sábado, 10 de julio de 2010

Qué hastío de estío: Apocalípticos, integrados y profundamente idiotas


A esto, en los cuadros antiguos, se le daría el nombre de Conversación Sagrada, a condición de que fueran María, José y el Niño. No se cumple, así que lo dejamos en Familia, primavera y una mierda de paisaje y de río. Pero las fotos antiguas hablan. María le habla al Niño, el Niño piensa que de mayor estudiará la suciedad de los ríos y José se lo toma todo con la calma de aquellos tiempos.
En el título de la entrada le enmiendo la plana a Don Umberto, ¡con los buenos libros que escribía! Es fácil hacerlo porque en nuestra lengua tenemos una sintaxis compleja, pero que permite una gran expresividad. Y, para complicar las cosas, una enorme capacidad para la ambigüedad: quizá le debemos esa posibilidad de no expresarnos y no entendernos con precisión a la enormidad de hogueras prendidas por el Poder. Por eso está bien significar una cosa con la habilidad necesesaria para decir ante el juez que significaba otra.
¿Dice el título que hay tres categorías, o que solo hay dos y las dos son profundamente idiotas? ¡Ahhhh! El caso es que parece bastante difícil dedicar el tiempo libre a la lectura, a barnizarnos superficialmente de cultura y, ¡que Don Umberto me perdone!, estar al tanto del apasionante mundo de los mass media.
Esta semana he cometido dos errores graves de imprevisibles consecuencias para mi credibilidad. Primero, en un comentario de blog, para referirme a esa rubia que por lo visto tanto sale en los medios, la llamé "Belén Estébanez". ¿Que opinaríamos de alguien que dijera que El Quijote lo escribió Miguel de Cervezantes? Pues lo mismo se puede opinar de mí desde el otro lado.
Y esta es peor: el jueves pregunté a un compañero de oficina que qué era eso del Pul Popol y me enteré de la verdad, un pulpo llamado Paul. Como sabía que iba de adivinación, pensé que se trataba de un adivino quiché que interpretaba el Popol Vuh para intereses futbolísticos.
Ahora ya lo sé. Ni soy apocalíptico ni soy integrado: soy profundamente idiota. Peor todavía, aunque a veces me las dé de snob (mayormente para ligar), pertenezco al grupo más numeroso de la Humanidad.

Bien claro lo tenían Golpes Bajos: esto es un desierto, amigos. Y esta es la segunda razón de haber elegido esa foto.


Sin embargo, me resisto a no integrarme en la belleza y el riesgo. La sigue habiendo. Se puede encontrar en el minicine de verano en este pequeño tráiler que proyecto de Jules et Jim, una de mis películas favoritas de aquellos tiempos.

Si os ha tocado una columna y no veis la parte de la derecha, clicad en la pantalla y os saldrá entera en la página de YouTube,

43 comentarios:

LUISA M. dijo...

Hola, Nán, después de una temporada sin pasar por aquí, vengo a comentar esta entrada de estío sin ningún hastío.
¿El niño de la foto familiar eres tú? Es una fotografía curiosa.
Me han hecho gracia esos dos "errores" que nos cuentas, que yo calificaría como anécdotas. Sobre todo la del pulpo Paul; la verdad es que es difícil no haberle visto en TV o en Internet con la lata que nos han dado estos días con el animalito adivino, ja, ja.
No te sientas poco integrado por algo así. Sigue dedicando tiempo a la Lectura y a la Cultura (con mayúsculas) y no te preocupes de no conocer a esos personajes de fama efímera que están de actualidad en algunos medios.
La película cuyo trailer nos ofreces (Jules et Jim) no la conocía, pero parece una buena opción para una sesión de cine clásico en versión original.
Un abrazo.

Elvira dijo...

"Sin embargo, me resisto a no integrarme en la belleza y el riesgo. La sigue habiendo."

Me quedo con estas dos frases hoy, NáN. Muy buenas. Y me he reído con lo del pulpo adivino, el otro día lo vi en la tele. ¡Qué cosas!

Un beso

NáN dijo...

Bien regresada, LUISA M. Yo era el barbudo, estábamos con más gente y la foto fue hecha sin que lo supiéramos. Sí es curiosa, y reveladora, como siempre en las fotos antiguas, de las relaciones.

No me parecen nada tranquiliantes los dos errores. No veo telediarios en la tele, solo series y películas. Antes, me obligaba a ver un par de programas de los que se hacían "famosos", para saber de qué hablaba la gente. Ahora, solo en un zapping puedo quedarme 2 minutos. Es preocupante porque puede ser señal de una "retirada" del mundo, que no me parece acertado. Pero hay lo que hay.

En cuanto a la película, no sabes lo que me alegro habértela dado a conocer. Esto da sensación de utilidad.
Un abrazo.

¡Qué cosas, sí, ELVIRA! En el "Hastío" de Elizabeth Costello me refería a la banalización del mal. Y con esto me pregunto si no formará un equilibrio perfecto con la banalización total de la vida.
Me temo que en las respuestas a los comentarios voy a ir revelando cada vez más que me voy haciendo "viejo". A lo mejor ese es el tema oculto de este "Hastío", cómo nos vamos convirtiendo en un personaje llamado Mela Suda. Vuelvo a decir que es lo que hay, así que no se admiten consuelos (que no necesito) ni negaciones de la evidencia.

Un abrazo y un dragón mental (que no hay que quitarlo de la roca, tan bello como es).

Isabel Barceló Chico dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Isabel Barceló Chico dijo...

Bueno, bueno, Nán, me pillas descolocada. ¡Y yo que creía que quien era profundamente idiota era la Estébanez esa...! Ahora ya me has puesto en duda. Y el Pol Pul ese no es más que un condenado a muerte, pobrecillo, porque ya he oído decir al dueño que, como falle en su pronóstico, se lo come. Ya ves, desde Casandra (o antes incluso) los agoreros terminan fatal tengan o no tengan razón. Yo desde luego no me veo apocalíptica ni tampoco muy integrada, así que deduzco que debo ser profundamente idiota. Y aún tengo que alegrarme de que mi idiotez sea profunda y no de esas sosas superficiales que sólo sirven para salir en la tele. En fin, Nán, que me quedo tan contenta. Besotes.

Lara dijo...

De estas dos anécdotas he podido reírme en persona (volvemos otra vez al vodka), pero tu foto de familia vuelve a emocionarme (como otras). La película, qué maravilla, como la de abajo. Me hacen recordar, y solo porque las vi en la misma época, Mi noche con Maud, de Rohmer. Me gusta tu cine de verano.
Con respecto al bandidaje (que ya leí), totalmente de acuerdo.
Hoy no puedo crear debate, estamos como con Baudelaire.
Me limito a esperar la tercera tanda de anécdotas, fotos y buenas películas.

Un abrazo.

Elvira dijo...

Sobre la banalización del mal también habla Hannah Arendt. Me compré un libro suyo, La condición humana, pero todavía no lo he leído.

Con los años muchas cosas me importan menos, pero otras cobran más importancia. Otras que parecían pequeñas, se convierten en vitales. Tu personaje Mela Suda me ha recordado un gesto que una tía mía hacía mucho en sus últimos años: encogerse de hombros. Y había sido una mujer muy vehemente de más joven. Pero a ti te importan bastantes cosas, o eso me parece al leerte.

Un abrazo

molinos dijo...

La foto es genial. Sobre la Estébanez y el pulpo, sin comentarios. ¿ Es necesario saber eso para algo? No es más que conocimiento inutil, a veces es imposible abstraerse de adquirirlo. Yo tengo una capacidad acojonante para recordar estupideces que no sirven para nada. La parte buena es que también tengo memoria para las cosas importantes...de todos modos es mejor no pensarlo.

Si te dedicas a pensar en que la mayoría de la gente sabe quien es el pulpo de las narices y quien es Belen Esteban pero no sabe situar Sudáfrica en un mapa..te pones a llorar.

molinos dijo...

A lo mejor he sonado un poco snob...¿De verdad sirve para ligar?

andandos dijo...

Hola, Nán. La foto me parece entrañable, natural. Parece que estéis cerca de un río, y sin embargo vais vestidos "de calle", tú llevas botas y todo. Hoy día, si eso fuera un río, deberíais ir con el uniforme adecuado de salir al campo, los tres, pero entonces no, creo. ¿Es así?.

Respecto a lo demás, yo opino que hace un tiempo los saberes banales ocupaban la periferia de la cultura, y su prestigio era escaso, pero ahora se están desplazando hacia el centro del saber, y ocupan buena parte de los medios de comunicación. La Cultura y la Lectura, con mayúsculas, como tú dices, son subversivas (esto lo digo yo), pero con minúsculas, banalizadas, se aceptan perfectamente, dan un barniz muy deseable.

Te leo con interés, Nán, por otra razón: tienes diez años más que yo, tu hijo, el de la foto, ya es mayor (los míos no son tan mayores, pero tampoco pequeños). Me interesa saber cómo se ven las cosas, o sea, la vida, desde esa edad a la que llegaré, espero, dentro de poco.

Perdona el rollo, ahora entenderás por qué hago fotos en vez de escribir como tú y muchos de los comentaristas de este blog.

Un abrazo

Isabel dijo...

Esta escena familiar es muy buena y viene a completar mi imaginario mental, y me he reído mucho con tu post, así que hoy la tertulia me coje relajada, dispuesta a comer palomitas, yo las llevo, y a disfrutar de este buen cine.
Me olvido de todas estas palabras tan modernas, yo a mis palomitas, mi abanico y por qué no, una moña de jazmines como mi abuela.
Y a disfrutar de la buena compañía.

Sue dijo...

¿Tú eras el barbudo? Cómo mola! Qué hippie!

Yo ayer vi el partido de fútbol de marras ¿soy hastío? ¿soy Mela Suda? ¿soy Banal?...

A veces (muchas) sueño con un mundo que no habito y siempre imagino que la gente con la que trabajo o desayuno es otra gente y habla de otras cosas. Escribo sus guiones y en mi imaginación resultan tan interesantes como acartonados cuando, de repente, despierto y me doy cuenta a quien tengo delante. También en el espejo.
Quién soy yo para escribir los guiones de la vida de nadie.

Es que el otro día me llamaron "sociata" porque dije que la bandera me daba igual. No dije qué bandera, pero eso sí que dió igual. Parece que tienes que ser fiel a una bandera, pertenecer a un bloque, para estar en el mundo.

Yo este guión no lo escribí.

NáN dijo...

Me ha gustado tu categorización, ISABEL R., tenemos que elegir entre idiotas profundos e idiotas superficiales. Pues también me has dejado muy contento a mí, por haber elegido lo que hemos elegido.
Besotes a ti.

Mejor así, LARA, sin debate: tertulia liviana a la fresca. No me atrevo echar un chorro de vodka al botijo. Es más tradicional, y refresca mejor, el anís. ¡Qué cine aquel! Era como si estuvieran inventando el mundo europeo.
Que sepan todos que con la camiseta enseñando la espalda estabas guapísima.
Besos

Claro, ELVIRA, que me importan muchas cosas. Lo malo es que algunas dejan de importarme. ¿Qué queda de la inmersión de la cultura popular en la poesía, con Vázquez Montalbán? ¿Cómo comparar la copla con la Esteban esa? Creo que todos perdemos algo.
Un gran abrazo.

Confío en gente como tú, MOLINOS, capaz de tener memoria para todo. (y saber lo que es gilipollas y lo que no). A lo mejor encontráis intersecciones. Y no tenemos que llorar.
A tu pregunta, ¡claro que servía! Cuando había interés por ligar, funcionaba. Luego, como cuenta Woody Allen en una película, llega un momento en que tener que hablar de los Guermantes durante una cena acaba por cansar.
Besos sin distancias.

JOSÉ LUIS, en aquellos tiempos no teníamos equipamiento vestuario. Yo llevaba "botos" todo el año, hasta los cambiaba por las espardeñas y volvía a los botos. En la ciudad y en una excusrión al campo (como fue ese caso).

Lo que "imprime carácter" de los medios son los "programas" (tertulias, realities...)y me àrece que se ha llegado a una bazofia poco comestible. Pero la gente lo come con gusto. ¿Ven lo que les dan o les dan lo que quieren ver?

Ay, José Luis, las experiencias de los demás no sirven. Pero por si acaso, nunca me ha agobiado la paternidad. Mi gran éxito fue que al poco de estar embarazada, Lola trajo a casa una de esas revistillas. Le dije que no estaba dispuesto a ejercer la paternidad en medio de las emboscadas de las generalizaciones. Mi segundo gran éxito, la primera noche, con 15 o 16 años, que salió el nén. Era muy tarde y Lola estaba preocupada. Le dije que desde esa noche siempre iba a ser así, que lo aceptaba y dormía, o aceptaba que el problema era de ella, así que nada de despertame; nunca volvió a preocuparse. Mi tercer éxito, cuando se convirtió en un señor y verlo me daba "repeluco": hice un esfuerzo y lo acepté como era.
Naturalidad y quererlos lo suficiente para que sean fuerts (y combate cuando hace falta).
Un abrazo y mantén la tranquilidad: la familia es la guerra.

NáN dijo...

Mmmm, los jazmines, ISABEL. Cuando me paseaba por la Explanada, al atardecer de la primavera y verano, mi madre me compraba un barquillo a mí y un ramillete de jazmines para ella.

Pasa las palomitas, anda. Se está a gusto con los amigos, ¿verdad?

¿Hippy? ¡Fiero activista, SUE!

El fútbol puede llegar a ser apasionante. He visto 3 partidos: España-Paraguay, solo en casa... y me dedicaba a ir a la cocina a fregar los cacharros, etc. España-Alemania, en mi casa con todos los amigotes de Luis: me encantó el juego de España, me emocioné (el ambiente era proemocional). España-Holanda, en casa de los amigotes. Unos 35 años. En el segundo tiempo, las chicas, que solo habían hablado de lo bueno que esta uno u otro jugador, estaban sentadas en el suelo mordiéndose las uñas. Los chicos caxda vez más callados, salvo algún exabrupto: lo veíamos muy mal. El gol nos puso a botar sobre el suelo. Fantástico, no creo que eso sea banal.

Para llamarte "sociata" como insulto, quien te llamaba así tenía que ser un primor de la derecha.

(Yo también escribo guiones de la gente a la que no conozco: es divertidísimo y, además, estoy seguro de que cada vez acierto más).

(Ojalá consigamos el derecho a escribir el guión).

Un beso, Sue.

Gemma dijo...

Pues yo te veo muy mediático, y más bien integrado. :-P
Me encanta el collage que nos has montado, tan tuyo además: un poquito de foto familiar (hippísima, por cierto), otro poco de música y de postre nada menos que una porción de Truffaut, para que veamos cuál ha sido tu educación sentimental.

Un besazo, Nánez :-)
(Y tú sigue contándonos...)

A filla do mar dijo...

NáN, está(ba) usted estupendo, eh?

Un beso.

NáN dijo...

Sigo, sigo, GEMMA mía, pero que quede constancia de que no has visto un hippy en tu vida. Lo único bueno de ellos era que siempre tenían para darte de fumar. Otro para ti, Pelli. (Llevo velas al viento de libro de metro y me lo estoy pasando pipa).

Otro beso, FILLA, qué gusto hablar de qué tiempos aquellos cuando se está en estos tiempos que son. Y que te duren tan hermosa.

Gemma dijo...

Yo a los hippies-hippies, efectivamente, no los he tratado. Pero convendrás conmigo en que la foto de marrras, muy bien titulada por cierto, podría pasar por tal: los tres tan ensimismados, pero juntos, tan vestidos y peinados (y pelados, jeje) a la moda...

NáN dijo...

A la moda "casual", tienes razón. Los últimos hippies fueron expulsados de Ibiza en el año 67, tras diversas degeneraciones (siempre se puede caer un poco más bajo), de la que peor de todas fue la moda Ad Lib, sus últimos representantes por la vía de la pobreza son los llamados "perroflautas". A mí me gustaban porque miraban como las vacas.

Besones

LA ZARZAMORA dijo...

Nano, espero no llegar tarde para apuntarme al cursito del parvulario de verano. Ya sabes, pasaré cuando pueda, me desapareceré y haré cualquier cosa, pero, también pasaba a decirte que jipilandia es un poquito mi universo, y me siento bien en él y contigo también.
Gracias por estar siempre.

Besos.

Iván dijo...

Pues sí, sí. Si he de posicionarme me considero catacaldos, es decir, pruebo un poquito de allí y de allá sin ningún criterio. Mucho me temo que el criterio ya no me va a crecer.

Un abrazo.

NáN dijo...

Pero EVA, si este año es tertulia en la calle. No he podido repetir el parvulario porque me aprobasteis todos, con mérito, y no me atrevo con un plan de estudios Elemental.

Bueno, lo tuyo es el Dulce Desorden, no jipilandia. Beso de Viva París.

Perplejo me dejas, PERPLEJO, de la piscina a la que te has echado. Expones, das conciertos y ahora, ¡un blog!
Un beso de ¡Te sales!

Sue dijo...

Yo quería ser hippy, pero nací demasiado tarde.
Me ponía faldas largas y camisetas roídas en la Facultad y mi madre sufría tanto la pobre... Me decía "van a pensar que vivimos en un chabolo". ¿"y qué?" decía yo.

Qué tiempos (hasta que me tiró mis camisetas). Snif!

Sue dijo...

Y ya, ya sé que ser hippy no es llevar ropa vieja y fumar porros, ya, ya,ya.
Yo me sentía hippy por otras cosas. De corazón.

Zayi Hernández dijo...

jajaja...No eres idiota, eres divino. No es fácil reírse de uno mismo, a mi sólo me queda bien cuando me viene el humor negro que he heredado de mi familia materna pero, hacerlo del día a día y de las cosas más sencillas, no, es que no se me ocurre nada.

Lo de snob lo tenemos todos los que nos hemos enganchado a alguna etapa, yo me he quedado en la de Silvio, Aute y las camisolas largas ( ahora más para esconder tripa)y no veas las cosas que me pierdo...cuando hablo con mi sobrina, una forofa que está a la última en todo, la verdad es que no pego una y me doy cuenta lo vieja que me he puesto...pero me gusta más esta etapa que vivo, asumo mis años con más calma, más paciencia y sobretodo, con más consciencia de que todo, absolutamente todo siempre termina pasando.
Un beso pul popol..

NáN dijo...

Me alegro, por ti, que nacieras más tarde, SUE: porque eres más joven y porque no te hicieras hippy. ¡Este es el verdadero tema! Elegido por los tertulianos.

Los hippys tienen un aura romántica, como opuestos a los square de chaqueta, corbata, seguidores de una moralidad sexual familiar estricta y que apoyaban la guerra de Vietnam. Pero no hacía falta ser hippy para oponerse a los square.

Conocí a muchos hippys reales, porque desde mi ciudad tomaban el barco para Ibiza (hasta 1967), pasando 2 o 3 días hasta que salía su barco. Aunque con 16 y 17 años me alucinaban y me mezclaba con ellos, con 18 me parecieron ya absolutamente insoportables. Pienso en ellos y pienso en Massiel cantando "Tira la piedra y coge la flor". Claro que tiro la piedra, doña Massiel, pero después no me pongo a buscar flores mientras un gris montado a caballo galopa hacia mí.

Tú, Sue, rechazabas el sistema que te oprimía, y seguro que estabas estupenda con esas camisetas, pero no habrías aguantado de hippy ni media mañana de agosto.

No obstante, y en plan mediático, te abrazo y te pongo una flor en el pelo.

Ja, já, ZAYI, de divino poco; de reírme, bastante. Me gusta que vayas asumiendo que con los años cada vez se está mejor. Quiero decir aquí, para que te conozcan más, que tus narraciones son un Macondo mucho más fresco en lengua y peripecias que el famoso, porque le quitas la parte mágica, tan cargante, pero nos sigue pareciendo un espacio fuerte y animoso.

Fuerte y animoso como el abrazo que te mando.

El Aviador Capotado dijo...

NáN: Visto que tenemos vidas paralelas, ya te contaré con detenimiento las similitudes, te he dejado en mi blog un poema dedicado a ti. Perdona los posibles errores, esta escrito a vuelapluma.

Mañana te escribo tranquilo.

Un beso

PD. Apocalípticos e Integrados de U. Eco, me impresionó hace años cuando lo compré editado por Lumen más o menos por los setenta y algo.

NáN dijo...

Ay, AVIADOR, no sé qué decirte, de verdad. Entrar en la galería de personajes a los que dedicas poemas es algo inesperado y fantástico.

Sí, escribe y cuéntame. De momento, me dedicaré a leer el poema de vez en cuando, hasta asumirlo.

Un beso y un abrazo grande

Sue dijo...

Sabias palabras NáN, aunque me subestimas. Yo puedo vivir con cuatro trapos y una flor je,je.

No, en serio, en realidad sigo rechazando gran parte de este sistema, pero tengo claro que vivir fuera de él es imposible.
De ahí muchos de mis dramas internos. Por no decir todos.

Conozco personas que se autoproclaman "antisistema" y viven en un chalet de dos plantas, tienen tres autos y un trabajo (o dos)cojonudo.
No es eso a lo que me refiero tampoco.

VERONICA LEONETTI dijo...

Es que eso de integrarse a lo que a uno le da igual entender o no. ¿Para qué?
Saber ser uno mismo, igual que saber sobrevivir a los desiertos, tiene mucho mérito.

Microalgo dijo...

Pues a mí la foto me encanta.

Lo de relacionar la cosa del cefalópodo con el Popol Vuh le ha pasado por ser excesivamente leído. Quién le manda.

Por otra parte, tampoco me parece que sea un pecado muy gordo no acordarse del apellido exacto de alguien que no debe pasar a la historia. Es como empeñarse en recordar le nombre del que quemó la Biblioteca de Alejandría (una de las veces que se quemó, que ya sabemos que el poder tiene cierta tendencia a churruscar papiros enrrollados o papeles encuadernados en octava), que lo hizo sólo para que se recordara su nombre. Condena al olvido, pero ya.

AROAMD dijo...

y ¿quién hizo la foto?

me parecéis estupendos, como en blanco y negro no se ve lo gris sucio del río...

nano, nano, qué aquel más majo se os ve a los dos

y al querube

NáN dijo...

¿Palabras sabias? ¿¡Qué hacker está comentando con mi nombre!? Grrrrr!
Por supuesto que no te subestimo SUE, y que sé que puedes vivir así. En segundo de Comunes, en el aula grande de Valencia, un catedrático me expulsó porque “no admitía mendigos en su clase”. Simplemente llevaba la vieja gabardina de mi padre, que me sacaba dos o tres tallas, arrastrándola día a día por lo mejor de cada casa.

Comentas una cosa que se presta a debate. Todos los cristianos deberían ser pobres de solemnidad: lo tienen en su libro. Pero no pasa lo mismo en el otro lado. No hay merma moral en tener unas condiciones de vida más que aceptables y dedicarte a derribar el sistema, beneficiándote de tu situación.

Últimamente he sorprendido a más de uno al decir que en los debates hay que dejar fuera el aspecto “moral”. No quiero decir que se deba ser deshonesto. Lo que implico es que en todo grupo habrá un porcentaje de deshonestos, por lo que lo que importa es que el proyecto se base en la racionalidad y en presuponer que las leyes hay que hacerlas bien para “cazar” a los deshonesto. Hay que hacer bien el trabajo del cambio. Piensa en Marx y Engels. Este tenía una fábrica en la que sus trabajadores sufrían todos los horrores del trabajo en aquellos tiempos. Una postura moral habría sido cambiar las condiciones de vida de esas 100 personar. Un trabajo verdadero consistió en que Marx analizó al detalle ese trabajo y escribió El Capital, que ha servido para la liberación de millones y no debe confundirse con el Comunismo.

Esos que se las dan de antisistema probablemente serán unos gilís, pero pueden ser gente decente comprometida con el cambio, sin temor a perder sus “privilegios” cuando todos los privilegios desaparezcan. Es decir, usar sus condiciones objetivas para acelerar el cambio. (Estoy pensando en Feltrinelli, el gran editor).

De los mass media, pasando por el hipismo, llegamos al tema de la moral real (no judeo-cristiana).

NáN dijo...

Tienes razón, VERÓNICA, pero no es menos cierto que si pretendes realizar cualquier acción en el mundo, apartarte de los demás hace que no los entiendas, incluso lleva a despreciarlos, y eso desvirtúa tu acción.
Claro que esto depende de los objetivos de cada uno.
Un beso, compañera.

Pues sí, MICROALGO, pero ¿qué le vamos a hacer a estas alturas, eh? ¿Olvidar lo leído? Ya se irá encargando el alemán ese, o Senilidad, que es una chica muy maja.

El de la blibloteca de Alejandría sería un pirao pirómano.

Un abrazote (pero no me llene de arena de la playa).

No tengo ni idea, AROA, estaba en un cajón. Qué aquél, sí.

Abrazo de vecinos.

Sue dijo...

Sí, NáN, y estoy de acuerdo en que no hay que vivir en una chabola y llevar los pantalones roídos para ir contra el sistema. Ni tampoco rechazar un puesto de trabajo que te otorgue tu talento, solo porque te lo ofrece una multinacional norteamericana. Y claro que se puede ser solidario y combativo desde una posición privilegiada. Es, además, una posición privilegiada también para el cambio.

No digo que haya que ser pobre (ni parecerlo siquiera) para tener ese compromiso con el cambio. No.

Los antisistema de los que hablo no están comprometidos con ese cambio. Supongo que alguno leyó a Marx en la universidad (o no), pero no luchan por ningún cambio. Protestan, eso sí, contra los "otros", abanderan el anticapitalismo americano, usan palabras despectivas para referirse a todo lo que tiene que ver con ese capitalismo y con ese país, o con todo lo que huele a fascismo. Sin embargo, no mueven un dedo por el cambio.

Hablo de los que yo conozco, pero me consta que habrá personas que no "vayan de" y "hagan por".

En realidad me refería a eso.

NáN dijo...

De esos también conozco, SUE, y de cristianos de misa diaria que son unos hijos de puta con su prójimo.

Unos y otros son basura... que viven muy bien y presumen de ideaología, unos, y de fe, los otros.

Acuerdo total.

Isabel dijo...

He venido a ver los remolinos.
Saludos a todos y buen finde.

giovanni dijo...

La foto de tiempos, aquellos tiempos, que son también mis tiempos. Dijera lo mismo si hubiera salido en color? Sí, porque no es tanto el color sino otra cosa... Cómo definirla, describirla... No sé, primero tendría que detectar lo que es. Tiene que ver con la mirada del hombre... y su ropa... pero la ropa es de lo más normal... entonces debe ser otra cosa... la posición de la mujer... no, vuelvo a la mirada del hombre... tiene algo de inseguro y seguro al mismo tiempo...

Mejor miro (guardo) otra vez la foto...

Un abrazo

giovanni dijo...

la mujer toma la perspectiva del niño, mira a lo que el o ella ve... El monbre piensa a una cosa... su barba esconde un poco a lo que piensa (leo labios en vez de ojos)

giovanni dijo...

El hombre ('monbre') piensa a una cosa... su barba esconde...

Conozco al hombre... O parece mucho a alguien que conocía... Pero no será que después de muchos años piensas reconocer, por haber visto tantas caras... Conozco también a la mujer... y al gesto que hace ello con sus dedos... Y al río...

Parece ser seco el pasto...

NáN dijo...

Tranquilízame, ISABEL, dime que el mundo no se puede ir por ellos.
Un abrazo y buen fin de semana.

GIOVANNI, tus análisis de la imagen son certeros, han entrado en una segunda y tercera capa del significado. Me interesa lo que dices de que somos de los mismos tiempos y podríamos estar cerca de haber visto todas las caras, porque las caras las comparten muchas personas. Es posible verse a sí mismo en una foto de lugares muy lejanos.

Seguridad e inseguridad. Cierto. Como si estuviera vigilante: ¿No se habrá repetido ese gesto desde hace decenas de miles de años?

Se nota la atención que prestas a las imágenes.
Un abrazo fuerte

Librería de Mujeres Canarias dijo...

¡Vaya!, entre tantos comentaristas ya no sé qué hacer, qué decir, ni qué... Sí, qué pensar sí: me encanta la foto, y la peli, me encanta la desintegración y aplaudo la estupidez si de esta profunda, elegida y bien nutrida se trata.
Un besito a los dos.

Anónimo dijo...

Que tendrá el tres...

Jules et Jim, mi preferida, y sobre ella trató una de nuestras primeras conversaciones. Del todo inolvidable..