miércoles, 28 de octubre de 2009

L organiza los cajones

Cuando se lleva mucha vida, no es fácil. Una casa está llena de cajones en los que va a parar todo lo que molesta a la vista y no se nos ocurre un lugar donde meterlo. Empiezas esa tarea y la abandonas de inmediato, cuando te das cuenta de que estás sacando cosas de uno para meterlas en otro. Un cajón es un caos imposible de organizar.
Con todo, esta vez se ha mantenido y, al menos, han salido a la luz algunas cosas interesantes, como este poema que mi yo adulto hizo de mi yo joven. Seguro que se salvó de la quema rutinaria que hacía de lo escrito porque, excepcionalmente, a L le gustó, así que debió escamotearlo para guardarlo... en un cajón en cuyo fondo ha dormido unos cuantos años. Es casualidad que hace un par de meses me preguntara por él. Le dije que ya no existía y ella debió haber olvidado que lo había guardado. Ahora me alegro, porque a pesar de tener tantos defectos como líneas me produce ternura ese lejano jovencito, no tanto el adulto sabelotodo.


Quería el absoluto, decía,
con los bluejeans cubriéndole
las piernas de extrema delgadez,
las alpargatas blancas y los ojos,
esos ojos hundidos de leer, de beber,
de ver el sol salir del mar
cada mañana.

Arriesgar la nada por el todo.
Pero era incapaz de mantener
más de unas horas, la absoluta
concentración en el trabajo,
la bebida, los ojos de los otros.
Incapaz de leer absolutamente
ni un día entero,
de la noche a la mañana.

Decía que quería el absoluto,
con su camisetilla morada,
pretendiendo poner una cara muy seria.
No sabía que lo que estaba buscando
era que le diera la vida
dos hostias bien dadas.

23 comentarios:

Jesús Miramón dijo...

A mí también me ha enternecido, y me he reconocido en sus versos.

iliamehoy dijo...

Ay!!deliciosa ternura dormida entre el desastre de cualquier cajón.
Palabras bonitas, blancas.. cerradas con ese aguijón de realidad, de vida.
Una sonrisa

Elvira dijo...

Ese lejano jovencito sigue ahí, en el adulto de hoy. Y el idealismo también.

Aunque no las estuviera buscando, la vida las suele dar igualmente.

Un abrazo

Gemma dijo...

Dale un beso a L. de mi parte. ;-P
Otro pa' ti

Єѕтnoм dijo...

Todos merecemos dos hostias bien dadas.
Y lo bien que nos sientan.

Besssosss.

Isabel dijo...

Pues el poema esta muy bien y es muy descriptivo y poético.

Palabras gastadas, pero ciertas las que estoy diciendo.

Mientras escribo pienso en L y la de cajones que tengo que arreglar...

June dijo...

Menos mal que esos cajones se vacían de tarde en tarde .
Hay cosas viejas y dulces que sólo pueden salir de los cajones, sí .
Además , no sé cómo lo hacen , pero normalmente resisten las mudanzas y los cambios de sitio .
Muy bello incluso para quien ya sabe lo que duelen un par de ostiones .
Besos, Nán.
Creo que nos veremos pronto .

BB dijo...

Un beso a Lola por conservar este
pedazo de ti, de ese que eras
ayer y sigues siendo hoy, quizás
con un par de hostias de esas
que recibimos, sin buscarlss.
Es bello tu poema y me ha enternecido, porque yo también
guardo mi vida en cajones
revueltos, para poder mirarla
cuando la nostalgia aprieta...
Hermosísimo, querido Nano.
Muchos besos,
BB

LA ZARZAMORA dijo...

Hace tiempo que nadie me organiza los cajones. Hace tiempo que perdí poemas en tantas y tantas mudanzas...
Pero me alegra leer el tuyo.
Me gustó ése "quería el absoluto" y golpes.
Y así es, aunque no los hubieses pedido, la vida te los hubiese dado igual ;)
Quería decirte que leí tu relato kafkiano en lo de Estnom y me supo a gloria.
Besos, Nano.

Bárbara dijo...

¿Y consiguió esas hostias bien dadas, en plena jeta, no de esas que llegan de refilón, sin saber por qué?
Me gustan los poemas de juventud que añoran la juventud (cuando se es mayor, la juventud queda tan cerca que ya no se puede evocar...), de esa época en que fuimos inmortales.
Un par de besos o un par de hostias, a elegir.

María a rayas dijo...

Nano...me gusta mucho mucho la sonoridad del poema y ese ansia del personaje...

y qué universo el de los cajones...qué caótico universo


un beso gordo!

Zayi Hernández dijo...

A veces me gusta organizar cajones para encontrar cosas...Siempre guardo lo que me dan, desde un insignificante número de teléfono hasta la dedicatoria de aquel libro en el que tu amigo poeta te escribió con claves...Cuando me muera, suelo decir, me entierran con la caja de la tapa azul ( allí guardo todo)...Siempre he querido a las personas y siempre he tenido amigos de los que escriben...algunos ya no están pero sigo teniendo cosas de ellos...
Tu poema describe una parcela que todos hemos transitado más o menos igual...a qué da nostalgia cuando leemos esas cosas y nos recordamos???. A mi me ha gustado que no lo hayas botado y lo hayas compartido.
Beso!

Anónimo dijo...

Benditos sean los cajones sorpresa de L...

Fleischman dijo...

Has hecho bien aireando el poema, Nano. Los cajones son pequeños sarcófagos para las palabras. Hay que reconvertirlos en cajas de música.

Anónimo dijo...

"Arriesgar la nada por el todo."

Ese es un lema en la juventud... divina juventud.

Bien por el poema, te felicito.

Librería de Mujeres Canarias dijo...

Tan sentido Nano, tan bello, tan buscador de las hostias que seguro le dieron, tan capaz de pasar a un magnífico adulto, tan cercano. Gracias a L. por guardar estos papelitos y a ti por publicarlos.
Gracias.
Muchos, muchos besos a los dos.

NáN dijo...

Gracias a todos, por entender el sentido de haber puesto este texto.

Lara dijo...

yo alguna que otra vez me he ido de copas con ese jovencito que ahora lleva camisetas negras en vez de moradas y que ha aprendido a aguantar la mirada durante mucho rato, aunque aún tiene toda la pinta de ir buscando las dos hostias que ya le han dado.


me encanta.

momo dijo...

tengo que ponerme al dia Nano, parece que me vuelven las ganas de sentarme delante de este parato y bailar con los dedos, pero no se....
eso que te doy un beso, pero no con los dedos

momo dijo...

por cierto he guardado en mi cajón el poema de ese jovencito , porque.. no sé si lo sabes me gusta leer despacio las cosas que me enganchan.
Otoro beso

Microalgo dijo...

Es lo malo que tenemos los que creemos en el aprendizaje vicario. Que otro se las lleve, sin embargo, no nos enseña tanto (ni mucho menos).

El peor error está en creer que sí.

En fin.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho...

Jesús Miramón dijo...

Ya ves, Nán, por mucho que se empeñen los escritores "largos" ninguna literatura tiene la fuerza y la puntería de la poesía, esté expresada en verso, en prosa, en dibujos o en fotografías. A las pruebas de este post me remito.