sábado, 22 de agosto de 2009

Parvulario de verano 6. Robertson Davies


He leído su Trilogía de Deptford y podría escribir sobre el esplendor de su escritura. Ha sido uno descubrimiento de esos que por suerte se dan alguna vez. Concedeos el privilegio de sumergiros en esta trilogía; es la única que está traducida entera. Y en Wikipedia y la red podréis saber más de él.

Pero no es por eso que lo pongo. Un parvulario tiene que ver con la educación y en el segundo volumen, Pargetter, su profesor en Oxford, le dice al protagonista una frase que creo que es una crítica demoledora del sistema educativo moderno, basado en la especialización. He visto como un rayo que gran parte de los males que tenemos se deben no a la educación (eso ya lo sabíamos todos), sino a la educación formal especializada desconectada de la sociedad y la cultura.

Esta es la frase, que está en la página 285 del segundo volumen, Mantícora:

«"Si la práctica de la profesión es todo lo que se le enseña, la práctica de la profesión será también lo que nunca llegue a saber", decía citando a Blackstone. Así pues leí mucho de historia, ya que en mis tiempos mozos le había cogido el gusto gracias a Ramsay, y leí unos cuantos grandes clásicos, los que han conformado la mentalidad de los hombres desde hace generaciones, y de los cuales no he conseguido retener más que la vaga sensación de lo largos que eran y de lo listos que tenían que ser quienes de veras los apreciaran. Lo que más me gustaba era la poesía, y leí mucha.»


[Gemma ha puesto en su comentario un vínculo a un artículo de Garía Montero que me parece muy interesante leer: lo podéis leer haciendo clic en Teoría impertinente de la literarura.]

18 comentarios:

Librería de Mujeres Canarias dijo...

A leer se ha dicho. En cuanto pueda me enfrasco. Educación especializada en separar conocimiento y vida. Claro, así nos va.
Besos.

Gemma dijo...

A lo mejor ya lo viste pero te lo pego porque me parece muy a propósito de lo que comentas, además de argumentar su tesis con buenas y fundamentadas razones:Teoría impertinente de la lectura. Un beso

NáN dijo...

Eso es, Izaskun: nos enseñan a incidir sobre un aspecto minúsculo de la realidad sin tener una visión general de cuál es la imagen de la realidad global.

Gemma, me ha gustado tanto el vínculo que lo traslado a la entrada.

Gracias a las dos

Portarosa dijo...

¡No me lo puedo creer!

¡El último libro que he leído es "El quinto en discorida"!

Me lo regaló un amigo hace unos meses; antes no había oído nunca hablar de Davies. Y me ha gustado mucho. Tanto que pensaba comprarme, al menos, el resto de esta trilogía.

(Y, a propósito, yo de Michon tengo y he leído "Señores y sirvientes" y "Vidas minúsculas", y me deslumbraron, sobre todo el segundo, que me hizo considerarlo un escritor fuera de serie)

Portarosa dijo...

Bueno, discordia, quería decir...

NáN dijo...

¡Genial, Porto! Hemos estado leyendo los dos el mismo libro en vacaciones.

Con el segundo vas a chiflar. El libro entero es el análisis jungiano al que se somete en Zurich durante un año entero el hijo de Boy Staunton.

Porque una trilogía no es un libro gordo dividido en partes por razones comerciales. En una trilogía puedes leer cualquiera de los libros independientemente. No empieza diciendo como en las falsas trilogías de cine: "los rombuos han atacado el poder central de la galaxia y...". Es un libro entero e independiente que cuenta una historia entera e independiente. Pero en los otros libros de la trilogía se cuenta la historia entera e idependiente de otros personajes. Al leer la trilogía entera se tiene una visión múltiple de una historia más grande.

Y este autor escribía trilogías para dar una visión general.

Ya me irás contando conforme sigas.

Un abrazo

A filla do mar dijo...

Los tres NáN, los tres!

Es la segunda vez que me pasa. Europa hizo un comentarios sobre Confesiones de un payaso, cuando yo lo estaba leyendo. Me encantan estas coincidencias!!

Portarosa dijo...

¡Un análisis jungiano, madre mía, es lo que me faltaba!

A ver si se entera mi lector y comentarista Taliesín, que es psicoanalista junguiano, el tío.

Pues nada, a esperar que los otros dos se acerquen a mí, de un modo u otro ;)

Abrazos.

NáN dijo...

¡doblemente genial!
A ver si espabilan en la editorial y van traduciendo otras trilogías.

Yo creo, Porto, que debe advertir a su amigo de la existencia y el tema de ese segundo tomo de esta trilogía. El que se llama Mantícora.

Portarosa dijo...

Taliesín, ¿estás ahí? ¡Manifiéstate!

taliesin dijo...

Recuerdo que hace un tiempo me encontré en una página de la red con ese libro y le envié la referencia a una amiga, analista junguiana que ejerce profesionalmente. Por mi parte, como no ejercía, me permití el lujo de prescindir de la curiosidad que me entrara. Pero la realidad es que por aquel entonces tampoco ejercía de lector de novelas. Ahora que estoy retomando ese viejo vicio, prometo leer esa novela, y el resto de la trilogía.
La pasión de NáN ha desencadenado mis ganas!

Un saludo

Portarosa dijo...

As meigas, habelas hainas...

Y con foto reconocible, por fin.

Me alegro de tu presencia, y de comprobar una vez más que esto de internet y los blogs, bien llevado, está muy bien.

Abrazos a todos, empezando por el generoso anfitrión.

NáN dijo...

El 13, mi comentario favorito. Gracias a todos por estar y por aparecer.

La verdad es que no sé si como análisis será bueno, pero como obra de ficción te agarra desde la primera página, en un texto denso, y no quieres dejar el libro para ver cómo se le abren las cosas al bueno del personaje.

A filla do mar dijo...

Ya tengo la trilogía completa (y ya he empezado a leerla).

Y Michon también, uno cortito que era el único que había disponible.

Bicos.

taliesin dijo...

Y yo la he encargado. En dos días debería estar leyéndola. Ya la comentaremos, compañeros de parvulario.

NáN dijo...

Sí, sí. Taliesin. Alrededor de una fogata si procede. Me interesa mucho tu perspectiva.

Isabel dijo...

La teoría impertinente me gustó tanto que ayer la colgué en un blog sobre literatura.

A Davies como no lo he leído me he estado informando sobre él teniendo en cuenta lo que dices.
Tremenda la frase "Si la práctica de la profesión..."

Que Davies defienda el arte como médium para decir la verdad, porque la verdad, viene a decirnos, no es más que una bella mentira, me recuerda lo que dice
sobre el arte Susan Sontag en su libro "Contra la interpretación"

"Ninguno de nosotros podrá recuperar jamás aquella inocencia anterior a toda teoría, cuando el arte no se veía obligado a justificarse, cuando no se preguntaba a la obra de arte qué decía, pues se sabía (o se creía saber) qué hacía".

Mi lista de libros pendientes aumenta, gracias por los consejos.

NáN dijo...

Querida Isabel, a pesar de lo que bien dice la Sontag, a veces, en la vida y en el arte, recuperamos la inocencia llevados por el entusiasmo.

¡Menos mal! ¿No?