales están limitados por nuestros ingresos, y que el Sistema (como le llamas tú) genera constantemente deseos para prestarnos dinero para satisfacerlos, a cambio de nuestro tiempo.
Sinceramente creo que una manera de enfrentarse a los leones es la educación, educación con mayúsculas, entendida como "aprender a pensar", para saber dónde estás y actuar en consecuencia. Consumir de manera responsable y priorizando lo necesario sobre lo que no lo es también es importante.
Evidentemente todas estas ideas son muy generales.
Un abrazo
Jé, ARACELI, los niños quieren seguridad (la mayor parte de los adultos la sigue queriendo y se traga cualquier cosa, por eso nos va como nos va). Eso del "pueden" los desconcierta. Si le hubieras dicho que hay cebras blancas con rayas negras, y negras con rayas blancas; y que los blancos europeos no las diferencias pero los negros de África sí, se habría quedado feliz.
Está muy bien, que se rebelara, buen signo. Espero que le hubiera podido decir lo mismo al padre.
Abrazo
Es poco lo que se puede hacer, querida SUE, mientras no veamos la pobreza como un factor creado voluntariamente. Entiendas en ese enlace se revela que tras la catástrofe que han creado los altos financieros, el sufrimiento no será para ellos, sino para los trabajadores. Impepinablemente, en el mundo desarrollado 30 millones de parados lo seguirán siendo durante 7 años más. Lo son por las leyes económicas (que ellos crean y manejan), se pongan como se pongan. Lo único que pueden hacer las cebras indivuales es ser más rápidas que otras y no ser devoradas por el león del paro. Dejar que lo sean otras. Además, el miedo que eso produce lleva a los trabajadores que no van al paro a aceptar condiciones peores que las que tenían, luego todos sufren.
Me alegro mucho de que tu familia esté al quite. Eso es buenísimo.
Abrazo
Mi querido José Luis, tienes razón en una parte de la historia: los que mejor nos eduquemos y más flexibles seamos, seremos las cebras que escapemos. Pero cambias la vida de una cebra por la muerte de otra. Los leones se seguirán comiendo el número de cebras establecido.
Por eso propongo una solucion alternativa: cambiemos la perspectiva de la mirada, analicemos el funcionamiento de los leones que son, siendo tan poco numerosos, los que organizan la carnicería.
Un abrazo.
A veces pienso que los leones son cebras distintas; tal vez con más miedo (se nos comen para evitar pensar en los verdaderos leones, esos que los acechan en su estúpida sabana de falsa eternidad). De todas formas, eso no quita que, en la medida de lo posible, sean minuciosamente pateados.
Un beso, Nan, y un placer leerte.
(Josep se hizo un lío y copió este mensaje en mi bitácora. Al César lo que es del César...)
Solo vengo a decir que te he leído.
No me siento capacitada para decir nada medianamente interesante...pero he aprendido mucho leyéndote. Mi máximo conocimiento, que no dice nada bueno de mí, era la teoría del león y la gacela Thompson.
Abrazos viriles.
Sí NáN, está claro que la pobreza la hemos generado voluntariamente, pero si nos cuesta salir a la calle por nuestros propios intereses y el futuro de nuestros hijos ¿quién espera que lo hagamos por los intereses ajenos?
(no hablo por mi porque yo SI VOY)
Desde luego, JOSEP, que no es nada personal. Si tomáramos esto como un odio a los leones, de nada serviría: muerto el perro no se acabaría la rabia. Se trata de un sistema económico-social por el que unos cuantos acumulan lo indecible, imposibilitando que la gran mayoría pueda satisfacer las necesidades básicas.
Un beso para ti y un abrazo a quien intermedió.
Aprender, y muchísimo, es lo que me hace fiel a la blogosfera, MOLINOS. Si esta vez tú lo has hecho en mis Ángeles, cómo me alegra ser útil.
¡Venga ya ese abrazo!
Siendo sincero, SUE, aunque también yo voy, no me extraña que la gente no lo haga. Parece que quien tendría que oponerse a todo esto está marcado por clichés del pasado, aunque hay que reconocer que la banalidad de la sociedad del espectáculo no ayuda a aclarar las ideas.
Al menos, aunque desconcertados y desperdigados, los que quedamos debemos hacer cada día lo que tenemos que hacer.
Un abrazo de pensamiento irreductible.
Nán:
tu entrada me interpela especialmente. Pienso en términos parecidos a los tuyos.
La compasión, siempre... (precisamente ése es el tema central de la última entrada de Marienbad, aunque no hace falta entrada alguna: estamos en ello, vibramos en ello, aún cuando duele),
un abrazo post-veraniego
NáN, mediorecién aterrizada de vacaciones, tu divague me parece de lo más refrescante... es como volverme a tirar a esas aguas verdes transparentes y una vez dentro, ponerme el bikini de gorro y nadar con esa sensación de libertad (sólo sensación, todo autoengaño) que da hacerlo en bolas.
Gracias y hugs.
STALKER, vengo impresionado de leer lo que me proponías. Convertiré esa entrada tuya en una referencia revisitable porque, como decía Chantal en su ejemplo, hay cuerdas de guitarra que vibran cuando suenan las cuerdas de otra guitarra.
Un abrazo de agradecimiento, que es una forma de la compasión en la alegría.
DI VAGANDO, terminé le otra respuesta con la palabra "alegría" y empiezo esta con la alegría de que te hayas refrescado en esa lagunita que elaboré. No podía pedir más.
Gran abrazo, pues
Ese equilibrio invisible que hay en el desequilibrio...
Difícil de entender. Como ese: 'todo pasa por que tiene que pasar'.
El azar existe, claro. Permite que alguien del barrio de fuera termine viviendo en el barrio de dentro. Quizá a él se le note, pero sus hijos crecerán en él como peces en el agua.
Pero si hay un barrio que progresa y otro que se hunde, solo se puede plantear la creación de barrios algo peores que el de dentro y mucho mejores que el de fuera.
Ni con el calzador más grande del mundo será posible meter en el de dentro a todos los de fuera. No caben. Cuando me dicen que en EE UU todos pueden llegar a Presidente, respondo que todos no. En un siglo, solo 12 de 1.500 millones.
Un brazp, VERÓNICA
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